Hello Kitty es un ícono de ternura y estilo que ha conquistado corazones en todo el mundo. Cada Pastel que elaboramos presenta un diseño detallado y encantador que captura la esencia de este querido personaje. Pero este pastel no solo es una obra de arte visual; también es una delicia para los sentidos. El Pastel de Hello Kitty es ideal para celebrar cumpleaños, baby showers, o cualquier ocasión especial que merezca un toque de ternura y estilo. En resumen, el Pastel es mucho más que un postre; es una expresión de dulzura y estilo. Cada bocado te hará sonreír y recordar momentos especiales. Ofrecemos una variedad de sabores para satisfacer tus preferencias personales. Puedes elegir entre opciones como vainilla, chocolate, fresa y más. Celebra la dulzura con nuestro encantador Pastel de Hello Kitty.
Entre los diversos aniversarios que se celebran en 2024, hay uno bastante curioso: hace 50 años nació un icono japonés aparentemente muy discreto. Hoy, ese mismo personaje es una de las marcas más famosas y reconocibles del mundo. Es imposible no saber quién es la adorable gatita londinense sin boca y con un lazo rojo en la cabeza. Hace exactamente 50 años, en 1974, apareció por primera vez adornando un bonito monedero de plástico.
Empecemos por lo básico. Hello Kitty es un personaje ficticio creado por la diseñadora japonesa Yuko Shimizu que representa a una gatita blanca. Sus características más visibles son el hecho de que no tiene boca -algunos dicen que simplemente está escondida en su pelaje- y que lleva un adorable lazo rojo en el pelo. Los portavoces de Sanrio siempre han apoyado la teoría de que la ausencia de una boca visible en el rostro de Kitty es un símbolo de que no habla ningún idioma en particular. De Hello Kitty hemos tenido siempre muy limitada información y quizá sea esto, junto al minimalismo del trazo, lo que la ha convertido en un personaje universal. Sabemos su nombre -Kitty White- y que vive en Londres con su familia: su padre, su madre y su hermana gemela Mimmy (a la que distinguimos por un lazo amarillo). También sabemos que nació el 1 de noviembre y, por tanto, es Escorpio, y que mide como cinco manzanas y pesa como tres. Estas y algunas otras características conocidas -como su pasión por la tarta de manzana, la música, la lectura y los viajes- han convertido a Hello Kitty en un icono mundial.

La que hoy es una auténtica estrella mundial nació casi por casualidad en una empresa japonesa que inicialmente producía sandalias de goma y otros complementos: Sanrio. En los años sesenta, el fundador de la empresa japonesa, Shintaro Tsuji, se dio cuenta de que sus zapatos se vendían mucho más cuando estaban decorados con flores bonitas.

Entre las fuentes de inspiración de la diseñadora, quien dos años más tarde dejó la empresa y se hizo autónoma, se encuentra Alicia a través del espejo, la novela de Lewis Carroll que sigue a Alicia en el país de las maravillas. Según algunos, Hello Kitty también está inspirada en la raza de gato bobtail típica de Japón y conocida por su cola extremadamente corta.
En la actualidad, Hello Kitty es un fenómeno mundial que vale miles de millones: en 2013, el valor de su imagen se estimó en 8 mil millones de dólares. Eran los años del boom económico en Japón. A partir de los años ochenta se desarrolló allí una estética particular, destinada a hacerse famosa y replicada en todo el mundo. Pero Hello Kitty no es solo cuteness. Por la forma en la que comunica alegría y sencillez, también se ha convertido en el símbolo de la amistad. Desde hace varios años, UNICEF la nombró embajadora de los niños y las niñas de todo el mundo.

Mientras tanto, la cara de Hello Kitty se ha multiplicado en complementos y prendas de todo tipo. No es difícil encontrar cada día este icono impreso en una amplia variedad de productos: bolsos de tela, carteras, calcetines, camisetas, ropa interior, peleles infantiles, etc.

El mundo entero se prepara para celebrar el cumpleaños de este icono de la cultura popular. Crocs y Hello Kitty: una interesante combinación debuta para celebrar el 50 aniversario del personaje de Sanrio. También se esperan celebraciones importantes. El reloj Casio con el icónico lazo rojo, creado con ocasión del 50 aniversario de Hello Kitty. Y tú, ¿vas a celebrar también el 50 aniversario de Hello Kitty de alguna manera?
Elaboración de un Pastel de Hello Kitty
Sabiendo como soy, no podía empezar por una tarta sencilla. Dediqué dos semanas a mi primera tarta fondant, la dedicada a Bob Esponja y sus amigos (incluido Fondo de Bikini, jajaja). Hice tantos Bob Esponja y tantos Patricios que aprendí muchísimo con aquella experiencia, entre otras cosas que la casa la debemos empezar por los cimientos. Luego vinieron la tarta Hello Kitty (también a lo grande) y otras más, como la Tous o la Pelota del Barça. Aún me queda mucho por aprender y practicar pero, al menos, ya he perdido el miedo atroz de los inicios. Desde luego, hubiera sido más fácil empezar con una tarta como ésta que hoy os traigo.
Tamizamos la harina junto con la levadura Royal y una pizca de sal. Es importante que todos los ingredientes que vayamos a utilizar en esta receta estén a temperatura ambiente. En otro bol echamos el azúcar y la mantequilla punto pomada. Incorporamos 1 cucharada de azúcar avainillado. Batimos hasta conseguir que blanquee, es decir que se hayan integrado bien los ingredientes.
Para esta tarta he utilizado un molde de 18 cm desmontable. Colocamos una hoja de papel vegetal en el fondo y cerramos. Cortamos el sobrante. Pintamos las paredes del molde con mantequilla. Espolvoreamos harina y eliminamos el sobrante. De esta manera no se nos pegará el bizcocho. Vertemos toda la masa y removemos para igualarla. Introducimos el molde en el horno precalentado a 180 ºC, opción arriba y abajo con ventilador. Veréis que la masa es bastante espesa, el Madeira Sponge Cake (o MSC) es el bizcocho ideal para cubrir con fondant. Importante: este bizcocho debemos hacerlo un día antes.

Preparamos el almíbar. Para ello ponemos un cazo al fuego y añadimos azúcar, agua y un chorrito (al gusto) de Amaretto. Podéis utilizar el licor que más os guste. Removemos y dejamos que hierva durante un par de minutos.
Sacamos nuestro bizcocho del día anterior que tenemos tapado con film transparente. Desmoldamos y cortamos las imperfecciones de la parte superior. Lo cortamos en tres partes iguales. En uno de los extremos ponemos unos palillos, para luego colocar cada parte exactamente igual. Pintamos bien la primera capa con el almíbar. Recordad que ésta será la parte inferior de nuestra tarta, puesto que es la más imperfecta. Hay que pintarla bien, pues es un bizcocho muy denso. Colocamos boca abajo y pintamos. Ponemos el relleno que más nos guste, yo le he puesto una mermelada natural de cerezas, pero podéis utilizar buttercream, ganache, nata, lo que más os guste. Ahora pintamos el otro bizcocho. Y nos ayudamos del palillo para colocarlo exactamente en el mismo lugar y evitar que nos quede cojo. Volvemos a pintar con el almíbar y cubrimos con más mermelada, si queréis podéis poner dos rellenos diferentes. Pintamos el último trozo, le retiramos el papel y coronamos nuestra tarta. La pintamos con almíbar.
Ahora vamos a ponerle lo que hará que no se nos mueva el fondant y, además, le dará otro toque de sabor. Como ya teníamos hecha la fondant de nubes, la calentamos unos segundos al microondas para que sea más fácil trabajarla, no más de 20 segundos. Espolvoreamos azúcar glass en la superficie de trabajo y nos untamos las manos de mantequilla. Amasamos. Comprobamos como cada vez se vuelve más maleable. Ahora vamos a teñirla, es importante teñir la fondant de nubes para que no se rompa y quede una consistencia más firme. Cogemos un trozo pequeño y lo pintamos con un palillo. Mezclamos. Lo incorporamos al resto de la masa, si lo queremos más oscuro podemos seguir añadiendo más tinte. Una vez obtenido el color deseado estiramos con un rodillo. Vamos estirando y volteando para conseguir una masa más o menos redondeada. Si se nos engancha el rodillo lo podemos untar con un poco de mantequilla. La fondant debe medir la superficie total más el doble de su altura, es decir, si en este caso es un molde de 18 cm por 10 de altura, el diámetro de fondant ha de hacer 40 cm mínimo para cubrir la tarta entera.

Alisamos con un alisador para fondant o algo totalmente liso. Vamos alisando los laterales y colocando bien la fondant para que no haga pliegues. Para hacer la Hello Kitty he utilizado fondant blanca comprada y nos guiamos con una plantilla, lógicamente más pequeña que nuestra tarta. Hacemos la cara, los bigotes, el lazo, los ojos y la nariz, tiñendo de color lo que sea necesario. Finalmente, vamos a tapar las imperfecciones del lateral. En este caso he utilizado un molde de silicona para hacer botones, pero podéis hacer bolitas o lazos con la fondant sobrante. Todos los elementos decorativos se pegan con agua.
¡Es una tarta de Hello Kitty!
Otras Opciones de Tartas
Nuestras Tartas son opciones ganadoras a la hora de celebrar. Te ofrecemos un cuidado surtido: nos encanta innovar y proponerte sabores que marcan tendencia, pero también sabemos que los clásicos siempre son un acierto. Nuestras tartas no solo destacan por su sabor, sino también por sus diseños vistosos. Acompaña con nuestras tartas esa celebración o evento especial y elige entre una amplia variedad de tamaños que va desde las 6 hasta las 30 raciones.
Variedad de Sabores y Conservación
- Tarta Cookies & Cream: deliciosa combinación de la crema con una cobertura de cacao, coronada con galletas Oreo. Un sabor de mucho carácter. Conservación: mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 48 horas en nevera (2-6 °C). No volver a congelar una vez descongelado.
- Tarta 3 chocolates: un fascinante contraste de sabores y colores para los que les apasiona el chocolate en todas sus variedades. Además, es sin gluten. Se compone de tres capas de chocolate: una capa de chocolate negro, otra de chocolate con leche y otra de chocolate blanco. Conservación: mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 72 horas en nevera (2-6 °C). No volver a congelar una vez descongelado.
- Tarta Ferrer: una tarta muy elegante inspirada en nuestros bombones Delizze, con un relleno muy especial de trufa y coronada con los bombones, ¡perfecta para los amantes de la avellana! Conservación: mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 72 horas en nevera (2-6 °C). No volver a congelar una vez descongelado.
- Tarta Red Velvet: Auténtica Cake Americana. Jugoso bizcocho y deliciosa crema de queso. ¡Déjate seducir por su atractivo color rojo! Conservación: mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 72 horas en nevera (2-6 °C). No volver a congelar una vez descongelado.
- Tarta Carrot Cake: auténtica Cake Americana de bizcocho de zanahoria, nuez y canela combinada con una suave crema de queso. Con una divertida decoración de pequeñas zanahorias en la parte superior. Conservación: mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 72 horas en nevera (2-6 °C). No volver a congelar una vez descongelado.
- Mousse de queso: una de las más clásicas y también un valor seguro. Si eres fan del queso y te gusta combinarlo con los arándanos, seguro que se convierte en tu favorita. Sin gluten. Conservación: mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 48 horas en nevera (2-6 °C). No volver a congelar una vez descongelado.
- Tarta de queso: ideal para los verdaderos amantes del queso. Con un interior suave y cremoso, y el toque perfecto de dulzor, es una opción deliciosa que siempre conquista. Conservación: Mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 5 días en nevera.
- Tarrina de queso de 180 g.: una versión mini para los amantes de este postre. Un dulce ligero y cremoso, ideal para disfrutar entre pocos comensales. Esta tarta no la encontrarás en el congelador del horno, sino junto a los postres y yogures en nevera. Su práctico envase permite guardarla en la nevera para otra ocasión si no se termina de una sola vez. Conservar entre 1°C y 8°C. Una vez abierto consumir antes de 5 días.
- Tarta Selva Negra: la más grande de nuestro surtido, ideal para repartir en unas 30 raciones. Con su irresistible combinación de trufa y crema de cacao, coronada con cerezas, es el postre perfecto para ocasiones especiales. Su nombre, inspirado en la región alemana de la Selva Negra, refleja su origen y sabor auténtico. Medidas de la tarta: 30 cm ancho y 30 cm de profundo. Medidas de la tarta con envase: 30 cm ancho y 30 cm de profundo. Conservación: mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 72 horas en nevera (2-6 °C). No volver a congelar una vez descongelado.
- Tarta de la Abuela: un clásico que no te puedes perder. Con su base de galleta y chocolate, y una suave capa de nata, es el postre ideal para compartir con los que más quieres. Con capacidad para repartir unas 10 raciones, está coronada con dos deliciosas galletas que le dan el toque perfecto. Conservación: mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 48 horas en nevera (0°C y 4 °C). No volver a congelar una vez descongelado.
- Tarta de San Marcos: ¿Quién no ha celebrado su cumpleaños con una Tarta de San Marcos? Esta joya de la repostería tradicional española combina un bizcocho tierno y jugoso, nata y una capa exterior de yema tostada. Perfecta para repartir en unas 8 porciones esta es nuestra versión pequeña de la tradicional tarta. Medidas de la tarta: 30 cm de ancho y 30 cm de profundo. Medidas de la tarta con envase: 30 cm ancho y 30 cm de profundo. Conservación: mantener la cadena de frío a -18 °C. Al descongelar, conservar un máximo de 48 horas en nevera (2-6 °C). No volver a congelar una vez descongelado.
- Trenza de hojaldre de mantequilla: una delicia artesanal, hecha a mano con esmero y rellena de una irresistible mezcla de nueces, almendras y pasas. Aunque no es una tarta, la encontrarás también en el congelador de la sección de Horno. Conservar a temperatura de -18 °C. Una vez descongelado no volver a congelar. Para un consumo óptimo del producto se aconseja: descongelar dentro del envase a temperatura ambiente durante 3 horas.
Para que no te olvides de las Velas, puedes elegir entre las tradicionales o las de números. Para esos momentos llenos de alegría y buenos deseos. Tartas deliciosas y superdivertidas, que dibujarán una sonrisa en el rostro de tu peque. ¡Decoradas con sus personajes favoritos! ¿Te apetece preparar tu propia Tarta de requesón y queso suave con mermelada de arándanos?
