En el barrio Cuartel V, en Moreno, Macarena Sánchez (27), madre de Ian (5) y Zoe (8), desafía el axioma de "si hay pobreza que no se note" al mostrar sin pudor la precariedad de su vivienda. Su historia, viralizada por su estilo y humor, expone la realidad que la rodea. "En ningún momento pido plata, me victimizo ni mucho menos pretendo dar lástima. Todo lo contrario, le imprimo humor a prácticas muy caseras como tapar una gotera con chicle, amasar tortilla con el mango de la escoba o encender la luz enroscando una bombita", describe la joven. La "carencia" es algo de todos los días en su vida, pero Macarena lo asume con dignidad y trabajo.
La vida de Macarena: entre la precariedad y la esperanza
Macarena se levanta a las 2 de la mañana para asar la masa preparada con harina, agua y chicharrón que dejó lista la noche anterior. "Me lleva unas tres horas el preparado, pero bueno, es mi único ingreso y lo tengo que cuidar", explica. Vende las tortillas en un puesto al aire libre, en el cruce de Derqui, cerca de una fábrica, entre las 3 y las 8 de la mañana. Luego, levanta campamento para llevar a sus niños al colegio. "Después de cinco años me di cuenta de que es el mejor horario", asegura. "Sé que cada mañana me llevo $ 30.000 (cada una vale $ 1.000), entiendo que el horario es una tortura, pero hoy es lo más redituable que tengo. Pero necesito ordenar un poco mi vida, descansar más, duermo poquísimo".

La joven, nacida en Salta y residente en el Conurbano desde hace nueve años, confiesa que al principio vendía sus tortillas a unas veinte cuadras de su casa, frente a una comisaría, para sentirse resguardada. Llevaba a sus hijos en una carretilla, pero el frío y la lluvia del otoño e invierno hacían la situación muy complicada. "Los nenes chupaban mucho frío y yo sufría por ellos, hasta que apareció la posibilidad milagrosa del autito, que tengo hace dos años, fue fundamental", relata. Actualmente, un "autito viejo, un destartalado Renault 9", le permite llegar a su puesto en Derqui y luego llevar a sus hijos al colegio. "Mientras yo laburo y vendo la mercadería, los chicos se quedan en el auto, enrollados en frazadas, durmiendo", describe Macarena. Además de sus ingresos por las tortillas, cuenta con dos AUH por sus hijos.
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En un video que obtuvo casi un millón de "me gusta", Macarena mostró sin filtros su vivienda precaria, con pisos de tierra, techos agujereados y sillas sin respaldo. "Aquí vivo y la verdad es que me siento apretadísima porque comparto un cuarto lleno de humedad con mis dos hijos y mi hermano, pero esto pronto quedará en el pasado", afirma con esperanza. Actualmente, está construyendo una nueva casa en un terrenito de ocho por cuatro metros. "Pronto voy a tener un living, una cocina y un baño. Y si Dios quiere, el año que viene podré hacer la habitación para los chicos... No veo la hora de mudarme, pero vamos lento porque el albañil viene una o dos veces por semana, que es lo que puedo pagarle y yo laburo a la par de él. La obra va avanzando".
Educación y sueños de un futuro mejor
En 2023, después de tres años de estudio, Macarena pudo terminar el colegio secundario en el CENS 458 de Moreno, donde obtuvo las más altas calificaciones y se convirtió en abanderada. "Me enorgullece haber hecho ese sacrificio, fueron tres años de mucho ir y venir, cursando de noche, con mis hijos al lado, que me acompañaban al aula, como hacen ahora, que están siempre al lado mío cuando estoy trabajando a la madrugada", expresa. Se define como "muy madraza" y solo sueña con progresar. "Me anoté en la Universidad de Caseros para la carrera de Seguridad e Higiene, empecé este año, pero se me hizo muy complicado, porque ya no quería exponer a los chicos a semejante trajín. Y como no tenía con quién dejarlos, me di de baja y espero poder arrancar el año que viene, cuando espero tener una mejor estructura". Su sueño es tener un trabajo en blanco y un sueldo fijo para darles tranquilidad a sus hijos.

La visibilidad en redes sociales y la respuesta a los "haters"
El video de Macarena se viralizó de forma espontánea. "Estábamos con mi hermano en casa y viendo la penuria que nos rodea, nos empezamos a matar de risa de todas las carencias y nos preguntamos por qué no hacíamos un video de nuestra vida cotidiana. Así de espontáneo fue... Lo armamos medio desprolijo y ahí mostré con humor cómo es un día en mi vida. No pensé que tendría tanta repercusión, no lo hice especulando con esa posibilidad, pero sucedió y bienvenido sea, porque me contactaron muchos emprendedores que me propusieron canjear mercadería, ropa y calzado a cambio de que yo promocionara su marca".
A pesar de la cantidad de ayuda y muestras de solidaridad, Macarena también fue atacada por "haters" que la tildaban de "vaga", "planera" y "oportunista". Ante Clarín, se pregunta: "¿Por qué las redes sociales tienen que ser propiedad de los pudientes, los lindos, los ricos que viajan o los que muestran los galgos en sus jardines?". Con una sonrisa de resignación, no niega los mensajes agraviantes. "Lo tomo con humor y tranquilidad, porque lo que muestro es lo que hay... Pueden venir a mi casa cuando quieran... Además, es una boludez, me cuestionan porque tengo un Play 4 que me gané en un sorteo un día del niño en una feria que hubo en Pablo Nogués y mis hijos la disfrutan a lo loco... ¿Sabés lo que significa para mí tener una Play? Hoy sería como vivir en un edificio... '¿Por qué no la vendés y te comprás una puerta y hacés el piso de tu casa?', me pinchan. Ni loca voy a vender algo que jamás podría comprarme, pero sobre todo no le voy a sacar a mis hijos un lujo más propio de la clase media o alta".
Macarena comparte que le enseña a sus hijos a valorar lo que se tiene, "que es poco pero conseguido con esfuerzo", y lo que es vivir con carencias. "Es importante que ellos vean que cada cosa se consigue arremangándose y que si ellos quieren salir adelante tienen que esforzarse como lo hacen ahora". Admite que está lidiando con la flamante visibilidad que le dio su popular video. "Me convertí en una influencer de los pobres. A la gente del barrio, a los familiares de los amiguitos de mis hijos les gustó este perfil que sin querer se fue gestando y de alguna manera me hace el día más llevadero".