Masa de Hojaldre Cruda: Usos, Preparación y Conservación

El hojaldre es una masa laminada clásica de la repostería mundial, apreciada por su estructura ligera y crujiente, que se logra mediante un proceso de laminado que implica el uso de mantequilla y harina en alternancia, creando múltiples capas que se expanden al hornear. Se hace con harina, agua, una pizca de sal y mantequilla, ingredientes simples para una elaboración compleja. Este delicado y crujiente tipo de masa, caracterizada por sus múltiples capas finas, se utiliza en una variedad de recetas que van desde los clásicos croissants hasta sofisticados pasteles de frutas.

La masa hojaldre se hojaldra justamente porque en el proceso creamos capas muy delgadas de mantequilla y masa. Luego, en el horno, la mantequilla se calienta y genera vapor, separando las capitas de masa y llenándolas de ese sabor mantequilludo. Es realmente una delicia y se puede usar para recetas dulces y saladas sin diferenciar cantidades.

Proceso de laminado de la masa de hojaldre

Preparación de la Masa de Hojaldre Casera

Hacer masa hojaldre es una de las cosas que más disfruto hacer en la cocina. El proceso es un poco largo pero el resultado es tan espectacular que vale totalmente la pena. ¡Lo mejor de enseñarles a hacer masa hojaldre es que ahora puedo hacer muchas muchas recetas usándola! Me encanta esta masa, es una delicia. En el mundo de la pastelería, la masa de hojaldre es una de las preparaciones más versátiles y apreciadas.

La masa de hojaldre casera generalmente tiene una textura más ligera y crujiente en comparación con la comprada en tienda, ya que puedes controlar el tipo y la calidad de la mantequilla utilizada. En cuanto al sabor, la masa casera suele ser más rica y fresca, gracias a la falta de conservantes y a la opción de usar ingredientes premium.

Los errores a evitar para realizar hojaldres perfectos!

Ingredientes Clave

Para preparar masa de hojaldre de alta calidad, es fundamental seleccionar los mejores ingredientes. Una de las recetas más básicas requiere solo tres ingredientes: harina de trigo, agua fría y mantequilla. La proporción de mantequilla a harina es crucial; se recomienda una relación de 1:2 para obtener un hojaldre óptimo.

  • Harina de trigo: La harina de todo uso es adecuada, pero algunas recetas profesionales sugieren usar harina de repostería por su menor cantidad de gluten, lo que puede resultar en una textura más tierna.
  • Agua fría: Esencial para mantener la masa a una temperatura adecuada durante el proceso.
  • Mantequilla sin sal: El mejor tip que les puedo dar es que si hace mucho calor, no hagan la masa hojaldre. La base para que la masa hojaldre salga es que la textura de la mantequilla sea la correcta y sea lo más similar posible a la textura de la masa. Queremos que al tocar la mantequilla esté suave, pero más parecido a una plasticina / plastilina que a crema batida. Si está muy suave, al estirarla, la mantequilla va a salir disparada para todos lados y no te va a quedar bien el hojaldrado. Si en algún momento sientes que la mantequilla calentó demasiado, inmediatamente refrigérala, no la estires en ese estado.

Herramientas Esenciales

Para obtener los mejores resultados al trabajar con masa de hojaldre, contar con los instrumentos adecuados es esencial.

  • Mesa de trabajo: Una mesa de trabajo amplia y limpia es fundamental, ya que necesitarás espacio para estirar la masa y realizar los pliegues necesarios. Un tapete de silicona o una superficie de trabajo de mármol ayuda a mantener la temperatura de la masa durante el proceso de laminación.
  • Rodillo: Un rodillo de madera o uno de acero inoxidable de buena calidad es esencial para estirar la masa uniformemente y te permitirá extender la masa de manera uniforme.
  • Cortador de pastelería o cuchillo afilado: Útiles para dar forma a las piezas.
  • Papel pergamino: No olvides utilizar un papel pergamino para evitar que la masa se adhiera a la superficie de horneado, lo cual facilita el manejo y asegura que conserven su forma durante la cocción.
  • Brocha de cocina: Para retirar el exceso de harina.

Instrucciones de Preparación

Hay muchas maneras de hacer masa hojaldre. Hay varias maneras de incluir la mantequilla en la masa y varias maneras de hacer los dobleces también. Si ves varias recetas y videos, puedes ir eligiendo los que más te acomoden. ¡Y disfruta del proceso! Puede parecer mucho, pero una vez que le agarras el truco ya vas a querer hacerlo siempre.

Para la masa

Mezcla todos los ingredientes en un bowl y amasa hasta que se vea uniforme, un par de minutos. Aplánala ligeramente y envuélvela en film.

Para la mantequilla

Consíguete una hoja de papel de tamaño A4 o carta. Con papel mantequilla, envuelve la hoja, doblándola alrededor de las esquinas, deberías tener una especie de sobre al final. Retira la hoja de dentro del sobre y pon la mantequilla al centro. Cierra el sobre, pon los dobleces mirando hacia la mesa y estira la mantequilla con un rodillo o uslero para que esté pareja dentro del sobre, llenando todas las partes y hasta las esquinas. Puedes pasar tu mano por el sobre para asegurarte que esté parejo y si sientes partes disparejas puedes arreglarlo pasando un poco más el rodillo.

Refrigera (no congeladora, refrigeradora) la masa envuelta en film y la mantequilla en el sobre por una hora.

Mantequilla preparada en sobre de papel

Para la inclusión de la mantequilla

Retira la masa de la refrigeradora. Si hace mucho calor, no retires la mantequilla aún. Si no hace calor (24°C para abajo) sácala también con la masa y déjala a un lado.

Estira la masa hasta que tenga 1.3 veces el largo del sobre de la mantequilla y un par de dedos de más a cada lado y en la base también. Hazlo sobre una mesa espolvoreada con harina y trata que quede lo más rectangular posible. A medida que la estiras puedes jalar con cuidado las esquinas para cuadrarla más.

Abre el sobre de la mantequilla por un lado, de manera que ahora la mantequilla esté pegada solo a un lado del papel. Pon el lado de la mantequilla contra la masa estirada. Pasa tu mano por el papel para soltar la mantequilla con el calor de tu mano y retíralo. Dobla la parte superior de la masa sobre la mantequilla, de manera que la cubra hasta la mitad. Con una brocha, retira el exceso de harina de la masa que pusiste sobre la mantequilla para asegurarnos que pegue bien. Luego toma la parte inferior con mantequilla y dóblala sobre la masa que doblamos antes. Esto genera 3 capas de masa y 3 de mantequilla.

Si tu mantequilla está demasiado suave, cúbrela en film y refrigérala por 30-45 minutos o hasta que sientas que ya no está suave la mantequilla si tocas la masa antes de continuar.

Primer Doblez de Libro

Si tu mantequilla está aún no tan suave, estírala hasta que llegue al largo de tu rodillo / uslero y tenga aprox una mano y media de ancho. Siempre detente a asegurarte que no se esté pegando y espolvorea más harina si es necesario. Si ves algún huequito con mantequilla, ponle harina encima. Si ves que se quiere salir la mantequilla porque está suave, detente y refrigérala.

Ahora vamos a hacer el primer doblés de libro. Primero, con una brocha elimina el exceso de harina sobre la masa. En tu mente crea unas líneas imaginarias que dividan tu masa en 4 secciones. Dobla la primera sección sobre la segunda y la cuarta sección sobre la tercera, dejando un dedo aprox en el centro sin cubrir. Quita el exceso de harina con una brocha. Luego eso dóblalo a la mitad por la línea imaginaria del centro, debería parecer un libro.

Si se siente muy suave en este punto, envuélvela en film y refrigérala por 30-45 minutos o hasta que sientas que ya no está suave la mantequilla si tocas la masa. Si aún tu mantequilla sigue manejable, estírala solo un poco para que enfríe más parejo. Refrigérala por 30-45 minutos o hasta que sientas que ya no está suave la mantequilla si tocas la masa.

Dobles de Libro Repetidos

Vuelve a hacer otro doblés de libro de la misma manera que antes. Refrigérala por 30-45 minutos o hasta que sientas que ya no está suave la mantequilla si tocas la masa. Si aún tu mantequilla sigue manejable, estírala solo un poco para que enfríe más parejo. Refrigérala por 30-45 minutos o hasta que sientas que ya no está suave la mantequilla si tocas la masa.

Vuelve a hacer otro doblés de libro y está lista! Si aún tu mantequilla sigue manejable, estírala solo un poco para que enfríe más parejo. Refrigérala por 30-45 minutos o hasta que sientas que ya no está suave la mantequilla si tocas la masa. En total tienes 192 capas de masa y mantequilla en tu masa hojaldre: 3 (inclusión) x 4 (doblés de libro) x 4 (doblés de libro) x 4 (doblés de libro) = 192. Piensa que esta masa tiene 192 capas de masa y mantequilla… ¿no te parece lo máximo?

Esquema de dobleces de la masa de hojaldre

Usos de la Masa de Hojaldre Cruda

La masa de hojaldre es uno de los ingredientes más versátiles en la pastelería gracias a su capacidad de elevar y crear capas ligeras y crujientes. Uno de los principales beneficios de utilizar esta masa es su textura aireada, que se logra mediante la técnica del laminado. Este proceso de doblar y estirar masa con mantequilla resulta en un producto final que se deshace en la boca. En este artículo, exploraremos diversas maneras de aprovechar al máximo este ingrediente maravilloso. Desde su uso en entrantes, como los sabrosos vol-au-vent, hasta su transformación en deliciosos postres, como el emblemático strudel, las posibilidades son infinitas.

La masa de hojaldre se puede usar para recetas dulces y saladas sin diferenciar cantidades.

Rellenos para Hojaldre

Después de invertir tiempo y dedicación en la cocina, puede resultar muy frustrante que el relleno reblandezca o aplaste la masa y estropee sin remedio el resultado. Los pastelitos de hojaldre deben rellenarse una vez que están fríos. Para ello, con ayuda de un cuchillo de sierra hay que abrirlos en dos partes, como si fueran un bocadillo, y asegurarse de que la parte de abajo -o base- sea más compacta que la de arriba. Ambas quedarán crujientes, pero la superior será más delicada al tacto. En cuanto al relleno, puede ser dulce o salado.

Relleno Dulce

El relleno del hojaldre más clásico es una base de crema pastelera, con una capa de nata montada por encima y espolvoreada con canela. La superficie del hojaldre se cubre con azúcar glas y almendra tostada. Los más golosos pueden acompañarlo con una salsa de chocolate caliente.

Para que el postre quede crujiente, es fundamental añadir todos los elementos fríos, en especial la crema pastelera, para evitar que el calor reblandezca el hojaldre. Tras agregar el relleno, lo siguiente es conservar los pastelitos en la nevera hasta el momento de servirlos.

Relleno Salado

Si, en cambio, queremos rellenar el hojaldre con algo salado -como un salteado de setas o unas espinacas-, el truco es ligar estos ingredientes con nata o con un poco de bechamel hasta obtener una consistencia más cremosa. De este modo, evitaremos que las espinacas o las setas suelten jugos y estropeen la masa, lo que la reblandecería. Además, al igual que con la crema pastelera, la temperatura es crucial. Por un lado, siempre se debe colocar el relleno cuando se haya enfriado y esté más compacto.

Puesto que estos platos se consumen calientes, es preciso acertar con el calor antes de servirlos. La temperatura de horno idónea es 180 ºC, ya que permite que la masa y el relleno se calienten de manera uniforme e impide que se reblandezca la base del hojaldre. Dentro del hojaldre, sobre el salteado de setas o de espinacas, se pueden agregar trocitos de foie, de queso graso o unos dados de salmón ahumado. Estos elementos, que tienen un toque graso, ayudan a que el interior quede jugoso. El acompañamiento recomendado es una salsa caliente (como la vizcaína o la de setas), una bechamel con notas de tomate o una crema de verduras.

Ideas de rellenos dulces y salados para hojaldre

Conservación de la Masa de Hojaldre

Aquí puedes mantenerla refrigerada por hasta dos días o congelarla por hasta 3 meses. La masa hojaldre se puede congelar perfectamente, así que en realidad nunca te va a sobrar. La puedes porcionar y congelar envuelta en film y te dura hasta un mes. Cuando la quieras usar, sácala por un par de horas del congelador y listo. De hecho si te gusta esta masa, puedes hacer dos recetas a la vez de masa y guardarla congelada. ¡No te vas a arrepentir!

Cocción de la Masa de Hojaldre

Muchas personas compran el hojaldre industrial para ahorrar tiempo en la cocina y simplificar su elaboración. Pero incluso así, en el momento de prepararlo, también deben tratarlo con mimo. El mejor resultado se consigue con un trozo grueso de masa, que se estira tras descongelarlo hasta darle el grosor que se desea.

Es preciso espolvorear con harina la superficie de trabajo -si es posible, una encimera de granito, lisa- y la propia masa para que el rodillo se deslice por ella de manera uniforme y sin pegarse. Una vez que alcance el grosor óptimo (lo idóneo es un centímetro), cortamos la masa en «rectángulos de ración» (de unos 5 centímetros de largo por 3 de ancho).

Colocamos estas porciones sobre una bandeja de horno. Aunque es raro que los hojaldres se peguen, se puede colocar un papel de horno entre la masa y la bandeja para asegurar que no ocurra. Se precalienta el horno a 200 ºC y, algo muy importante, no se introducen los pastelitos hasta que se haya alcanzado esa temperatura.

Para lograr un aspecto tostado y un bonito color brillante, pintamos la superficie de las porciones con huevo batido. Y ahora sí metemos la bandeja en el horno caliente y dejamos que los pastelitos se cocinen durante 20 o 25 minutos, hasta que aumente su volumen y la superficie se dore. Cuando los saquemos del horno, los colocamos en otra bandeja (o sobre una rejilla) y esperamos a que se enfríen, antes de rellenarlos.

Hojaldre recién horneado y dorado

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