Un descubrimiento perturbador ha encendido las alarmas en California: cazadores han encontrado cerdos salvajes cuya carne y grasa exhiben una fluorescencia azul neón que desafía toda explicación natural. Este fenómeno, que se ha asociado a la ingesta de rodenticidas, ha provocado que las autoridades inicien una investigación urgente y emitan una alerta sobre la posible contaminación de la fauna silvestre.

El Sorprendente Hallazgo
La primera vez que Dan Burton, experto en control de fauna silvestre y propietario de la empresa Urban Trapping Wildlife Control, vio este fenómeno en marzo, no podía creer lo que tenía ante sus ojos. Corría el mes de febrero cuando Dan Burton se llevó una sorpresa al abrir la carne de un animal que había capturado en el condado de Monterey. La parte interna de los músculos y la grasa eran de color azul. "No estoy hablando de un poco de azul", declaró Dan Burton a Los Angeles Times. "Me refiero a un azul neón, un azul arándano". El hallazgo tuvo lugar cerca de Salinas, en el condado de Monterey, donde Burton había capturado varios ejemplares como parte de sus labores rutinarias.
El descubrimiento le hizo ponerse en contacto con el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California (CDFW, por sus siglas en inglés), que inició una investigación al respecto. Las autoridades de California han emitido una alerta por este sorprendente descubrimiento: han encontrado jabalíes con las entrañas de color azul intenso. La carne, lejos de su color habitual, se mostraba con un tono azulado que ha provocado que el condado de Monterey inicie una investigación urgente.
La Causa del Misterio: Rodenticidas
Según la investigación del CDFW, el motivo de esa tonalidad se encuentra en la ingesta de un pesticida con veneno para ratas que estos animales pudieron haber consumido accidentalmente. La ingesta de sustancias como la difacinona, un mata-ratas anticoagulante muy utilizado en zonas rurales del lugar y que usualmente se tiñe de azul para poder identificarlo fácilmente como veneno, puede tener esta consecuencia: la coloración de la carne de los animales que la consumen o incluso de aquellos que se alimentan de los cadáveres de estos.
También llamados popularmente raticidas o matarratas, estos productos son productos químicos que se emplean para eliminar o controlar plagas de roedores. Este veneno, ampliamente utilizado en la agricultura para el control de roedores, se tiñe deliberadamente de azul brillante como medida de seguridad para que los humanos puedan identificarlo fácilmente y evitarlo. La investigación, que ya está avanzada, ha determinado que la carne de esos animales se volvió de color azul debido al envenenamiento con rodenticidas, un tipo de veneno para ratas que previene la coagulación de la sangre y provoca hemorragias internas.

Según Science Alert, la difacinona es un rodenticida de primera generación que actúa como anticoagulante y permanece activa en los tejidos del animal muerto durante un tiempo, incluso si se cocina. Tal y como él mismo afirmó, se trataba de "un azul neón, un azul arándano". El cazador ha manifestado que los jabalíes "buscaban las trampas de cebo destinadas a ardillas". A pesar de la ingesta del veneno, los jabalíes, como ha asegurado Burton, parecían comportarse de manera normal. Nada hacía prever la sorpresa que se llevó tras abatirlos. Esto puede deberse a que los cebos estaban destinados a animales mucho menores en tamaño, por lo que la sustancia tóxica, que ya de por sí actúa de manera lenta, comenzaba por teñir sus músculos y capas de grasa de ese tono azul intenso.
Ep. 48 El impacto del veneno para ratas en las aves rapaces
Un Problema Recurrente
No es la primera vez que se registran casos similares. En 2015, un usuario de la plataforma Imgur compartió imágenes virales de un jabalí con grasa azul, bautizado como «el cerdo extraño». Ya en 2015 se registraron casos similares en la misma región, con animales que mostraban órganos teñidos de azul brillante. La historia de la existencia de jabalíes con las tripas y la carne azul es conocida entre muchos cazadores de California, como tantas otras otras leyendas urbanas que se cuentan.
Un estudio publicado en 2018 reveló que un 8,3 % de los jabalíes salvajes analizados en California presentaban residuos de rodenticidas anticoagulantes. La incidencia fue mayor en animales que frecuentaban áreas agrícolas y residenciales, donde el uso de pesticidas es más habitual.
Restricciones y Riesgos
La aplicación de difacinona está muy restringida en California desde hace años, y solo puede utilizarla personal técnico autorizado en situaciones muy controladas. A pesar de que la difacinona fue prohibida en California en enero de 2024, existen exenciones a la norma, en relación al control de estas plagas. Por ello, se pueden aplicar a comederos de cerdos salvajes y jabalíes, así como a otros de roedores como ratas y ardillas, produciendo este efecto en los jabalíes que han saltado a la actualidad internacional. Sin embargo, los restos de veneno siguen apareciendo en la fauna local.
El problema va más allá de los jabalíes. Según el CDFW, la exposición a rodenticidas puede suponer un riesgo para depredadores y carroñeros, que se ven afectados al alimentarse de presas contaminadas. Sustancias venenosas utilizadas para la erradicación de ciertas especies invasoras que han disparado sus poblaciones y se han convertido en peligros para el equilibrio medioambiental. Tras el hallazgo, el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California ha alertado de que otros animales de caza también podrían estar contaminados.

Advertencias para Cazadores y Consumidores
Este preocupante caso es solo una consecuencia más de cómo el uso de pesticidas puede afectar a la fauna silvestre. Como asegura el coordinador de investigaciones de pesticidas del Departamento de Pesca y Vida Silvestre, Ryan Bourbour, "los cazadores deben tener en cuenta que la carne de animales de caza, como jabalíes, ciervos osos y gansos, podría estar contaminada si el animal ha estado expuesto a rodenticidas".
El CDFW ha pedido a los cazadores que extremen las precauciones al recolectar carne en la zona y que reporten cualquier anomalía al Laboratorio de Salud de la Fauna Silvestre. También advierten de que "el tejido muscular o graso azulado puede ser un signo de que la carne de caza está contaminada con rodenticidas". Según la Seguridad Alimentaria de California, los humanos identificamos fácilmente la difacinona, ya que es un pesticida de color azul brillante, y podemos identificarlo sin problemas para no ingerirlo. En cambio, los jabalíes, al tratarse de animales omnívoros que comen prácticamente de todo, son incapaces de detectar el peligro, por lo que acaban ingiriendo el producto.
Los cerdos salvajes, que en realidad son híbridos entre jabalíes y cerdos domésticos, se alimentan de casi todo lo que encuentran, incluidos cebos envenenados o roedores moribundos. El CDFW ha instado a cualquier persona que encuentre animales con carne azul o anomalías similares a que lo notifique inmediatamente al Wildlife Health Lab.