¿Cuál es el mejor producto de tu tierra? En mi pueblo, sin duda alguna, el producto más aclamado son los pimientos asados a leña. Una auténtica delicatessen que se produce con mucho mimo. Todavía varias empresas familiares siguen cultivando y asando los pimientos de forma tradicional, de ahí que sean tan exquisitos. Se merecen sin duda un pequeño homenaje y he querido hacerlo en forma de receta para que también vosotros os animéis a probarlos. Os voy a enseñar como hago la clásica ensalada de pimientos asados.
El pimiento es una verdura comodín que utilizamos de muchas formas en la cocina. Existen multitud de variedades distintas, incluyendo los más pequeños y picantes, aunque el llamado pimiento morrón rojo reina sobre los demás. Los pimientos grandes rojos suelen ser más dulces, carnosos y jugosos.
La calidad de los pimientos asados envasados deja mucho que desear en cuanto a textura y sabor. Por eso merece la pena llenar la cesta de la compra con un gran cargamento de pimientos para asarlos en casa y aprovecharlos en muchos platos diferentes.
La respuesta es simple: cualquiera que nos guste. Todos los pimientos se pueden asar, solo depende de nuestras preferencias, de lo que ofrezca el mercado en cada momento o de cómo queremos utilizarlos después. En el caso de no tener una idea muy clara yo apuesto por el clásico, el pimiento rojo morrón de gran tamaño, carnoso y hermoso. También podemos combinar diferentes colores (amarillo, rojo, naranja, verde) que darán mucho colorido a nuestros platos.
¿Cómo Asar los Pimientos?
Se pueden asar enteros o abiertos y sin semillas. El primer paso siempre será lavar y secar bien los pimientos, comprobando que no tienen partes dañadas, y cortar parte del tallo si fuera muy grande o si llevara hojas unidas. Para asarlos abiertos hay que abrirlos con un corte vertical para dejar cada pimiento y cortar el tallo superior con el gran núcleo de semillas. Finalmente se retiran los restos de semillas y los filamentos. Personalmente no me gusta este segundo método porque tengo la impresión de que salen menos sabrosos.
No existe un único método válido para asar pimientos; podéis escoger el que más se adapte a vuestras necesidades y entre dentro de las posibilidades del hogar. Mi método favorito, fácil y práctico. Suelo aprovechar para hornear varias cosas a la vez cuando lo enciendo, y ya sabréis que mi horno no se toma vacaciones ni en plena ola de calor.

Método de Asado al Horno Tradicional
Precalentamos el horno a 200 ºC (arriba y abajo, horno convencional). Lavamos, secamos bien cada pimiento, engrasamos con un poco de aceite de oliva virgen extra y sazonamos. Envolvemos cada pimiento en papel de aluminio y los colocamos en una fuente de horno. Introducimos la fuente en el horno, bajamos la temperatura a 180ºC y asamos los pimientos durante 40 minutos. Transcurrido este tiempo apagamos el horno y dejamos los pimientos en su interior hasta que se enfríen, aproximadamente una hora. Podemos, incluso, dejarlos toda la noche en la nevera para que retirar su piel sea más fácil todavía.
Método de Asado en Freidora de Aire
Poner los pimientos en el cajón de la freidora de aire y asarlos 20 minutos a 200 grados. Darles la vuelta y asarlos 15 minutos más.
Método de Asado Directo sobre la Llama (Gas)
También se pueden asar utilizando el gratinador, si es potente. Es un método no válido para cocinar de inducción o vitrocerámica, pero si tenéis fuegos de gas podéis asar pimientos directamente sobre la llama.
Preparación de la Ensalada de Pimientos Asados
Una vez asados a nuestro gusto hay que ser pacientes y dejar los pimientos reposar en un baño de vapor. Utilizaremos el propio calor de la verdura recién asada para “suden” y facilitar el proceso de retirar la piel. Esperaremos, como mínimo, 20 minutos.

Ahora queda la tarea más engorrosa, que no difícil. Hay que hacerse a la idea de que nos vamos a pringar un poco, quizá interese utilizar guantes aptos para uso alimentario. Dar la vuelta y pelar.
Transcurrido este tiempo desenvolvemos los pimientos y los pelamos, al tiempo que retiramos los pedúnculos y las pepitas. Los pimientos sueltan mucho líquido, que podemos aprovechar para conservarlos y que no se sequen en caso de no utilizarlos inmediatamente.
Córtalos en tiras longitudinalmente y los ponemos en un bol. Pica la cebolla en juliana fina y la echamos al bol. Añade 3-4 Cdas. de aceite de oliva, 2 Cdas. del jugo que has reservado y sal al gusto. Sirve en una bandeja, añadimos el huevo cocido cortado en rodajas, un poco de perejil picado y un poco de sal Maldon.
Conservación de los Pimientos Asados
Si vamos a consumirlos a corto plazo es suficiente con envasarlos en un recipiente hermético con sus jugos limpios, en la nevera. En el caso de que vayan a pasar más de dos días, es preferible cubrirlos con aceite de oliva virgen extra de buena calidad.
Los pimientos asados al horno se pueden conservar en tarros de cristal al vacío. Para ello es necesario que los tarros estén esterilizados y que, una vez llenos, los hirvamos en agua durante 20 minutos para crear el vacío. Guardamos los pimientos en la nevera, donde se conservan en buenas condiciones durante unos 30 días.
Si has hecho bastante cantidad, te recomiendo que rellenes los botes, los cierres bien e introduzcas en una cazuela al baño maría durante 30 minutos. De este modo se esterilizan y se conservan al vacío, por lo que se mantendrán en buen estado durante un año. Debes guardarlos en un lugar fresco, seco y alejado de la luz, una vez abiertos, consérvalos en el frigorífico durante un máximo de 7 días.
¿Quieres tener siempre a mano? puedes congelarlos, sí, tan sencillo como una vez asados limpiamos de pepitas y de la piel y metemos en bolsas aptas para congelación. Cuando queramos podemos sacarlos el día anterior para una mejor descongelación y aliñaremos a nuestro gusto.
Usos Culinarios de los Pimientos Asados
Pocas cosas hay tan simples y tan deliciosas como una cena rápida a base de pimientos asados, queso y buen pan.
Prácticamente cualquier ensalada de temporada ganará muchos puntos añadiendo pimientos asados; combinan de maravilla con todo tipo de lechugas y hojas verdes crujientes, también con tomates, cebolla, aceitunas o huevo duro.
¿Más ideas? Tostas, tostadas y canapés -hacen gran pareja con el aguacate y el jamón-, relleno de bocadillos y sándwiches fríos o calientes, salsas de pasta, pizzas, tartas saladas, tortillas, guarnición de carnes y pescados, ensaladas de hortalizas, hummus, pisto, currys, cuscús, guisos y salteados de legumbres, cremas de verduras...
El asadillo de pimientos es un plato muy típico en la Mancha, una ensalada fría elaborada con los pimientos rojos asados. Puede llevar diversos ingredientes como huevo duro, comino, tomate asado, ajo; esta ensalada es muy versátil y cada cuál puede hacerla a su gusto aunque en principio la más típica es la que os he comentado, hay opciones varias como incluir anchoas, caballa… yo lo he probado y es perfecto.
Cómo hacer ENSALADA DE PIMIENTOS ASADOS. Receta fácil.
Propiedades Nutricionales del Pimiento Rojo
El pimiento rojo es una verdura de elevado contenido en vitamina C (el triple que los cítricos). Entre las muchas virtudes que tiene está su riqueza en fibra vegetal (favorecen el tránsito intestinal), en sustancias minerales y su bajo aporte calórico. Todo esto lo hace un alimento ideal para introducir en dietas de adelgazamiento.
Los pimientos rojos son ricos en licopeno, un pigmento natural que funciona como un fortísimo antioxidante, además contienen vitamina C, vitamina B6, vitamina A y magnesio.
Los pimientos morrones tienen un delicioso sabor dulce y puedes incluirlos si estás haciendo alguna dieta porque contienen poquísimas calorías, 32kcal. por 100 gr. de esta verdura, todo esto se le añade a su larga lista de beneficios que aporta a nuestro organismo: ricos en fibras vegetales, ricos en hierro, en sustancias minerales.

Consejos para unos Pimientos Asados Perfectos
Con elaboraciones básicas como esta es clave usar producto de la mejor calidad posible, bien fresco y, sobre todo, aprovechar su temporada. La diferencia es notable. Por ello lo mejor es decantarse por pimientos de piel tersa y brillante y asarlos en los meses de verano a otoño.
Debes elegir pimientos tersos y con piel firme. Algo que denotará su frescura será el tallo que estará bien verde.
Puedes incluir pimientos verdes grandes y amarillos así darás un toque de color a tu ensalada.
El jugo que sueltan los pimientos en el horneado resérvalo para luego añadirlo, este aportará un sabor especial. Además a la hora de conservarlos lo puedes incluir en los botes o congelarlo.
Si haces barbacoa aprovecha las brasas para asar en ellas los pimientos, el sabor varía y son una delicia.
Lo de quitar la piel a los pimientos es algo tedioso aunque si los tapas una vez sacados del horno bien con papel plata o film transparente conseguirás que esta se retira perfectamente.
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Pimientos rojos | 1 kg |
| Aceite de oliva virgen extra | Cantidad necesaria |
| Sal | Al gusto |
| Pimienta negra en grano | Opcional |
| Dientes de ajo | 2 (para conservar) |