El petirrojo europeo (Erithacus rubecula) es una especie de ave paseriforme de la familia Muscicapidae. Se distingue por poseer una llamativa mancha anaranjada en el pecho, la garganta y el cuello, lo que lo convierte en uno de los pájaros más populares y fácilmente reconocibles. Es un ave sociable, atrevida y curiosa que acostumbra a salir del bosque y plantarse a mitad de un camino para ver quién llega a su territorio.

Características Físicas y Plumaje
El petirrojo es un pájaro de apariencia rechoncha, que mide de 12,5 a 16,5 cm de largo y tiene una envergadura de 20 a 22 cm. El ave adulta pesa de 16 a 22 g. Los machos y las hembras comparten los colores: el pecho y la cara son naranja, bordeado por un gris azulado en los lados del cuello y del pecho. Las partes superiores son de color marrón y el vientre blanquecino, mientras que las patas y los pies son de color marrón. El pico y los ojos tienen un color negro. Esta mancha naranja es la característica más distintiva, extendiéndose desde la cara hasta el pecho, pasando por la garganta y bordeada con gris. El resto del cuerpo es menos vistoso: marrón verdoso en la parte superior y las alas, y blanco roto en la parte inferior. Sin embargo, los jóvenes poseen un plumaje castaño con manchitas amarillas en los extremos de las plumas.
Taxonomía y Subespecies
El petirrojo europeo fue originalmente descrito con el nombre de Motacilla rubecula por Carlos Linneo en su obra del siglo XVIII "Systema naturæ". Su epíteto específico rubecula es un diminutivo derivado de la palabra latina ruber ('rojo'). El género Erithacus fue creado por el naturalista francés Georges Cuvier en 1800, dando al ave su actual nombre binomial de Erithacus rubecula. El petirrojo europeo pertenece a un grupo de aves principalmente insectívoras que previamente fueron asignadas a los tordos o papamoscas, dependiendo de cómo estos grupos fueron percibidos taxonómicamente.
En la mayor parte continental de su amplia área de distribución euroasiática, los petirrojos varían un poco, pero no forman poblaciones discretas que podrían considerarse subespecies. Por lo tanto, las subespecies se distinguen principalmente por las poblaciones residentes en islas y en zonas montañosas. La subespecie que habita la mayor parte de la Europa occidental, incluso las islas británicas, es Erithacus rubecula melophilus. E. r. witherbyi del noroeste de África, Córcega y Cerdeña se asemeja mucho a E. r. melophilus, pero se distingue por tener una envergadura menor. E. r. tataricus, la subespecie más nororiental, es relativamente grande y tiene un plumaje con tonos más apagados. La población local en Madeira y los Azores ha sido descrita como E. r. microrhynchos.

Subespecies Canarias
En Canarias, se observa la especie típica Erithacus rubecula en La Gomera, La Palma y El Hierro, mientras que en Tenerife se encuentra la subespecie Erithacus rubecula superbus y en Gran Canaria está presente otra subespecie para la que se ha planteado el nombre Erithacus rubecula marionae. Estas subespecies se distinguen por un anillo ocular blanco, una intensa coloración del pecho y una línea gris que separa el rojo anaranjado del marrón. Un estudio de 2003 concluyó que el petirrojo de Gran Canaria se separó genéticamente de sus parientes europeos ya desde hace 2,3 millones de años, y que los de Tenerife tomaron medio millón de años más para hacer este salto, es decir, hace 1,8 millones de años. La razón sería una colonización diferente de las Canarias por este pájaro, que llegó primero a la isla más antigua, Gran Canaria, y posteriormente se trasladó a la isla vecina Tenerife. Las poblaciones de las islas Canarias occidentales son más jóvenes (Pleistoceno Medio) y su divergencia genética solo es incipiente.
Hábitat y Distribución
El petirrojo está presente en gran parte del Paleártico occidental, desde Europa hasta los Urales y mar Caspio, además de Anatolia, norte de África y Macaronesia. Su área de distribución abarca Europa, el noroeste de Asia y el norte de África, y se extiende hasta el oeste de Siberia en el oriente, en el sureste hasta la cordillera del Cáucaso, y en el sur hasta Argelia. Incluye también las islas británicas y la región macaronésica. Esta especie está ligada a los ambientes forestales, pero también frecuenta las zonas de matorrales altos, ya sean campiñas, riberas e incluso parques y jardines.

Las poblaciones de Escandinavia y Rusia migran hacia Europa occidental para escapar de los inviernos más fríos en su territorio de anidación. A finales del siglo XIX hubo algunos intentos de introducir esta especie en Australia y Nueva Zelanda, pero no tuvieron éxito. El petirrojo tiene un comportamiento sedentario o migrador, según el territorio considerado en su rango de distribución euroasiático. Las poblaciones del norte de Europa (Escandinavia, Rusia y mitad norte de Europa oriental) son migradoras totales. Por el contrario, las poblaciones de las islas atlánticas, Europa occidental y el norte de África son sedentarias, aunque también experimentan movimientos migratorios. En invierno, en España, resulta muy común en toda la Península, Ceuta, Baleares y Canarias, pero evita las montañas, sobre todo en la mitad norte. En cambio, en primavera se invierte el patrón, y su distribución se ajusta a grandes rasgos a los territorios con precipitaciones elevadas o moderadas. En esa época se localiza principalmente en el norte de España, exceptuando los valles del Ebro y del Duero, y penetrando hacia el sur a favor de las montañas y de los bosques de ribera.
🌍 PETIRROJO EUROPEO | Documental
Comportamiento y Alimentación
El petirrojo es un ave muy agresiva. Los machos tienen un comportamiento territorial bastante agresivo. Atacan a otros machos que se apartan en sus territorios, y también han sido observados atacando a otras aves pequeñas sin provocación aparente. Es un ave diurna, aunque ocasionalmente caza insectos en las noches de luna, o cerca de luz artificial. Es una especie principalmente insectívora, caza una gran variedad de invertebrados como hormigas, escarabajos y arañas. Se alimenta principalmente de invertebrados terrestres, como arañas, lombrices e insectos. Está relativamente acostumbrado a la presencia de seres humanos y suele acercarse cuando alguien está removiendo la tierra, con la esperanza de atrapar lombrices y otras presas que puedan aparecer. En efecto, en las islas británicas el petirrojo se considera el amigo del jardinero y no es perjudicado por varias razones folclóricas.
Canto y Vocalización
El petirrojo emite su característica voz de alerta: un chip-chip metálico y seco. Su canto es un gorjeo musical, muy melódico, parecido al del ruiseñor. Tiene un canto estriado y trinado durante la época de cría, cuando a menudo canta en la noche, a veces hasta muy tarde, lo que puede llevar a confundirlo con el ruiseñor (Luscinia megarhynchos). El canto nocturno en las zonas urbanas se produce en lugares que suelen ser ruidosos durante el día, lo que sugiere que canta por la noche porque la tranquilidad permite que su mensaje se propague con mayor claridad. Durante el invierno, cuando los machos y las hembras tienen territorios separados, los cantos de ambos sexos suenan más lastimeros que durante el verano.
Reproducción
Realizan una o dos puestas al año y el periodo de reproducción comienza entre marzo y mayo y dura hasta junio o julio. La hembra pone entre 2 y 8 huevos, con una media de 4 a 6. Estos huevos son de color celeste y con manchas, que pueden ser grandes y oscuras o pequeñas y marrones. El nido lo colocan cerca del suelo, en huecos que encuentran o en la base de arbustos o árboles. Puede elegir una gran variedad de sitios para anidar, todo sitio que tenga alguna depresión o un agujero puede ser considerado para hacer su nido. Además de las grietas habituales, o los bancos protegidos, los objetos más extraños incluyen piezas de maquinaria, barbacoas, manillares de bicicleta, ollas desechadas, regaderas, macetas e incluso sombreros. Construye el nido con musgo, hojas y pasto y lo reviste con hierba fina, pelo y plumas. La hembra es la encargada de incubar los huevos durante 12-15 días, y el macho es el que alimenta tanto a la hembra como a los recién nacidos. Cuando la hembra está criando la segunda puesta, el macho se encarga de la alimentación de la primera. Pocos días después de la eclosión, ambos padres cuidan y alimentan a los pollos durante otros 12-15 días.

Folclore y Simbolismo
El petirrojo ocupa un lugar destacado en el folclore británico y del noroeste de Francia, pero menos prominente en otras partes de Europa. En la mitología nórdica se lo consideraba un pájaro de tormenta, sagrado para Thor, el dios del trueno. Figura también en un cuento infantil tradicional, "Babes in the Wood", en el cual cubre los cuerpos de los niños muertos. Más recientemente fue asociado con la Navidad, jugando un rol prominente en muchas tarjetas navideñas desde mediados del siglo XIX. Asimismo, apareció en muchos sellos postales navideños. Una antigua leyenda británica intenta explicar el color distintivo de su pecho y cuenta que cuando Jesús estaba muriendo en la cruz, el petirrojo, entonces simplemente de color marrón, se puso a su lado y cantó en su oído para consolarlo en su dolor.