Las migas de bacalao con tomate y patatas son un plato clásico de la gastronomía española, apreciado por su sabor y su sencillez. Esta receta combina la salinidad del bacalao con la dulzura del tomate y la cremosidad de las patatas, dando como resultado una experiencia culinaria reconfortante y llena de matices.
Ingredientes clave y preparación del sofrito
Para la elaboración de este plato, uno de los componentes más importantes es el tomate casero. Si no se dispone de él, se puede preparar fácilmente con una cebolla, una zanahoria, tomates maduros al gusto o una lata de tomates en conserva, aceite de oliva virgen extra, pimentón y sal. La preparación de la base aromática es fundamental para el éxito del plato. En una perola, se pone aceite y se doran los ajos a rodajas. En ese mismo aceite, se pican los pimientos y la cebolla, pochándolos muy bien hasta que estén tiernos. Cuando estén listos, se añade el tomate, se deja cocinar unos minutos y se agrega el vino.

Preparación de las patatas y el bacalao
Las patatas se pelan y se cortan en rodajas medianamente gruesas. Se cubren con agua en una cazuela y se dejan hervir hasta que estén tiernas. Un truco para el bacalao es probar el agua o incluso directamente un trocito de bacalao en crudo para verificar su punto de sal, ya que el tiempo de cocción puede variar según el tamaño de las migas. Se ponen las migas de bacalao en un bol y se les echa por encima una cucharadita de pimentón y un chorrito de aceite, se revuelven un poco y se dejan en espera.
Cómo Desalar el Bacalao Perfectamente
Integración de los sabores y cocción final
Una vez que las patatas estén tiernas, se hace un majado con un diente de ajo, azafrán o cúrcuma y perejil. Es importante destacar que, en lugar de azafrán, la cúrcuma es una excelente alternativa, ya que posee propiedades antiinflamatorias y aporta un bonito color amarillo al plato. Se agrega este majado a las patatas, junto con el bacalao que teníamos en espera. En una cazuela amplia, se echa el tomate, las migas de bacalao en crudo (que pueden rebozarse y freírse antes para un sabor aún más intenso, aunque la receta se puede adaptar para un plato menos calórico), los pimientos asados y las patatas, y se cocinan un par de minutos. Luego, se hierve todo junto con la cacerola destapada para que desprenda todo su aroma. Es cuestión de unos minutos. Se mueve la cacerola de vez en cuando mientras reduce el caldo. Mientras tanto, se cuece un huevo en abundante agua con sal durante 10 minutos y, al final de la cocción, se pasa por agua fría. Se separa la yema de la clara. Se ponen las migas de bacalao y se dejan 10 minutos más. Mientras, se pican unas ramitas de perejil.

Variaciones y consejos
La versatilidad de este plato permite realizar algunas variaciones. Por ejemplo, aunque el tomate casero es ideal, una buena lata de tomates en conserva puede ser un excelente sustituto. El uso de pimientos asados añade un toque ahumado que realza el sabor general. Si se desea un plato más rico, las migas de bacalao pueden rebozarse y freírse ligeramente antes de añadirlas a la cazuela, lo que les dará una textura más crujiente.