Los potentes fármacos para adelgazar, inicialmente desarrollados para tratar la diabetes, se han convertido en un objeto de deseo generalizado, tanto dentro como fuera de las consultas médicas. Lo que comenzó como un medicamento sujeto a prescripción se ha transformado en un producto de consumo masivo, con un precio que ronda los 400 euros al mes en España, lo que ha impulsado la búsqueda de alternativas más económicas. Esta situación ha dado lugar a un preocupante mercado negro y a la proliferación de estafas relacionadas con su venta.
Mounjaro: Un nuevo actor en el tratamiento de la obesidad en España
Mounjaro, cuyo principio activo es la tirzepatida, es un nuevo medicamento inyectable que fue aprobado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para el tratamiento de la obesidad, estando disponible en España desde julio de 2024. Este fármaco se administra mediante una inyección semanal y está diseñado para terapias de larga duración, incluso crónicas.
Mounjaro está indicado para personas con obesidad (IMC ≥30) o con sobrepeso (IMC ≥27) asociado a comorbilidades como diabetes tipo 2, hipertensión o apnea del sueño. También puede ser utilizado en pacientes con diabetes tipo 2 mal controlada, siempre como parte de un enfoque integral que incluye dieta y ejercicio. En todos los casos, su uso requiere supervisión de un profesional médico, valoración individualizada y seguimiento.
A diferencia de otros fármacos existentes, Mounjaro actúa de forma dual sobre los receptores GIP y GLP‑1, dos hormonas que regulan el apetito, la glucosa y el metabolismo energético. Esta acción combinada potencia la sensación de saciedad, reduce la ingesta calórica y mejora el control glucémico.

Los ensayos clínicos de Mounjaro han demostrado resultados prometedores, con una reducción de peso significativa en un alto porcentaje de pacientes. Estudios realizados con tirzepatida han mostrado reducciones de peso superiores a las de otros tratamientos disponibles en España. Cerca del 40% de los participantes tratados con la dosis más alta lograron una reducción igual o superior al 25% de su peso, un resultado comparable a procedimientos como la cirugía bariátrica.
Mounjaro se dispensa en farmacias en blísters de 4 plumas inyectables de uso semanal. El precio en España varía según la dosis: la presentación de 5 mg cuesta 271 euros, y la de 10 mg, 358 euros. Por el momento, Mounjaro no está financiado por el Sistema Nacional de Salud (SNS).
Administración y dosificación de Mounjaro
El tratamiento con Mounjaro se administra semanalmente mediante una inyección subcutánea con una pluma precargada de fácil uso. Durante las primeras semanas, se suele suministrar una dosis de 2,5 mg para mejorar la tolerancia, especialmente a nivel digestivo. Posteriormente, y siempre bajo supervisión y criterio médico, la dosis puede aumentarse progresivamente (entre 5 mg, 7,5 mg, 10 mg, 12,5 mg y hasta 15 mg), en función de la respuesta clínica y la tolerancia del paciente.
No existe un límite máximo preestablecido para la duración del tratamiento con Mounjaro. En los ensayos clínicos, los pacientes siguieron el tratamiento durante 72 semanas con buenos resultados. En la práctica clínica, la duración dependerá de la evolución del paciente, los objetivos alcanzados y la valoración médica continua.
Efectos secundarios y contraindicaciones
Como cualquier medicamento, Mounjaro puede provocar efectos secundarios. Los más frecuentes son de tipo digestivo: náuseas, diarrea, estreñimiento o pérdida de apetito, especialmente al inicio del tratamiento o tras los aumentos de dosis. Estos efectos suelen ser transitorios y disminuir con el tiempo. Es crucial que el tratamiento esté supervisado por un profesional sanitario para ajustar la pauta si es necesario.
Mounjaro está contraindicado en personas con antecedentes de pancreatitis, ciertos tipos de cáncer medular de tiroides (MEN2) y en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
La obesidad: una enfermedad crónica que requiere un abordaje serio
La obesidad no es solo una cuestión estética o un problema de voluntad. Es una enfermedad crónica, recidivante y multifactorial, en la que intervienen factores biológicos, genéticos, hormonales, emocionales, ambientales y sociales. Requiere un abordaje médico riguroso y sostenido en el tiempo, con apoyo profesional y herramientas terapéuticas eficaces.

En España, más del 18% de la población adulta vive con obesidad y un 37% adicional presenta sobrepeso, lo que significa que más de la mitad de los adultos tiene exceso de peso. Esta situación no solo afecta a la calidad de vida, sino que representa un importante riesgo para la salud pública.
La obesidad está asociada a más de 200 complicaciones médicas, como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, alteraciones del colesterol, enfermedad hepática metabólica, infertilidad y diversas enfermedades respiratorias crónicas. También se ha vinculado con un mayor riesgo de desarrollar cánceres como el de mama, colon, riñón, hígado u ovario.
Mounjaro sin receta: El peligroso mercado negro en Andorra y Gibraltar
El elevado coste de Mounjaro en España ha llevado a muchas personas a buscar alternativas más baratas, especialmente en Gibraltar y Andorra, donde el precio es significativamente menor. Esta búsqueda ha propiciado la aparición de un mercado negro y la proliferación de estafas.
En Andorra, algunos vendedores operan desde hace dos años, ofreciendo Mounjaro sin necesidad de receta ni seguimiento médico. Lorenzo (nombre ficticio), un vendedor en Telegram, cobra 175 euros por dos miligramos de Mounjaro, más 14 euros por el envío a Madrid. Asegura que vende salud al ofrecer el producto más barato y sin impuestos. Sin embargo, se refiere a un preparado liofilizado, en polvo, una forma de medicamento no aprobada en España, según explica Cristóbal Morales, endocrino del Hospital Vithas de Sevilla.
El presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), Diego Bellido, ha observado un flujo de personas que viajan desde España a Gibraltar para comprar el fármaco sin receta en las farmacias de allí, donde hasta hace unos meses era la mitad de barato que en España.
La combinación de precios altos, alta demanda y redes sociales ha creado el caldo de cultivo perfecto para estafas y productos ilegales. Los “narcos del Ozempic”, como se les conoce en las asociaciones médicas, aprovechan esta situación. Hay personas de Colombia que viajan a España para comprar y vender en Medellín; ciudadanos estadounidenses que hacen lo propio en España; y españoles que viajan a Andorra o Gibraltar para adquirir estos fármacos a mejor precio.
Mercado negro de medicamentos | Germán Daniele, Pte. Col. Farmacéuticos de Córdoba
Basta con teclear en cualquier red social “Mounjaro venta España” u “Ozempic” para encontrar grupos de apoyo donde se ofrece la compra de estos medicamentos. Julio, un vendedor de Ozempic en Colombia, asegura tener una farmacia y hace envíos internacionales, prometiendo que el envío puede llegar en una semana al aeropuerto de Barajas y ofreciendo recetas de otros pacientes.
Riesgos de adquirir Mounjaro sin receta y sin supervisión médica
La directora de Asuntos Corporativos de Lilly España, Teresa Millán, enfatiza que Mounjaro solo debe usarse bajo prescripción de un profesional sanitario y ser dispensado en oficinas de farmacia. Cualquier otra forma de acceder a tirzepatida sin receta o a través de redes sociales es ilegal y pone en riesgo a los pacientes.
Los fármacos no regulados, incluidas las falsificaciones o las adquisiciones en el mercado negro, pueden no contener el principio activo indicado, no contener ningún principio activo en absoluto, o contener ingredientes incorrectos. También pueden presentar dosis incorrectas, varios ingredientes mezclados, o incluso sustancias contaminadas, bacterias o impurezas. Nadie debería vender medicamentos que no cuenten con las garantías con las que fueron estudiados y testados, y nadie debería administrarse estos productos en su organismo.
El endocrino Cristóbal Morales advierte que la popularidad explosiva de estos medicamentos ha empujado a miles de personas a comprarlos fuera del circuito sanitario. El problema no es solo el uso fuera de indicación, sino que muchas veces no se sabe ni qué contienen esas copias.
La endocrina del Hospital Vall d’Hebron Andrea Ciudin, experta en el tratamiento de la obesidad y en nuevos fármacos, alerta de los riesgos de esta práctica. No tener una receta o supervisión médica puede causar muchos problemas de salud. Ciudin ha atendido casos de personas que compran la pluma y van aumentando la dosis siguiendo solo el prospecto, lo cual es muy peligroso, ya que son hormonas que requieren un control estricto.

Acciones de las autoridades sanitarias
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) y la Red de Jefes de Agencias de Medicamentos (HMA) han advertido de un fuerte aumento en el número de medicamentos ilegales comercializados como agonistas del receptor GLP-1 (Ozempic, Wegovy o Mounjaro). Estos productos, vendidos a través de sitios web fraudulentos y promocionados en redes sociales, no están autorizados y no cumplen con las normas necesarias de calidad, seguridad, eficacia ni correcta información.
Las asociaciones de pacientes advierten sobre pedidos de miles de euros a proveedores chinos y un tráfico cada vez más organizado para esquivar las aduanas, con envíos divididos en pequeños paquetes que pasan por varios países antes de llegar por carretera. La Asociación Nacional de Pacientes de Apoyo para Tratamientos de Obesidad (Anato) ha detectado compras que ascienden a 3.000 euros y ha denunciado varias supuestas estafas a la Policía Nacional y a la AEMPS, que afectarían a más de 200 personas.
Las autoridades sanitarias recuerdan que la venta de estos medicamentos solo puede hacerse con receta y en oficinas de farmacia, y que cualquier otra vía es ilegal. Los especialistas en endocrinología y obesidad subrayan que el uso de productos no regulados puede implicar toxicidad, reacciones alérgicas, infecciones y dosis inadecuadas, además de la ausencia total de evidencia clínica.