La nata montada es un ingrediente esencial en la repostería y en la cocina de hostelería. Desde decorar postres hasta acompañar bebidas y platos salados, su textura ligera y esponjosa la convierte en un complemento perfecto. Aunque hoy en día existen batidoras eléctricas que facilitan el proceso, muchas veces es necesario saber cómo montar nata a mano, ya sea por tradición o por la necesidad de no contar con aparatos eléctricos.
La crema batida o nata montada es un ingrediente muy habitual en la repostería. Se suele utilizar en muchas y diversas recetas de tartas, helados, postres u hojaldres. Lo que en la teoría puede resultar sencillo, luego en la práctica conlleva su dificultad.
¡Ojo! Te apetece algo dulce como la receta de helado de fresas y nata, pero te toca montar la nata con batidora sin varillas. ¿Sabes cuál es el truco para montar nata sin varillas? Se puede montar nata con batidora si no tienes varillas a mano, no es un problema, ¡pero tienes que saber cómo! Te contamos qué opciones tienes para montar nata sin varillas. Una para aprender cómo montar nata con batidora, y otra que te sorprenderá, ya que no requiere de ningún aparato eléctrico, ¡y no son varillas!
Sí, se puede montar nata con batidora sin varillas. No estamos hablando de varillas eléctricas. También hablamos de una batidora normal y corriente. Este utensilio lo usamos para gran cantidad de recetas y es posible que lo tengas en casa. Si no sabes cómo montar la nata con batidora, puede ser un proceso tedioso, e incluso que no consigas que la nata cuaje.

Preparación de la nata y los utensilios
Antes de empezar, es importante contar con los ingredientes y utensilios adecuados para conseguir un buen resultado:
- Nata para montar: Asegúrate de que la nata tenga al menos un 35% de grasa para obtener una consistencia firme. Mientras más materia grasa contenga la nata, mejor. Lo ideal es 40%, pero resulta aceptable 35% (con menos porcentaje no montará). Recuerda que a mayor porcentaje de grasa, la crema será más estable mientras la montas y después de montada.
- Un bol frío: Usa un bol grande de acero inoxidable o vidrio que esté bien frío.
- Azúcar (opcional): Si prefieres una nata más dulce, añade azúcar al gusto. No es necesario añadir azúcar para montar la nata, pero en caso de añadirlo, siempre hacerlo poco a poco y sin dejar de batir en ningún momento, además deberá ser cuando la nata esté semi montada, ya que si lo hacemos cuando ya está montada, corremos el riesgo de que se corte por un exceso de batido. El azúcar de grano medio o fino permite incorporarse mejor que el azúcar granulado e incluso el azúcar glasé es otra opción fácil de emplear dado que facilita su integración.
La nata debe estar muy fría. La temperatura ideal sería entre 5 y 10º, de lo contrario no montará. Recuerda que la nata caliente es más líquida, así que si la bates caliente podría caerse rápidamente. Procura que todos los utensilios estén muy fríos. Coloca el bol y las varillas en el congelador. Así, al momento usarlos, estarán suficientemente fríos. Si te toca improvisar, prepara un baño María invertido para colocar el bol donde batirás la mezcla y las varillas. Asimismo, las puedes sumergir en hielo. Es importante que tengas en cuenta que, si la necesitas para recetas saladas, puedes agregar un poco de azúcar glas o cáster para estabilizar la crema. Si no quieres usar azúcar en absoluto, te mostramos dos formas de prescindir de ella:
Si necesitas la nata para una receta dulce, sigue estos pasos:
- Sustituye el azúcar por algún edulcorante en polvo.
- Agrega algún estabilizante químico (también puedes probar con otro tipo de estabilizante).
- Añádelos justo cuando la nata esté semi-montada.
- Utiliza 20 g de edulcorante en polvo por cada litro de nata para montar, así como 1 cucharadita de estabilizante para nata.
Si, en cambio, necesitas montar nata para preparaciones saladas, sustituye el azúcar por algún estabilizante químico.

Montar nata con batidora (sin varillas)
¿Tienes tu nata líquida preparada? ¡Vamos allá! Coge tu batidora y sumérgela a la mitad del recipiente. Entonces ya puedes empezar a batir. El truco es que tu batidora nunca toque el suelo del recipiente. Añade la nata en un recipiente cilíndrico. Si estás haciendo poca, con un vaso es suficiente, aunque te recomendamos que sea uno alto para que no salpique. Por otro lado, si tienes que hacer bastante cantidad, puedes coger un recipiente más grande. Ahora incorpora tu nata líquida en el recipiente. ¡Atención! La nata debe estar fría cuando la vayas a montar, asegúrate que la tienes en la nevera o en el congelador un rato antes de usarla. ¿La tienes fría? ¡Vamos allá!
Bate la nata líquida a velocidad media, nada de forzar la máquina. Comprueba que, al cabo de poco tiempo, la nata adquiere una mayor densidad y va aireándose, es decir, llenándose de burbujitas. La última fase del batido de la nata tiene su qué. De hecho, si montas la nata más de la cuenta se cortará, separándose la grasa del suero. Vaya, que en vez de nata montada tendrás prácticamente mantequilla de la buena. Para que esto no te suceda, querido/a cocinitas, para de batir justo en el momento en que la nata forme una especie de picos al levantar las varillas y su textura permita darle la vuelta al recipiente sin que esta se caiga.
5 TRUCOS para montar NATA y QUE NO SE BAJE. ¿Funcionarán?
Trucos para montar nata sin varillas ni batidora
¿Sabes que también puedes montar nata sin varillas ni batidora? Hay un truco para montar nata sin usar ningún utensilio de cocina. Lo único que necesitarás en este caso es meter tu nata en una jarra con tapa y sacudir enérgicamente.
Si no tienes varillas o no dispones del tiempo suficiente para montar la nata, no te preocupes. Puedes disfrutar de esa textura esponjosa de la crema montada con esta solución facilísima. Para este truco, solo necesitas un tarro de vidrio con tapa y 45 segundos de tu tiempo:
- La nata debe estar muy fría, así que refrigérala antes de usarla. Mete el bote de nata en el congelador durante 5 minutos. Este paso te ayudará, especialmente si vives en un país de clima cálido.
- Vierte la nata en un tarro de vidrio con tapa. Debe tener al menos el doble de la capacidad que necesita la nata.
- Agrega a la nata cualquier esencia o endulzante que gustes. Puedes añadir vainilla o azúcar glas.
- Cierra el tarro con la tapa y agítalo durante 45 segundos. Hazlo enérgicamente.
¿Qué es lo mejor de batir la nata a mano? Evitas batir demás y, en consecuencia, disminuyes la posibilidad de que la crema batida se corte. Además, adquiere mayor volumen. Sin embargo, hay que ponerle ánimo, pues la energía que pongas al batir sí cuenta.

Cómo hacer nata para montar casera
Si se te antoja crema batida pero no tienes nata y, además, tampoco tienes varillas eléctricas, no pasa nada. Aquí aprenderás a hacer nata para montar y montarla a mano. Es una receta muy simple en la que no gastarás más de 15 minutos. Además, ¡es una receta light!
Nata casera a base de claras de huevo
Ingredientes:
- 1 clara de huevo
- 2 cdtas de queso blanco light (untable)
- 1 cdta de edulcorante
- 1 cdta de esencia de vainilla
Preparación:
- Bate la clara a punto de nieve.
- En otro bol, bate el queso hasta que sea una pasta suave.
- Agrega el edulcorante y la vainilla. Bate de nuevo para integrar los ingredientes incorporados.
- Añade el queso a las claras a punto de nieve, aplicando movimientos envolventes.
- Sirve a gusto. Si quieres usarla para decorar una torta o unos cupcakes, rellena la manga con la crema y ponla a enfriar un rato.
Rinde para 2 porciones.
Nata casera a base de mantequilla y leche
Si quieres preparar una salsa especial, esta receta también te servirá si no la montas. Como la nata es materia grasa y de ella surge la mantequilla, podemos utilizarla para preparar nata para montar.
Ingredientes:
- 200 g de leche entera
- 200 g de mantequilla (cerca del 80% de materia grasa)
Preparación:
- Vierte la leche dentro de un caldero y agrega la mantequilla. Cocina a fuego bajo. Espera hasta que la mantequilla se derrita y ambos ingredientes se mezclen.
- Vierte la preparación dentro de un bol (preferiblemente de metal) e introdúcelo en el congelador. Espera 15 minutos.
- Monta la nata como lo harías con cualquier otra.
Consejo: No es posible usar mantequilla vegetal para esta receta.

Consideraciones adicionales para una nata perfecta
Ahora ya sabes los trucos para montar nata sin batidora, pero hay otras consideraciones que te pueden ayudar a que la nata sea más fácil de montar.
- Temperatura: Mantén todos los elementos, incluidas las varillas y el recipiente, fríos antes de comenzar.
- Estabilizantes: Si necesitas guardar la nata, te recomendamos utilizar estabilizadores para que no pierda su consistencia. Existen una gran variedad de estabilizantes que puedes utilizar: leche en polvo, gelatina en polvo (grenetina), gelatina en láminas, queso crema, maicena, pudín instantáneo, polvo merengue (lo venden en tiendas especializadas en repostería), marshmallows, estabilizante químicos, entre otros.
- No batir demasiado: Nunca debes batir demás. Si bates demás, la nata se cortará y se convertirá en mantequilla, así que, apenas monte la crema, ¡detén el batido! Si te pasas de batido podrás ver por un lado un líquido blanco semi translúcido que es el suero de la nata y por el otro una mezcla amarillenta muy densa, que no es otra cosa que mantequilla. ¡Pero tranquilos! Que no está todo perdido, si somos ágiles, podemos intentar recuperarla. El procedimiento es calentar la mezcla en un cazo a fuego bajo, y remover hasta que vuelva a ligar todo. Una vez tengamos una mezcla homogénea, es decir, vuelva a ser nata, retiramos el cazo del fuego, introducimos la nata en la nevera y una vez esté fría, volvemos a intentarlo.
- Control de velocidad: Controla la velocidad. Comienza batiendo a velocidad media y, apenas la nata se vea espumosa, agrega el azúcar. En ese momento, aumenta la velocidad y vigila atentamente los cambios. Cuando espese, detente. Un segundo puede ser determinante.
- No pares de batir: Cuando montas crema batida, debes prestarle total atención, pues no saldrá bien si estás haciendo otra cosa a la vez. Igualmente, no debes batir en una dirección y luego en otra.
- Utensilios limpios: Usa utensilios limpios.
- Paciencia: Montar nata a mano requiere algo de tiempo y paciencia, especialmente si no estás acostumbrado.
- Comprobar el punto de la nata: Si no estás seguro de cuándo parar, prueba a levantar las varillas del bol.
- Añadir azúcar: El azúcar no solo le dará dulzura a la nata, sino que también ayuda a estabilizar la textura.
- Consejo final: Si después de obtener la nata cremosa se le va a añadir algún líquido caliente, resulta conveniente dejarlo enfriar antes. De no ser así, la nata batida se cortará.