La gota es un trastorno del metabolismo de las purinas en el que se acumulan en la sangre niveles anormalmente altos de ácido úrico, una condición conocida como hiperuricemia. Como consecuencia de estos niveles tan altos, se forman y acumulan uratos de sodio, los cuales se depositan en las articulaciones pequeñas y en los tejidos circundantes, provocando inflamación y dolor.
Esta enfermedad es una de las más antiguas de la historia médica registrada, y tiene una elevada prevalencia, apareciendo después de los 35 años y afectando fundamentalmente a los varones. Se calcula que el 2,4% de la población española sufre gota, lo que supone que hay cerca de 880.000 afectados por esta dolencia, según el estudio EPISER realizado por la Sociedad Española de Reumatología.
Un ataque de gota ocurre cuando se forman cristales de ácido úrico (urato monosódico) en las articulaciones y tejidos blandos del cuerpo, causando dolor, rigidez e inmovilidad. Los depósitos de urato que se forman pueden destruir los tejidos circundantes de las articulaciones, llevando a síntomas crónicos de artritis. Es muy común la afectación renal, y en los casos crónicos los lugares clásicos son el pulgar del pie, el codo o la oreja.

¿Qué son las Purinas y el Ácido Úrico?
Las purinas son moléculas orgánicas que forman parte de nuestro ADN. Se encuentran en ciertos alimentos y el cuerpo las produce de manera natural. El cuerpo degrada las purinas hasta formar un desecho metabólico, el ácido úrico. Normalmente, los riñones filtran el ácido úrico y este sale del cuerpo a través de la orina.
El problema llega cuando algunas personas no son capaces de eliminar las purinas y sus restos metabólicos tan fácilmente, o cuando los producen en cantidad demasiado elevada. El exceso de purina es el que eleva el ácido úrico. Sin embargo, tener niveles altos de ácido úrico (hiperuricemia) no siempre significa desarrollar gota; muchas personas con hiperuricemia nunca experimentan un ataque de gota.
Factores de Riesgo y Prevención de la Gota
Se tiende a asociar al paciente de gota con una persona con obesidad, una alimentación insana y abuso del alcohol. La obesidad (que por el aumento del tejido adiposo agrava la resistencia a la insulina), una dieta baja en hidratos de carbono y la realización de ejercicio de manera escasa (o en exceso) son factores que pueden precipitar la aparición de gota. Los estudios epidemiológicos sugieren una asociación entre gota y dislipemia, diabetes mellitus y síndrome de resistencia a la insulina.
Alrededor del 60% de los pacientes con gota también tienen síndrome metabólico, un conjunto de síntomas y signos de las personas que viven con obesidad central, hipertensión, resistencia a la insulina e hiperlipemia. No obstante, algunas personas, aunque mantengan una dieta saludable y un peso adecuado, aún pueden padecer gota debido a factores genéticos, enfermedades subyacentes o problemas metabólicos que afectan la producción y excreción de ácido úrico.
Una manera de prevenir esta enfermedad, tan dolorosa como incapacitante, es reduciendo el consumo de alimentos que contienen purinas, los mal llamados ‘alimentos con ácido úrico’.
30- OBESIDAD Y LA GOTA O ACIDO URICO
Alimentación para Ayudar a Controlar la Gota
Una alimentación para ayudar a controlar la gota incluye unos cuantos objetivos principales: tener un peso saludable, contar con buenos hábitos de alimentación y reducir los alimentos con purina. La alimentación para controlar la gota incluye porciones moderadas de alimentos saludables, de manera similar a otras dietas saludables como la mediterránea o la dieta DASH.
Pérdida de Peso
El sobrepeso puede aumentar el riesgo de tener gota. Las investigaciones sugieren que reducir las calorías y bajar de peso pueden disminuir los niveles de ácido úrico y la cantidad de ataques de gota, incluso si no se sigue una alimentación restringida en purinas. Bajar de peso también disminuye la tensión sobre las articulaciones.
Carbohidratos Complejos
Para obtener más de estos, coma más frutas, como bayas, manzanas, melocotones y melón. También, coma más verduras y cereales integrales. Limite los jugos de frutas, incluso aquellos sin azúcar añadida.
Hidratación
Beba suficiente agua para que el cuerpo se mantenga en buen funcionamiento. Se recomienda beber de 8 a 16 vasos (ocho onzas) de líquido cada día. Al menos la mitad de los líquidos que ingiera deberían ser agua. La deshidratación es un factor que puede precipitar la aparición de gota.
Grasas más Saludables
Reduzca el consumo de grasas saturadas, que provienen de la carne roja, la piel de las aves y los productos lácteos con alto contenido de grasa.
Proteínas Magras
Concéntrese en carnes magras y de ave, productos lácteos bajos en grasa y legumbres como frijoles (alubias, porotos), garbanzos y lentejas como fuentes de proteínas.

Alimentos a Limitar o Evitar
Es importante controlar o reducir la cantidad que consumimos de aquellos alimentos que son altamente ricos en purinas cuando las concentraciones en el organismo de ácido úrico superan los 6 mg/dl.
- Carnes de órganos y glándulas: No coma carnes como el hígado, el riñón y las mollejas. Tienen un alto contenido de purinas y contribuyen al aumento de los niveles de ácido úrico en sangre.
- Carnes rojas: Limite el tamaño de las porciones de carne de res, cordero y cerdo.
- La mayoría de los pescados y mariscos: Algunos tipos de pescados y mariscos tienen un mayor contenido de purinas que otros, como anchoas, mariscos, sardinas y bacalao. Sin embargo, como los pescados y mariscos son saludables, hasta las personas con gota pueden incluir pequeñas cantidades de pescado en sus alimentaciones.
- Alcohol: La cerveza y los licores destilados están asociados con un riesgo más alto para padecer gota y sufrir más ataques. No beba alcohol durante los ataques de gota. Limite el consumo de alcohol, especialmente la cerveza, entre los ataques.
- Azúcar, especialmente jarabe de maíz alto en fructosa: Limite o no coma alimentos endulzados con jarabe de maíz alto en fructosa. Estos pueden incluir cereales, productos horneados, aderezos para ensaladas y sopas enlatadas. Demasiado azúcar de cualquier tipo puede aumentar el riesgo de padecer gota. Así que limite todos los alimentos endulzados.
Tabla de Contenido de Purinas en Alimentos
A continuación se expone una lista en la que aparecen los alimentos agrupados según su contenido de purinas:
| Contenido de Purinas | Alimentos (mg/100g) |
|---|---|
| Alto (100-1000 mg) | Anchoas, cubos para caldo, sesos, consomé, ganso, vísceras, arenque, caballa, extractos de carne, conservas de picadillo, mejillones, perdiz, huevas, sardinas, vieiras y levadura (de pan o cerveza) tomada como suplemento. Estos alimentos deben ser suprimidos. |
| Moderado (9-100 mg) | Pescado, ave, carne, marisco, espárragos, alubias secas, lentejas, champiñón, guisantes secos y espinacas. Consumir una ración de carne, pescado o ave (50-85g), y media taza de verduras de este grupo. |
| Insignificante | Pan blanco y galletas saladas, mantequilla y margarina (con moderación), café y galletas, bebidas carbonatadas, queso, chocolate, café, condimentos, pan de maíz, nata (con moderación), natillas, huevos, aceites, verduras (excepto las citadas anteriormente), fruta, postres de gelatina, hierbas aromáticas, helado, leche, pasta, fideos, nueces, aceitunas, pepinillos, palomitas de maíz, arroz, sal, cuajada, azúcar y dulces, té, vinagre y salsas para condimentar. |
Alimentos que No Tienen Efecto o Pueden Reducir el Riesgo de Gota
- Verduras con alto contenido de purinas: Los estudios han demostrado que las verduras con alto contenido en purinas, como guisantes, espárragos y espinacas, no aumentan el riesgo de padecer gota. Además, las hortalizas ayudan a neutralizar el ácido en la orina, lo que puede favorecer la solubilidad y excreción del ácido úrico.
- Cerezas: Algunos estudios muestran que el consumo de cerezas puede reducir el riesgo de ataques de gota.
- Vitamina C: La vitamina C puede ayudar a disminuir los niveles de ácido úrico. Hable con el profesional de atención médica para saber si un suplemento de vitamina C de 500 miligramos es adecuado para usted.
- Café: Algunas investigaciones sugieren que el café puede estar relacionado con un riesgo más bajo para padecer gota. Es posible que beber café no sea adecuado si tiene otras afecciones médicas. Hable con el profesional de atención médica para saber qué cantidad de café es adecuada para usted.
- Productos lácteos bajos en grasa: Los productos lácteos bajos en grasa parecen tener un efecto protector. El huevo es bastante bajo en purinas en comparación con otras fuentes de proteínas.
- Palomitas de maíz: Las palomitas de maíz se encuentran en la categoría de alimentos con contenido insignificante de purinas, por lo que son seguras para el consumo en una dieta para controlar la gota.
