El Martes de Carnaval, conocido en el Reino Unido e Irlanda como el Día del Pancake Británico, es una celebración que no se entiende sin sus tortitas tradicionales. Esta receta ancestral de tortitas finas, con forma de crepe, tiene sus raíces en la necesidad de consumir productos como huevos, leche y mantequilla antes del inicio de la Cuaresma.
A menudo, el pancake tradicional británico se confunde con los crepes franceses. Sin embargo, las tortitas inglesas se elaboran con harina común (sin levadura), huevos, leche y mantequilla. Por otro lado, los crepes franceses, originarios de la región de Bretaña, son una especialidad que consiste en unas delgadas tortitas de aproximadamente 16 cm de diámetro. Son tan versátiles que aceptan tanto acompañamientos dulces como salados.
Si hay un plato que identifica la rica gastronomía bretona, es sin lugar a duda les crêpes et galettes. Para desayunar, merendar o como postre, cualquier momento del día es bueno para degustar estas delicias que básicamente se diferencian por el contenido de su masa. Mientras que las primeras se elaboran con harina de trigo blanco y su contenido es dulce, las galettes están hechas de trigo negro o sarraceno y su relleno es siempre salado a base de quesos, embutidos o verduras. No obstante, fuera de Francia, el resto de los mortales suele denominar crepe a cualquiera de estas dos versiones.
En bretón, crepe se dice “Krampouezenn” (krampouezh en plural). En francés, la palabra crepe proviene del latín “crispus”, rizado. Cuando se dosifica correctamente y se sella en caliente, un cazo de hermosa pasta líquida adquiere ese aspecto rizado en cuestión de segundos que le da su nombre original. En la crepe, saboreada sobre todo dulce, la harina de trigo blanco y la leche han sustituido al trigo sarraceno y al agua. También se añaden los huevos. Las galettes, hechas de agua y trigo negro (el otro nombre para el trigo sarraceno), se comen sobre todo saladas. En ambos casos, el mosto y la sidra bretona son bienvenidas.
La crepe de mantequilla-azúcar (beurre-sucre), siempre elaborada con mantequilla salada de Bretaña, es la favorita de los más puristas, mientras que la denominada La Complète con huevo, queso y jamón es la reina de las galettes. Aquellas aderezadas de la divina mantequilla salada bretona, mermelada o chocolate también deleitarán a los golosos. La Complète (huevo, jamón, queso) es la reina de las galettes. Para satisfacer a los comilones, no hay nada mejor que una galette salchicha, que se vende en todos los mercados de Bretaña.
Pero si hay una receta famosa internacionalmente, es la de la crepe Suzette. Es una variante de la crepe dulce cuya creación fue fruto de un error de cocción. Su historia empezó en 1886 cuando Marie-Catherine Cornic dejó una de sus tortitas para cocinar en el fuego un poco más de tiempo. Luego decidió doblarlas y enrollarlas. Uno de los postres clásicos de la repostería francesa, se dice que las Crepes Suzette fueron el dulce favoritos del rey Eduardo VII de Inglaterra. No sabemos con certeza qué parte es real y qué parte es leyenda. De lo que estamos seguros es que si las preparas, ¡te van a chiflar!
Receta de Crepes Suzette
Ingredientes:
- 2 huevos
- 300 mililitros de leche
- 1 cucharada de azúcar blanca
- 150 gramos de harina
- 1 cucharada de mantequilla
La salsa:
- 4 naranjas
- 4 cucharadas de azúcar blanca
- 3 cucharadas de mantequilla
- 1 cucharada de Grand Marnier
Preparación:
- Masa de los crepes: Poner los huevos, la leche y el azúcar en un recipiente hondo y mezclarlos. Añadir la harina tamizada y batir hasta que no haya grumos. Dejar que la mezcla repose durante 20-30 minutos.
- Los crepes: Poner a fuego medio una sartén engrasada de unos 20 cm de diámetro y preparar 12 crepes. Para ello extender un cucharón de la mezcla anterior por cada crepe y cuando burbujee, darle la vuelta hasta que se haga por el otro lado. Ir colocando las crepes, extendidas, una encima de otra, en una bandeja.
- La salsa: Lavar las naranjas. Rallar la piel de una de ellas y partir la pulpa en gajos cortados a lo vivo. Reservar. Exprimir las tres restantes y poner el zumo en una cazuela a fuego suave junto con el azúcar, la mantequilla y la ralladura reservada anteriormente. Remover hasta que se forme una salsa.
- Final de la receta: Dar forma de pañuelo a las crepes, introducirlas en la cazuela y bañarlas bien con la salsa. Añadir el Grand Marnier, flamear y sacar las crepes en una fuente. En unos platos, servir tres crepes por comensal con los gajos de naranja previamente reservados, y la salsa por encima.
La Candelaria, celebrada el 2 de febrero, 40 días después de Navidad, también conocida como la fiesta de las velas (fête des chandelles) según la tradición religiosa, se ha convertido en la fiesta de las crepes. Se dice que en Roma, en el siglo V, el Papa Gelasio I reconfortó a los peregrinos con crepes, símbolo del retorno del buen tiempo y de las cosechas abundantes. Con el paso del tiempo, comer crepes para celebrar el Día de la Candelaria se consolidó en Francia.
Hacer saltar la crepe para darle la vuelta en una sartén el 2 de febrero apretando una moneda de oro en la mano izquierda es una tradición que se remonta a 15 siglos atrás y está llena de deseos.
La Great Spitalfield´s Pancake Race es un evento en Londres donde los participantes corren en grupo, disfrazados o con delantal y llevando una sartén donde dar la vuelta al pancake. Los ganadores se llevan una sartén grabada, y también hay reconocimientos para los mejores disfraces. Estas carreras, organizadas por diferentes grupos y colectivos, suelen destinar los beneficios recaudados a causas benéficas.

El rey Carlos III de Inglaterra y su esposa, la reina consorte Camilla, disfrutan desayunando crêpes, o como ellos dicen, pancakes. En la cuenta de Instagram de Clarence House, publicaron un vídeo de la elaboración de las crêpes, que llevan harina, huevos, leche y mantequilla. Una vez cocinadas en la sartén, por ambos lados, las doblan y las rocían con un chorrito de miel y unas gotas de limón. Sin duda, un desayuno (o una merienda) rico, saludable y muy fácil de hacer.
Receta de Crêpes con Miel (para 4 personas)
Ingredientes:
- 125 gramos de harina
- 2 huevos
- Un chorrito de leche
- 70 gramos de mantequilla
- 100 gramos de miel
- 1 limón
Paso a paso:
- Tamiza la harina: Pon la harina en un colador de malla fina y tamízala en un cuenco amplio para que la masa no tenga ningún grumo.
- Añade los huevos: Agrega los dos huevos enteros y mezcla bien con unas varillas manuales, hasta que se integren los dos ingredientes.
- Añade la leche: Ahora, vierte un chorrito de leche y vuelve a batir con las varillas manuales.
- Funde la mantequilla: Trocea la mantequilla y fúndela en un cazo al fuego, hasta que esté líquida. También puedes hacer este paso en el microondas. Agrégala a la masa de las crêpes y bate con las varillas hasta que se haya integrado y obtengas una masa homogénea.
- Cocina las crêpes: Cuaja las crêpes en una sartén antiadherente. Coge un cacito de masa, viértelo en la sartén caliente y muévela para que la masa cubra todo el fondo de la sartén. Espera un minuto y dale la vuelta con una espátula. Espera otro minuto y retira la crêpe. Ve apilando las crêpes en un plato, tapadas con un trapo limpio, para que no se resequen.
- Sirve las crêpes: Dobla las crêpes por la mitad y vuelve a repetir, doblándola en cuartos. Sirve las crêpes regadas con miel y unas rodajas de limón, para que cada comensal se añada la cantidad de limón que prefiera.
CREPES FRANCESES - receta ORIGINAL (hecho por una francesa)
Si viajas a Bretaña, no puedes dejar de probar las auténticas crepes. Te aconsejamos visitar una crepería con el sello Crêperies Gourmandes. Al igual que ocurre en Italia con los pizzaiolos, los franceses cuentan con escuelas para aprender este arte culinario y dar valor a la profesión.
Las herramientas tradicionales para la elaboración de crepes incluyen la crepera o plancha de crêpes, que es la placa de hierro fundido donde se elabora este placer gourmet. El rozell se denomina al rastrillo con forma de T que sirve para extender la masa en un solo movimiento.

Consejos para las Sobras:
Si te sobra algo, esto no es un problema, ya que estas tortitas se congelan muy bien. Simplemente ponlas en capas entre papel para hornear, una a una. Para descongelar: Colocar la bolsa en el frigorífico y dejar que las tortitas se descongelen lentamente. Se recalientan muy rápidamente calentando una sartén y poniendo una tortita descongelada, de una en una, en la sartén durante unos 30 segundos por cada lado.