Cuando una mujer está embarazada, es habitual que se preocupe por su salud y por readaptar sus hábitos para que el bebé crezca sano y fuerte. La alimentación es, sin duda, uno de los pilares más importantes, por eso hay que prestar especial atención a los alimentos prohibidos y a los más recomendados. Es esencial seguir una alimentación variada y equilibrada durante el embarazo.
Alimentación Segura en el Embarazo: Riesgos y Beneficios
El embarazo es un proceso fisiológico en el que cobra especial importancia llevar una vida saludable. Es importante para todas las personas conocer unas medidas básicas de higiene. Cuidar la alimentación durante el embarazo es esencial para evitar contraer alguna enfermedad que pueda perjudicar el desarrollo del feto, como la Toxoplasmosis y la Listeriosis, por ejemplo. Los especialistas siempre han recomendado reducir o evitar el consumo de marisco durante el embarazo, debido al riesgo de contaminación que existe, un riesgo superior al beneficio que se obtiene de su consumo. No obstante, el pescado se puede consumir, siempre cocinado y siguiendo las oportunas precauciones con la higiene.

Alimentos Prohibidos y Precauciones Generales
En este artículo vamos a tratar de hacer un listado lo más exhaustivo posible sobre los alimentos prohibidos en el embarazo. Por cierto, antes de empezar a conocer esos alimentos que no conviene consumir, hay que recordar que durante el embarazo no podemos comer por dos. Las sobras de comida debes refrigerarlas lo antes posible, no deben estar más de 2 horas a temperatura ambiente.
Lácteos y Derivados
El abanico de lácteos es muy amplio, desde yogures hasta queso, pasando por la leche. En primer lugar, revisa siempre las etiquetas de todo aquello que esté elaborado o contenga lácteos, si no está pasteurizado déjalo en la estantería del super y sigue con tu compra. Los yogures son buenos, pero siempre y cuando estén pasteurizados o elaborados con leche pasteurizada.
- Leche cruda: la leche de vaca, oveja o cabra que no ha sido pasteurizada puede portar bacterias peligrosas, como la salmonela o E. coli.
- Quesos blandos: Si no puedes leer en la etiqueta que están hechos con leche pasteurizada, no los compres. Los quesos como el brie, el queso feta, el camembert, el queso blanco, el queso fresco y el queso panela son quesos blandos. La única opción para darse un capricho con estos manjares es comprarlo envasado y comprobar que están elaborados con leche pasteurizada. El queso roquefort es uno de ellos, no es porque tenga un sabor fuerte o un olor intenso, sino porque está incluido dentro de los quesos blandos.
- Quesos duros: Puedes seguir disfrutando de quesos duros como cheddar o extra duros como parmesano.
Pescado y Marisco: ¿Qué se puede comer?
¿Y qué pasa con el pescado y el marisco? ¿Ya suena en tu cabeza el Sushi o el marisco? Todo el pescado crudo, incluido los ahumados como la mojama, la hueva o el bacalao, así como las anchoas o boquerones en vinagre, son alimentos prohibidos en el embarazo. Estos pueden contener parásitos o bacterias que no tienen otros pescados que se han cocinado, como listeria o el famoso anisakis, un parásito con forma de gusano que vive en el tubo digestivo de los peces, cefalópodos y mamíferos marinos. De hecho, podemos contraer este parásito sin estar embarazada. Nuestro consejo, si se tienen muchísimas ganas de comer unos boquerones en vinagre, congelarlo primero y prepararlo en casa. Recalcamos que solo es para pescados crudos. Estos mismos productos cocinados puedes comerlos con total tranquilidad, ya que eliminas el riesgo de tener el parásito al aumentar la temperatura del producto.

- Pescados de gran tamaño: Mejor dejar al margen de nuestra dieta los pescados de gran tamaño como atún rojo, el tiburón, el pez espada, King Mackerel (caballa) y lucio, ya que contienen niveles muy altos de mercurio. Su alto contenido en Omega 3 y Yodo además, lo convierte en un alimento muy recomendable.
- Marisco: Sentimos darte esta noticia… No puedes comer marisco en el embarazo. Si quieres disfrutar de marisco en el embarazo, como unos mejillones o unas gambitas, la mejor opción es cocinarlas, por ejemplo, unos mejillones al vapor o en escabeche. Por supuesto, sí se puede comer marisco cocido durante el embarazo, aunque asegurarse de cocinar adecuadamente el marisco es fundamental para evitar riesgos como la salmonelosis, la anisakiasis y la toxoplasmosis durante el embarazo.
Carne y Embutidos
Seguro que ya has oído hablar de la toxoplasmosis y que no vas a poder comer jamón serrano en todo el embarazo. Independientemente de qué tipo de carne sea, siempre debes cocinarla bien cocinada. Ya hemos comentado antes que el jamón serrano se engloba dentro de carnes crudas, pero no es el único: salchichón, fuet, chorizo… y un largo etcétera de embutidos. Pero, ¿qué pasa si vas a una barbacoa y hay embutido? Como hemos dicho, si está a la brasa y bien cocinado, no tendrás problema. Los embutidos, salvo que éstos se congelen al menos 3 días antes de su consumo.
- Paté: Te preguntarás, ¿qué pasa con el paté? ¿puedo o no puedo comer? ¿pero… qué tipo de alimento es este? El paté se elabora a partir de carnes crudas, por tanto, no puedes consumirlo por el riesgo que presenta de listeriosis.
Huevos y Verduras
¿Cuántas veces has pensado si comerte o no esa ensaladilla del bar en verano por si tiene salmonelosis? El problema de los huevos crudos es que pueden tener salmonelosis, causada por la bacteria Salmonella. También, mucho cuidado con tomar platos que contienen huevo en verano y el riesgo de no estar bien refrigerados, una salmonelosis es peligrosa y mucho más embarazada. Te parecerá una locura que pongamos “verduras sin lavar”, si tú siempre la lavas. Las verduras, si no se lavan bien, debido a su cultivo en el suelo, pueden estar contaminadas por toxoplasmosis. Las verduras son muy buenas durante el embarazo. Aquí no te vamos a prohibir que te comas una rica ensalada, sino que seas precavida y tengas cuidado con las ensaladas fuera de casa o las preparadas. Los brotes y germinados crudos como alfalfa, rábano, soja o trébol pueden estar contaminados por la bacteria E. coli.
Riesgos de Comer Marisco Crudo Durante el Embarazo
El consumo de marisco crudo durante el embarazo conlleva ciertos riesgos que las futuras mamás deben tener en cuenta para proteger tanto su salud como la del bebé en desarrollo. Aunque el marisco puede ser una fuente de nutrientes valiosos, es importante conocer los peligros asociados a él para poder tomar las precauciones adecuadas antes de ingerirlo. A continuación, señalamos los riesgos principales del consumo de marisco estando embarazada:
Salmonelosis
La salmonelosis es uno de los principales peligros de comer marisco en el embarazo. Es una enfermedad producida por la ingesta de alimentos contaminados por una bacteria llamada salmonela, causante de intoxicaciones alimentarias, especialmente por carnes o pescados crudos. La infección por salmonela afecta al aparato intestinal. Los humanos se infectan con mayor frecuencia mediante el agua o alimentos contaminados. Los síntomas más comunes de la salmonelosis son: diarrea, fiebre y calambres abdominales de hasta tres días de duración. La mayoría de las personas sanas se recuperan sin tratamiento específico. En algunos casos, la diarrea provocada por la infección puede provocar deshidratación, por lo que es fundamental acudir a urgencias, sobre todo, en caso de embarazo.
Anisakis
El anisakis es un gusano nematodo que habita en el sistema digestivo de los peces y los mamíferos marinos, y que también causa intoxicaciones alimentarias. Si una mujer embarazada consume marisco crudo o poco cocinado que esté infectado con larvas de Anisakis, puede desarrollar una enfermedad llamada anisakiasis. Esta enfermedad puede causar síntomas gastrointestinales y reacciones alérgicas. Por lo tanto, es importante evitar el consumo de marisco crudo para prevenir la infección por Anisakis.
Toxoplasmosis
La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria producida por un protozoo minúsculo: el toxoplasma Gondii. En ocasiones, la toxoplasmosis genera síntomas graves, en especial, en pacientes inmunodeprimidos o enfermos de VIH. Si la mujer contrae toxoplasmosis durante el embarazo, puede sufrir abortos o malformaciones congénitas que pueden afectar al cerebro, los ojos y otros órganos del feto. Los síntomas de la toxoplasmosis en el embarazo son casi imperceptibles. Pueden ser similares a los de una gripe o un resfriado: ligera hinchazón de los ganglios del cuello, fiebre, dolor de garganta, dolores musculares y cansancio. Los síntomas se suelen manifestar unas dos o tres semanas después de la infección. Es esencial asegurarse de que el marisco esté bien cocinado además de tomar otras precauciones higiénicas para evitar la toxoplasmosis.
TOXOPLASMOSIS EN EL EMBARAZO, Aclarando dudas
Mejillones en Escabeche y Embarazo: ¿Son Seguros?
Si estás embarazada, puede que una de las principales dudas que te plantees respecto al consumo de mariscos es si puedes comer mejillones en escabeche estando embarazada. Esta duda suele surgir debido al desconocimiento acerca del proceso de elaboración de los mejillones en lata. Todos conocemos los mejillones, pero no todo el mundo sabe cómo se elabora este tipo de conserva. Pero lo cierto es que los mejillones en conserva ya vienen preparados para su consumo directo, sin necesidad de cocinarlos ya que previamente han sido cocidos. Así que no cabe ninguna duda, se puede comer mejillones en escabeche embarazada.
Beneficios Nutricionales de los Mejillones
No solo se pueden comer mejillones durante el embarazo, sino que estos resultan beneficiosos tanto para la salud de la madre como para la del bebé. Aportan también ácido fólico o vitamina B9, muy importantes durante el embarazo, pero su consumo se recomienda especialmente por su alto contenido en hierro. Mineral que suele verse reducido durante el embarazo debido a la prohibición de comer ciertos alimentos que pueden producir toxoplasmosis.
A continuación, se presenta una tabla con los principales nutrientes que aportan los mejillones:
| Nutriente | Beneficio para el embarazo |
|---|---|
| Hierro | Ayuda a prevenir la anemia, común en el embarazo. Esencial para el desarrollo fetal. |
| Ácido Fólico (Vitamina B9) | Fundamental para la prevención de defectos del tubo neural en el feto. |
| Omega 3 | Beneficioso para el desarrollo cerebral y ocular del bebé. |
| Yodo | Importante para el desarrollo del sistema nervioso del feto y la función tiroidea. |
| Vitamina B12 | Contribuye a la formación de glóbulos rojos y el mantenimiento del sistema nervioso. |
| Proteínas de alto valor biológico | Esenciales para el crecimiento y desarrollo de los tejidos del bebé. |
Conservas de Pescado y Mariscos: ¿Son seguras?
Estás haciendo la compra y te quedas parada delante del pasillo de las conservas. Miras esas latas de atún, sardinas, mejillones… y empiezas a dudar. ¿Puedo comer conservas en el embarazo? ¿Son seguras? Luego ves las conservas refrigeradas, esas que parecen más «frescas» y «premium», y la duda se multiplica por diez. Si te has sentido así, respira tranquila. Sí, puedes comer conservas en el embarazo. Pero no todas son seguras. Aquí está el secreto que nadie te ha explicado bien. No es lo mismo una conserva que una semiconserva. Las conservas son aquellas que encuentras a temperatura ambiente en las estanterías del supermercado. Las semiconservas son aquellas que se venden en la nevera del supermercado. Parecen conservas, pero en realidad el pescado está crudo. No han pasado por tratamiento térmico suficiente para eliminar la listeria. Además podrás asegurarte de ello leyendo la etiqueta. Ahora que sabes la diferencia fundamental, vamos a lo práctico. Las conservas de pescado azul pequeño son una de las mejores opciones durante el embarazo. Los moluscos en conserva han sido cocidos a alta temperatura antes de ser enlatados.

Recomendaciones para un Consumo Seguro de Mariscos en el Embarazo
Comer mariscos en el embarazo requiere de ciertas precauciones que garanticen poder evitar riesgos de contaminación. ¿Una embarazada puede comer marisco? Sí, pero lo más apropiado es que siga estas recomendaciones para consumir marisco de forma segura durante esta etapa tan especial:
- Evitar mariscos crudos: Consumir marisco crudo en el embarazo, o poco cocinado, puede aumentar el riesgo de infecciones, como la salmonelosis, anisakis o la toxoplasmosis.
- Cocinar adecuadamente: Los mariscos no están prohibidos en el embarazo, pero sí deben cocinarse adecuadamente para eliminar cualquier bacteria o parásito potencialmente dañino. Las comidas así como las sobras de comida, no deben consumirse frías. Asegúrate de calentarlas a más de 75 °C.
- Fuentes fiables: Se puede comer mariscos en el embarazo, pero lo mejor es comprarlos en tiendas y mercados locales de confianza y calidad. Siempre hay que buscar su frescura y buen tratamiento del producto.
- Mercurio en mariscos: Es necesario limitar el consumo de mariscos con alto contenido de mercurio, como pueden ser el mejillón en determinadas épocas o el berberecho. Algunos tipos de mariscos pueden acumular niveles elevados de mercurio, lo que representa un riesgo para el desarrollo del cerebro del feto.
- Variedad y equilibrio: Hay que incluir una variedad de mariscos en la dieta para obtener diferentes nutrientes beneficiosos.
- Higiene alimentaria: Lavarse bien las manos y limpiar los utensilios de cocina después de manipular mariscos crudos es imprescindible para no sufrir a causa de la contaminación cruzada. Guarda los alimentos cocinados en el frigorífico el menor tiempo posible y mantenlos en recipientes cerrados, separados y lejos de los quesos y los alimentos crudos. Si los compras ya cocinados respeta la fecha que se indica en la etiqueta.
- Alérgenos: En caso de tener alergia a algún marisco, es prioritario evitar su consumo y consultar a un profesional de la salud.
- Almacenamiento seguro: Los mariscos son productos delicados, por lo que es importante conservarlos a la temperatura adecuada para prevenir la proliferación de bacterias. Asegúrate de que tu frigorífico mantiene la temperatura correcta (4ºC o menor).
- Información nutricional: Conocer el valor nutricional del marisco e incluirlo en su cantidad justa es vital para mantener una dieta equilibrada. Lee detenidamente el etiquetado de los alimentos, especialmente las advertencias y condiciones de uso.
- Moderación: Como ocurre con cualquier alimento, el marisco debe ser consumido con moderación para evitar excesos y evitar problemas con ciertos elementos que pueden resultar dañinos, como el ácido úrico.
Las recomendaciones a la hora de consumir mariscos en el embarazo pueden variar en función de la ubicación geográfica y las circunstancias personales de cada mujer, por lo que es esencial consultar con un médico o profesional de la salud para obtener orientación específica sobre el consumo de mariscos durante el embarazo. Tomar medidas de precaución garantiza una alimentación segura y saludable para la madre y el bebé. En general, todos los médicos coinciden en que la dieta perfecta es aquella que mantiene un equilibrio entre los lípidos (grasas), los prótidos (proteínas), los glúcidos (azúcares) y los minerales. Las proteínas animales (la carne, el pescados y los huevos) son alimentos fundamentales para el correcto desarrollo del embrión. Por ello se recomienda una ingesta de 70 gramos al día. Las grasas vegetales, como el aceite de girasol o el de oliva, favorecen la construcción de las membranas de las células. Asimismo, el calcio es vital para el correcto desarrollo del embrión. Algunas vitaminas, como la B9 (ácido fólico) no son fabricadas por el organismo, así que tenemos que suplir su ausencia a través de la alimentación. Las espinacas, la lechuga, las nueces, las almendras, los huevos, las naranjas y los plátanos nos aportarán el ácido fólico que necesitamos. También en algunos alimentos encurtidos son generalmente muy ricos en esta vitamina B (vegetales, verduras, hortalizas y frutas en conserva con sal y vinagre), como pueden ser por ejemplo, cebolletas y aceitunas, entre otros. El Omega 3 es un ácido graso muy beneficioso para el embarazo, por lo que se recomienda durante los primeros 6 meses una ingesta de 2 gramos y subirlo levemente durante el tercer trimestre y la lactancia. Para beber la mejor bebida es el agua. Se recomienda beber entre 2 y 2,5 litros de agua al día (de 8 a 10 vasos). Modera el consumo de sal y no superes los 5 g al día, contando la sal añadida en el cocinado y la incluida en los alimentos que compras. Distribuye las comidas a lo largo del día de forma regular, aunque el número total de comidas que realices dependerá de tus necesidades. Estos consejos son generales. El control del embarazo, incluidas las recomendaciones nutricionales en cada caso, debe realizarlo un profesional sanitario.
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