La presencia de gas en el sistema digestivo es una parte normal del proceso de digestión. La eliminación del exceso de gas (mediante los eructos o la flatulencia) también es normal. Es posible que sientas dolores a causa de los gases si estos están atrapados o no se mueven con facilidad a través del sistema digestivo. El aumento de los gases o del dolor que estos provocan puede producirse por el consumo de alimentos que son más propensos a generar gases.
El gas en el estómago principalmente tiene como causa tragar aire cuando comes o bebes. La mayor parte del gas en el estómago se libera cuando eructas. El gas se forma en el intestino grueso (colon) cuando las bacterias fermentan los hidratos de carbono (fibra y algunos almidones y azúcares) que no se digieren en tu intestino delgado. Los suplementos de fibra que contienen psyllium, como Metamucil, que pueden aumentar los gases en el colon.
A menudo, el gas en exceso es un síntoma de trastornos intestinales crónicos, como diverticulitis, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn. Un aumento o cambio de las bacterias en el intestino delgado pueden causar un exceso de gases, diarrea y pérdida de peso. Es posible que presentes gases o hinchazón si tu sistema digestivo no puede digerir y absorber algunos alimentos, como el azúcar en lácteos (lactosa) o proteínas como el gluten del trigo y otros granos.
Si siente dolor o molestias en la parte media o superior del abdomen (zona del estómago), generalmente en el lado izquierdo, debajo de la caja torácica, podría tratarse de dolor epigástrico. En esta zona del cuerpo se encuentran el estómago, el páncreas, partes del intestino delgado y el hígado. Las afecciones que afectan estas partes del cuerpo podrían estar causando estos síntomas comunes. El dolor epigástrico generalmente se presenta entre el ombligo y las costillas y puede ser agudo o sordo. El dolor epigástrico puede sentirse como ardor, dolor o calambres. Puede notarlo constantemente o aparecer y desaparecer. Podría sentirse peor después de comer, beber o acostarse. También podría notar síntomas como acidez, náuseas, hinchazón o gases.
Muchas veces, el dolor epigástrico es leve y desaparece en pocos días. Pero si es intenso o prolongado, deberías consultar con tu doctor para determinar su causa.
¿Qué puede causar dolor epigástrico?
Si tiene dolor en esta zona del abdomen, podría deberse a:
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico y acidez estomacal: cuando el ácido del estómago regresa al esófago, puede causar acidez estomacal.
- Reacción a los medicamentos: algunos medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE, como Advil, Motrin, Aleve y aspirina) pueden irritar el estómago.
- Úlcera péptica: El estómago podría estar produciendo demasiado ácido, lo que puede provocar úlceras pépticas. Estas llagas se desarrollan en el revestimiento del estómago o del intestino delgado. Es probable que causen dolor cuando el estómago está vacío.
- Infección: La bacteria H. pylori puede infectar su estómago.
- Problemas de vesícula biliar: aunque la vesícula biliar se encuentra en el lado derecho del abdomen, los cálculos biliares y otros problemas de vesícula biliar pueden causar dolor que se irradia a la región epigástrica.
- Pancreatitis aguda: La inflamación del páncreas puede causar dolor en esta zona que puede irradiarse a la espalda.
¿Qué puedes hacer para eliminar el dolor epigástrico?
Si tiene un dolor leve, puede intentar realizar algunos cambios en su dieta y estilo de vida:
- Coma comidas más pequeñas para no ejercer tanta presión sobre su estómago.
- Evite alimentos como el café, el chocolate, el vino, los tomates, el jugo de naranja, el jugo de toronja, el alcohol, las comidas picantes, los alimentos grasos y los alimentos ácidos.
- Deje de tomar medicamentos que puedan causar irritación.
- Manténgase en posición vertical durante 30 minutos después de comer para ayudar a evitar que el ácido del estómago ingrese al esófago.
- Beba muchos líquidos, lo que puede ayudar a diluir el ácido del estómago y reducir la inflamación.
- Descanse lo suficiente para que su cuerpo pueda sanar.
- Mantenga un peso saludable para que haya menos presión en su estómago.
- Deje de fumar, ya que fumar puede irritar el revestimiento del estómago y aumentar el riesgo de sufrir úlceras pépticas.
- Controle el estrés, que desencadena dolor epigástrico en algunas personas. El ejercicio, el yoga o la meditación pueden ayudar.

¿Cuándo debes buscar ayuda médica?
Si los cambios en el estilo de vida no ayudan o tiene alguno de estos síntomas, debe comunicarse con su doctor o buscar atención médica:
- Dolor intenso que no responde a medicamentos de venta libre (OTC).
- Dolor que dura más de unos pocos días, incluso si no es intenso.
- Dolor más otros síntomas como náuseas, vómitos, fiebre o sudores nocturnos.
- Dolor que empeora después de comer o beber.
- Dolor que se irradia a la espalda o al pecho.
Consulte a su doctor de inmediato si tiene más de 50 años y tiene heces con sangre o vómitos o pérdida de peso inexplicable, ya que estos podrían ser signos de cáncer de estómago.
¿Cómo se diagnostica el dolor epigástrico?
Para diagnosticar el dolor epigástrico, su médico le preguntará sobre sus síntomas, cuándo comenzó el dolor, con qué frecuencia se presenta y qué tan intenso es. También le preguntará sobre su dieta, estilo de vida y cualquier otra condición médica. Probablemente le palparán el abdomen para verificar si hay dolor o masas, y podrían escuchar los ruidos intestinales con un estetoscopio. Dependiendo de sus síntomas y examen, su doctor puede ordenar pruebas adicionales como:
- La endoscopia superior (también llamada esofagogastroduodenoscopia o EGD) es un procedimiento en el que el doctor inserta un tubo delgado y flexible con una cámara en el extremo en su boca para examinar su tracto digestivo.
- Biopsia, donde el doctor toma una muestra de tejido del revestimiento del estómago.
Su doctor también puede recomendarle pruebas para detectar otras afecciones:
- Análisis de sangre para comprobar si hay pancreatitis.
- Ecografía para comprobar cálculos biliares.
- Tomografía computarizada para buscar problemas en los órganos abdominales.

¿Cómo se trata el dolor epigástrico?
Una vez que su médico haya diagnosticado la causa de su dolor, podrá recomendarle el mejor tratamiento. Seguir su plan de tratamiento es fundamental para su recuperación.
- Si padece enfermedad péptica, su doctor probablemente le sugerirá inhibidores de la bomba de protones (IBP). Estos reducen la producción de ácido estomacal y pueden ser eficaces para el dolor causado por úlceras pépticas, ERGE y otras afecciones. Este es el tratamiento más común.
- En algunos casos, podrían recomendar bloqueadores H2, que también reducen la producción de ácido estomacal y pueden ser eficaces para el dolor causado por la acidez y el reflujo ácido.
- También podrían sugerir antiácidos para neutralizar el ácido estomacal, para el dolor causado por la acidez y el reflujo ácido. Los bloqueadores H2 y los antiácidos solo se usan ocasionalmente.
- Si tiene una infección como H. pylori, su doctor le recetará antibióticos.
- Si su biopsia muestra una afección inflamatoria llamada metaplasia intestinal, podría necesitar una endoscopia cada dos años. Esto se debe a que esta afección no es cancerosa en sí misma, pero podría volverse cancerosa.
- Para los cálculos biliares, es posible que necesite cirugía.
- Si tiene pancreatitis, su doctor le recomendará reposo intestinal y más evaluaciones para determinar qué la está causando.
- En casos raros, el dolor epigástrico es causado por cáncer de estómago. En ese caso, deberá consultar con un equipo de atención oncológica para conocer las opciones de tratamiento. Las personas de ascendencia asiática tienen un mayor riesgo de cáncer gástrico y podrían necesitar una evaluación más exhaustiva, incluso con síntomas leves.
El resultado final El dolor epigástrico es un dolor que se siente en la región abdominal, entre las costillas y el ombligo, generalmente en el lado izquierdo. Los casos leves suelen desaparecer por sí solos en pocos días, pero los graves requieren tratamiento. Su doctor o un profesional de Banner Health puede diagnosticar la causa del dolor epigástrico y recomendar un plan de tratamiento.
Dolor bajo la costilla izquierda y gases
El dolor bajo la costilla izquierda es una razón común por la cual las personas buscan atención médica. Una de las causas más comunes, pero al mismo tiempo menos graves, de por qué aparece presión o dolor bajo las costillas izquierdas es gases. Una cantidad excesiva de gases en los intestinos puede acumularse precisamente en el pliegue del colon, que se encuentra en la parte superior izquierda del abdomen, conocido como el pliegue esplénico. Este tipo de dolor a menudo empeora después de comer, especialmente si ha comido rápido, hablado mientras comía o consumido alimentos que contribuyen a la hinchazón, como legumbres, col, bebidas gaseosas o edulcorantes como sorbitol. En tales casos, puede ayudar una caminata ligera, un té de hierbas o un suave masaje abdominal. Es interesante que algunos casos se confundieron erróneamente con un ataque al corazón o un problema con el bazo, mientras que al final resultó ser solo aire acumulado en los intestinos.

Los gases atrapados pueden sentirse como un dolor punzante en el pecho o el abdomen. Producir y expulsar gases es una parte normal de la digestión. Pero cuando una burbuja de gas se atasca dentro de ti, quieres aliviar el dolor lo antes posible. Y si tienes otros síntomas, es una buena idea averiguar qué está causando el dolor. Ciertos remedios caseros para aliviar los gases atrapados funcionan mejor para algunas personas que para otras. Posturas de yoga y líquidos como agua caliente o infusiones ayudan a algunas personas. Los síntomas de los gases atrapados suelen aparecer de forma repentina con un dolor agudo y punzante. También puede ser una sensación general de malestar agudo. El estómago puede estar hinchado y puede tener calambres estomacales. El dolor provocado por los gases que se acumulan en el lado izquierdo del colon puede irradiarse hasta el pecho. Los gases que se acumulan en el lado derecho del colon pueden sentirse como si fueran apendicitis o cálculos biliares.
Yoga para Reducir la Inflamación Intestinal, Digestión, Eliminar gases, Estreñimiento, Colitis
Reducir el riesgo de sufrir una dolorosa burbuja de gases atrapados se puede lograr vigilando qué comes y cómo lo haces. Puede ser útil llevar un diario de comidas. Esto puede ayudarte a hacer un seguimiento de los alimentos y las circunstancias que provocan una burbuja de gas. Así podrás evitar aquellos alimentos o comportamientos que parecen darte problemas. Prueba eliminando los alimentos uno por uno, para poder localizar los posibles problemas. Los gases atrapados suelen ser muy dolorosos, pero no son graves. Sin embargo, pueden ser un signo de una intolerancia alimenticia o de un problema digestivo subyacente.
El dolor en el costado derecho es un dolor en la zona derecha del tronco, que si es inferior, está más relacionado con procesos abdominales, y si es superior, está más en relación con procesos torácicos. Puede ser provocado por diversas causas, aunque lo habitual es que esté relacionado con un golpe, una inflamación o problemas renales. La sensación que se produce es de calor o una molestia más o menos a base de punzadas en la zona media y media baja del abdomen y la espalda.
El síndrome de la costilla deslizante se refiere a dolor en la parte inferior del pecho o en la parte superior del abdomen, el cual se puede presentar cuando sus costillas inferiores se mueven un poco más de lo normal. Las costillas son los huesos en su tórax que envuelven la parte superior de su cuerpo. Ellas conectan el esternón con la columna vertebral. Este síndrome usualmente ocurre en la 8va. a la 10ma. costillas (también conocidas como costillas falsas) en la parte inferior de su caja torácica. Estas costillas no están conectadas con el hueso del pecho (esternón). Un tejido fibroso (ligamentos), conecta a estas costillas entre sí para ayudarlas a mantenerse estables. Cuando las costillas se desplazan, presionan los músculos, nervios y otros tejidos circundantes. Esto ocasiona dolor e inflamación en la zona. El síndrome de la costilla deslizante puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en adultos de la mediana edad. Las mujeres pueden resultar más afectadas que los hombres. La afección usualmente ocurre en un lado. En muy pocas ocasiones, puede ocurrir en ambos lados.
Los síntomas incluyen:
- Dolor intenso en la parte inferior del pecho o la parte superior del abdomen. El dolor puede ir y venir, y mejorar con el tiempo.
- Una sensación de golpeteo, chasquido o deslizamiento.
- Dolor cuando se aplica presión a la zona afectada.
- Toser, reír, levantar algo, hacer un movimiento de torsión o agacharse puede empeorar el dolor.
Los síntomas del síndrome de la costilla deslizante son similares a otras afecciones médicas. Su proveedor de atención médica tomará su historial médico y hará preguntas sobre sus síntomas. Se le harán preguntas, tales como: ¿Cómo empezó el dolor? ¿Hubo una lesión? ¿Qué empeora el dolor? ¿Hay algo que ayude a aliviar el dolor? Su proveedor llevará a cabo un examen físico. Se puede realizar la prueba de maniobra de enganche para confirmar el diagnóstico. En esta prueba: Se le pedirá que se acueste boca arriba. Su proveedor enganchará sus dedos debajo de las costillas inferiores y las jalará hacia afuera. El dolor y la sensación de chasquido confirman la afección. Basado en su examen, se puede llevar a cabo una radiografía, un ultrasonido, IRM o pruebas de sangre para verificar otras afecciones.
El dolor usualmente desaparece en unas cuantas semanas. El tratamiento se enfoca en aliviar el dolor. Si el dolor es leve, puede usar ibuprofeno (Advil, Motrin), naproxeno (Aleve, Naprosyn) para aliviarlo. Puede comprar estos analgésicos en la tienda. Converse con su proveedor antes de usar estos medicamentos si tiene enfermedad cardíaca, presión arterial alta, enfermedad renal, enfermedad hepática o ha tenido úlceras estomacales o hemorragia interna en el pasado. Tome las dosis según las indicaciones de su proveedor. No tome más de la cantidad recomendada en el envase o indicada por su proveedor. Lea cuidadosamente las advertencias en la etiqueta antes de tomar cualquier medicamento. Su proveedor también puede recetar analgésicos para aliviar el dolor. Se le puede solicitar que aplique calor o hielo en el sitio del dolor. Envuelva el hielo en un paño. No ponga el hielo directamente sobre la piel. Evite actividades que empeoren el dolor, tales como levantar objetos pesados, realizar movimientos de torsión, empujar y levantar objetos. Use un soporte para el tórax para estabilizar las costillas. Consulte con un fisioterapeuta. Para el dolor intenso, su proveedor puede administrarle una inyección de corticosteroides en el sitio del dolor. Si el dolor persiste, se puede realizar una cirugía para extraer el cartílago y las costillas inferiores, aunque este no es un procedimiento que se lleve a cabo comúnmente. El dolor a menudo desaparece completamente con el tiempo, aunque puede volverse crónico.

