El King Kong es un postre típico exquisito de Perú, de los más populares y servidos en el país. Motivo de orgullo para la región de Lambayeque, esta delicia de postre cuenta con una estructura similar al alfajor. Este delicioso postre típico es originario del norte del Perú, específicamente de las regiones de La Libertad y Lambayeque. Aunque es oriundo del Departamento de Lambayeque, el King Kong se ha convertido en una palabra muy relacionada con la ciudad de Trujillo y representa ya a uno de sus atractivos culinarios principales.

Historia y Origen del King Kong
El King Kong tiene su origen en el alfajor de Trujillo, de forma redonda. Este alfajor fue elaborado en 1920 por la lambayecana Victoria Mejía de García. Dando forma a un dulce que sería de los más populares en Perú. Victoria Mejía de Gracia se inspiró en el Alfajor de Trujillo y creó este postre. Su creación se remonta al año 1920, Victoria Mejía de García junto a un grupo de mujeres crearon este postre con el fin de alimentar a los sectores más populares de la población.
Años más tarde, en 1930 se exhibía en la ciudad de Lambayeque la famosa película King Kong. La picardía popular comparó este rico dulce con la figura del gran gorila. Estos acontecimientos y la multitud a su vez encantada con este postre, lograron dar el nombre desde entonces como el King Kong. Los lugareños, al ver el aspecto del alfajor con forma rectangular, decidieron llamarle “King Kong” debido a su enorme tamaño que, para ellos, era tan impresionante como el del gorila gigante. Coincidiendo su difusión con el año en que se proyectó la película de Merian Cooper en Perú, provocó que todos lo identificaran con el simio gigante y le pusieran ese apodo. Porque se trata de un mote, ya que el nombre original era San Roque, en alusión a la calle donde vivía su creadora (actual Dos de Mayo).

La Patente y la Marca San Roque
En 1943 la empresa San Roque, propiedad de la familia García Mejía, patentó la receta original del King Kong de manjar blanco. Manteniendo su origen en la familia que lo elaboró por primera vez y logrando un paso más para ser un dulce de nivel internacional. La empresa de la familia García Mejía, denominada San Roque, decide patentar la receta original del dulce bajo el nombre “King Kong de manjar blanco”, también conocido como “King Kong San Roque”.
Cuando la empresa familiar pasó a manos de Perpetua García, hija de doña Victoria, se trasladaron a un local más grande ubicado en la Carretera Panamericana Norte Km 780 entrada sur de Lambayeque. Actualmente, San Roque espera liderar la producción y comercialización de dulces tradicionales para así convertirse en una empresa símbolo de la familia peruana por su calidad e identidad, de acuerdo con su visión.
Historia de éxito de King Kong San Roque // Caso San Roque
Variedades de King Kong
El King Kong tradicional consta de una galleta (hecha de margarina, leche y harina), rellena solamente con manjar blanco y en sus variedades con dulce de piña. Se trata de un alfajor gigante de 4 capas de galleta relleno de dulce de piña, manjar blanco de olla y dulce de maní. Un postre tradicional que combina unas galletas crujientes que se deshacen en la boca y se envuelve con los rellenos que tienen sabores entre cítricos, lácteos y caramelo. Hoy en día, el abanico de posibilidades en lo referente a sabores se ha ampliado.
La marca "San Roque" ofrece 3 variedades de King Kong:
- El primero de puro manjar blanco en sus presentaciones de 900 gr., 450 gr, 225 gr. y 75 gr.
- El segundo de piña y manjar blanco con sus las mismas presentaciones; dónde el de 900 gr. cuesta S/ 29.00.
- Y finalmente el tercero de piña, manjar blanco y maní en las mismas presentaciones; donde el de 900 gr. también cuesta S/ 29.00.
Otras marcas como "Virgen de la Puerta" y "Tradición Trujillana" también comercializan este dulce, así como "Brunning", una marca chiclayana que ofrece productos de calidad.
Preparación del King Kong Peruano
Para hacer esta receta de king kong peruano, necesitaremos hacer tres elaboraciones distintas: la masa, el dulce de piña y el manjar blanco. La preparación de este postre es muy sencilla, consta de ingredientes para la masa y para el relleno.

1. La Masa de Galleta
Primero, mezclamos la harina con la levadura y la ponemos en una mesa, con forma de volcán. En un bol, mezclamos el agua con las seis yemas de huevo, y posteriormente las echamos en el medio del volcán de harina, junto con la sal. Amasamos poco a poco, incluyendo la manteca cuando la masa comience a tomar forma. Cuando hayamos conseguido una masa homogénea, la metemos en un bol, la tapamos y la metemos en el frigorífico durante 30 minutos.
Pasado ese tiempo, extendemos la masa para que quede un rectángulo (importante que quepa en el horno, se puede cortar en varios trozos si no). La ponemos en una bandeja y la pinchamos con un tenedor para evitar que coja aire. Hornea a 150 °C y a los 15 minutos retira la placa y procede a cortar sobre las marcas. Retorna la placa y sigue horneando por 30 minutos más hasta que la superficie se vea ligeramente dorada.
2. El Dulce de Piña
Preparar el dulce de piña es muy sencillo. Tan solo hay que rallar la piña, añadirle el azúcar y el zumo de limón y cocerla en una olla. Cuando la mezcla tenga un tono marrón y esté espeso, ¡ya hemos acabado! Enciende el fuego al mínimo para que el líquido se evapore lentamente y se obtenga una mermelada muy densa de piña. Recuerda remover esporádicamente para evitar que la base se queme y mantenga el color amarillo brillante.
3. El Manjar Blanco
Preparar el manjar blanco es igualmente sencillo. Tan solo hay que calentar la leche hasta que rompa a hervir. Después hay que colarla (para quitarle el cuajo) y volvemos a ponerla a calentar. Añadimos el resto de ingredientes (bicarbonato, azúcar y esencia de vainilla) y removemos sin parar hasta que se espese. Una vez adquiera la consistencia deseada, dejamos enfriar. Para el manjar blanco de olla, en otra cacerola mediana, vuelca la leche, el azúcar y la leche condensada. Lleva al fuego y mezcla bien. Deja que rompa hervor y continúa removiendo hasta que tome cuerpo. Cuando notes que se va formando una espuma creciente, mueve rápidamente o retira por un par de segundos del fuego para que no rebalse.
4. Montaje del King Kong
Para montar los king kong, necesitaremos partir la masa que hemos cocinado en cuatro trozos. Se trata de intercalar capas de relleno con la masa de galleta. En primer lugar, cubrimos una capa de masa con manjar blanco y extendemos bien. Sobre él, ponemos otra capa de galleta. A continuación, extendemos el dulce de piña, dejando una capa consistente y uniforme. Ponemos una nueva capa de galleta y volvemos a extender manjar blanco. Por último, colocamos una capa final de masa, que será la tapa del dulce. Finalmente, rellena y alisa los costados. ¡Corta, sirve y buen provecho!
Si bien es recomendable tomarlo a temperatura ambiente (frío o helado pierde sabor), como en todas las elaboraciones el King Kong está más bueno si lo dejamos reposar. Mi consejo es que, una vez terminado, se meta en el refrigerador al menos durante una noche, y sacar media hora antes de servir. Incluso pueden cortarlo estando aún frío, lo que facilitará que no se rompa y quede mejor presentado.