Los chipirones en su tinta son un plato clásico de la gastronomía española, apreciado por su sabor intenso y su versatilidad. En esta ocasión, te presentamos una variante que combina la exquisitez de los chipirones con la untuosidad de la salsa alioli, creando una experiencia culinaria única.
La Magia de los Chipirones
Los chipirones dan mucho juego en la cocina. La clave de esta receta reside precisamente en el revuelto de chipirones que previamente hay que cocinar. Si se hace más cantidad de la cuenta, se tiene un magnífico relleno para empanadillas, quiches o revueltos.

Limpieza y Preparación de los Chipirones
- Comenzamos limpiando los chipirones, quitándoles la piel, dándoles la vuelta y retirando la cabeza. Lavamos bien, secamos con papel de cocina y partimos en trocitos. La cabeza se desecha, pero tenemos cuidado de no retirar los tentáculos, también los partiremos en trocitos y reservaremos junto con los cuerpos troceados.
- Una vez limpios y partidos los chipis, ponemos un poco de aceite en una sartén y cuando esté caliente, incorporamos la cebolla bien picadita para que se poche.
- Cuando la cebolla esté a medio pochar, añadimos los chipirones partidos junto con los tentáculos, las aceitunas troceadas, un poco de perejil fresco picadito y sal.
- Removemos y dejamos que se vaya haciendo poco a poco. Al principio los chipirones soltarán algo de agua, pero pasados unos minutos, esta se consumirá y los chipirones se irán haciendo poco a poco. En casa nos gustan muy hechos, que casi se peguen a la sartén, pero eso ya sabes, cuestión de gustos.
- Una vez hechos los chipirones los retiramos de la sartén y reservamos. Este paso lo podemos hacer la víspera y así acortamos un poco el proceso laborioso de las croquetas.
Para muchos, comer sano es sinónimo de alimentación sosa y aburrida ¡pero se equivocan! La comida sana nos permite confeccionar una variedad increíble de platos sabrosos, de los más sencillos a los más elaborados. Los chipirones o calamares son un ingrediente muy versátil. Lo bueno de los chipirones en su tinta es que es un plato, además de delicioso, muy poco calórico, ya que para que os deis cuenta solo tienen 82 calorías por cada 100 gramos.
La Bechamel Perfecta
La bechamel es el alma de muchas croquetas y en esta receta no es una excepción. Aquí te presentamos dos métodos para prepararla:
Método Tradicional
- En una sartén ponemos un poco de aceite, cuando esté caliente añadimos la harina para que se tueste.
- Removemos bien, se formará una especie de papilla que iremos deshaciendo poco a poco incorporando un poco de leche.
- Echamos sal y seguimos añadiendo leche a la vez que movemos la masa.
- Tenemos que conseguir una masa sin grumos.
- Cuando ya hemos terminado de añadir toda la leche y nuestra masa es homogénea, incorporamos un tercio de nuestros chipis para que la bechamel coja sabor.
- Después de unos minutos moviendo la bechamel, incorporamos el resto de los chipirones.
- Mezclamos bien para que los trocitos de chipis se distribuyan bien por toda la masa.
- Volcamos la bechamel en una fuente tipo pirex o en una manga pastelera, para dejarla enfriar. Si utilizas la fuente, acuérdate de poner un poco de papel film directamente sobre la superficie para que al enfriar no se forme una costra.
Con Thermomix
- Ponemos en el vaso el aceite y programamos 9m-T. Varoma- Vel. Cuchara.
- Añadimos la harina y programamos 2m-T. 100ºC- Vel. 2 para que se tueste.
- Incorporamos la leche y la sal. Mezclamos 10s-Vel. 6.
- Programamos 8 m-T. 100ºC-Vel. 4.
- Incorporamos un tercio de nuestros chipis.
- Programamos otros 4 minutos para que la bechamel coja sabor.
- Una vez finalizado el tiempo incorporamos el resto de los chipirones.
- Mezclamos bien para que los trocitos de chipis se distribuyan bien por toda la masa.
- Volcamos la bechamel en una fuente tipo pirex o en una manga pastelera, para dejarla enfriar. Si utilizas la fuente, acuérdate de poner un poco de papel film directamente sobre la superficie para que al enfriar no se forme una costra.
Cómo hacer una BECHAMEL CASERA 🥄 La más rápida y sencilla de Karlos Arguiñano 👨🏻🍳
El Secreto del Alioli Negro
Para hacer el alioli negro, solo tenemos que incorporar un poco de tinta de calamar (en este caso industrial) al alioli y mezclar con la ayuda de una cucharilla. Eso es todo. El saborcito del ajo le va de maravilla a estas croquetas y es altamente recomendable, pero si no te va, no lo pongas.

Preparación del Alioli Casero
- Poner los ajos, la sal y el zumo del limón en el vaso del minipimer o de cualquier otro procesador de alimentos. Ir batiendo y añadir la tinta diluida en agua. Tiene que quedar una mezcla homogénea.
- Sin parar de batir, añadir muy despacio la mitad del aceite, después continuar con los 10 ml. de agua que nos quedaban y terminar con el resto del aceite. Todo ello muy despacio.
- Por último, añadir la xantana (un espesante que trabaja en frío, con lo cual es estupendo para el alioli).
Si este paso os echa para atrás porque no queréis usar huevo en crudo también se puede hacer añadiendo el ajo muy bien machacado y la tinta a la mayonesa comercial.
Montaje y Presentación de los Palitos de Chipirón
Una vez que hemos dado forma a las croquetas, bien sea con la manga pastelera o con la ayuda de dos cucharas, las pasamos con huevo y pan rallado. Ponemos a calentar abundante aceite de oliva y cuando esté caliente, freímos nuestras croquetas. Pondremos pocas en cada tanda para tener espacio para poderlas dar la vuelta. Cuando estén ligeramente doradas por todas partes, las sacamos y dejamos reposar sobre papel de cocina para que este absorba el aceite sobrante.

Para servir, ponemos en una fuente nuestras croquetas acompañadas en un cuenco aparte de alioli negro para que a gusto del consumidor cada uno se sirva. A nosotros nos gusta comer las croquetas con las manos y mojar la puntita de la croqueta en el alioli. Para muchos, comer sano es sinónimo de alimentación sosa y aburrida ¡pero se equivocan! La comida sana nos permite confeccionar una variedad increíble de platos sabrosos, de los más sencillos a los más elaborados.