Los Dulces Tradicionales de Oviedo: Un Viaje Gastronómico

Oviedo, la capital de Asturias, cuenta con una variada oferta de dulces tradicionales que reflejan la rica cultura gastronómica de la región. Que te digamos y hayas escuchado en varias ocasiones que Oviedo es una ciudad muy dulce no es casualidad. Y no solo lo decimos por sus vistas o el ambiente que se respira en sus calles, también por sus postres. Las pastelerías de la capital asturiana, algunas de mucho renombre y prestigio, elaboran dulces prohibitivos que no querrás dejar de comer nunca. En Asturias, la gastronomía no solo se saborea con cuchara… también con cuchillo y tenedor… ¡y con mucha cuchara de postre! Nuestra tierra es conocida por su cocina tradicional, pero entre fogones, también se cuece la historia más dulce. Cada ciudad guarda con orgullo su receta más emblemática, esa que se transmite de generación en generación y que, aunque pueda replicarse, solo tiene un origen auténtico.

Si eres de mi generación -en el límite entre la X y la milenial- seguro que recordarás una de las escenas más míticas del clásico viejuno de Parchís La guerra de los niños. Esa en la que Carlitos se colaba en una pastelería, soltaba “no van a quedar ni las vitrinas, voy a estar comiendo hasta que se me gasten los dientes” y procedía a zamparse todos los dulces del mostrador antes de terminar en urgencias. Todo; menos la indigestión, claro, fue uno de los sueños más recurrentes de mi infancia. Me pierden los pasteles, qué le vamos a hacer. La frase de Carlitos me representa tanto que podría tatuármela, y retumba en mi cabeza cada vez que atravieso puertas como las de Camilo de Blas, en la calle Jovellanos de Oviedo. Una tienda de estilo modernista en la que no sabes para dónde mirar: conservas, embutidos, quesos, vinos... pero sobre todo dulces. Entre todas las delicias, los carbayones relucen como lingotes de oro en las vitrinas gritando “cómeme”.

Avanzamos unos años, vamos con un poco más de contexto antes de llegar al dulce. En 1924 se celebra en Gijón la Feria Internacional de Muestras de Asturias que desde entonces es uno de los eventos que marcan la agenda del verano astur. El Ayuntamiento de Oviedo encargó a Camilo de Blas un pastel conmemorativo que poder ofrecer en esa primera feria y que representase a la ciudad. Oviedo en forma de bocado goloso. Camilo de Blas aceptó el reto cuando ya era la confitería de referencia en Oviedo. Lleva el nombre del fundador, que antes de desembarcar en 1914 en la capital de Asturias había abierto con éxito tiendas en Palencia en 1849 y en León en 1876. Así que al recibir el encargo del Ayuntamiento de Oviedo Camilo de Blas vivía un momento muy dulce. Perdón por el chiste malo.

El Carbayón: El Pastel Emblema de Oviedo

Hablemos del pastel que es la seña de identidad de esta confitería en particular y de Oviedo en general. ¿Pero, qué es un carbayón? Antes de meternos en las cosas del comer tenemos que detenernos ante un árbol importante. En asturiano un carbayu es un roble que acompañado del sufijo ón adquiere un tamaño superlativo. El que nos ocupa era centenario, medía treinta metros de altura y ocupaba un lugar privilegiado en la céntrica calle Uría de Oviedo. Hablamos en pasado porque fue talado en 1879 por razones urbanísticas y generando bastante revuelo. El caso es que el árbol estaba tan fuertemente vinculado a los ovetenses que desde entonces su gentilicio popular es el de carbayones.

Juan José de Blas es la cuarta generación de Camilo de Blas. Recuerda que su abuelo junto al maestro confitero estuvieron haciendo muchas pruebas hasta dar con un pastel “que valiese la pena”. ¿Cuál fue el resultado? Pues la receta no es secreta: una barqueta de hojaldre de mantequilla rellena de una masa de azúcar, huevo y almendra Marcona, que una vez horneada se cubre con un baño de yema primero y un ligero glaseado después. Es normal que estés hipersalivando, no te preocupes. Conseguir las claves de un pastel que estuviese a la altura de las expectativas no fue lo que dio más quebraderos de cabeza en el proceso de creación. “Lo más complicado fue algo que parecía sencillo, ponerle nombre”, rememora Juan José, “y mi abuelo dijo que si a los de Oviedo nos llaman carbayones el pastel debería llamarse igual”. Y así fue, hasta el punto de que considera que “ese nombre consiguió dar vida de nuevo al árbol centenario y encima con algo maravilloso, con un dulce”.

El carbayón ovetense es un dulce emblemático de la ciudad. Se trata de una especie de pastel relleno de almendra y azúcar, cubierto con glaseado. Los carbayones son un dulce típico de Oviedo. Se trata de un crujiente relleno de almendras, en una base de hojaldre, y cubierto de yema y claras. Un clásico postre que desde pequeños nos hacían nuestras abuelas. Sin embargo, en Oviedo sabe mejor. El carbayón es uno de los dulces más típicos de Oviedo, y desde 1923 han llevado al paladar de ovetenses y turistas el mejor sabor de la ciudad. Esta delicia se gestó en la confitería Camilo de Blas, una de las más antiguas de la ciudad. Don José de Blas encargó la creación de un nuevo dulce a su maestro obrador, con el objetivo de que pudiera acompañar a las Duquesitas, otra creación de la casa, para acudir a la primera edición de la Feria de Muestras de Asturias, celebrada en Gijón en el año 1924. Aunque en un principio los carbayones no estaban pensados para tener más recorrido que su presencia en la Feria de Muestras, conquistaron a los asistentes, por lo que fue obligado que se quedasen a vivir en la ciudad. Una vez conocidos, ¡quién se atrevería a quitarlos! En Oviedo, todos conocen el sabor del Carbayón: un pastel hojaldrado relleno de almendra y bañado en glasa con toque de licor. Pero si hablamos del auténtico, el que nació con nombre propio, hay que decirlo claro: el Carbayón original es el de la confitería Camilo de Blas, fundada en 1914. Cualquier imitación se queda en eso, una réplica. Los carbayones siempre son los últimos en llegar a la mesa. No por ser impuntuales, sino porque, como se suele decir, lo mejor para el final.

Elaboración de carbayones en una pastelería tradicional

El Secreto de los Carbayones: Más Allá de los Ingredientes

Habrás comprobado que los ingredientes del carbayón no son nada extraordinarios. Para entender la composición de la receta acudimos a Eduardo Méndez Riestra, el que fuera presidente de la Academia Asturiana de Gastronomía y autor de clásicos básicos como Diccionario de cocina y gastronomía de Asturias. “En el fondo no deja de ser un pedazo de tarta de almendra tradicional que en Asturias siempre se hizo de cine y que hace cien años estaba muy consolidada, con mucha calidad”, nos comenta reivindicando “un estudio de por qué la tarta de almendra se afianzó en Asturias de esa manera cuando en realidad aquí no hay almendras”. Juan José de Blas ahonda en el tema añadiendo que los ingredientes “eran los que se usaban en la época en la confitería tradicional y es curioso porque en Asturias abunda mucho la nuez, la avellana o la castaña”.

Pero el secreto de los carbayones no está solo en tener una buena materia prima. “Lo importante es el proceso de elaboración y el cariño que le ponemos” nos aclara Paloma, hija de Juan José y quinta generación de Camilo de Blas, que reconoce que la receta se puede encontrar fácilmente en internet y nos anima a replicarla en casa convencida de que no nos va a salir igual. Pone como ejemplo de dificultad el baño de azúcar final. “Se encargan de hacerlo sobre todo Carmen y Javi que llevan toda la vida con nosotros y saben conseguir el punto exacto del azúcar a ojo”, algo fundamental porque además “hay que aplicarlo muy rápido antes de que enfríe y cristalice, y ellos son muy hábiles”. La clave está en que sea muy fino, casi transparente “para que no moleste al gusto”, incide Juan José, porque “al morder el carbayón no te encuentras con un pegote de azúcar, sino que se integra de forma muy fina y equilibrada”.

Las Moscovitas: Un Clásico de Oviedo con Sabor Internacional

Las moscovitas son galletas de origen ruso que han encontrado su versión asturiana en Oviedo. Estas delicias consisten en capas de almendra y chocolate, creando una textura crujiente y un sabor irresistible. Hablar de Moscovitas es hablar de tradición, calidad y prestigio. Estas finas pastas de almendra marcona y cobertura de chocolate, creadas por Rialto, son uno de los dulces más exportados fuera del Principado. Aunque hoy en día puedas encontrarlas en muchos sitios, las auténticas Moscovitas son las de Rialto, y ese sello de origen se ha mantenido intacto durante décadas. Son, sin duda, uno de los emblemas dulces de toda Asturias.

La confitería Rialto, como emblema entre la sociedad ovetense, esta dulcería abrió sus puertas en 1926 en el mismo enclave donde hoy la encontramos. Esta oblea de chocolate, almendra y nata cuenta con nombre propio en la ciudad y es que, no hace demasiado tiempo, fueron las mujeres de la alta sociedad carbayona (como se conoce a los habitantes de la capital) las que pedían ese fino dulce para sus ágapes y fiestas del té. Las moscovitas que se siguen creando en el obrador de Rialto cuentan con una receta secreta que muchos han intentado imitar a lo largo de los años pero que solo el maestro pastelero conoce. Hoy en día, los nuevos gustos y tendencias han hecho que las moscovitas presenten una imagen renovada y nuevos matices, como las moscovitas bañadas en chocolate blanco o, para los amantes del buen chocolate negro, las dark moscovitas. El crujiente bocado hace referencia a la capital rusa pero su origen es incierto. En una ciudad tan aristocrática como Oviedo, cuna del Reino de Asturias y con un patrimonio inigualable, tal y como podemos ver en el prerrománico astur que circunvala la ciudad, es fácil encontrar referencias monárquicas entre los dulces típicos.

Las Moscovitas son unas pastas finísimas elaboradas con productos 100% naturales. Su ingrediente estrella es la almendra marcona, cuidadosamente seleccionada. No hay dos iguales, incluso el empaquetado se hace de forma manual, para evitar que se rompan estas frágiles y deliciosas pastas. Nacieron en el obrador de la Confitería Rialto, y su elaboración apenas cambió en 100 años. La filosofía de trabajo es simple: elaborarlas como si fueran a ser disfrutadas por sus propias familias y amigos. Se venden en cajas de diferentes pesos y en pequeñas bolsitas. Hay varias leyendas que las rodean. Una de ellas se centra en su sabor, y dice que tienen un ingrediente secreto que las hace adictivas. En relación con el origen de las mismas también circulan varias historias. Una de ellas hace referencia a un niño de la guerra que regresó a Asturias desde la Unión Soviética, y que en su maleta llevaba una Matrioska que dentro traía un papel. En él aparecía escrita la receta de las moscovitas. Pero todo producto que llega para quedarse y se extiende en el tiempo como una estrella es gracias a quienes lo consumen. Y los ovetenses no pierden ocasión desde hace mucho tiempo para ir a Rialto a merendar. Nada más llegar te encuentras con una bandeja con las típicas pastas de té variadas, y entre ellas, asomando por encima del resto, se encuentran las moscovitas. Ninguna galleta es capaz de hacerles sombra. Gracias al boca a boca, cada vez más personas han conocido este dulce que enamora a (casi) todo aquel que lo prueba. Las moscovitas se han llegado a vender en Nueva York, el Caribe y varios países europeos. ¡Incluso Inditex incluye en sus cestas de Navidad un paquete de Rialto! ¿De verdad os las vais a perder en vuestro viaje a Oviedo? Coincidió que en el centenario del pastel Oviedo fue Capital Española de Gastronomía, y por supuesto tuvo un protagonismo especial. El director general de esa capitalidad, Pedro Palacios, nos cuenta que destacaron “la importancia que tiene el carbayón para la gastronomía ovetense”. Trajo hasta la capital de Asturias a periodistas nacionales e internacionales que pasaron por Camilo de Blas “y salieron maravillados”. Con promoción o sin ella, la tienda es icónica. Hasta ella llega gente del extranjero porque vieron la escena de la película Vicky, Cristina, Barcelona en la que los protagonistas se pasean por las vitrinas con una caja de carbayones en la mano. También hay quien puso a Camilo de Blas en su radar después de descubrirla en programas de televisión como el de Gwyneth Paltrow con el chef Mario Batali o el del cocinero asturiano José Andrés, que siempre que puede recomienda peregrinar hasta aquí porque es su “pastelería favorita del mundo”. Supera eso.

Caja de Moscovitas de la confitería Rialto

Otras Delicias Dulces de Oviedo

En la confitería Asturias lo tienen claro. Las letizias son una deliciosa tartaleta de almendra con yema tostada y con el detalle de una pequeña corona de chocolate. Se dice que los ovetenses son conocidos como carbayones.

Gijón/Xixón es el paraíso de las princesitas y el bombón helado de nata. En Oviedo/Uviéu es imprescindible probar dos creaciones insuperables. Por un lado los carbayones, ese pastel de almendra recubierto de almíbar de azúcar y limón, y por otro lado las moscovitas, que son una delicia de chocolate con almendra. Tenemos muchas jornadas y homenajes gastronómicos, pero casi todos ellos están vinculados a un producto salado. El Festival del Arroz con leche se celebra más de 30 años en Santolaya/Santa Eulalia en Cabranes el domingo más cercano al 9 de mayo. Si nos adentramos más al interior, en el concejo de Aller podrás degustar un postre único, el panchón, en Laviana los bartolos y en Mieres los consejos paserinos, una rosquilla de masa quebrada dulce con leche. Y más allá, en Navia, no te pierdas la tarta Venera, una tarta de almendra que te hará rechupetearte los dedos.

Si quieres hacer un buen arroz con leche en casa unos trucos prácticos podrían ser sacar la rama de canela y la cáscara de limón a mitad de la cocción, así evitarás que su sabor predomine sobre el resto de ingredientes.

Al igual que en otras partes de Asturias, las casadielles son populares en Oviedo. Estos dulces consisten en una masa fina rellena de nueces o almendras, que luego se enrolla y se fríe.

Los frisuelos (frixuelos o fayueles en asturiano, frisuelos o jisuelos en cántabro) son un tipo de frito de sartén que se sirve como postre, típico de las regiones españolas de Asturias, Cantabria y León. Está hecho a base de harina, leche y huevos. Son típicos de las celebraciones de Antroxu (carnaval) y de las Comadres en Asturias.

La casadiella (en plural, en asturiano, casadielles) es un dulce típico asturiano.

Las pomaradas son un producto tradicional de la cocina ovetense. Se elabora a partir de las manzanas pomaradas, que son una variedad autóctona de la zona. El proceso de elaboración de las pomaradas comienza con la selección de las manzanas maduras y su posterior cocción. Las manzanas se pelan y se descorazonan, luego se cocinan a fuego lento junto con azúcar hasta obtener una mezcla espesa y dulce. Es importante destacar que la pomarada es una variedad de manzana específica de Asturias, lo que le confiere al dulce un carácter regional y auténtico.

El pastel más imitado en Oviedo. En definitiva, hablamos de un pastel con 101 años de historia y que gastronómicamente es sinónimo de Oviedo. Como pasa con casi todas, la receta no está patentada, así que en Camilo de Blas conviven con imitadores de su postre estrella con más o menos éxito. Rara es la confitería que no hace su versión. “Hay cosas que son ofensivas a la gente”, apunta Juan José un poco indignado, “porque ya no solo es por cuestión de que yo venda más o menos, es que hay que tener un nivel mínimo de exigencia”. A su hija Paloma no le queda más remedio que hacer pruebas empíricas en comidas con amigos que llevan para el postre carbayones de otros establecimientos y reconoce que “hay algunos buenos, pero otros no hay por dónde cogerlos”. Pero no hay mal que por bien no venga y esto no deja de ser publicidad indirecta, “porque cuando ves un carbayón piensas automáticamente en Camilo de Blas”. También les lleva a ponerse las pilas, como nos explica Paloma su trabajo ahora es “dar a conocer a la gente que el carbayón original es el que hacemos aquí”. Les va bien; el año pasado, cuando el pastel cumplió un siglo, vendieron más que nunca, y llegan a elaborar hasta mil carbayones al día. Producir más no es uno de sus objetivos, pero lo cierto es que cada vez son más solicitados por todo el país: en su web puedes ver cuál es el punto de venta más cercano a tu casa.

EL CARBAYÓN ORIGINAL

Los dulces de Asturias no solo son delicias para el paladar, sino también testimonios de una rica herencia cultural. Que os digamos y hayáis escuchado en varias ocasiones que Oviedo es una ciudad muy dulce no es casualidad. Y no solo lo decimos por sus vistas o el ambiente que se respira en sus calles, también por sus postres. Los carbayones y las moscovitas son los máximos exponentes de esto. Pasteles, tartas, bombones, dulces típicos y galletas circulan cada día en Oviedo en varias cajas. Como si de joyas se tratara, y no es para menos... ¡Aquí el dulce es sagrado! Y los dos máximos exponentes de la repostería ovetense son los carbayones y las moscovitas. Sabrosos, con historia y ocupando el lugar de honor entre todos los dulces de la ciudad. ¡Como para no pedírtelos! Que te pidas uno no excluye al otro de la ecuación. Porque los dos son bocados que llevarte a la boca en muchos momentos de tu escapada o viaje a Oviedo. Para comer durante el desayuno, la comida, la merienda o la cena. ¡Cualquier momento del día es bueno para probarlas! Incluso para esos pequeños caprichos que te das entre horas. Ya ves que tienen semejanzas, pero también hay diferencias.

Variedad de dulces tradicionales asturianos expuestos en una tienda

En Avilés, hay un dulce que va más allá del paladar. Aunque hoy día puedas encontrar mantecados en muchas pastelerías, el auténtico, el original, el que guarda la esencia de más de un siglo de historia, es el de Galé. Con su textura delicada, su punto exacto de dulzor y esa forma inconfundible que marca generaciones, el Mantecado de Avilés debe ocupar su lugar entre los postres icónicos de Asturias.

En Gijón, el dulce que despierta ternura y devoción es la Princesita. Una pequeña delicia de mazapán y yema con forma de flor que se ha convertido en uno de los regalos más típicos y entrañables. ¿Y dónde nacieron? En la Confitería La Playa, que lleva desde principios del siglo XX endulzando la ciudad.

En cada rincón de Asturias, hay dulces que se han convertido en símbolo.

tags: #pastas #tipicas #de #oviedo