Los mejillones rellenos, conocidos popularmente como "mejillones tigre", son una de las tapas más emblemáticas de la gastronomía española, especialmente apreciada en bares y celebraciones. Aunque su popularidad ha fluctuado, esta receta ofrece una deliciosa combinación de sabores y texturas que la convierten en una opción perfecta para cualquier ocasión.
Este plato tiene un origen muy arraigado en la gastronomía española. Se cree que surgió en las costas del norte de España, especialmente en Galicia y el País Vasco, donde el marisco es abundante y muy valorado. Aunque los datos exactos de su creación no están documentados, los mejillones tigre se han servido en los bares y tabernas desde hace décadas, tanto en la versión gratín como en su versión empanada y frita. Su nombre, “mejillón tigre”, parece ser que proviene del norte de España, concretamente de Galicia, donde el cultivo de este molusco viene de tiempo atrás. Su apelativo de “tigre” hacía alusión a la cantidad de picante que se añadía a la hora de elaborarlos. Y decimos “hacía”, en pasado, porque son pocos los sitios que mantienen esa tradición. De hecho, existe otra versión de los mejillones tigre que se les añade el adjetivo de “rabiosos” por la gran cantidad de picante que llevan. El nombre puede variar dependiendo de la zona geográfica en la que se elaboren, encontrándonos así “raquetas”, “monterías”, “croquetas de mejillón”, etc.
Los mejillones tigres o mejillones con bechamel empanados son un excelente aperitivo, aunque también pueden servir como entrante a una comida que no sea muy pesada. Se suelen servir como aperitivo o entrante, especialmente en reuniones y celebraciones. La versatilidad de esta receta permite disfrutar de los mejillones con bechamel como tapa de verano, acompañada de un vino blanco, o como un plato reconfortante en invierno. Además, este plato se adapta a distintos paladares gracias a su toque picante y cremoso, perfecto para cualquier ocasión especial.
Ingredientes
Para preparar esta deliciosa tapa para 4 personas, necesitarás:
- 1kg de mejillones frescos
- 150g de gambas peladas
- 150g de tomate frito
- 100ml de vino blanco
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 cayena (opcional, para un toque picante)
- Aceite de oliva
- Sal (al gusto)
Para la bechamel:
- 1 litro de leche
- 130 g de mantequilla
- 130 g de harina
Para el rebozado:
- Huevo
- Pan rallado
Elaboración Paso a Paso
La preparación de los mejillones rellenos requiere seguir varios pasos para lograr un resultado óptimo. Aquí te detallamos el proceso:
Preparación de los Mejillones
- Lava bien los mejillones bajo agua fría, raspando la cáscara para eliminar cualquier impureza.
- Coloca los mejillones en una olla con un poco de agua y tapa. Cocina a fuego medio hasta que los mejillones se abran (aproximadamente 2-3 minutos).
- Retira los mejillones de la olla, separa la carne y guarda las conchas (solo las mitades que tienen una forma más profunda para facilitar el relleno). Reserva la carne y desecha las conchas rotas o que no se abrieron. Debemos limpiar las conchas concienzudamente porque serán el recipiente sobre el que reposa el relleno y de las cuales comeremos directamente. Es conveniente darles un hervor en agua con vinagre durante unos minutos.

Preparar el Relleno
- Pica finamente la carne de los mejillones y las gambas. Esto hará que se integren mejor en la mezcla.
- Pela y pica la cebolla y los dientes de ajo en trozos pequeños.
- En una sartén amplia, añade un chorro de aceite de oliva y sofríe la cebolla a fuego medio hasta que esté transparente.
- Agrega el ajo picado y la cayena, si te gusta el toque picante. Cocina por unos minutos más.
- Vierte el vino blanco y deja que reduzca, permitiendo que el alcohol se evapore.
- Incorpora el tomate frito y mezcla bien con el resto de los ingredientes.
- Añade las gambas y los mejillones picados, y salpimienta al gusto. Cocina durante unos minutos y retira del fuego. Reserva la mezcla.

Preparar la Bechamel
- En una cazuela, derrite la mantequilla a fuego medio.
- Añade la harina y remueve constantemente durante unos 2-3 minutos para que la harina se cocine y elimine el sabor a crudo.
- Vierte la leche poco a poco, sin dejar de remover con una varilla para evitar grumos. Cocina hasta obtener una bechamel espesa y sin grumos.
- Añade el sofrito de verduras y mejillones que habíamos reservado a la bechamel y mezcla bien para integrar todo. Debes obtener una masa espesa y cremosa.
- Extiende la mezcla en una bandeja y cúbrela con film en contacto (para evitar que forme una costra). Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera al menos 1 hora para que adquiera consistencia.
Rellenar y Empanar los Mejillones
- Una vez la mezcla esté fría y manejable, rellena cada concha de mejillón con una porción generosa de la mezcla. No tengas miedo de rellenarlas mucho, e incluso de si le sale una pequeña prominencia o abultamiento.
- Pasa cada mejillón relleno por huevo batido y luego por pan rallado, cubriéndolos bien para que queden crujientes al freír.

Freír los Mejillones
- Calienta abundante aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto, unos dos dedos aproximadamente.
- Cuando esté caliente, fríe los mejillones rellenos y empanados hasta que estén dorados y crujientes, asegurándote de que queden bien cubiertos por el aceite.
- Retira los mejillones con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
¡Y listos para comer! ¡Están deliciosos!
Consejos para unos Mejillones Rellenos Perfectos
Para asegurar el éxito de tu receta, ten en cuenta estos consejos:
- Congelar: Puedes congelar los mejillones una vez empanados y antes de freírlos. Solo tienes que sacarlos y freírlos directamente sin necesidad de descongelarlos. Si hemos hecho mucha cantidad de mejillones, podemos congelarlos para comerlos otro día. Basta con meterlos en un recipiente apto para tal fin con cuidado de no aplastarlos. Los mejillones rellenos congelados pueden durar hasta 3 meses en el congelador.
- Variedad de Rellenos: Si te gusta innovar, puedes añadir un poco de jamón serrano picado o variar las gambas con algún marisco como cangrejo.
- Sustituye el Picante: Si no deseas picante, elimina la cayena o sustitúyela por una pizca de pimentón dulce para dar color.
- Sugerencias de Acompañamiento: Para disfrutar al máximo de tus mejillones rellenos, te sugerimos acompañarlos con unas deliciosas gambas al ajillo, que añaden un sabor irresistible. Otra opción clásica es el pulpo a la gallega, ideal para quienes aman los platos tradicionales del mar. Y no te olvides de los calamares a la romana, que siempre son un éxito en cualquier mesa.
- Alternativas de Cocción: ¿Se pueden hornear en lugar de freír? Sí, puedes hornearlos a 200°C (392°F) hasta que el pan rallado esté dorado, aunque la textura será algo distinta. También puedes hacerlos en la freidora de aire si lo deseas.
Preguntas Frecuentes
Aquí resolvemos algunas dudas comunes sobre la preparación de mejillones tigre:
- ¿Puedo preparar el relleno con antelación? Sí, puedes preparar el relleno un día antes y guardarlo en la nevera a falta tan solo de freírlos.
- ¿Cuánto tiempo duran congelados? Los mejillones rellenos congelados pueden durar hasta 3 meses en el congelador.
- ¿Se pueden hornear en lugar de freír? Sí, puedes hornearlos a 200°C (392°F) hasta que el pan rallado esté dorado, aunque la textura será algo distinta. También puedes hacerlos en la freidora de aire si lo deseas.
Cómo hacer mejillones tigre | Mejillones rellenos españoles
Los mejillones rellenos, conocidos como mejillones tigre, son una de las tapas más populares de la cocina mediterránea y un clásico en las recetas de mariscos. Este plato combina mejillones frescos con un relleno cremoso de bechamel, mariscos y especias, logrando un contraste de texturas perfecto. Si buscas una receta fácil para sorprender a tus invitados, estos mejillones crujientes al horno o fritos son una elección ideal.

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