Los filetes de pollo empanados son un clásico de la cocina casera que casi todos asociamos a recuerdos de la infancia. En muchas casas, eran y son, uno de los recursos favoritos para solucionar comidas y cenas durante un par de días. Freír, sin embargo, da pereza, y más aún cuando hay rebozados de por medio. Hay que tener algo de experiencia y maña para lograr una fritura saludable y crujiente, que no convierta la cocina en un caos y el pollo en una esponja de grasa.
Estos filetes de pollo crujientes son perfectos para el aperitivo o como plato principal para toda la familia. Son crujientes por fuera pero la carne queda tierna y fácil de masticar. Se prestan a todo tipo de guarniciones, desde un salteado de arroz hasta patatas asadas, ensalada, pisto o unas verduras cocinadas también en el horno. Podemos servirlas recién hechas o a temperatura ambiente, también como relleno de un bocadillo con la salsa que más nos guste.

Preparación de pechuga de pollo empanada con harina de maíz
Opciones de rebozado
Existen diversas maneras de empanar el pollo con productos a base de maíz, cada una aportando una textura y sabor particular. A continuación, exploramos algunas de las más populares:
- Rebozado con pan de maíz rallado: Coloca los filetes de pollo extendidos sobre una bandeja o plato. Espolvorea por encima un poco de pimentón dulce, ajo en polvo y orégano. Bate bien el huevo en un plato hondo y cubre un plato llano con una capa del pan de maíz rallado. Cuando el aceite esté caliente, coge cada filete y rebózalo primero en el pan rallado, luego en el huevo y luego en el pan rallado otra vez. Fríe los filetes rebozados en el aceite, un minuto por cada lado o hasta que estén dorados.
- Rebozado con copos de maíz: Estos fingers de pollo crujientes rebozados con copos de maíz son perfectos para el aperitivo. Pon en un plato el huevo batido y en otro los copos de maíz machacados un poco con las manos, pero no mucho. Pasa por el huevo, y después por los copos de maíz. Si te gusta muy crujiente, puedes volver a pasarlo por huevo y otra vez por el copo de maíz.
- Rebozado con Maizena®: Mezcla la Maizena® con el ajo, el orégano y la pimienta negra. Añade los huevos ligeramente junto con el agua y mezcla con la ayuda de una túrmix hasta obtener un resultado liso y cremoso. Puedes ajustar un poco la cantidad de agua o de Maizena® para darle el punto justo al rebozado. Enfría la preparación en el frigorífico por unos 10 minutos. Reboza las tiras de pollo en la mezcla.

Consejos para un pollo empanado perfecto
- Grosor de los filetes: El grosor de los filetes determinará el punto final de la carne. Si nos gustan crujientísimos, mejor apostar por un corte más fino; pero si queremos que al morder esa capa crujiente nos espere una carne más jugosita, es preferible dejar el filete algo más grueso, aunque después lo vayamos a enternecer un poco golpeándolo con un martillo de carnes.
- Marinado previo: El marinado previo nos asegura un pollo con mucho más sabor que ayudará además a mantener la capa del rebozado. Bate los huevos en un recipiente grande y profundo con un tenedor; añade la leche, la mostaza, el pimentón, el comino, el ajo, y salpimentar ligeramente. Batir hasta tener una mezcla homogénea e introducir el pollo, removiendo para que se cubra bien.
Como marinar un Pollo de una manera riquisima y fácil
Cocción de la pechuga de pollo empanada
Métodos de cocción
Una vez que el pollo esté empanado, tenemos varias opciones para cocinarlo, cada una con sus propias ventajas:
- Fritura tradicional: Pon una sartén a fuego medio con un dedo de aceite de oliva suave o de girasol para freír. Fríe los filetes rebozados en el aceite, un minuto por cada lado o hasta que estén dorados.
- Horneado: Precalienta el horno a 200ºC y prepara una bandeja grande, con papel sulfurizado o de aluminio pintado con aceite. Coloca cada pieza en la bandeja y hornea durante unos 20 minutos. Gira cada filete con unas pinzas, con cuidado de no quemarnos, pasados 15 minutos.
- Freidora de aire: ¡Prepara estos nuggets súper crujientes con freidora de aire! Coloca los nuggets en la freidora de aire y cocinar a temperatura alta durante 10 minutos o hasta que estén cocidos y bien doraditos. ¡Servir con una ensalada y a disfrutar!

Pechuga de pollo con harina de maíz y otros ingredientes
Además de empanar, la harina de maíz puede usarse para crear rellenos deliciosos, como en el caso de estas empanadillas. Comenzamos friendo ligeramente la pechuga de pollo cortada en trocitos. Una vez ha cambiado de color, la sacamos de la sartén y retiramos el aceite de fritura. Retornamos la pechuga ya cortada a la sartén, junto al maíz y añadimos la cucharada de harina, removiendo para que ésta se integre con los alimentos haciendo una masa espesa. Vamos incorporando poco a poco la leche, en pequeños chorritos, dejando que sea absorbida por la harina mientras removemos. Una vez esté a nuestro gusto, rectificamos de sal si fuera necesario y añadimos un pellizquito de nuez moscada y la dejamos enfriar en una fuente como si fuéramos a preparar croquetas. Horneamos las empanadillas a 180º durante unos minutos, hasta que tengan un apetecible color dorado. Apagamos el horno y las dejamos reposar cinco minutos antes de servirlas. Estas empanadillas de pollo y maíz para toda la familia están buenísimas recién hechas, pero también admiten ser tomadas en frío o un ligero recalentamiento en el horno convencional o microondas si es que os sobra alguna.
