¿Quieres preparar un entrante rico, fácil de hacer y con pocos ingredientes? Fíjate en estas patatas a la crema. Las patatas gratinadas con nata y queso son ideales como entrantes o guarniciones de tus menús y perfectas para acompañar recetas de carne, pescado u otras proteínas. Además, no necesitas muchos ingredientes y el resultado es muy sofisticado y sabroso.
Estas patatas a la crema gratinadas con queso son sencillísimas de realizar y el resultado es supersabroso, con pocos ingredientes y económicos. Sencillas, caseras y con ese sabor que siempre recuerda a las comidas en familia, las papas gratinadas son uno de esos platos que nunca fallan. Con sus capas de patata tiernas, la crema y el queso gratinado, estas papas gratinadas son la guarnición perfecta para cualquier plato de carne o pescado.

Ingredientes Necesarios
Solo necesitas:
- Patatas (cortadas muy finas)
- Nata o crema de leche
- Sal
- Mantequilla
- Pimienta
- Queso rallado (uno más blando, tipo queso de campo, y otro tipo parmesano, más duro)
- Ajo en polvo (opcional)
- Cebolla en polvo (opcional)
- Orégano (opcional)
Para enriquecer el plato:
Si quieres enriquecerlas para que sean un buen plato único, puedes agregar unas tiras finitas de jamón york, serrano o de beicon. Y si te han sobrado restos de pescado o de pollo al horno, no dudes en añadirlos.
Preparación Paso a Paso
Paso 1: Preparar las patatas
- Lava las patatas bajo el chorro del agua del grifo, pélalas y córtalas en rodajas bien finas (de más o menos 5 mm).
- Coloca las patatas en una cacerola grande y agrega agua hasta cubrir 1 pulgada. Cocina las patatas hasta que estén blandas y déjalas enfriar levemente.
Paso 2: Preparar el molde y las capas
- Unta una bandeja de horno con la mantequilla.
- Cubre la base del molde con una capa de los tubérculos.

Paso 3: Preparar la mezcla de crema
Hay varias maneras de preparar la mezcla de crema, aquí te presentamos dos opciones:
Opción 1: Mezcla sencilla
- En un bol, coloca la leche, la crema de leche, el queso crema, sal y bastante pimienta. Mezcla bien.
Opción 2: Salsa cremosa con roux
- En una cacerola de 2 1/2 cuartos, derrite la mantequilla a fuego medio.
- Añade la cebolla y cocina 1 minuto.
- Incorpora la harina y la sal. Sigue cocinando hasta que la preparación haga burbujas.
- Agrega la leche de manera lenta y cocina la mezcla hasta que hierva. Reduce a fuego lento.
- Incorpora la Crema Daisy y el queso. Cocina a fuego lento hasta que el queso se derrita sin dejar de revolver.
También puedes derretir la mantequilla, y mezclarla con el ajo y la cebolla en polvo removiendo bien para que todo quede bien integrado. Calentamos en una cazuela la nata, la leche y lo que queda de mantequilla.
Paso 4: Montar y hornear
- Vierte la mitad de la mezcla de crema sobre las patatas en el molde.
- Haz una capa con el resto de las patatas en el molde de horno.
- Vierte el resto de la salsa sobre las patatas.
- Espolvorea con queso rallado del que te guste. Puedes usar dos quesos: uno más blando, tipo queso de campo, y otro tipo parmesano, más duro.
- Espolvorea el orégano si lo deseas.
- Cubre la fuente con papel de aluminio y cocínalas con el horno precalentado previamente a 200 °C durante 10-15 minutos.
- Retira el papel de aluminio. Introduce la bandeja en el horno, precalentado a 180 °C. Hornea hasta que las patatas estén en su punto y la superficie forme una fina costra dorada, unos 45 minutos. Agrega más queso rallado y gratina 15 minutos más.

Paso 5: Servir
Sirve las papas gratinadas con nata mientras están aún calientes como entrante o guarnición ¡y disfruta! Al sacarlo, se verá la parte de arriba dorada y crocante. ¡Voilà! ahí tenés tus papas a la crema gratinadas.
La Mejor Receta de Papas a la Crema y Queso. Receta Exclusiva de Jauja Cocina Mexicana™
Cómo acompañar las patatas gratinadas
¿Qué pueden acompañar estas papas a la crema gratinadas? Bueno, casi de todo. Son una guarnición suave, así que se llevan muy bien con cualquier plato con carácter. Podrás servir estas papas con carnes al horno o a la plancha como un pollo asado, un solomillo de cerdo o un entrecot de ternera. Con un simple pollo al horno, con una rica carne a la olla. ¿Milanesas? ¿Papas a la crema gratinadas con milanesas? Es posible que seas feliz varios meses después de esto.