La merluza a la romana rebozada es una de esas recetas clásicas que nunca pasan de moda. A pesar de su apellido italiano, es una de las recetas populares de España y un modo sabroso de cocinar este pescado, con la virtud de poder comerse tanto tibia como caliente.
La fórmula también se emplea con los calamares y otros pescados, como el bacalao fresco. Tanto la merluza como la pescadilla son pescados blancos bajos en grasas y ricos en proteínas, lo que los convierte en un alimento ideal para mantener una dieta equilibrada. Además, su sabor suave las hace perfectas para todo tipo de preparaciones.
Si estás buscando una opción de cena ligera, esta receta es ideal, ofreciendo un plato delicioso para disfrutar en familia que adorarán también los más pequeños de la casa. El truco está en el buen rebozado, pues consigue que el pescado siga jugoso por dentro.
Ingredientes para una Merluza a la Romana Perfecta
Para preparar una deliciosa merluza a la romana para 4 personas, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 4 lomos de merluza sin espinas ni piel (o 2 rodajas o lomos de merluza fresca por persona)
- 2 huevos
- Harina de trigo (o harina especial para freír pescados)
- Aceite de oliva (o de girasol, según preferencia)
- 1 diente de ajo (opcional, para la fritura o para la mayonesa)
- Sal
- 1 limón (opcional, para el aderezo o para acompañar)
- Perejil (opcional, para el huevo o para la mayonesa verde)

Elaboración de la Merluza a la Romana Rebozada
Para que la merluza no se seque y conserve todos sus jugos, sigue esta receta: el resultado está garantizado. A continuación, te enseñamos a preparar merluza a la romana, con una receta fácil que garantiza un resultado jugoso y exquisito.
Preparación del Pescado
- Limpieza y corte del pescado: Ángel León, el «chef del mar», recomienda comenzar quitando con un cuchillo la cabeza de la merluza y reservarla para preparar un fondo de pescado o caldo, aprovechando al máximo cada parte del producto. También puedes pedir al pescadero que prepare la merluza en lomos limpios de espinas. Retira cuidadosamente los lomos de la espina central del pescado y también las espinas que quedan a los lados de los lomos. Un truco esencial en este plato es el corte de la merluza; una merluza no se debe freír en «modo rodaja». Una vez limpios de piel y espinas, corta los lomos en trozos no excesivamente grandes.
- Sal y limón: Añade un poco de sal y unas gotas de zumo de limón a cada filete de merluza.
¿Cómo limpiar una merluza?
El Proceso de Rebozado
- Preparar los ingredientes para rebozar: Utiliza dos boles o dos platos hondos; bate los huevos en uno de ellos y coloca la harina en el otro recipiente. Si quieres añadir perejil picado o ajo, échalo al huevo.
- Rebozar los filetes: Pasa cada filete de merluza primero por la harina (sacudiendo los excesos) y luego por el huevo batido (que se impregne bien). Para rebozar, ya sea en harina o en pan rallado, puedes usar una bolsa de plástico limpia; es mucho más fácil de adaptar al alimento que estemos rebozando y mucho más cómodo y limpio.

Fritura Perfecta
- Calentar el aceite: En una sartén, calienta abundante aceite (aproximadamente un dedo de aceite de oliva a fuego medio). Para un rebozado uniforme y crujiente, asegúrate de que el aceite esté a la temperatura adecuada (alrededor de 180 ºC). Si el aceite está demasiado frío, el pescado absorberá demasiada grasa, y si está demasiado caliente, se puede quemar por fuera y quedar crudo por dentro. Un pequeño truco para saber cuándo meterlos: pon un diente de ajo pelado en el aceite. Cuando esté de un color dorado claro, sácalo y empieza a freír el pescado.
- Freír la merluza: Pasa los lomos por el huevo batido, escurre el sobrante y mételos en el aceite. Fríelos 2 minutos por cada lado y sácalos cuando estén dorados, pero no marrones. Si el aceite no cubre del todo el pescado, dale la vuelta para que se haga por ambas partes. El segundo truco es evidentemente no pasarse en el punto de la fritura.
- Retirar el exceso de grasa: Pon los lomos de merluza sobre papel de cocina para eliminar el aceite sobrante. El tercer truco que casi nadie emplea y que distingue a una merluza bien frita de otra del montón, es colocar los trozos de merluza ya frita sobre papel absorbente y dejarlos reposar y «sudar» bien tapados durante unos 5-10 minutos.

Sugerencias de Acompañamiento y Presentación
Sirve la merluza a la romana rebozada en un plato grande acompañada de una ensalada fresca con lechuga y tomates cherry, o patatas cocidas. Puedes acompañar con medio limón en gajos para que los comensales le añadan un chorrito de su jugo, consiguiendo así un matiz más ácido. También puedes servirla con mayonesa casera, salsa tártara o una mayonesa verde de perejil y ajo.
Receta de Mayonesa Verde con Ajo (según Dani García)
Dani García nos sorprende con una versión de la merluza a la romana acompañada de una mayonesa verde. Aquí tienes cómo prepararla:
Ingredientes:
- 300 gr de perejil
- 300 ml de aceite de oliva
- 350 ml de aceite de girasol
- 10 ml de vinagre de sidra
- Sal
- 10 gr de azúcar
- 1 huevo
- 1 diente de ajo
Preparación:
- Para el aceite verde: Tritura el perejil junto al aceite de girasol en una batidora durante 8 minutos. Cuela y decanta el aceite de perejil sobre un bol. Reserva.
- Para la mayonesa verde: En un bol de batidora, introduce un huevo con vinagre de sidra, el azúcar, el ajo y la sal. Añade el aceite de perejil y emulsiona. Reserva.
Para el emplatado, dispón la merluza a la romana acompañando con la mayonesa de perejil.

Consejos Adicionales y Notas Nutricionales
La merluza es uno de los pescados blancos más utilizados, ya que tiene un sabor neutro que casa con infinidad de platos, aderezos y especias. Es un pescado jugoso y versátil en la cocina, pudiendo rebozarlo, hornearlo o usarlo en guisos. Es un pescado poco graso, con una proteína de alto valor biológico, además de tener diferentes minerales como potasio, fósforo o magnesio y vitaminas del grupo B.
Como menciona Ángel León, la cabeza de la merluza es perfecta para hacer un fondo de pescado. Este caldo puede ser la base para sopas, arroces o salsas que complementen tus recetas de pescado.
Si no usamos la merluza o pescadilla completa, lo mejor es guardarla en el frigorífico o en el congelador, dependiendo del tiempo que vayamos a tardar en consumirla.
Es muy común recurrir a rebozados para los más pequeños de la casa en pescados blancos que tienden a deshacerse, también con algunas carnes menos tiernas, pero tenemos que considerar que estamos ocultando parte de sus sabores. Podemos cocinar los pescados de multitud de formas para hacerlos apetecibles. Pescados como la merluza, con pocas espinas, son los más fáciles de poder ofrecerles.
Evidentemente, en recetas donde el alimento en cuestión va con muy poco aderezo o «disfraz», la calidad del mismo es importantísima.