El hígado es un órgano vital en la producción porcina, desempeñando roles cruciales en la digestión, el metabolismo y la desintoxicación.
Función Clave del Hígado en Porcicultura
El hígado es un órgano clave en porcicultura, ya que desempeña un papel fundamental en la digestión del alimento, en el metabolismo, y en la eliminación de toxinas y productos secundarios de los procesos digestivos y metabólicos. Metabolismo: Participa en el metabolismo de los carbohidratos, las proteínas y las grasas, entre otros. Síntesis de proteínas: Este órgano produce proteínas que son esenciales para la coagulación de la sangre, el transporte de oxígeno y la reparación de los tejidos.
En producción porcina, el hígado es un órgano clave por las diversas razones, pero existen dos que cabe destacar. Primero, es un órgano fundamental para asegurar el rendimiento productivo: el hígado en condiciones fisiológicas óptimas es esencial para asegurar un buen rendimiento del animal, ya que los cerdos con hígados sanos realizan una mejor digestión, un metabolismo más eficiente y tienen una mayor capacidad para eliminar toxinas. Esto se traduce en un mayor crecimiento, una mejor conversión alimenticia y una reducción del riesgo de enfermedades, dado que también es un órgano encargado de sintetizas efectores inmunes.

Características Generales del Hígado Porcino
Aquí las características generales del hígado de los cerdos o porcinos:
| Parte | Característica |
|---|---|
| Peso | 1 - 2 kg aproximadamente |
| Forma | Irregular |
| Lóbulos | Cuatro lóbulos: Dos laterales y dos centrales. Prolongación caudada. |
| Tejido Interlobular | Gran cantidad de tejido interlobular que le da un aspecto moteado. |
| Relación con el Riñón Derecho | Sin impresión |
| Fisura Umbilical | Entre lóbulos centrales |
| Escotadura Esofágica | Ancha y profunda |
| Vesícula Biliar | Piriforme, entre lóbulos centrales. |
| Colédoco | Se abre en papila a 5 cm del píloro |
| Relación con la Vena Cava Posterior | Casi del todo encajada |
| Color | Pardo rojizo. Lobulado. No es friable. |
| Ligamentos | Coronario; Falciforme y redondo |
En el cerdo, el hígado está compuesto de cuatro lóbulos, dos laterales y dos centrales, de prolongación caudada. Contiene gran cantidad de tejido interlobular, por lo que tiene un aspecto ligeramente moteado. Su importancia en producción porcina es innegable, ya que del hígado depende la producción de proteína, es decir, de carne. El hígado toma parte del metabolismo de glúcidos, lípidos y proteínas e interviene en la producción de factores de la coagulación.

Factores que Afectan la Salud Hepática
Una alimentación equilibrada y adecuada es esencial para la salud hepática. Los cerdos necesitan una dieta que les proporcione todos los nutrientes, en calidad y cantidad adecuada, para evitar que se produzcan alteraciones metabólicas. Diversos microorganismos, bacterianos y víricos, pueden multiplicarse en el hígado y causar hepatitis de distinto grado, dañando el hígado. La exposición a contaminantes, como los metales pesados, puede dañar el hígado. También contaminantes que puedan estar presentes en algunos ingredientes de la dieta, que no se metabolizan y se acumulan en las vacuolas hepáticas. Las micotoxinas tienen una importancia significativa como contaminantes del alimento potencialmente hepatotóxicos, como por ejemplo las aflatoxinas.
Mejorando la Salud Hepática: Pronutrientes
Para mejorar la salud del hígado de los cerdos, se pueden tomar medidas relacionadas con el control de los factores previamente descritos. Sin embargo, no siempre es sencillo anticiparse a los posibles desafíos hepáticos, dada la multitud de los mismos. Los pronutrientes son moléculas de origen botánico que, mediante un mecanismo de acción metagenético, inducen en las células diana un incremento en la traducción de RNA a proteínas funcionales específicas. Estos principios activos naturales son de especial interés, ya que no solo previenen las lesiones en el hígado, sino que recuperan su funcionamiento tras la afectación por un determinado desafío. Como los pronutrientes son capaces de estimular la regeneración de los hepatocitos y, por tanto, reactivar la actividad fisiológica del hígado tras un desafío, su suplementación en el alimento permite paliar los efectos producidos por sustancias tóxicas y recuperar los parámetros productivos normales después de la afectación. Estos efectos se han visto reflejado en diversos ensayos realizados, tanto en condiciones de campo como experimentales alrededor del mundo. Respecto al peso, los animales a pesar de comenzar la prueba con un peso casi idéntico, al cabo de 28 días obtuvieron 370 gramos aquellos suplementados con pronutrientes acondicionadores hepáticos, comparados con el control.
Tecnologías para la Salud Hepática
Los productores de porcino, además de controlar los principales factores capaces de alterar la integridad hepática, cuentan con tecnologías basadas en pronutrientes acondicionadores hepáticos como herramienta para garantizar una estructura y funcionalidad hepática optimas.
Hígado bovino
Resumen del Sistema Digestivo del Cerdo y el Rol del Hígado
El sistema digestivo del cerdo es apropiado para raciones completas en base a concentrados que generalmente se alimentan. Todo el tracto digestivo es relativamente sencillo en cuanto a los órganos que están involucrados, los cuales están conectados a través de un tubo músculo-membranoso que va de la boca al ano. El intestino delgado es el lugar principal de absorción de nutrientes, y está dividido en tres secciones. La primera sección es el duodeno. El duodeno tiene aproximadamente 12 pulgadas de largo y es la porción del intestino delgado con los conductos hacia el páncreas y el hígado (vesícula biliar). El páncreas está involucrado con las excreciones de exocrina y endocrina. Esto significa que el páncreas es responsable de la secreción de insulina y glucagón, en respuesta a los niveles altos o bajos de glucosa en el cuerpo. Las enzimas digestivas segregadas se descomponen (hidrolizan) en proteínas, grasas, y carbohidratos en el quimo. Además del páncreas que segrega hacia el duodeno, la bilis que se guarda en la vesicular biliar y es producida por el hígado, también es segregada. Las sales biliares, que son la porción activa de la bilis en el proceso de digestión, ayudan principalmente en la digestión y absorción de grasa, pero también ayudan con la absorción de vitaminas solubles en grasa y facilita la lipasa pancreática en el intestino delgado. Una vez que el quimo pasa a través del duodeno, el proceso de digestión está en pleno desarrollo. Después de salir del duodeno, ingresa a la parte media del intestino delgado, el yeyuno. Esta porción del intestino delgado involucra tanto la descomposición de nutrientes así como el inicio de la absorción de nutrientes. La absorción de nutrientes continúa hacia la sección final del intestino delgado, el íleon. La mucosa está compuesta por proyecciones que parecen dedos llamadas vellosidades, las cuales a su vez contienen más microproyecciones llamadas microvellosidades. Los aminoácidos y las azúcares simples son descargados en la membrana del borde cuticular, son absorbidos primero por las microvellosidades, luego por las vellosidades, y después pasan al sistema circulatorio. Los aminoácidos y los azúcares simples absorbidos van directamente al hígado vía la vena portal.
Sustancias Hepatotóxicas y Soluciones Naturales
En la actualidad, las sustancias hepatotóxicas suponen uno de los principales peligros para el sector de producción y alimentación porcina en materia de seguridad alimentaria, debido a los efectos directos sobre la producción, y los indirectos, como la presencia de tóxicos en tejidos animales. Sus efectos tóxicos dependen de la dosis ingerida, la duración de la exposición, la interacción con otras sustancias tóxicas y la susceptibilidad genética del individuo. Una solución para combatir restaurar la fisiología del hepatocito es el uso de extractos vegetales que contienen sustancias activas con actividad hepatoregeneradora, capaces de restablecer la funcionalidad de las células hepáticas tras el contacto con sustancias hepatotóxicas. Algunas plantas cuya actividad hepatoregeneradora ha sido estudiada son la malva blanca (Sida cordifolia), la alcachofa (Cynara scolymus), el cilantro (Coriandrum sativum), entre otros. Dichas especies vegetales contienen determinadas moléculas activas, llamadas pronutrientes, capaces de estimular la regeneración de los hepatocitos y, por tanto, reactivar la actividad fisiológica del hígado.
