La lasaña es uno de los platos más reconfortantes y populares de la cocina mundial. La combinación de pasta, una salsa cremosa y queso fundido la hace irresistible. Sin embargo, la versión tradicional, incluso si es una lasaña de verduras, puede ser un plato bastante contundente debido a la pasta. Afortunadamente, existen deliciosas alternativas para quienes buscan disfrutar de este plato en una versión más ligera o apta para dietas sin gluten: la lasaña de verduras sin pasta.

¿Por qué elegir la lasaña sin pasta?
Si no podemos o no queremos comer pasta y deseamos disfrutar de este plato en una versión más ligera que podamos comer incluso todos los días, podemos preparar la lasaña sin pasta y utilizar otras salsas cremosas o una versión vegetal de la bechamel. Es también una gran forma de hacer lasañas sin gluten, ya que se sustituye la pasta por una verdura como calabacín, berenjena, boniato o calabaza.
Al eliminar la harina y reemplazar la pasta por verduras, se agregan nutrientes importantes al plato y se enriquece con todas las propiedades de estas hortalizas. Además, esta versión es perfecta para quienes cuidan la línea y no quieren engordar, y para personas con intolerancia al gluten.
Cómo preparar las "placas" de verdura
Para hacer nuestras recetas de lasaña sin pasta, basta con cortar la verdura en rodajas finas y usarla como placas de pasta en la receta de lasaña. Estas placas de nuestra lasaña vegetal las podemos añadir crudas y cocinar al horno junto con la salsa y el relleno. Si queremos reducir el tiempo de cocción y eliminar el exceso de agua, también las podemos cocinar previamente a la plancha o en el horno y terminar en el horno.
Es importante cocinar las lonchas de calabacín sin aceite para quitarles el agua. Calentar la plancha a fuego alto, y cocinar las lonchas de calabacines 3-4 minutos de cada lado, sin aceite para que sequen bien. Repetir este proceso varias veces, hasta acabar los calabacines.
Lasaña de verduras para principiantes | EL COMIDISTA
Rellenos y Salsas para Lasañas de Verduras sin Pasta
Para el relleno, si queremos una versión más tradicional, podemos usar una salsa boloñesa y una bechamel vegetales, o bien podemos experimentar con otro tipo de salsas y verduras. Podemos hacer así ricas lasañas vegetarianas o lasañas veganas. La lasaña de verduras admite todo tipo de rellenos y combinaciones, desde las verduras más comunes y populares, hasta las más sorprendentes.
Salsa Boloñesa de Lentejas
Una excelente alternativa para el relleno es una boloñesa de lentejas, que aporta proteínas y fibra. Para prepararla:
- Troceamos la cebolla, el apio y la zanahoria.
- Calentamos el aceite en una sartén y cocinamos las verduras a fuego medio-alto hasta que se doren.
- Echamos el vino y cocinamos durante 1 ó 2 minutos a fuego fuerte o hasta que el alcohol se evapore.
- Añadimos el tomate, el orégano, la sal y la pimienta, removemos y cocinamos a fuego medio-alto durante unos 5 ó 10 minutos.
- Echamos las lentejas y cocinamos durante otros 5 minutos más.
- Trituramos la salsa con ayuda de una batidora de mano hasta obtener una textura densa.
En vez de los tomates de lata podéis usar salsa de tomate, tomate triturado o tomates enteros. La cantidad puede variar en función de lo líquida que sea cada opción. Es crucial preparar una salsa de tomate muy espesa para evitar el exceso de agua en la lasaña.
Bechamel Vegana
Para la bechamel vegana:
- Calentamos el aceite en un cazo u olla.
- Echamos la harina y cocinamos a fuego medio-alto durante 1 ó 2 minutos para que se dore un poco. Removemos constantemente para que no se pegue.
- Echamos la leche vegetal poco a poco removiendo con ayuda de unas varillas. La leche puede estar fría, caliente o del tiempo.
- Cuando la salsa tenga la textura típica de una bechamel, añadimos el resto de ingredientes (sal, nuez moscada y pimienta).
Podéis usar la leche vegetal que queráis (nosotros usamos la de soja) o cualquier tipo de harina. Si usáis una harina diferente, necesitaréis echar más o menos leche.
Otros rellenos creativos
- Vegetales: Un sofrito básico de ajo, cebolla, pimiento y tomate se puede convertir en un relleno acertado para una lasaña vegetariana o servir como base para elaborar otros más completos. Si lo que buscamos es textura, entonces la zanahoria, el brócoli y los espárragos son una buena elección. Picados en pequeños dados y salteados al dente, además de crujiente ofrecen matices de sabor interesantes.
- Setas y champiñones: Son magníficos rellenos de lasaña. Combinadas con espinacas hacen una magnífica pareja, aunque también es deliciosa la lasaña de setas y calabaza.
- Ricotta de tofu: Se hace con tofu, anacardos y levadura nutricional, entre otros ingredientes, y es ideal para lasañas veganas, aportando una textura muy cremosa.

Recetas de Lasañas de Verduras sin Pasta
1. Lasaña de Calabacín con Boloñesa de Lentejas
Una lasaña de verduras con un aspecto similar a la lasaña tradicional en el que sustituimos la boloñesa de carne por una boloñesa de lentejas y la pasta por placas de calabacín.
Ingredientes (4-6 raciones):
- 3 calabacines grandes
- 1 cucharada de aceite de oliva, sal
- 250 g de queso para fundir tipo mozzarella (o vegano)
- 75 g de parmesano (o vegano)
- Para el relleno: boloñesa de lentejas (ver preparación anterior)
Preparación:
- Prepara la boloñesa de lentejas (según la receta descrita anteriormente).
- Precalienta el horno a 250 grados y prepara el calabacín. Lava bien los calabacines, corta los extremos y corta con ayuda de una mandolina o un cuchillo bien afilado en rodajas finas (unas 6 rodajas de cada calabacín).
- Unta las rodajas con un poco de aceite y sazona con sal. Coloca sobre una bandeja para horno y cocina 4 minutos, dales la vuelta y cocina 4 minutos más por el otro lado. Guarda. También puedes pasar los calabacines por la sartén o cocinarlos en una plancha.
- Baja la temperatura a 180 grados. Ralla los dos tipos de queso y mézclalos.
- Para montar la lasaña, unta una fuente con un poco de aceite y coloca 1/3 parte de la salsa boloñesa. Coloca encima 1/4 del queso y cubre con 1/3 de calabacín. Repite hasta usar todo el calabacín y la boloñesa. Usa el queso como última capa.
- Cocina la lasaña 30 minutos.
Truco: Los calabacines también los podemos añadir en crudo. En ese caso los cortamos, sazonamos con sal y dejamos reposar 15 minutos para que suelten el agua. Después secamos con un trapo de cocina y usamos directamente en la lasaña.
2. Lasaña de Boniato con Espinacas y Ricotta de Tofu al Pesto
Esta lasaña de espinacas sin pasta se vale de la textura del boniato, adecuada para hacer las placas. Es una receta de lasaña vegana, muy cremosa y llena de sabor. La ricotta se hace con tofu, anacardos y levadura nutricional, entre otros ingredientes.
Ingredientes (4 personas):
- Para las placas de la lasaña: 4 boniatos, 1 cucharada de aceite de oliva, sal.
- Para las espinacas del relleno: 1 cucharada de aceite, 1/2 cebolla, 2 dientes de ajo, 300 g de espinacas frescas (o congeladas), una pizca de nuez moscada.
- Para la ricotta de tofu y el pesto: 1 puñado de albahaca fresca o otras hierbas, 1 puñado de anacardos tostados, 6 cucharadas de aceite de oliva, 4 cucharadas de levadura nutricional, 400 g de tofu firme, 2 dientes de ajo, 2 cucharadas de zumo de limón, 1 cucharadita de sal, pimienta negra.
Preparación:
- Precalienta el horno a 200 grados. Pela los boniatos y con ayuda de un cuchillo bien afilado corta los boniatos en rodajas finas. Colócalos sobre una bandeja para horno grande, rocía con aceite y sazona con sal y hornea unos 20 minutos hasta que están cocidos.
- Mientras se están haciendo los boniatos, prepara el relleno. Empieza por las espinacas: lávalas bien y pícalas; pela y pica también muy finamente la cebolla y el ajo. En una sartén calienta 1 cucharada de aceite y sofríe la cebolla unos 7 minutos. Añade las espinacas, el ajo y una pizca de sal y saltea a fuego medio-bajo unos 2 minutos. Guarda.
- Pon el tofu a escurrir y prepara el pesto. En un procesador de alimentos tritura primero la albahaca, 1 diente de ajo, el aceite de oliva, 2 cucharadas de levadura nutricional, una pizca de sal y los anacardos. Guarda la mitad del pesto para servir.
- Deja el resto en la batidora y añade el tofu y el resto de los ingredientes para hacer la ricotta de tofu y pesto (2 cucharadas de levadura nutricional, sal, 1 diente de ajo, zumo de limón y pimienta negra). Tritura hasta obtener un tipo de untable. Si queda demasiado seco, añade un par de cucharadas de bebida vegetal.
- Mezcla las espinacas sin el agua que soltaron con la ricotta.
- Prepara la lasaña. Unta una fuente para el horno con un poco de aceite. Cubre con tercera parte de los boniatos, después con una mitad de ricotta y espinacas y empuja bien hasta que quede compacto y liso. Sigue con otra capa de boniatos, la otra mitad de ricotta y empuja otra vez. Termina con los boniatos.
- Cubre y cocina 15 minutos hasta que quede ligeramente dorado. Deja enfriar, corta en raciones y sirve con el pesto por encima.
Truco: Si cortamos los boniatos muy finos con ayuda de una mandolina, podemos añadirlos crudos y cocinarlos junto con el relleno. En este caso tenemos que incrementar la cocción a 35-45 minutos.
3. Lasaña de Berenjena con Setas y Bechamel de Anacardos
Esta lasaña sin pasta con berenjenas es especial para evitar las harinas y reducir calorías. Tiene un buen potencial nutritivo y la pueden consumir las personas con intolerancia al gluten. Las berenjenas son verduras muy interesantes, que se integran bien a muchos platos. Tienen un alto contenido en fibras y en nutrientes antioxidantes, como el ácido clorogénico o los flavonoides. También aportan potasio, calcio, azufre y hierro. Y otro dato valioso para las dietas: tiene muy pocas calorías.
Ingredientes (4 raciones):
- Para las placas: 3 berenjenas, 2 cucharadas de aceite de oliva, sal.
- Para los champiñones del relleno: 2 cucharadas de aceite de oliva, 1/2 cebolla pequeña, 2 dientes de ajo, 600 g de champiñones portobello, 1/4 de cucharadita de tomillo, una pizca de comino, pimienta negra.
- Para la bechamel de anacardos: 150 g de anacardos crudos, 2 cucharadas de levadura nutricional, 150 ml de agua, 2 cucharadas de zumo de limón, 1 cucharadita de mostaza Dijon, 1 cucharadita de sal.
- Para la capa crujiente del gratinado: 4 cucharadas de copos de avena, 2 cucharadas de levadura nutricional, 1 cucharada de aceite de oliva, media cucharadita de ajo en polvo, sal.
- Para decorar: unas hojas de perejil fresco.
Preparación:
- En un bol, cubre los anacardos con agua hirviendo y deja remojar (o con agua fría durante 4 horas).
- Precalienta el horno a 200 grados. Prepara las berenjenas. Corta los extremos y corta las berenjenas en rodajas finas. Unta por los dos lados con un poco de aceite de oliva y sazona con sal. Coloca sobre 2 bandejas para horno forradas con papel vegetal y hornea 25 minutos hasta que estén cocidas y se empiecen a dorar.
- Mientras se están haciendo las berenjenas, prepara el relleno. Pela y pica la cebolla y el ajo. Corta los champiñones en rodajas. En una sartén calienta 2 cucharadas de aceite de oliva. Añade la cebolla y una pizca de sal y sofríe 7 minutos. Añade las setas, el ajo, las especias y un poco de sal y sofría removiendo unos 7 minutos a fuego medio-alto. Reserva.
- Prepara la crema de anacardos. Escurre bien los anacardos y, en una batidora de vaso o con ayuda de una batidora de mano, tritura los anacardos remojados con 150 ml de agua nueva y el resto de los ingredientes. Comprueba el sabor.
- En un bol mezcla los copos de avena con la levadura nutricional, sal, ajo y aceite.
- Para montar la lasaña, unta una fuente para horno con un poco de aceite. Coloca un cuarto de las berenjenas, cubre con una tercera parte de champiñones y un cuarto de la crema de anacardos. Continúa poniendo berenjena-champiñones-crema hasta terminar el relleno.
- Precalienta el horno a 200ºC y cocinar la lasaña durante 45 minutos. Espolvorea con la mezcla de avena para el gratinado crujiente en la última capa antes de hornear.