La serie 'Cómo defender a un asesino' (título original: 'How to Get Away with Murder') ha cautivado a la audiencia global con su intrincada trama de crímenes y la brillante abogada defensora Annalise Keating, interpretada por Viola Davis. La serie, que sigue a Keating y a cinco de sus estudiantes en la facultad de derecho, enreda al grupo en un complot de asesinato, mostrando cómo luchan por defender a sus clientes, incluso cuando son ellos mismos los implicados en crímenes. Pero, ¿qué hay de realidad tras la historia que nos muestran las cámaras? ¿Sería posible contar una defensa tan dramática y llena de giros en España?
La serie se estrenó el 25 de septiembre de 2014, y su éxito ha sido rotundo. Por su interpretación, Viola Davis recibió críticas positivas, convirtiéndose en la primera mujer negra en ganar el Premio Primetime Emmy a la Mejor Actriz Principal en una Serie de Drama. También ganó dos Premios del Screen Actors Guild Awards y el NAACP Image Awards a la Mejor Actriz en una Serie de Drama. Davis también recibió nominaciones de los Golden Globe Awards, los Critics' Choice Awards y la Asociación de Críticos de Televisión. La serie finalizó su sexta y última temporada el 14 de mayo de 2020.

Las diferencias cruciales en los juicios por asesinato entre Estados Unidos y España
'Cómo defender a un asesino' ha conseguido que nos enganchemos de nuevo a una serie de abogados. Annalise Keating es una de las mejores: fuerte, inteligente, intuitiva e incluso despiadada, no duda en sobrepasar cualquier límite para conseguir su objetivo: defender a su cliente. Pero en las películas norteamericanas, el éxito de muchos casos parece depender casi exclusivamente del abogado y de cómo haya preparado la defensa. Al final, el más elocuente y perspicaz es el que consigue convencer al juez y al jurado.
El papel y la disposición del abogado en la sala
Una de las principales diferencias es que, en los procedimientos con tribunal de jurado en España, los abogados están sentados. En Estados Unidos están de pie, lo cual les da muchas más posibilidades para la oratoria: pueden desplazarse o usar los brazos con más libertad. Por lo tanto, en la versión española de ‘Cómo defender a un asesino’ tendríamos a una Annalise Keating vestida de toga y sentada en una silla. No podría levantarse, andar por la sala o acercarse a aquellas personas a las que quiere interrogar.
Tampoco es tan sencillo para los abogados reunir información. Se encuentran, en muchos casos, con leyes de protección de datos. En los juicios siempre te piden que te identifiques, que lleves un carné. En las películas el abogado llama a su testigo y este viene como si nada. Parece que hasta entra por sorpresa. En realidad, en materia penal, las pruebas se recaban en la primera parte del proceso, la parte de instrucción. También se indica quién va a declarar y a aportar pruebas.
La importancia del aspecto físico y la igualdad procesal
El éxito de la defensa tampoco depende tanto de su aspecto físico, como dan a entender algunas series y películas norteamericanas. “Imagina una persona muy poderosa, con mucho poder económico, enfrentándose a otra de capacidad económica modesta, mucho más humilde. No existe un plano de igualdad, ni siquiera en cómo van vestidos. Esto sucede en Estados Unidos, por eso vemos cómo en las series y las películas los abogados van de traje y corbata”, explica Renzo Arca, abogado del bufete Arca & Abogados.

La realidad de los testigos sorpresa y la recolección de pruebas
En la televisión, es habitual que los abogados se guarden un as en la manga y llamen, en el momento más inesperado, a un testigo con el que nadie contaba. Estas apariciones, que dan un giro de 180 grados al caso y también a la trama, no tendrían cabida en la vida real en España. La fase de instrucción es crucial y en ella se determinan los testigos y las pruebas que se presentarán.
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La dinámica del juicio con jurado en España
Al igual que sucede en Estados Unidos, en España los juicios por asesinato cuentan con la presencia de un jurado. El trabajo del abogado, en estos casos, es convencer a sus miembros de su argumento. Sin embargo, la disposición de la sala cambia. En ‘Cómo defender a un asesino’ vemos a los abogados defensores, Keating o sus alumnos, dirigirse al juez de frente. “En España no es así, depende de las salas, pero las partes están a los lados. La acusación, el fiscal o la defensa están a la mano derecha del juez y a la izquierda se sienta el jurado. Es el público el que está de frente al juez”, explica Renzo Arca. “En cuanto al acusado, en algunos procedimientos se pone al lado de su abogado".
Por otro lado, el trabajo de los abogados durante el juicio es muy similar en ambos países. Según explica Arca, en casos de asesinato no solo valen las pruebas recabadas, sino el alegato o la tesis que mantengan cada una de las partes. “Hasta que se emita la sentencia, al acusado se le presupone inocente y es la otra parte la que debe que demostrar que es culpable. Esto es algo que se olvida a veces en las series y las películas: la defensa no tiene que probar nada. Solo tiene que mantener la fuerza de la presunción de inocencia. ¿Cómo? Discutiendo las pruebas. ‘Esa prueba no es contundente’. ‘Esa prueba es meramente circunstancial’», ejemplifica el abogado.
En los juicios por asesinato, es el jurado el que emite el veredicto: decide si hay o no delito. El juez da forma a la sentencia y aplica la sentencia correspondiente. Este proceso, que tan acostumbrados estamos a ver en las películas, es muy similar entre España y Estados Unidos.

Casos de la serie y su posible adaptación a la realidad española
La serie 'Cómo defender a un asesino' nos presenta diversos casos a lo largo de sus temporadas. Por ejemplo, los primeros nueve episodios se centran en la defensa de Caleb y Catherine Hapstall, quienes son acusados de torturar y asesinar a sus padres adoptivos. Mientras tanto, Wes forma equipo con el hermano adoptivo de Rebecca para intentar encontrarla. Connor lucha con su relación con Oliver, mientras Asher trabaja con la asistente del fiscal de distrito, Emily Sinclair, para proteger sus secretos. La segunda parte de la temporada se centra en la investigación de Wes sobre el suicidio de su madre diez años antes; los flashbacks revelan la participación de Annalise en el suicidio de la madre de Wes. La temporada termina cuando Annalise descubre que Frank fue responsable del accidente automovilístico que mató a su bebé y Annalise lo despide.
A raíz de la muerte de Wallace Mahoney, los cinco estudiantes intentan seguir adelante. Surge un nuevo misterio en torno al incendio de la casa de Annalise y quién fue encontrado muerto en su interior. Los acontecimientos previos implican que Annalise inicie una clínica jurídica gratuita y luche contra el alcoholismo. Al final, se revela que fue Wes quien murió y que fue asesinado antes del incendio. Annalise es arrestada por la muerte de Wes. Frank intenta ayudar a Annalise confesando haber matado a Wes.
En la cuarta temporada, Annalise trabaja con un terapeuta, el Dr. Isaac Roa, para ayudar a recuperarse del alcoholismo. Laurel deduce que su padre, Jorge Castillo, es responsable del asesinato de Wes y trama un plan para robar pruebas incriminatorias de su bufete de abogados con la ayuda de Michaela, Oliver, Frank y Asher. Durante el robo de datos, su compañero de clase, Simon (Behzad Dabu) se dispara accidentalmente con el arma de Laurel, lo que lleva al arresto de Asher, y Laurel sufre un parto prematuro después de ser golpeada accidentalmente por Frank. Annalise salva con éxito al bebé. Sin embargo, Jorge reclama la custodia de su nieto presentando ante un juez pruebas de las adicciones pasadas y el historial de enfermedades mentales de Laurel.
Tras las desapariciones de Laurel y Christopher y la muerte de Emmett Crawford al final de la temporada anterior, Annalise se vuelve loca y desaparece, terminando en rehabilitación por culpa. Después de aceptar sus fechorías pasadas, regresa justo a tiempo para ayudar a los estudiantes que le quedan superar su último semestre en la facultad de derecho e intentar encontrar a Laurel y Christopher. Mientras tanto, Michaela, Connor y Asher continúan buscando a su amiga y a su hijo mientras se preparan para la graduación y el mundo real.
Todo parece indicar que el grupo formado por la profesora de derecho de Filadelfia y sus alumnos se encontrarían con una situación muy diferente a la hora de defender sus casos en España. Aunque su objetivo sería sin duda el mismo: hacer todo lo posible por declarar al presunto asesino inocente.