Guía completa para limpiar y mantener tus ollas y cacerolas impecables

Elegir un buen menaje de cocina es imprescindible para sacar todo el sabor de los alimentos y ahorrar en la factura eléctrica, pero también lo es dar con los trucos indispensables y los mejores productos para una limpieza en profundidad. Si alguna vez te has preguntado cómo lavar ollas y sartenes sin echarlas a perder o de qué manera se eliminan las manchas del interior y las paredes de las mismas, has dado con el artículo adecuado. Cubrimos desde ollas de acero inoxidable, hasta el último modelo de sartén antiadherente o la olla de hierro fundido que te acompaña desde hace una década.

Limpiar y recuperar el lustre de tus ollas y sartenes puede ser más sencillo de lo que imaginas, utilizando los materiales y productos adecuados. Porque si cuidas de tus sartenes y ollas, estarás mirando por tu salud y economía. Primero, porque los recipientes donde se cocina está comprobado que inciden en nuestro organismo.

Principios básicos para una limpieza efectiva

Antes de comenzar con la limpieza hay que asegurarse de retirar todos los restos de comida que haya podido quedar. Para ello, enjuaga con agua caliente el interior de la olla. Limpia siempre en dirección del grano: El grano se refiere a las líneas o patrones visibles en la dirección de la olla. Esto ayuda a evitar posibles arañazos. Es muy importante secar bien sartenes y ollas tras su limpieza, ya que así evitarás que se oxiden.

Utensilios de limpieza básicos para cocina

Materiales y productos recomendados

Muchas veces el error a la hora de limpiar estos utensilios radica en los materiales utilizados, más que en la técnica o la periodicidad. Se deben limpiar las ollas y sartenes con materiales suaves, así como productos químicos o naturales poco abrasivos. Los más recomendables son:

  • Agua tibia.
  • Detergente suave y como jabones neutros.
  • Esponja o paño suave. Se recomienda hacer movimientos circulares con abundante agua.

También podrás decantarte por remedios caseros. Bicarbonato, vinagre, limón, sal, coca-cola o cualquier bebida de cola son algunos ingredientes que puedes usar para limpiar sartenes quemadas.

Materiales y productos a evitar

Para proteger tus utensilios, es importante que solamente uses la parte suave de la esponja: los estropajos o las nanas pueden hacer que se rallen y que, por tanto, se conviertan en inservibles. Evita el uso de productos de limpieza abrasivos y estropajos duros para no dañar la superficie de tus utensilios. El acero inoxidable es un material complicado si no se cuida correctamente.

  • Productos de limpieza abrasivos: productos en polvo o crema que puedan rayar el acero inoxidable.
  • Estropajos abrasivos o con fibras duras: No utilices estropajos de aluminio, acero u otros materiales abrasivos para frotar el acero inoxidable. Mejor utiliza estropajos o esponjas suaves.
  • Ácidos fuertes: Evita el uso de ácidos fuertes como el ácido muriático o productos específicos para limpiar el óxido ya que pueden causar corrosión.
  • Evitar utensilios metálicos. Utiliza preferiblemente utensilios de madera, de silicona o nylon para evitar rayar la superficie de ollas y sartenes.
  • Evitar cortar alimentos encima de la sartén, para no dañar el revestimiento.

Remedios caseros y soluciones naturales

Existe toda una gama de detergentes potenciales tanto para ollas como para sartenes. Hemos preparado nuestros dos mejores consejos para usted y le contamos cómo no recurrir siempre al "cosh químico".

Vinagre

El vinagre es la sustancia clásica para muchos trabajos de limpieza, no solo en la cocina. Con vinagre puede limpiar un baño, desincrustar la cal de su hervidor de agua e incluso limpiar ollas y sartenes. Y así es como: mezclar el agua en una proporción de 3:1 con vinagre, añadir la mezcla en los utensilios de cocina a limpiar y llevarla a ebullición por un corto tiempo. Como si por arte de magia las áreas incrustadas se desprenderán, puede eliminar fácilmente el residuo con un paño o raspador de madera.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio es otro todoterreno para todas las cosas sucias, con el que puede limpiar sus ollas y sartenes. Si, por ejemplo, desea limpiar una base de sartén realmente sucia, agregue el bicarbonato de sodio en el área quemada, agregue un poco de agua y lleve todo a ebullición por un corto tiempo. Deje que la solución de bicarbonato de sodio funcione durante aproximadamente una hora y quedará satisfecho con el resultado: las costras obstinadas ahora se pueden eliminar fácilmente con una esponja o un paño. Otra forma suave pero biológica de limpiar sus utensilios de cocina.

Consejo: Si esto no ayuda, repita el proceso, esto puede ayudar, especialmente con incrustaciones antiguas.

Otras soluciones caseras

  • Limón: Para manchas producidas por el almidón, propias de pasta o arroz, retíralas con una esponja y jabón o con un paño empapado con jugo de limón y vinagre. Para hacer brillar los utensilios de acero inoxidable, agrega unas gotas de vinagre o zumo de limón al agua de lavado.
  • Sal: Calienta la sartén, añade tres cucharadas de sal y dejar hasta que esta se vuelva de un color oscuro. Luego, lavar con mucha agua. Además de quitar todo rastro de grasa, este truco ayudará a que no se pegue al antiadherente.
  • Salsa de tomate o ketchup: Aunque suene extraño, el ketchup y la salsa de tomate son grandes aliados para limpiar tu olla de acero inoxidable. Esto se debe a que la acidez natural del tomate ayuda a quitar las manchas de las quemaduras. Para ello: Echa salsa de tomate o ketchup en la olla y ponla al fuego durante unos minutos. Enjuaga con agua y jabón. ¡Y ya está, como nueva!

Botella de vinagre y caja de bicarbonato de sodio

Limpieza y mantenimiento según el material

No todas las sartenes se limpian igual. Es cierto que las sartenes con revestimiento antiadherentes se limpian mucho más fácilmente que cualquier otro tipo de sartén, pero también hay que cuidarlas mejor para alargar su vida útil. Por otro lado, tendríamos sartenes con revestimiento cerámico, sartenes de acero inoxidable sin revestimiento o hierro mineral y fundido. Dichas sartenes no necesitan tanto cuidado, pero al no tener una capa antiadherente, limpiarlas correctamente puede resultar más complicado.

Ollas y sartenes de acero inoxidable

Las ollas de acero inoxidable son duraderas, resistentes y saludables, perfectas para cocinar a altas temperaturas y poco exigentes en su mantenimiento. Bien cuidadas, estas ollas puede durar más de 25 años en tu cocina. Eso sí, conviene habituarse a su uso porque los alimentos se pegan más fácilmente y, además, algunas manchas pueden ser difíciles de limpiar en este material.

Preparación antes del primer uso

Cuando vayas a estrenar la olla: Lávala con jabón neutro y agua tibia. Utiliza una esponja o paño suave para no arañar su superficie. Es importante que hagas esto antes de utilizar la pieza para eliminar posibles restos de aceites, lubricantes y compuestos de fabricación y pulido. Después de este lavado, llénala con ¾ de agua y llévala a ebullición durante 20 o 30 minutos. Pasado este tiempo, tira el agua y lávala de nuevo. Ya tienes lista tu olla de acero inoxidable para estrenarla.

Mantenimiento durante el uso

Utilizarás tu olla de acero inoxidable para muchas preparaciones diferentes, así que cuídala como es debido de la siguiente manera:

  • Utilízala con el fuego medio o bajo en la medida de lo posible para no dañar el material.
  • Sitúala en una fuente de calor que se ajuste a su diámetro, sobre todo si trabajas con cocinas de gas. Esto evitará que las llamas sobresalgan demasiado por los laterales y la limpieza será más sencilla, además que el material no sufrirá tanto.
  • No dejes la olla vacía sobre una fuente de calor a no ser que tengas que calentarla un poco antes de añadir aceite. Si lo haces, puede coger un color amarillo o azulado. Si esto ocurre:
    • Si la olla es brillante, límpiala con un abrillantador para acero inoxidable. Antes de volver a usarla, lávala como si fueras a estrenarla.
    • Si es mate, lávala con Scotch-Brite.
  • Si tienes que tirar sal en la olla, échala cuando el agua esté hirviendo y remuévela bien para evitar que se deposite en el fondo. Si la sal no se disuelve correctamente puede dejar manchas blanquecinas en el fondo que son difíciles de retirar.
  • Relacionado con lo anterior, evita dejar alimentos preparados en la olla durante mucho tiempo para que la sal que incorporan no deje manchas.
  • Cuando la olla esté muy caliente, no la enfríes de golpe con agua fría, pues podría deformarse. Deja que se enfríe lentamente a temperatura ambiente.
  • Si en algún momento la tapa se queda pegada a la olla, colócala a fuego lento. Cuando la tapa esté templada, podrás despegarla sin problema.

Olla de acero inoxidable brillante en una cocina

Limpieza diaria de ollas de acero inoxidable

Limpiar una olla de acero inoxidable de forma tradicional es bien fácil: Después de utilizarla, deja que se atempere y luego lávala con agua tibia, jabón neutro y una esponja o paño suave. Sécala inmediatamente después de lavarla para que los restos de agua no generen cal que puedan corroer la superficie.

Con un estropajo suave, que no raye (esto es importante) y un poco de lavavajillas concentrado, frota suavemente todo el interior de la olla para intentar eliminar la suciedad menos incrustada. Si queda suciedad persistente puedes usar una pasta hecha de bicarbonato de sodio y agua, déjala actuar unos minutos, luego vuelve a frotar con el estropajo que no raya y enjuaga con abundante agua. Una vez toda la suciedad se haya ido y la olla esté completamente enjuagada y limpia, asegúrate de secarla por completo para evitar la proliferación de hongos o bacterias con la humedad.

Consejo extra: Si quieres un brillo excepcional, pasa un paño suave impregnado en un poco de aceite por toda la olla. Frota en dirección del grano para mejorar el resultado.

Cómo desmanchar ollas de acero inoxidable

En ocasiones pueden aparecer manchas difíciles en tu olla por diversos motivos. Estas manchas pueden ser más duras de quitar, pero con las técnicas adecuadas y un poco de paciencia todo es posible.

  • Manchas de irisaciones por sobrecalentamiento: Hierve agua con vinagre en una proporción de 4 a 1 durante 4 o 5 minutos y, después, lava la pieza de forma convencional.
  • Alimentos adheridos: No los rasques con utensilios punzantes, cepillos o esponjas metálicas. Déjala en remojo en agua caliente durante unas horas. Pasado ese tiempo, quita los restos con un paño suave.
  • Manchas producidas por el almidón (pasta o arroz): Retíralas con una esponja y jabón o con un paño empapado con jugo de limón y vinagre.
  • Manchas calcáreas: Calienta agua en la pieza, añade un poco de vinagre y déjala hirviendo durante 10 minutos. Después, lava frotando con una esponja o paño suave. También puedes echar en la pieza un poco de bicarbonato, fregarlo con un paño húmedo, enjuagar y secar al momento, o recurrir a vinagre y un paño suave.
  • Manchas blancas de sal: La sal es una de las principales responsables de las manchas en el acero inoxidable y no son fáciles de quitar. Para eliminar manchas blancas de sal, utiliza vinagre. Si no salen, prueba con pasta de bicarbonato:
    1. Añade una cantidad generosa de bicarbonato de sodio en el fondo de la pieza a limpiar.
    2. Añade un poco de agua para que se genere una pasta.
    3. Deja que actúe durante unos minutos.
    4. Frota con un paño seco o una esponja.
  • Manchas de huellas dactilares en el exterior: Utiliza un paño humedecido con limpiacristales. También puedes recurrir a productos limpiadores para acero inoxidable; en este caso, no lo uses en el interior del utensilio y, si lo haces, asegúrate de que luego lo enjuagas bien.

Cómo quitar el quemado de una olla de acero inoxidable

Las ollas de acero inoxidable quemadas son más frecuentes de lo que parecen en una cocina. Puedes devolver la olla a su aspecto original si eres paciente y utilizas alguna de estas opciones:

¿Cómo limpiar las ollas por fuera? quemadas fácil con 2 ingredientes

  1. Opción 1: Vinagre, bicarbonato y sal

    Pon la olla al fuego con una mezcla de agua, vinagre y bicarbonato de sodio. Cuando la mezcla hierva, sin vaciar la olla, raspa con una espátula de plástico las zonas quemadas. Vacía la olla y cubre las quemaduras con el bicarbonato de sodio. Luego, raspa de nuevo con la espátula. Cuando consigas que la mancha desaparezca, enjuaga bien la olla y sécala.

  2. Opción 2: Agua y sal

    Este truco es idóneo si la olla no se ha quemado en exceso y la comida no ha quedado totalmente adherida. Es así de simple:

    1. Limpia la olla con agua caliente, detergente y una esponja suave, como de costumbre.
    2. Límpiala con ganas para que quede la menor cantidad de restos quemados posible.
    3. Añade agua caliente en la parte quemada de la olla y, seguidamente, dos cucharadas de sal.
    4. Espárcela un poco y deja la olla remojando durante 15 minutos.
    5. Pasado ese tiempo, frota la zona quemada con un cepillo o esponja suave hasta eliminar las manchas. ¡Como nueva!
  3. Opción 3: Lejía

    La lejía es un producto fuerte, por lo que solo recomendamos recurrir a ella en casos donde las quemaduras sean muy extremas o las ollas se hayan quemado en repetidas ocasiones: Cubre las partes quemadas con agua y un poco de lejía. Pon a hervir la mezcla y deja que repose durante unos minutos. Asegúrate de no respirar el vapor, ya que es tóxico. Cuando la mezcla y la olla se hayan enfriado, límpiala con cuidado utilizando guantes de látex para proteger tu piel.

¿Se puede guardar comida en una olla de acero inoxidable?

La respuesta corta es sí, pero durante periodos cortos de tiempo. Si por cualquier motivo necesitas almacenar alimentos preparados en tu olla y guardar éste en el refrigerador, te recomendamos seguir estos pasos para que no se dañe:

  1. Frota el exterior de la olla con una esponja humedecida con agua y luego, sécala con un paño suave.
  2. Cubre la abertura de la olla con plástico para que esté totalmente tapada.
  3. Envuelve toda la olla con el plástico para crear una suerte de sello hermético; así protegerás la comida de gérmenes y partículas en suspensión.
  4. Pon la tapa de la olla sobre el plástico y guárdala en el refrigerador.

Te aconsejamos que utilices las sobras tan pronto como sea posible, ya que las sales y los aceites de los alimentos preparados pueden corroer el acero inoxidable. Siguiendo estos consejos, comprobarás que el mantenimiento de tu olla de acero inoxidable es más sencillo de lo que parece.

Sartenes antiadherentes

Es cierto que las sartenes con revestimiento antiadherentes se limpian mucho más fácilmente que cualquier otro tipo de sartén, pero también hay que cuidarlas mejor para alargar su vida útil. Para un buen mantenimiento se recomienda dejar enfriar la sartén y limpiarla a mano con una esponja no abrasiva y detergente líquido neutro. Este procedimiento debe repetirse cada vez que se utilice la sartén o olla, para eliminar la película de grasa que pueda quedar en la superficie.

Sartén antiadherente con alimentos

Sartenes y ollas de hierro fundido

Las sartenes y ollas de hierro fundido requieren de un tratamiento específico para dejarlas impolutas. Son cuatro pasos es muy sencillo: verter agua junto con jabón para platos y hervir durante un minuto. Después, usaremos una espátula (siempre de silicona) o un limpiador en forma de cota de malla para eliminar los restos adheridos. Tras esto, quitaremos el agua sucia y la secaremos con papel absorbente o un paño.

La vajilla de hierro fundido permite mucho juego en la cocina, pero también es un producto delicado, que necesita de unos cuidados extras. Para alargar su vida útil, podemos recurrir a un limpiador en forma de cota de malla como el que destacamos. Ideal para woks, sartenes o cazuelas de este tipo de material. Hecho en acero inoxidable, elimina las manchas más difíciles. El lote incluye dos rascadores de policarbonato.

Olla de hierro fundido

Uso del lavavajillas

¿Las sartenes y las ollas se pueden meter en el lavavajillas? Algunas piezas son aptas para el lavavajillas y otras no. Si el utensilio en cuestión es apto para el lavavajillas, el fabricante lo indicará en sus instrucciones de uso. Utiliza un detergente neutro durante la limpieza.

Si las lavas a mano, primero sumerge la sartén u olla en agua caliente con jabón y añade una pizca de bicarbonato; eso facilitará la eliminación de comida incrustada. En el caso de lavar las ollas y sartenes en el lavavajillas es preferible utilizar detergentes líquidos o en gel, ya que suelen ser menos abrasivos.

También puedes lavarla en el lavavajillas sin problema, pero te aconsejamos lavarlas a mano en la medida de lo posible para que conserven su brillo. Si en algún momento la olla no queda limpia en el lavavajillas, puedes sacarla cuando esté a máxima temperatura, pasar un estropajo y volver a meterla en el lavavajillas. Los resultados mejorarán notablemente.

A modo de ejemplo, la compatibilidad con lavavajillas para algunos productos podría ser:

Utensilio Compatibilidad con lavavajillas
Ollas, cacerolas, cazos y sartenes
Mangos especiales
Tapa de cocción (excepto pomos de tipo magnético)
Pomos de tapa extraíble tipo magnético No (podría causar oxidación)
Tapa hermética de almacenamiento No (Podría causar deformación)

Para los productos de marcas que no son las tuyas, tendríamos que seguir la recomendación de cada fabricante.

Productos y accesorios de limpieza adicionales

Además de los remedios caseros, existen productos comerciales que pueden ser grandes aliados en la limpieza y restauración de tu menaje de cocina.

KH-7 Quitagrasas

Si quieres una limpieza más profunda y de calidad, KH-7 Quitagrasas es lo que estabas buscando. Te vamos a dar las claves que debes saber si te preguntas cómo limpiar ollas y sartenes para que queden perfectas. Actualmente existe en el mercado un producto revolucionario que te ayuda a mantener las ollas y las sartenes en perfectas condiciones. Nos referimos a KH-7 Quitagrasas, un producto ideal para eliminar la grasa y suciedad acumulada en todos los utensilios de cocina que uses de forma habitual.

A continuación vamos a descubrirte los pasos que debes seguir si quieres limpiar ollas y sartenes de una forma eficiente:

  1. Deja que la olla y/o la sartén esté completamente fría antes de proceder a su lavado.
  2. Ahora, aplica KH-7 Quitagrasas en las zonas en las que se haya quedado el aceite acumulado o los restos de comida.
  3. Deja que el efecto antigrasas actúe unos 5 minutos.
  4. A continuación, frota con la parte más suave de la esponja para evitar dañar las ollas o las sartenes.
  5. Termina con un aclarado a base de agua.

Con estos sencillos pasos verás cómo tu menaje del hogar vuelve a estar limpio y preparado para ser usado de nuevo. La fórmula de KH-7 Quitagrasas contribuye a eliminar la suciedad incrustada y a que puedas limpiar sin necesidad de emplear la fuerza. Rápido, fácil y eficaz: KH-7 funciona.

Un consejo: Si quieres que a la hora de limpiar tu producto de KH-7 Quitagrasas desprenda un olor agradable a limón, puedes usar el KH-7 Quitagrasas cítrico. Conseguirás limpiar y aromatizar por partes iguales.

Otros accesorios de limpieza y mantenimiento

En el mercado existen numerosos productos para recuperar superficies, abrillantar y dejar como nuevas ollas, cazuelas o sartenes que creíamos inservibles.

  • Estropajos de alto rendimiento: Un lote de estropajos de alto rendimiento para vencer a las manchas más difíciles. No es necesario remojarlo para su uso y está diseñado para retirar la suciedad de ollas, sartenes, parrillas o bandejas para el horno con eficacia. El diseño de sus lados, curvados, ayudan a proteger las uñas de las manos durante las tareas más complicadas de limpieza.
  • Piedras de limpieza desincrustantes: A veces, nuestros útiles de cocina acumulan demasiada suciedad (como en las paredes exteriores de las sartenes o la base de cazos y ollas). Para ayudarnos en la tarea, podemos recurrir a este tipo de producto: estas piedras pómez están diseñados con un alto poder desincrustante cuyo objetivo es arrastrar la suciedad con facilidad. En su modo de empleo, tanto la superficie a tratar como las piedras deben estar mojadas previamente.
  • Cepillos con raspador: Su mango es antideslizante, pueden colgarse y, en cuanto a la limpieza, integran un raspador para eliminar la suciedad más incrustada antes de incluirlos en el lavavajillas.
  • Cepillos con dispensador de jabón: Un complemento ideal para limpiar ollas y sartenes. Las cerdas son resistentes y no producen arañazos con el uso, por lo que eliminan fácilmente la grasa y mugre. Pueden emplearse en utensilios de cocina antiadherente sin inconvenientes. El cabezal se puede desmontar para rellenar con jabón o detergente.
  • Protectores para ollas y sartenes: Fáciles de utilizar y limpiar (se pueden lavar a mano con un detergente suave), son protectores en diferentes tamaños. Algo idóneo para abarcar los distintos tamaños de ollas, cazos y sartenes. Pese a su grosor delgado, son muy duraderos y sus dibujos presentan un componente antideslizante. La mejor solución cuando tengamos que apilar nuestros útiles de cocina.
  • Pasta limpiadora para sacar brillo: Un producto apto para los productos que están construidos en acero inoxidable, cobre y latón y eliminar restos de cal aumentando el brillo de los materiales, además de arañazos superficiales. En formato crema, su modo de empleo es sencillo: se debe aplicar una pequeña cantidad sobre una esponja húmeda, frotar ligeramente y esperar tres minutos. Tras esto, aclarar bien y secar con un paño.
  • Limpiador de acero inoxidable en spray: Este spray elimina todo tipo de grasas, huellas dactilares y manchas de superficies con acero inoxidable. Su fórmula activa garantiza un brillo sin marcas y el paño de microfibra que lo acompaña no deja pelusas.

Variedad de cepillos y estropajos de limpieza

Consejos para el cuidado y almacenamiento

Después de su uso conviene seguir una serie de recomendaciones para que la olla se mantenga como nueva:

  • No utilices piezas de acero inoxidable como recipientes de almacenaje. Si entran en contacto continuo con las sales y aceites de algunos alimentos, el material se verá deteriorado y podría corroerse.
  • Almacena las ollas y el menaje de acero inoxidable con las tapas hacia arriba. De este modo, evitarás la acumulación de olores en su interior.
  • Seca bien las sartenes antes de guardarlas.
  • Al almacenar las sartenes es preferible utilizar protectores de sartenes para evitar arañazos involuntarios.
  • Quédate solo con la batería de cocina que realmente uses y esté en buen estado. Guarda de mayor a menor, una dentro de la otra, y con sus tapas en fila, para que cada oveja esté con su pareja. Pon láminas antideslizantes en la base del cajón, ayudarán a mantener las ollas y demás en su sitio.
  • No dejar al fuego la sartén sin supervisión.

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