La espelta, conocida científicamente como "Triticum aestivum", es un cereal ancestral con una rica historia que se remonta a más de 7.000 años, siendo uno de los cereales con mayor recorrido en la alimentación humana. Su función principal ha sido históricamente la elaboración de pan. Sin embargo, este grano fue relegado al olvido en los siglos XIX y XX debido a la dureza de su tratamiento y a que las cosechas eran inferiores en comparación con otras variedades de trigo, de las que se obtenía mucho más en el mismo terreno.
A pesar de ello, la espelta es una planta fuerte, capaz de producir grano en climas duros, húmedos y fríos, lo que la ha hecho muy popular en ciertas zonas. Desde la Edad Media, aparece mencionada en regiones como Asturias, el Tirol austriaco, Suiza y el sur de Alemania, lugares y climas que no son aptos para la mayoría de los granos debido a su humedad y frío.
El grano de espelta, más duro, más resistente y más nutritivo, presenta también desafíos en su tratamiento. Como anécdota, la espelta es mencionada en el "Liber simplicis Medicinae" de la abadesa Hildegarda de Bingen, quien alababa sus virtudes, su fácil asimilación y digestión, y su capacidad para proporcionar todos los nutrientes necesarios para una salud óptima e incluso una mente feliz. Una de sus grandes ventajas, debido a su antigüedad, es que es uno de los granos que menos modificaciones y cruces ha sufrido, manteniendo su perfil genético original sin haber sido alterado para aumentar su productividad.
Todo esto se refiere al grano en sí. La espelta es cada vez más común en las panaderías, y poco a poco se empieza a relacionar este cereal con la dieta saludable, y sobran motivos para ello. Se trata de un grano completo que había permanecido olvidado y que ahora, en gran medida gracias al pan, ha regresado a la mesa. Sin embargo, no solo de pan vive el hombre, y este maravilloso alimento se empieza a colar también en la repostería, como cereal en el desayuno o en barritas energéticas.
Su nombre oficial es "Triticum aestivum" y empezó a cultivarse en Irán hace más de 7.000 años. Durante la Edad Media llegó a Europa, donde se generalizó principalmente por su capacidad para adaptarse a climas fríos. Su era de esplendor terminó con la mecanización agrícola, que abrió camino al trigo. "Se olvidó debido a su pequeño tamaño y a lo difícil que es su panificación", comenta Moncho López, propietario de las panaderías Levadura Madre. El panadero señala también que, debido a esta dificultad para trabajar con el grano, su precio es mayor, pero su sabor y su contenido en proteínas, grasas, carbohidratos, fibra, sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, zinc, hierro y vitaminas tipo E, B1, B2, B3, B6 y B9, lo compensan.
La "health-coach" Rocío Río de la Loza detalla sus beneficios para el organismo, desde ser un remedio contra el estreñimiento hasta una inyección de energía para los deportistas. Es una estupenda fuente de energía para los amantes del deporte: la espelta cuenta con múltiples vitaminas y minerales indispensables en nuestro organismo, destacando las del complejo B. "Favorecen el sistema nervioso y sobre todo el metabolismo, transformándose en energía. Esto es particularmente importante si practicas un deporte de resistencia", señala la especialista. Así, la incorporación de este producto a su dieta saludable es aconsejable si eres de los que está preparando un 21K o un maratón.
Favorece una buena digestión: el consumo de espelta entera o los productos elaborados con harina de espelta integral facilitan, según Río de la Loza, las "buenas digestiones" gracias a su alto contenido en fibra dietética y por su facilidad a la hora de digerirse. El gluten en la espelta tiene mayor solubilidad en el agua, quizá esta es la razón por la que la espelta es más fácil de digerir que el trigo. Por lo tanto, este grano completo es perfecto para dejar de sufrir estreñimiento y favorecer el control del peso en dietas de adelgazamiento, pero la fibra también reduce la presión arterial.
Mejora la piel: Río de la Loza explica que el consumo de espelta dentro de una dieta "disminuye la aparición de acné". En esta línea, este grano completo también favorece la desaparición de las cefaleas y ayuda a la prevención del estrés, algo que se acaba notando en la buena salud de la piel.
Repara los tejidos del organismo: la presencia de ácido silícico y de magnesio en la espelta, dos de los nutrientes más importantes para nuestro organismo, la convierten en un alimento clave dentro de una dieta saludable.
El pan de espelta es un pan muy digestivo y nada calórico. Este tipo de pan es mucho más sano, digestivo, menos calórico y con más vitaminas que cualquier otro. El pan de espelta se toma por sus múltiples beneficios para la salud. Es un pan con un sabor muy suave y su miga es más porosa que la del pan tradicional. Entre las principales cualidades del pan de espelta destacamos su menor valor calórico en comparación con el pan blanco tradicional. Si lo has consumido alguna vez, habrás notado como es un pan mucho más ligero que el tradicional. El pan de espelta está elaborado con una variedad del trigo que no es manipulada ni cruzada con otras variantes, por lo que aporta grandes dosis de energía. Además, es rico en vitamina B que beneficia el funcionamiento del sistema nervioso y regula el metabolismo al mismo tiempo.
¿Por qué elegir el pan de espelta artesanal? Si eres amante del pan y no puedes privarte de él, el pan de espelta es muy recomendado por su infinidad de propiedades. El pan de espelta es un pan con un delicioso aroma y sabor y nos recuerda al pan de pueblo tradicional. Una vez la masa haya reposada y haya doblado su volumen, le damos forma de pan y lo colocamos en la bandeja del horno precalentado previamente a 250ºC.
La espelta es un tipo de trigo, una variante conocida como Triticum Spelta, que suele darse en climas fríos y húmedos. El pan de espelta está elaborado con harinas de trigo, pero es más sano, más digestivo, menos calórico y con mayor número de vitaminas. En los últimos años ha ganado una gran popularidad, debido a los beneficios para la salud que tiene. El pan de espelta tiene una miga más porosa y un sabor bastante suave.
Por cada 100 gramos de pan de espelta aportas a tu cuerpo 276 kcal; 50 gramos de hidratos de carbono; 9,7 gramos de proteínas; 2 gramos de grasas; 8,8 gramos de fibra. Si analizamos bien las propiedades del pan de espelta, descubrimos que es un pan menos calórico que el pan tradicional blanco. Su facilidad de digestión se debe a que es un pan con una menor cantidad de gluten y fibra. Sentirás que un pan de espelta es mucho más ligero si es artesanal. La espelta es una variedad del trigo que no ha sido manipulada ni cruzada con otras variedades, esto hace que el pan sea más puro. Entre las vitaminas que destacan en el pan de espelta encontramos que contiene minerales y vitaminas del grupo B y E. La vitamina B ayuda al buen funcionamiento del sistema nervioso a la vez que regula el metabolismo. El pan de espelta tiene todos los aminoácidos esenciales.
Si consumes pan con bastante regularidad (desayunos o acompañamiento en comidas), el pan de espelta es muy recomendado por sus propiedades. Cuando acudas a tu panadería, verás que el pan de espelta está elaborado con harina integral de espelta. Es importante destacar que los celíacos no pueden consumir pan de espelta.
En un momento donde buscamos comer mejor, el pan de espelta ha ganado protagonismo en panaderías, supermercados y hogares conscientes. Pero alrededor de este alimento aparecen muchísimas preguntas como ¿qué tiene de especial? ¿Es más sano? ¿Tiene gluten? ¿Sirve para adelgazar? A continuación, vamos a intentar contestar todas ellas y te vamos a contar todo sobre el pan de espelta: propiedades nutricionales, beneficios reales, posibles contraindicaciones y diferencias con el pan convencional.
La espelta (Triticum spelta) es un cereal ancestral de la familia del trigo, cultivado desde hace más de 7.000 años. El pan de espelta destaca por su perfil más completo frente al pan blanco convencional. Además, contiene antioxidantes naturales como los compuestos fenólicos, asociados a la protección celular. En definitiva, se trata de una opción más saludable del pan tradicional.
Elegir una alimentación saludable no debería requerir un esfuerzo extra ni un gasto superior. Por eso, con pequeños cambios el resultado puede ser evidente. Esta cuestión sobre si el pan de espelta es integral es otra de las más frecuentes. Pero no siempre ocurre así. Hay pan de espelta refinado (sin el salvado y el germen del grano), y pan de espelta integral. Sí, la espelta contiene gluten, aunque en menor cantidad y diferente composición que el trigo moderno. Depende. El pan de espelta integral no es un producto “light”, pero sí es más saciante y nutritivo que el pan blanco. Se trata de, como hemos indicado antes, de pequeños cambios o elecciones que ofrecen una alimentación más saludable de lo que solíamos consumir antes. Este cambio progresivo viene de la gran herramienta que tenemos los consumidores: la información.
Ambas opciones pueden ser saludables si son integrales y de buena calidad. El pan de espelta integral tiene un índice glucémico moderado-bajo, por lo que podría ser una mejor opción que el pan blanco.
El pan de espelta se ha convertido en poco tiempo en uno de los imprescindibles de todos aquellos a los que les gusta cuidarse, gracias entre otras cosas, a sus innegables propiedades nutricionales y a su excelente sabor. Contiene mucha fibra y un gluten mucho más fácil de digerir que el del trigo, además de provocar menos alergias.
Su nombre oficial es Triticum Aestivum y empezó a cultivarse en Irán hace al menos 7.000 años, aunque no llegó a Europa hasta la Edad Media. En poco tiempo se convirtió en un cereal muy apreciado gracias a su capacidad para adaptarse a climas fríos y húmedos, por lo que su cultivo se extendió rápidamente por Centroeuropa. Sin embargo, con el tiempo y la mecanización agrícola, el trigo fue ganando terreno y la espelta cayó en el olvido, debido entre otras cosas “a su pequeño tamaño y a lo difícil que es su panificación”. Además, cuenta con numerosos componentes que lo hacen todavía más interesante, como proteínas, grasas, carbohidratos, fibra, sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, zinc, hierro y vitaminas tipo E, B1, B2, B3, B6 y B9 por cada 100 gramos.
Perfecto para mejorar las digestiones: “En los últimos años se han recuperado algunos cereales un poco olvidados, sobre todo para tratar de solucionar la gran cantidad de problemas digestivos que han aparecido en la sociedad moderna. Entre otros hemos dado con la espelta, un cereal que se digiere mucho más fácilmente que el trigo”. “La espelta es un cereal que contiene gluten, pero a diferencia del trigo, este es de mala calidad, refiriéndome a que es un gluten débil y esto es precisamente lo que hace que su digestión sea más sencilla”. A esto se suma que la espelta, o escanda como se la conoce en Asturias, contiene magnesio, calcio, selenio, hierro, manganeso y zinc, además de betacaroteno, vitamina E y vitaminas del complejo B, especialmente niacina, que está especialmente indicada para los problemas digestivos.
El pan de espelta es muy energético, pero aporta menos calorías que el elaborado con la harina de trigo clásica, su consumo diario ayuda a disminuir los niveles de colesterol y regula el metabolismo. También causa menores problemas alérgicos que el trigo y gracias a su alto contenido en triptófano, estimula la producción de serotonina.
Más saludable que el trigo y con un gran sabor: La espelta es un cereal pequeño y con mucha cáscara, por lo que es complicado adaptarlo a las grandes producciones industriales, sin embargo “esas mismas características lo hacen más que interesante para los pequeños artesanos como nosotros, que podemos hacer panes más saludables que los de trigo y casi con el mismo sabor”. Pero no todo son ventajas, porque a pesar de que su consumo ha aumentado muchísimo en los últimos años, las producciones de espelta son muy bajas y eso repercute en el precio: “En definitiva, el pan de espelta es un poco más caro pero a cambio es mucho más digestivo y tiene un gran sabor. En contrapartida, para el panadero supone un mayor esfuerzo en la panificación y en los costes, por lo que no todos los panaderos están dispuestos a trabajarla.
La espelta (Triticum spelta) es una antigua variedad de trigo que ha sido cultivada por miles de años. Su origen se remonta a las regiones del Cercano Oriente, y se cree que se cultivaba en Mesopotamia hace más de 5.000 años.
Digestión Mejorada: Contiene menos gluten que el trigo común, lo que hace que sea más fácil de digerir para algunas personas que son sensibles al gluten.
Beneficios para el Corazón: La espelta es rica en ácido fólico, un nutriente importante para la salud cardiovascular.
El pan de espelta se puede vender fácilmente en una panadería, es un alimento elaborado a partir de una variante del trigo. En cuanto a su aspecto, se puede destacar su color un tanto más oscuro que el pan blanco y el hecho de contener una miga un poco más porosa. Entre las cualidades principales que el pan de espelta aporta a quienes lo consumen, podemos destacar su menor valor calórico con respecto al del tradicional pan blanco. Asimismo, el pan de espelta aporta una buena dosis de energía, así como también de vitamina B, que beneficia el buen funcionamiento del metabolismo y del sistema nervioso. Respecto al valor nutricional, podemos afirmar que sus principales fuentes para nuestra alimentación son los hidratos de carbono, las proteínas, la fibra, el sodio, el calcio, el fósforo, el potasio y vitaminas B1, B2 y C. Todos estos aspectos son importantes ya que ayudan al cuerpo a mejorar nuestra calidad de vida y la salud va in crescendo.
Facilita la digestión gracias a su contenido en fibra, ya que favorece al tránsito intestinal dando así mejores resultados en las digestiones en la ingesta del pan y evitando problemas tales como el estreñimiento.
Gran fuente de vitaminas del grupo B y de minerales. Triptófano. La espelta contiene un alto contenido en esta sustancia, cuyas propiedades contribuyen a una mejora en el bienestar emocional y mental del consumidor.
Menos cantidad de gluten que en otros tipos de trigo, por lo que puede resultar mucho más digerible para ciertas personas.
El trigo domina el mercado de la harina en la península ibérica. Los granos antiguos, como la espelta, son aquellos que han sido mínimamente modificados por la cría selectiva durante los últimos milenios, a diferencia de los cereales más extendidos hoy en día. Cierto es que, dentro del sector de la panificación, llevamos tiempo oyendo hablar de los granos antiguos, pero hay que destacar que recientemente han ganado más peso entre los consumidores.
Tiene el grano vestido (grano y cascabillo). En comparación con el trigo, el gluten de la espelta es más débil y extensible.

Beneficios del Pan de Espelta según Santa Hildegarda + Receta Fácil #SaludNatural
Tabla Nutricional Comparativa (por 100g):
| Nutriente | Pan de Espelta | Pan Blanco Tradicional |
|---|---|---|
| Calorías (kcal) | 276 | 265 |
| Hidratos de Carbono (g) | 50 | 49.5 |
| Proteínas (g) | 9.7 | 8.5 |
| Grasas (g) | 2 | 1.4 |
| Fibra (g) | 8.8 | 2.7 |
