La operación bikini se acabó, también pasaron las esperadas vacaciones y con ellas se evaporan las barbacoas, los mojitos, los helados, etc. Y ya con la mirada puesta en los trajes de las Navidades, parece que estamos condenados a la hoja de lechuga, pero nada más lejos de la realidad. Para que se nos haga menos tedioso el cuidarnos, lo mejor es comprar productos de calidad y sabrosos, y uno de los alimentos con más proteínas, muy sano y muy rico es nuestro pollo de corral.
El pollo de corral o campero ha sido criado de forma tradicional y/o en libertad. Es una distinción regulada por una normativa europea, que distingue entre pollo campero, cuando el gallinero tiene salida libre; campero tradicional, cuando la granja está al aire libre y campero criado en total libertad, que se refiere a una granja de cría en libertad. Este reglamento europeo también permite que en el etiquetado se haga referencia a la alimentación que ha tenido el pollo. Por ejemplo, se puede utilizar la expresión “alimentado con X% de cereales” cuando estos supongan, como mínimo, el 65% del peso de la fórmula alimentaria que se le haya administrado durante la mayor parte del periodo de engorde.

Ahora que sabes esto, a la hora de comprar el pollo de corral, fíjate en el etiquetado y no te dejes guiar únicamente por el tono más amarillo de algunos pollos. No tienen porqué ser pollos de corral ni de mayor calidad que otros.
Claves para una Pechuga de Pollo Jugosa y Tierna
Llegáis al blog en masa buscando una pechuga de pollo saludable, que no quede reseca, insípida y poco apetecible; y os digo que no es culpa de la pieza, sino de cómo la cocinamos. Ya sabemos que la carne de pollo tiene poca grasa, por eso es recomendable cocinar las pechugas de pollo al vacío y dar una cocción a baja temperatura para que mantengan todos sus jugos.

Que la pechuga tenga piel, independientemente de que os la comáis, o no, conseguirá que os quede mucho más jugosa y tierna la pieza. En este caso vamos a cocinar la pechuga de pollo con piel en airfryer, pero la podéis realizar perfectamente en vuestro horno convencional. Así que podéis optar por la fórmula que mejor os parezca.
Técnica de Cocción al Vacío para Pechugas Perfectas
A pesar de que pueda parecer complicado, la técnica de cocción al vacío es muy sencilla y aunque hay aparatos que pueden ayudar, como una máquina de vacío o un termocirculador, no son imprescindibles. De hecho, yo no he usado ninguno de ellos para cocinar esta receta de pechuga de pollo tierna y jugosa. Aunque te pueda parecer un poco largo de hacer, piensa que, una vez alcanzada la temperatura, durante la cocción no tienes que estar pendiente.
Preparación y Salmuera
- Prepara las pechugas retirando restos de piel y grasa.
- En un recipiente donde quepan más o menos justas, pon agua suficiente para cubrirlas.
- Diluye la sal (1 gramo de sal por cada 10 gramos de agua) y añade las pechugas.
- Pasado el tiempo, vacía el agua, escurre las pechugas y seca bien con papel absorbente.
- Coloca en un plato y espolvorea con ajo, pimienta y las hierbas aromáticas que hayas elegido. Sé generoso. Da la vuelta a la carne y repite la operación.
La salmuera sirve para salar la carne sin resecarla y, a la vez, ablandarla un poco. Puedes usar tus hierbas aromáticas favoritas o no usarlas si no te gustan. Piensa que es lo que a dar sabor a una carne que es algo insípida por sí sola. También puedes usar otros condimentos, como pimentón, ras-el-hanout para darle un toque árabe, curry para que tenga reminiscencias hindúes, salsa barbacoa para que quede americano, salsa de soja para que sepa oriental...
Envasado al Vacío Casero
Mete cada pechuga en una bolsa de vacío o, si no tienes máquina, en una bolsa con cierre ZIP. Elimina el aire y deja la carne lo más pegada a la bolsa. Una buena forma es sumergir la bolsa en agua hasta un dedo del cierre, dejando un trocito sin cerrar. Cuando el agua expulse el aire hacia afuera, cierra del todo la bolsa. Prácticamente la carne queda al vacío.
Cómo empacar al vacío en casa
Cocción a Baja Temperatura
- Con los modelos TM5 y TM31, pon el vaso con agua y programa 5 minutos a 60º, velocidad cuchara.
- Con el modelo TM21, pon el vaso con agua y programa 5 minutos a 70º, velocidad cuchara.
- Puedes usar cualquier otro robot capaz de mantener su temperatura en 60ºC.
- Si no tienes ninguno de estos aparatos, no te preocupes: la versión más casera es usar una cacerola/olla a fuego medio-bajo, controlando la temperatura con un termómetro. Debe estar a 60ºC durante 75 minutos.
Si lo haces en una olla, no te agobies con la temperatura. Juega a subir y bajar el fuego un poquito según necesites. Si usas una olla muy grande con varios litros de agua, será más fácil mantener estable la temperatura. Lo ideal es que no oscile más de un par de grados hacia arriba ni hacia abajo.
Finalización y Servido
Pasado el tiempo, saca las bolsas, seca bien por fuera, saca las pechugas a un recipiente y escurre todo el líquido que hayan podido soltar (debe ser poco, porque las hemos puesto al vacío), guardándolo en un recipiente. Si dejas el pollo enfriar, puedes comerlo como si fuera fiambre, cortándolo muy fino. Si prefieres tomarlo caliente, prepara una sartén a fuego fuerte con unas gotas de aceite de oliva. Sirve con el jugo que habías reservado.
Cocinar alimentos al vacío hace que no pierdan sus jugos, ya que quedan 'atrapados' dentro de ellos. Si vas a dejar las pechugas hechas con antelación, te recomiendo que las dejes enfriar dentro de las bolsas al vacío y las guardes en la nevera tal cual hasta su uso, así no se resecarán. Pueden estar hasta una semana. Con esta técnica consigues un resultado muy similar al del fiambre de pollo. Puedes cortar bien finas las pechugas y usarlas en frío para sándwiches y bocadillos. Quedan riquísimas.
Recetas Originales con Pechuga de Pollo de Corral
Aquí te traemos 5 recetas muy originales para que pruebes en casa.
1. Pastelitos de Pollo y Arroz
Estos pastelitos salados son muy fáciles de hacer y aunque técnicamente los ingredientes podrían sonar aburridos, la forma de hacerlos le aporta un toque distinto que hará que comamos este plato con una sonrisa de oreja a oreja.
- Cocina unos filetes de pechuga de pollo a la plancha hasta que estén dorados por ambos lados y desmenúzalos con un tenedor.
- En un bol mezcla tres huevos batidos (puedes usar solo claras si quieres que sea más light), una zanahoria rallada, dos cebolletas picadas finamente, 500 g de arroz blanco cocido (o integral), el pollo desmenuzado, 150 g de queso rallado (puedes eliminarlo de la receta o elegir uno con grasa y sal reducidos) y una pizca de sal y pimienta.
- Echa un poco de aceite de oliva en cada molde y coloca una cucharada de la mezcla en cada hueco.

2. Nuggets de Pollo Caseros
¿Os acordáis cuando la semana pasada hablábamos de los electrodomésticos ideales para tu cocina? Pues es el momento de sacar la picadora de carne y darle uso. Nada de productos congelados, con esta receta haremos de manera fácil y muy casera este plato tan conocido y que además es perfecto para los más peques.
- Corta dos pechugas de pollo en trozos pequeños y pásalos por la picadora hasta que formen una pasta.
- Mézclalo con 175 g de queso tipo Philadelphia (puedes comprar la versión light) y una pizca de sal, y con las manos haz pequeñas porciones de la masa.
- Para empanarlos puedes usar pan rallado o cualquier otra versión. En este artículo hace unas semanas te contábamos diversas opciones de empanados para que no siempre sea el mismo.

3. Rollitos de Pollo con Guacamole
El aguacate es un alimento con multitud de propiedades. Tiene mucha fibra, regula los triglicéridos, es un aliado para la memoria porque es antioxidante, es rico en ácido fólico, está lleno de vitaminas, revitaliza la piel y un largo etcétera. Así que es perfecto para combinarlo con pollo y hacer una receta de 10.
- Lo primero que tienes que hacer es preparar el guacamole, con cebolla picada, tomate y aguacate en taquitos muy pequeños, cilantro, zumo de limón, un chorrito de aceite y una pizca de sal y pimienta.
- Precalienta el horno a 200º, salpimenta los filetes de pechuga y colócalos encima de papel de horno en la bandeja.
- Reparte el guacamole encima, enróllalos y átalos con hilo de cocina.
- Hornea los rollitos durante 15-20 minutos a 180º y sácalos cuando estén dorados.

4. Pollo con Almendras
Se trata del mítico plato de los restaurantes chinos y vamos a demostrarte que es muy sano prepararlo en casa. Las almendras son ricas en proteínas, tienen un índice glucémico muy bajo y las grasas que aporta son las saludables que necesita el cuerpo para funcionar correctamente. Además tienen calcio, hierro, fósforo y una cantidad enorme de vitamina E. Por otra parte, la salsa de soja es un condimento con beneficios para nuestro organismo ya que contiene gran variedad de nutrientes. Desde proteínas y fibra, hasta aminoácidos esenciales y lecitina, que ayuda a la regeneración celular.
- Para este plato, corta en tacos grandes 3 filetes de contramuslo de pollo (son súper jugosos y perfectos para esta receta), cúbrelos con salsa de soja y deja que maceren una hora en la nevera.
- Tuesta las almendras en una sartén y resérvalas.
- Pocha una cebolla pequeña y 2 zanahorias cortadas en rodajas y añade las almendras.
- Cuando haya pasado una hora añade el pollo sin la salsa de soja, séllalo, añade 200 ml de caldo de pollo y deja que todo se cocine durante unos 15 minutos hasta que reduzca un poco.
Puedes añadirle arroz integral y atreverte con los palillos… existe la teoría de que comer con ellos hace que comamos más despacio y nos saciemos antes… ¿Quién sabe?

5. Pechuga de Pollo al Estilo "Acordeón"
Detrás de este nombre tan misterioso se encuentra un plato que además de ser sano y estar riquísimo, es súper bonito. Y aunque hay muchas formas de presentarlo, esta que te proponemos le aportará más jugosidad a las pechugas y hará que se cocinen por dentro más fácil y rápidamente.
- Lo que tienes que hacer es realizar unos cortes transversales a las pechugas con un cuchillo sin llegar al final.
- Corta unos tomates y mozzarella en rodajas, de modo que encajen en los cortes que has realizado, riega las piezas con aceite de oliva y salpimenta al gusto.
- Después solo tienes que hornear las pechugas durante unos 20-25 minutos a 200º, dependiendo del grosor de la carne.

Otras Ideas y Consejos Culinarios
Guiso de Pollo con Verduras
Comenzamos marinando la pechuga de pollo en una mezcla de: zumo de 1 naranja, 2 cucharadas de salsa de soja, 1 cucharada de aceite de sésamo, 1 cucharada de semillas de sésamo y una cucharada de curry en polvo. Limpia y trocea el pollo y colócalo en una fuente. Pon en una cazuela un chorrito de aceite de oliva virgen extra y dora los trozos de pollo a fuego medio-fuerte hasta que estén ligeramente dorados por fuera. En esa misma cazuela, rehoga la cebolla. La pochamos a fuego medio hasta que esté ligeramente transparente. Incorpora el ajo y, a continuación, el pimiento verde y las zanahorias. Cuando las verduras estén blanditas, añade los trozos de pollo que habíamos reservado y riega con el vino y el caldo de pollo. Tapa la cazuela y deja cocinar durante 25-30 minutos.

Pollo con Pimientos del Piquillo
Fileteamos en trozos finos y pequeños las pechugas y las marcamos por los dos lados en la sartén con un hilo de aove. Reservamos el pollo en un plato y sobre otro hilo de aove hacemos ligeramente el ajo picado y luego añadimos los pimientos que dejamos a fuego lento cosa de media hora. Desconfiad de todos los que en la etiqueta pongan “pimiento del piquillo” si no llevan además un sello con calificación o denominación de origen como la L de Lodosa.
