Los huevos gustan y mucho, y además, nos salvan de mil cenas. El huevo es la proteína animal por excelencia, es saciante, versátil y económico, siendo un alimento con una alta densidad nutricional que contiene gran cantidad de vitaminas y minerales. En este contexto, el sector de la alimentación ha buscado soluciones prácticas, como los huevos fritos a la plancha envasados al vacío que llegaron a revolucionar los lineales de supermercados como Mercadona.

El origen y la tecnología detrás del producto
El concepto de los huevos fritos envasados y listos para comer fue desarrollado por Javier Yzuel, fundador de Innovation Foods 360. El proceso de fabricación es meticuloso para garantizar tanto la seguridad alimentaria como la calidad del producto final: se rompen los huevos en moldes impregnados en aceite antes de llevarlos al horno a temperaturas que oscilan entre los 232 y 252 grados Celsius durante poco más de dos minutos. A continuación, el huevo debe enfriarse rápidamente y congelarse.
El secreto está en cómo alcanzar una temperatura que garantice la seguridad alimentaria y luego detener el proceso. A 65 grados, el huevo se coagula. Según Yzuel, la textura es crucial porque muestra el grado de control de la temperatura y la capacidad de obtener yemas líquidas y claras cocidas sin cocinar demasiado el huevo. Para lograr una yema cremosa y un borde crujiente, los consumidores pueden calentar el huevo en el microondas durante solo 30 segundos.
COMO se PRODUCEN 100.000 MILLONES de HUEVOS de GALLINA anualmente en Estados Unidos🥚
Análisis nutricional y seguridad alimentaria
¿Es este producto tan malo como lo pintan? La dietista-nutricionista y farmacéutica Natalia Moragues sostiene que estos huevos no pierden las propiedades nutricionales. Al ser huevos que están cocinados, pasteurizados y, además, envasados al vacío, disminuye el riesgo de ciertas patologías e intoxicaciones alimentarias como la salmonella.
| Ventaja | Descripción |
|---|---|
| Seguridad | Pasteurización que elimina riesgos de salmonella. |
| Versatilidad | Útil para colectividades y comedores. |
| Accesibilidad | Facilita la autonomía en personas con movilidad reducida. |
¿A quién va dirigido este producto?
Aunque inicialmente se pensaron para el sector de la hostelería, su llegada al consumidor final generó un intenso debate. Para determinadas poblaciones, este producto puede venir muy bien y resultar útil. Por ejemplo, para embarazadas, que no pueden tomar cruda la yema de huevo por riesgo de salmonella, pero al estar pasteurizados y a baja temperatura, se consigue una yema líquida que es segura. También para niños que empiezan a quedarse solos en casa, pero que no es aconsejable que usen una sartén estando solos; y sobre todo para personas con discapacidad o con dificultades de movilidad.

Las críticas: sostenibilidad y precio
A pesar de sus utilidades, el producto enfrenta contras importantes. Por un lado, su precio (1,80 euros por dos unidades) es elevado en comparación con una docena de huevos frescos. Por otro lado, la gran mayoría de clientes y de usuarios de redes lo consideraron un producto innecesario, con un uso desmesurado de plástico. Mercadona, tras reacciones mixtas, decidió retirar este producto de sus tiendas. Yzuel, consciente del impacto ambiental, ha señalado que el objetivo es que los huevos se vendan en envases hechos de material fibroso reciclable, pero los procesos de aprobación en Europa son lentos.