El pensamiento económico dominante, el capitalismo liberal y sus vertientes, se entiende como una ciencia exacta libre de ideología y política.
El lenguaje económico se ha utilizado para crear una barrera entre aquellos que la dominan y el resto de la población.
Se ha introducido en el imaginario social la idea de que la economía es neutra y, por lo tanto, la prensa económica dominante que la transmite se ha entendido también como una prensa neutra.
Hoy en día está bastante claro que toda la prensa económica tiene el mismo corte liberal, pero los postulados económicos que defienden se siguen viendo e interpretando como si de leyes físicas se trataran.
Dicha prensa, y esa áurea de ley física que le rodea, está controlada por los grandes poderes económicos y la usan como una herramienta del poder dominante para generar opinión, consenso y pensamiento alineado con los intereses de esos mismos poderes.
En este contexto, el libro "Pescar el salmón. Bulos, narrativas y poder en la prensa económica", escrito por Yago Álvarez Barba, se presenta como una obra fundamental para comprender y desmontar las estrategias de manipulación que operan en el ámbito de la información económica.
Yago Álvarez Barba, periodista especializado en asuntos económicos como fiscalidad, deuda, economía digital o banca, y activista en distintos movimientos sociales, se propone derribar las barreras del lenguaje económico y desmontar las narrativas creadas.

La tesis central del libro es que la prensa económica no tiene como objetivo principal ofrecer información veraz y equilibrada a sus lectores. En lugar de ello, actúa como un altavoz y herramienta de propaganda para las ideas neoliberales, sirviendo a los intereses de las empresas y los grupos económicos más poderosos.
Álvarez Barba expone cómo se ejerce esta influencia a través de un lenguaje deliberadamente oscuro, el abuso de anglicismos y un uso sesgado de ciertos términos económicos. El autor señala que esta estrategia busca crear una barrera lingüística que dificulte la comprensión crítica por parte del público general.
El libro repasa las principales estrategias de manipulación empleadas por los periódicos especializados, las distintas formas en que las empresas influyen en sus líneas editoriales y las consecuencias de todo ello para la opinión pública y la democracia.
El control de la narrativa económica
Desde la década de 1980, según el autor, la hegemonía neoliberal ha reinado en la prensa económica a nivel global. Para asegurar la perpetuación de esta hegemonía, los poderes fácticos disponen de numerosos instrumentos:
- Economistas manipulados o directamente a sueldo de los grupos de interés.
- Centros de enseñanza proclives a sus objetivos.
- Asociaciones (think-tanks) de ideología neoliberal.
- Medios de comunicación que difunden el mensaje a través de periodistas que, en ocasiones, creen en las ideas neoliberales o, en otras, obedecen a sus empresarios por temor a manifestar opiniones contrarias.
El objetivo es transmitir información sesgada, que en muchos casos puede incluir bulos y noticias falsas, de manera que el lector no pueda reaccionar de forma crítica ante las mentiras que se le presentan.

Crítica al lenguaje económico y los anglicismos
Una de las ideas más sólidas del libro es la crítica al excesivo uso de términos en inglés en las noticias económicas. Expresiones como "intraday trading", "outsourcing" o "commodities" a menudo carecen de una justificación real y podrían ser sustituidas por equivalentes en español.
Sin embargo, el autor va más allá al afirmar que el uso de anglicismos forma parte de una conspiración para que la gente no sea consciente de las problemáticas políticas neoliberales. Si bien el abuso del inglés en el lenguaje cotidiano es un fenómeno observable en diversos ámbitos, la conexión directa con una manipulación económica deliberada es un punto que el libro explora en profundidad.
La necesidad de una ciudadanía informada
"Pescar el salmón" no solo diagnostica el problema, sino que también propone soluciones. El libro sugiere que para hacer frente a la desinformación económica, la ciudadanía debe esforzarse por adquirir una formación básica en la materia.
Se recomienda la lectura de libros de economía, así como el seguimiento crítico de la prensa y otros medios de comunicación. La estrategia propuesta se alinea con el consejo de Keynes: estudiar los principios económicos y leer la prensa diariamente para interpretar y entender los acontecimientos a la luz de la teoría económica.
No obstante, el libro también advierte sobre la necesidad de filtrar la información y evitar la propagación de bulos y noticias falsas. Se plantea la cuestión de si el Estado debería intervenir para regular la publicación de este tipo de contenidos, un debate complejo con implicaciones significativas para la libertad de expresión.
En resumen, "Pescar el salmón" es una obra que invita a la reflexión crítica sobre la información económica que consumimos. Busca empoderar al lector para que pueda discernir las intenciones detrás de las narrativas dominantes y enfrentarse a la prensa económica con una mayor conciencia y capacidad de análisis.
| Aspecto | Crítica en "Pescar el salmón" |
|---|---|
| Naturaleza de la economía | Se presenta erróneamente como ciencia exacta, libre de ideología y política. |
| Prensa económica | Actúa como altavoz y propaganda de ideas neoliberales, no como fuente de información neutral. |
| Lenguaje económico | Utilizado para crear barreras y ocultar la realidad, con abuso de tecnicismos y anglicismos. |
| Influencia de poderes económicos | Controlan la agenda y las líneas editoriales de los medios para generar consenso favorable a sus intereses. |
| Solución propuesta | Fomentar la formación económica ciudadana y el análisis crítico de la información. |

El libro analiza cómo conceptos económicos como la "presión fiscal" y el "esfuerzo fiscal" pueden ser utilizados de manera sesgada para convencer a la opinión pública de determinadas posturas ideológicas. Mientras que el concepto de presión fiscal es más directo, el esfuerzo fiscal tiene en cuenta el nivel de renta per cápita, lo que puede llevar a interpretaciones distintas sobre la carga tributaria real.
Álvarez Barba argumenta que el concepto de esfuerzo fiscal ha sido popularizado por sectores liberales y sus medios afines para sostener que en España se pagan muchos impuestos. Esta perspectiva, según el autor, es un ejemplo de cómo se manipulan los términos económicos para servir a intereses particulares, presuponiendo buena fe en quienes abogan por una mayor intervención estatal y conspiración en sus adversarios ideológicos.