El mijo, un cereal ancestral cultivado durante miles de años en África y Asia, está experimentando un renacimiento. Este "pequeño grano antiguo y modesto" ofrece soluciones reales frente a los desafíos del cambio climático, la inseguridad alimentaria y los problemas de salud global. Redescubrirlo no es solo una oportunidad nutricional, sino también una acción hacia un sistema alimentario más justo, diverso y sostenible.
El término "mijo" es genérico y designa varias plantas de la familia de las gramíneas (Poaceae), con semillas pequeñas que crecen en zonas áridas y semiáridas. Entre ellas se encuentran:
- Mijo perla (Pennisetum glaucum): El tipo de mijo más cultivado, produce semillas más grandes y es el alimento principal en Níger, consumido extensamente en Malí, Burkina Faso y Namibia, principalmente en forma de bebida fermentada y gachas.
- Mijo proso o común (Panicum miliaceum): Utilizado desde hace 7000 años en la zona caucásica y en China.
- Mijo cola de zorra (Setaria italica): La segunda especie de mijo más cultivada y la más importante en el este de Asia, domesticada en China alrededor del 6.000 a.C.
- Mijo dedo o ragi (Eleusine coracana): Originario de Etiopía e introducido en la India hace unos 4000 años, es extraordinariamente rico en calcio (350 mg/100 gr).
- Mijo kodo (Paspalum scrobiculatum)
Aunque son diferentes entre sí, todos estos tipos de mijo comparten características como gran resistencia a la sequía, rápido crecimiento y alto valor nutricional.

Orígenes y Resurgimiento del Mijo
Los orígenes del mijo se pierden en la memoria de nuestra especie, con las primeras huellas de su domesticación que se remontan a hace aproximadamente 4.800 años. Se considera uno de los primeros cereales domesticados por el ser humano, junto con la cebada y el trigo. Su cultivo se remonta a más de 10.000 años en regiones como el norte de África, India y China.
En el sur global, los mijos han sido a menudo considerados como "comida de pobre" o de emergencia, siendo descartados en favor de cereales como el trigo o el maíz. Sin embargo, en la actualidad, el mijo está viviendo un renacimiento gracias a sus extraordinarios beneficios nutricionales, su capacidad de adaptación a climas extremos y su potencial en la lucha contra el cambio climático.
La FAO lidera un esfuerzo por restaurar la imagen del mijo, llegando a declarar el 2023 como el Año Internacional del Mijo. India es actualmente el mayor productor mundial, seguida por Níger, China y Malí.
¿Por qué el mijo puede ser el cereal del futuro y qué implicaciones tiene para India?
Propiedades Nutricionales del Mijo
El mijo es una auténtica joya nutricional, un cereal muy digestivo y sin gluten, remineralizante y armonizador de nuestra capacidad de digerir y asimilar. Sus semillas son ricas en nutrientes (proteínas, fibras) y previenen las carencias nutricionales.
| Nutriente | Contenido (por 100g) |
|---|---|
| Calorías | 378 kcal |
| Proteínas | 11 g |
| Fibra | 8.5 g |
| Hierro | 3 mg |
| Magnesio | 114 mg |
| Fósforo | 285 mg |
| Calcio | 8 mg |
| Grasas saludables | 4.2 g |
Además, contiene antioxidantes, fitonutrientes y es una fuente rica de vitaminas del complejo B. Su alto contenido en fibra ayuda a mejorar la digestión y controlar los niveles de azúcar en sangre.
Beneficios para la Salud:
- Regula el azúcar en sangre: Gracias a su bajo índice glucémico y su contenido en magnesio y fibras solubles.
- Apoya la salud digestiva: Su alta fibra insoluble mejora la digestión.
- Fortalece huesos y músculos: Rico en magnesio, fósforo y proteínas.
- Previene enfermedades crónicas: Contiene lignanos y antioxidantes naturales que reducen el riesgo cardiovascular.
- Acción antioxidante: Por su contenido en polifenoles, catequinas y ácido ferúlico.
- Contribuye al control de peso: Las fibras se hinchan en el estómago y las proteínas tienen un efecto saciante.
- Potencial anticancerígeno: Los compuestos fenólicos eliminan los radicales libres.
- Mejora la belleza del cabello: Al hacerlo más fuerte y resistente.
- Actividad antimicótica: Frente a determinados hongos, siendo adecuado para personas con candidiasis.
- Útil en casos de diarrea: Cuando se consume tostado.
El Mijo en la Cocina y Fermentación
El mijo es muy versátil y puede prepararse de muchas formas. En África occidental, ha sido una base de la dieta durante siglos, mientras que en India forma parte de muchos platos tradicionales como el roti de bajra (pan plano de mijo).

Métodos de Preparación del Mijo:
- Previos: Lavar el mijo hasta que el agua salga clara y remojarlo para disminuir antinutrientes y mejorar la digestibilidad.
- Hervido: Cocer a fuego lento, en 2 o 3 medidas de agua por 1 de mijo durante unos 30 minutos.
- Tostado o salteado: Con verduras para obtener un mijo más suelto y sabroso.
- Para elaborar rellenos: Al hervirse y enfriarse, forma una masa compacta útil para hamburguesas y croquetas.
- En forma de crema: Hervido con más agua y/o bebida vegetal durante 40 min-1h, ideal como alimento reconstituyente.
- Harina de mijo: Una deliciosa harina sin gluten para todo tipo de recetas dulces y pan.
- Copos de mijo: Utilizados como base para muesli, tortitas o galletas.
El Mijo Fermentado: Un Caso de Estudio en Malí y Níger
El mijo se puede fermentar, lo que disminuye los niveles de antinutrientes y mejora la biodisponibilidad de sus proteínas y su digestibilidad. Una vez fermentado, se puede usar como masa de tortitas, croquetas o para hacer bebidas o cremas para el desayuno. Un ejemplo destacado es el fura, una bebida tradicional de la etnia peul en Níger, Malí, Burkina Faso y Mauritania.
El fura, que en la lengua local hausa significa “bola de mijo”, era realizado por las mujeres, principalmente nómadas, que poseían ganado. Tras fermentar la leche en calabazas, la mezclaban con las bolas de mijo ya cocinadas. Esta bebida es nutritiva por sus carbohidratos, fibra, calcio y proteínas, siendo un elemento esencial para las poblaciones de pastores nómadas del Sahel.
Maïmouna Diora, empresaria y presidenta de la Asociación Nigerina de Federaciones Interprofesionales de leche, fundó hace más de 20 años la primera empresa de lácteos en Níger que consiguió producir y comercializar a gran escala el fura. Gracias a la comercialización en supermercados y la venta en botellas y envases de plástico, su consumo se ha expandido también a la población urbana y sedentaria.
Esta iniciativa no solo contribuye a la seguridad alimentaria en un país con alta malnutrición infantil (46,7% de retraso en el crecimiento en niños menores de 5 años en 2020, según la OMS), sino que también tiene un valor sociocultural y refuerza la economía local. En un contexto de dificultades climáticas, golpes de estado y terrorismo, la producción local de alimentos fortificados a precios asequibles es vital.

Otro producto fermentado es el amasake de mijo, una crema dulce y fermentada elaborada según la tradición japonesa con koji. Se puede tomar como postre, para cocinar dulces, hacer batidos o añadirle fruta. Se utiliza para ayudar a regular la glucosa en sangre y para aportar un dulzor saludable y digestivo.
Importancia Agronómica y Ambiental
El mijo destaca como cultivo resiliente, ideal para regiones afectadas por el calentamiento global, gracias a su:
- Bajo requerimiento hídrico: Necesita menos agua que el trigo o el arroz.
- Poca necesidad de fertilizantes químicos.
- Ciclo corto de cultivo: Algunos tipos se cosechan en 60 días.
- Adaptación a suelos pobres y degradados: Es más resistente y las probabilidades de obtener una cosecha en condiciones extremas son elevadas.
Por estas razones, está siendo promovido por organizaciones como la FAO y la ONU. Con el auge de la agricultura regenerativa y las prácticas sostenibles, el mijo está siendo revalorizado como cultivo rotacional o de cobertura.
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