La harina de garbanzos es ya un básico en mi cocina, me encanta usarla para disfrutar de sus beneficios en platos de formatos muy diferentes. Elaborada 100% con harina de lentejas rojas, confunde un poco al principio porque tiene todo el aspecto de pasta normal, pero ya al cocerla huele inconfundiblemente a lentejas.
La pasta de lentejas rojas con salteado de tomates cherry es un buen plato único, saciante, que podemos completar simplemente con un pedazo de buen pan para completar las proteínas vegetales.
Ingredientes
- 100 gramos de pasta de Lentejas (1 vaso lleno)
- 10 cucharadas soperas de tomate, pelado y triturado, enlatado (150 g)
- 1 lata ovalada, escurrido de atún, al natural (90 g)
- 1 cucharada de postre de aceite de oliva (5 g)
- 1 cucharada sopera de queso rallado, genérico (13 g)
Método de preparación
- Cortamos las verduras y sofreímos hasta que se ablanden.
- Luego añadimos el tomate y dejamos cocinar a fuego medio y con tapa por unos 15 minutos.
- Mientras cocinamos la pasta.
- Después añadimos las latas de atún y mezclamos con la pasta ya cocida.
- Servimos y añadimos un poco de queso encima.
Preparación alternativa de la pasta de lentejas con tomate
Cocinar la pasta de lentejas rojas siguiendo las instrucciones del paquete, con cuidado de no pasarnos de cocción. Enjuagar con agua fría y mezclar con un poco de aceite para que no se pegue.
Picar el diente de ajo, cortar la cebolleta en juliana fina y la guindilla o pimiento en rodajitas, retirando las semillas si preferimos menos picante.
Calentar un poco de aceite de oliva en una sartén antiadherente y añadir la cebolleta con una pizca de sal. Cocinar unos minutos hasta que se transparente y esté blanda. Pasados unos minutos incorporar los tomates y saltear el conjunto hasta que empiecen a perder agua y vayan cogiendo color. Añadir entonces la pasta, salpimentar y agregar orégano y albahaca al gusto.
Lo primero es picar las verduras de la salsa. Lo básico es la cebolla y la zanahoria, pero no dudes en aprovechar las verduras que tengas huerfanitas por la nevera porque le darán más sabor a la salsa y es una manera genial de aprovecharlas.
Mientras se van cocinando las verduras picadas en una ollita con el aove y una pizca de sal, preparamos el cerdo. Se pueden usar varios cortes, pero para esta receta me gusta la chuleta del lomo. Intento que queden trozos de un tamaño similar a como corté la verdura (ligeramente más grandes), y los cocino en una sartén con 1 cucharada de aove y hierbas provenzales al gusto.
Y aquí lo mejor de una buena salsa de tomate para una calidad nutricional excelente, en lugar de tomate frito usa tomate natural enlatado si no tienes tiempo de cocer tu propio tomate. Y si es para tupper te recomiendo el troceado.
Si quieres usar queso y no te sienta mal puedes, pero ten cuidado con leer bien las etiquetas. Si te da pereza leer etiquetas puedes o bien rallarlo tu misma en un tupper pequeño y llevarte la cantidad ajustada a lo que te apetezca, buscar un queso rallado que sea solo queso (tipo mozzarella o grana padano por ejemplo) o si no te sienta bien ningún queso pero te gusta la textura granulada te recomiendo una cucharada de almendra molida... Con la pasta cocida y la salsa en su punto ya estaría todo listo para nuestro tupper.
En Barcelona es común encontrarse en los mercados puestos de legumbres ya cocidas, pero esto no pasa en Andalucía, ya que aquí las cocemos en casa. Es un muy buen recurso sin embargo, porque de esta manera, te preparas unas lentejas guisadas en un plis. Ahora vivo en el sur y he de cocer mis lentejas, pero igualmente las preparo, a veces, con tomate, como las comía allí.
Aparte cocemos las lentejas en agua fría con los puerros y un chorrito de AOVE las lentejas, hasta que queden tiernas. Ponemos al punto de sal y aliñamos con una pizca de ras el hanout. Añadimos las lentejas escurridas al tomate, mezclamos y servimos con parmesano rallado.
Comemos estas lentejas con tomate y parmesano como primer plato, seguidas de otro muy ligero. Debo decir que yo no suelo poner un segundo cuando el primero son legumbres, lo considero excesivo. Si las acompañamos con un trozo de pan (preferiblemente integral) y abundante parmesano, la comida es suficiente, y si nos quedamos con hambre, una hortaliza o verdura cruda aliñada con AOVE, acabará de equilibrar la ingesta.

Información nutricional
| Por 100 g | Por porción (361 g) | % DDR | |
|---|---|---|---|
| Energía | 153 kcal | 552 kcal | 28 % |
| Proteína | 14 g | 52 g | 104 % |