Las costillas son huesos planos, largos y curvos que conforman estructuras de la caja torácica. La caja torácica sirve de armadura para las estructuras más vitales: el corazón, los pulmones y el mayor vaso sanguíneo, la aorta. Cuando se tiene una costilla rota, se comprende rápidamente la importancia de estos huesos en nuestro sistema respiratorio. En la parte delantera del cuerpo, las costillas 1 a 7 están unidas al esternón y las costillas 8 a 10 están unidas al cartílago de la parte inferior del esternón. Todas ellas rodean el cuerpo para unirse a las vértebras torácicas 1 a 10. La respiración se inicia a través del diafragma, que está situado entre la caja torácica y el abdomen.
Una fisura o fractura costal o en las costillas se producen generalmente por un traumatismo directo en la región, un aplastamiento o una rotura en la parrilla costal. La fractura o fisura de costilla es una lesión donde se rompe uno o varios huesos de la caja torácica. Dicha lesión ocurre cuando hay un golpe o traumatismo sobre el pecho que genera dolor al tocar, respirar o toser. La causa más común es una fuerza directa o indirecta, como una caída, un accidente de tráfico o un traumatismo directo en el tórax. Otra causa frecuente de fisura costal es el estrés repetitivo o el uso excesivo. Este tipo de fisura costal se denomina fractura por estrés y suele estar causada por actividades como correr, saltar o levantar objetos pesados. También es posible que una fisura costal esté causada por una patología como la osteoporosis o el cáncer. El cáncer también puede causar una fisura costal debido a tumores u otros procesos neoplásicos.
Es fundamental comprender la diferencia entre una fractura y una fisura. Cuando hablamos de fractura, nos referimos a la discontinuidad que se forma entre dos extremos de un mismo hueso, es decir, una separación entre dos extremos del mismo. Una fisura de costilla puede describirse como una especie de grieta en el hueso, es decir, una fractura que no ha dividido completamente el hueso. Es importante señalar que, aunque las fisuras de costilla son dolorosas, generalmente no representan un riesgo tan grave como las facturas completas de costilla. Las costillas fracturadas pueden romperse en fragmentos pequeños con bordes irregulares que pueden ser peligrosas.

Síntomas de una Fisura o Fractura de Costilla
El síntoma principal es el dolor en la zona perjudicada. Este se suele acompañar de inflamación y hematoma externo o interno. Esta sintomatología puede intensificarse con la respiración presionando en la zona, con la movilidad del tronco y la espalda, así como al toser o estornudar. Si la fractura es múltiple, es decir, implica más de una costilla, puede causar una movilidad anómala de éstas dando lugar a una respiración paradójica (movimiento torácico anormal al respirar). Los síntomas de una fisura costal pueden variar en función del tipo y la gravedad de la lesión. El síntoma más común es el dolor en la zona torácica que aumenta con el movimiento o la respiración.
Cuando se tiene una costilla rota, se comprende rápidamente la importancia de estos huesos en nuestro sistema respiratorio. Mientras se camina, es posible que se experimente dolor debido a que la actividad física incrementa la frecuencia respiratoria, lo que puede causar molestias en la zona de la costilla rota.
Diagnóstico
El diagnóstico final lo llevará a cabo el médico a través de una radiografía en la que se puedan apreciar las discontinuidades óseas. En el caso de no apreciarse fracturas en la imagen, se repetirá entre los 2-3 próximos días como control, ya que en la primera radiografía puede no presentar señales claras. El proceso diagnóstico combina la historia clínica, la exploración física y, cuando es necesario, el apoyo de estudios por imagen o pruebas funcionales.
- Historia clínica (anamnesis): se recaba la información sobre el origen del dolor.
- Exploración física y funcional: mediante la inspección, palpación, pruebas ortopédicas y neurológicas, el profesional puede identificar con mayor precisión la estructura o sistema afectado.
- Estudios por imagen: cuando hay sospecha de una causa estructural o patología subyacente más grave.
- Radiografía de tórax o parrilla costal: útil para detectar fracturas costales, desviaciones torácicas, o confirmar el estado óseo.
- Tomografía computarizada (TC): mayor sensibilidad que la radiografía para lesiones óseas finas o en zonas difíciles de visualizar.
- Resonancia magnética (RMN): ideal para ver los tejidos blandos como el cartílago costal, músculos intercostales, médula espinal o hernias discales torácicas que puedan causar dolor referido.
- Ecografía musculoesquelética: permite visualizar los tejidos blandos superficiales, hematomas, roturas musculares o bursitis costales.
- Pruebas complementarias según sospecha clínica: Análisis de sangre, Electrocardiograma (ECG), Pruebas de función pulmonar, Gammagrafía ósea.

Tratamiento y Recuperación
El tratamiento de una fisura costal depende del tipo y la gravedad de la lesión. En la mayoría de los casos, se recomienda guardar reposo y evitar actividades que ejercen tensión sobre la costilla. Debemos mantener estos hábitos durante 3-6 semanas, para evitar empeorar la dolencia. La recuperación de una costilla rota suele tomar entre 6 a 12 semanas, aunque en algunos casos puede extenderse hasta 16 semanas o más. Las fisuras o fracturas simples suelen curarse más rápidamente que las fracturas múltiples o desplazadas.
El tratamiento fundamental para las fracturas de costilla incluye la fisioterapia respiratoria. La rehabilitación de una fisura de costilla se realiza mediante el reposo y el alivio del dolor, facilitando respiraciones profundas y ejercicios espirométricos más formales. A lo largo de este periodo podemos realizar fisioterapia respiratoria para evitar el cúmulo de secreciones y recuperar la capacidad pulmonar. Una vez el hueso se haya consolidado por completo, podemos comenzar a tratar la zona lesionada en nuestro centro de rehabilitación. Relajaremos y estimularemos la musculatura adyacente como el diafragma y realizaremos ejercicios activo-asistidos para ganar mayor expansión torácica y mayor capacidad pulmonar. Asimismo, guiaremos al paciente mediante estímulos para que conozca que zonas debe expandir y proporcionaremos pautas sobre cómo realizar la inspiración y espiración, y cuántas veces realizar estas acciones.
En cuanto a la actividad física, los médicos no la catalogan como una contraindicación para la recuperación total de la costilla rota. La Dirección General de Tráfico no proporciona indicaciones específicas sobre cómo conducir después de sufrir una fractura de costilla, ya que las costillas no pueden inmovilizarse con dispositivos como escayolas o collarines.
Una contusión en la zona costal puede ocurrir tras una caída o un golpe en el área del pecho. Este tipo de lesiones puede causar dolor que se extiende entre tres y seis semanas. Es posible que, para mejorar el dolor, se recurra al uso de analgésicos. Además, la fisioterapia puede ser una opción para mejorar la capacidad pulmonar y acelerar la recuperación.
Fisioterapia en la recuperación
La fisioterapia es una potente herramienta en el proceso de recuperación de una fisura costal, reduce el dolor, la hinchazón, mejora la movilidad, fortalece los músculos propios de la caja torácica y acelera los procesos fisiológicos que llevan a la resolución de la patología. El fisioterapeuta puede utilizar diversas técnicas, como terapia manual, técnicas de calor o frío, estiramientos y ejercicio terapéutico. El tratamiento de fisioterapia va a depender tanto de la causa subyacente como del estado del paciente. La fisioterapia no sólo trata el dolor costal de manera efectiva, sino que también aborda sus causas subyacentes y previene recurrencias. El abordaje fisioterapéutico debe ser individualizado, teniendo en cuenta el origen del dolor (traumático, inflamatorio, neurológico, postural, respiratorio, etc.), la edad del paciente, el nivel de actividad física y la presencia de otras patologías que puedan interferir.
Las intervenciones en fisioterapia pueden abarcar:
- Terapia manual: Movilizaciones costovertebrales y costotransversas, masoterapia y liberación miofascial, tratamiento de puntos gatillo miofasciales, técnicas de estiramiento pasivo.
- Agentes físicos y electroterapia: TENS, Diatermia, Bomba diamagnética.
- Ejercicios de respiración: para restaurar una respiración diafragmática y costal eficaz, aumentar la expansión de la caja torácica y mejorar la oxigenación.
- Estiramientos: para mantener la flexibilidad y movilidad de la musculatura intercostal y la caja torácica.
- Movilidad activa: inclinaciones torácicas, rotaciones suaves de tronco, círculos con los hombros y movilidad escapular sincronizada con la respiración.
- Vendaje neuromuscular: aplicación de cintas especiales para proporcionar soporte y aliviar el dolor.
- Reeducación postural y ejercicio terapéutico: corrección de la postura, educación ergonómica, fortalecimiento de CORE y musculatura estabilizadora torácica, ejercicios funcionales.
FRACTURAS DE COSTILLAS - Todo lo que necesita saber
Otras Condiciones Relacionadas
Pectus Excavatum (Tórax en Embudo)
El pectus excavatum consiste en que las costillas y el esternón (hueso central del pecho) crecen hacia dentro, generando una deformación visible en el centro del pecho. Esto da al pecho un aspecto ahuecado o cóncavo; por eso, esta afección también se conoce como "pecho en embudo" o "pecho hundido". Puede ser leve o grave. Cuando es grave, puede haber problemas con el corazón y los pulmones. Hay niños que nacen con esta afección. Otras veces no hay signos de ella hasta la pubertad. Los casos leves suelen ser muy poco visibles. Pero los casos graves de pectus excavatum pueden crear una profunda hendidura en el pecho que puede ser más profunda en uno de los lados del cuerpo. Las costillas pueden sobresalir en un lado del pecho. Otras veces, sobresalen las costillas inferiores. Es lo que se conoce como costillas ensanchadas y puede hacer que los niños más pequeños parezcan ser barrigones.
Síndrome de la Costilla Deslizante
El síndrome de la costilla deslizante se refiere a dolor en la parte inferior del pecho o en la parte superior del abdomen, el cual se puede presentar cuando sus costillas inferiores se mueven un poco más de lo normal. Este síndrome usualmente ocurre en la 8va. a la 10ma. costillas (también conocidas como costillas falsas) en la parte inferior de su caja torácica. Estas costillas no están conectadas con el hueso del pecho (esternón). Un tejido fibroso (ligamentos), conecta a estas costillas entre sí para ayudarlas a mantenerse estables. Cuando las costillas se desplazan, presionan los músculos, nervios y otros tejidos circundantes. Esto ocasiona dolor e inflamación en la zona. El dolor usualmente desaparece en unas cuantas semanas. El tratamiento se enfoca en aliviar el dolor.
