En Sevilla, una ciudad con profundas raíces culinarias y una rica tradición gastronómica, los arroces siempre han ocupado un lugar destacado en la mesa, presentes en celebraciones, recetas familiares y platos cotidianos. Sin embargo, más allá de su presencia en la cocina, el arroz es también un elemento clave de la economía local y nacional.
Pocos saben que Sevilla es la principal productora de arroz de España y de Europa, y la tercera a nivel mundial, gracias al cultivo intensivo que se desarrolla desde hace más de 70 años en la marisma del Guadalquivir, una de las zonas agrícolas más fértiles y singulares del continente. Este dato, a menudo ignorado, revela la trascendencia de este cereal en el tejido económico y social de la provincia, así como el potencial gastronómico aún por explorar en torno a él.
Dar a conocer y poner en valor este recurso es fundamental para estrechar el vínculo entre producción y cultura culinaria. En esta línea, resulta especialmente interesante observar cómo, en la última década, ha crecido en Sevilla el interés por los arroces elaborados al estilo levantino, especialmente los de inspiración valenciana y alicantina, que han comenzado a conquistar a un público cada vez más curioso y exigente. Este auge no solo responde a una moda pasajera, sino a un redescubrimiento de la paella y otros arroces secos como auténticas obras de equilibrio entre técnica, fuego, producto y sabor.

El Origen de Paella e Hijos
Paella e Hijos es un espacio ubicado en el corazón del barrio de San Julián, dirigido por Santiago Barber, un valenciano afincado en Sevilla desde hace dos décadas. Santiago aprendió el arte de la paella en su infancia y lo ha traído con fidelidad y mimo al sur, adaptándose al entorno sin perder autenticidad. Nació en la localidad de Ayelo de Malferit (Valencia) y aprendió todos los secretos de la elaboración de este clásico de los fogones valencianos de manos de sus padres, quienes lo preparaban para cualquier evento festivo o familiar. "En la cultura valenciana, la paella se asocia a la celebración y al disfrute colectivo. Esta filosofía y su receta auténtica es algo que quería dar a conocer en Sevilla", declara Barber.
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Filosofía y Compromiso
Más allá de su cocina, el proyecto de Paella e Hijos se enmarca dentro de una filosofía de economía social y sostenible, comprometido con el barrio y con prácticas respetuosas con el medio ambiente, como el uso de envases biodegradables o la invitación a traer fiambreras propias para las raciones para llevar. Santiago Barber entiende Paella e Hijos como una casa de comidas sostenible, en la que prima la sencillez, los productos de temporada y en la que se preparan entre semana uno o dos arroces al día, salvo los que son por encargo, "con la intención de que no sobre comida y que sea el cliente el que se adapte a nuestra oferta".
Propuestas como la de Paella e Hijos han encontrado una acogida muy positiva en la ciudad, no solo por la fidelidad con la que reproducen recetas tradicionales del levante español, sino también por su enfoque sostenible y comunitario. Esta casa de comidas representa un puente entre dos culturas arroceras: la valenciana, que aporta su saber hacer, y la sevillana, que ofrece una materia prima de altísima calidad cultivada a pocos kilómetros. Así, Paella e Hijos no solo cocina buenos arroces: participa de una conversación más amplia sobre territorio, memoria, economía local y respeto por el producto, haciendo de cada paella un acto gastronómico cargado de sentido.
Ambiente y Decoración
La decoración de Paella e Hijos crea un espacio acogedor y funcional, con un fuerte carácter mediterráneo. Las paredes están revestidas con azulejos andaluces que aportan color, ritmo visual y una sensación de arraigo cultural. Las mesas y taburetes de madera clara transmiten calidez y sencillez, mientras que las lámparas colgantes de cerámica contribuyen a una atmósfera íntima y agradable. Al fondo, la cocina abierta permite ver paellas colgadas que, además de ser utensilios esenciales, actúan como elementos decorativos que refuerzan la identidad del local. El resultado es un entorno sencillo y cuidado, pensado para disfrutar de una experiencia gastronómica auténtica.

Menú: Una Celebración de la Cocina Valenciana
La carta de Paella e Hijos es una celebración de la cocina mediterránea. Su horario de apertura es de Lunes a Domingo de 12:00 a 23:00. El rango de precios es de 15€ a 30€. Se ubica en C. Juzgado, 15, en el corazón del Casco Antiguo de Sevilla, cerca de atracciones como la Catedral de Sevilla y la Plaza de España. El teléfono es 630 14 00 97.
Entrantes
Ofrece una amplia variedad de entrantes tradicionales:
- Esgarrat (pimiento asado con bacalao): 4,50€
- Chocos con alioli, frutos secos y perejil
- Cocas de verduras: 4,50€
- Chirlas al ajillo: 5,50€
- Mejillones al vapor
- Distintas ensaladas frescas como la de naranja o manzana con mostaza: 5,5€
Arroces y Paellas Secas
Sin embargo, el auténtico protagonista es su oferta de arroces y paellas, elaborados con ingredientes frescos y siguiendo recetas tradicionales. Las paellas y arroces secos tienen un precio aproximado de 12€ por persona la ración. Santiago Barber oferta hasta siete tipos de arroces secos:
- Paella Valenciana: Con pollo, conejo, verduras de temporada y garrofó. La paella tradicional es un verdadero deleite para los sentidos, con el arroz perfectamente cocido, absorbiendo los sabores del pollo y conejo, y las judías verdes aportando un toque fresco. El azafrán realza cada bocado. Es en la que más incidencia hacen porque la entienden como la madre de todas las paellas y la que simboliza el equilibrio perfecto entre el sofrito, la verdura y la carne.
- Paella de Mariscos: Rica en gambón, mejillones, chirlas y calamar. Es una delicia que no se puede pasar por alto. Las gambas, mejillones y calamares se combinan perfectamente, ofreciendo un sabor auténtico del mar. La cocción es impecable, con el arroz en su punto y lleno de sabor.
- Paella de Verduras: Ideal para vegetarianos.
- Paella de Bacalao y Coliflor:
- Arroz Negro: Con calamar en su tinta. Es una experiencia culinaria que sorprende por su sabor profundo y su color negro característico, aunque el toque de tinta puede no ser del agrado de todos.
- Arroz a Banda:
- Arroz del Senyoret: Con marisco pelado.
- Paella de Chipirones y Alcachofas:
La paella con calamares y sepia es una experiencia culinaria que sorprende por su sabor profundo y su color negro característico, gracias a la tinta de calamar. Los mariscos están bien cocinados, aportando frescura y textura al plato. Cada bocado es un deleite que evoca el mar, aunque el toque de tinta puede no ser del agrado de todos. La paella que probé fue una deliciosa combinación de carne y mariscos, perfectamente equilibrada. Los sabores se entrelazaban de manera armoniosa, y cada bocado era una explosión de frescura y sazón. El arroz estaba en su punto, absorbiendo todos los jugos y especias.

Arroces Caldosos
Paella e Hijos estrenará carta de arroces caldosos después de verano. Se ofrecen versiones caldosas a 14€ la ración, como:
- Arroz con Pollo
- Tradicional Arròs amb Fesols i Naps (arroz con alubias blancas y nabo)
- Arroz con Espinacas, Gambón y Mejillones
Otras Especialidades
También se pueden encontrar propuestas como el Arroz al Horno, que combina costilla de cerdo, garbanzos y morcilla. La carta se completa con el clásico Fideuá, preparado con fideos finos en lugar de arroz pero con el mismo fondo de marisco. Es una deliciosa variante de la paella, donde los fideos sustituyen al arroz. La combinación de mariscos frescos le da un sabor marino auténtico que resalta en cada bocado. La textura de los fideos, perfectamente cocidos, complementa la riqueza del caldo. Es una opción excelente para quienes buscan una experiencia diferente, pero igual de sabrosa, que la tradicional paella.
Postres
Para cerrar, postres caseros como la tarta de queso o chocolate y galletas por 4,50€.
En Paella e Hijos se puede comer en el local, encargar arroces por ración o completos para compartir, e incluso reservar comidas o cenas privadas para grupos reducidos. Las elaboraciones de Barber pueden consumirse in situ en el local, con espacio para una treintena de personas, o bien encargarse para llevar. Si se desea encargar una paella completa, puede hacerse los fines de semana.