La harina de espelta blanca ecológica de El Granero se obtiene a partir de la molienda de espelta cultivada de forma orgánica. Esta harina contiene gluten y se utiliza para la elaboración de panes, bizcochos, repostería, bechamel, rebozados y otras preparaciones culinarias.
Se usa como sustituto de la harina de trigo para hacer panes, bizcochos, bechamel, rebozados y otras preparaciones de repostería o cocina general.

Para su conservación, es importante mantenerla en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Propiedades y usos de la harina de espelta blanca
- Alérgenos: Contiene gluten. Puede contener trazas de soja, sésamo y frutos secos.
- Versatilidad: El aroma es bueno y esta harina funciona muy bien en todo tipo de recetas, desde panes hasta bechamel.
ESPELTA: BENEFICIOS Y PROPIEDADES DE UN CEREAL ANTIQUÍSIMO. JOSE BLESA. NUTRICIONISTA DEPORTIVO.
Recetas con harina de espelta: la tarta Tatin de manzana
La tarta Tatin debe su nombre a las hermanas Tatin, Stéphanie Marie y Geneviève Caroline, naturales de Lamotte-Beuvron, departamento de Loir et Cher, en el centro de Francia, y herederas de una familia de panaderos y hosteleros.
Ingredientes para la Tarta Tatin
- 4-5 manzanas reineta, según tamaño (o Granny Smith)
- 120 g de mantequilla
- 160 g de azúcar (o cantidad equivalente de vuestro edulcorante sólido favorito)
- 1-2 limones
- 250 g de harina floja
- 125 g de mantequilla fría
- 60 g de agua fría
- 1 pellizco de sal

Preparación de la masa quebrada
Para hacer la base de la tarta tatin seguimos las instrucciones de las masas quebradas. Una vez hecha la masa, hacemos una torta con ella, la envolvemos bien en plástico y la dejamos reposar 30 minutos como mínimo, en un sitio fresco si no estamos en invierno.
Mezclar harina y sal. Coger buenos trozos de mantequilla y amasarlos vigorosamente. Estirar la masa lo más fina posible, ponerla sobre las manzanas, cortar lo que sobre alrededor y cubrir el molde con una tapa que no toque la tarta.
El caramelo y las manzanas
Debemos usar un molde o cazuela que no sea excesivamente hondo y que luego nos permita darle la vuelta a la tarta con relativa comodidad. Ponemos la mantequilla y el azúcar en el molde, y calentamos a fuego vivo. Seguimos hasta que el azúcar empiece a caramelizarse; no debe oscurecerse mucho, hay que tener cuidado con esto porque incluso después de apagar el fuego el azúcar continúa caramelizándose un poco por el calor acumulado en la cazuela. Así que mejor quedarse un pelín cortos, yo lo prefiero al menos. Dejamos templar el caramelo y reservamos.

Pelamos y descorazonamos las manzanas, las rociamos con zumo de limón y las cortamos en cuartos o en mitades, que iremos colocando sobre el caramelo templado, bien apretujados porque en la cocción la manzana merma y no queremos que la tarta nos quede con feos huecos entre medias. Colocaremos los pedazos con el corte hacia arriba o hacia el lateral, para que al darle la vuelta a la tarta se vea la cara redonda de los gajos. Cuanto mayor tamaño tienen los trozos de manzana más manzana eres capaz de meter en una sola capa, que es como se debe hacer.
Los pedazos de manzana hay que colocarlos muy juntos, intentad apretarlos lo más posible para que no dejen huecos al reducirse durante la cocción. Si vais a hacer la masa quebrada casera, usad una mantequilla decente. Y también usadla en el relleno.
Montaje y cocción
Cuando hayamos puesto toda la manzana que nos cabe en el molde, pasamos a poner la masa por encima. Estiramos la masa quebrada con un rodillo hasta un grosor de unos 3-4 mm, más bien gordota, y cortamos un círculo un poco más grande que el molde (o dejamos el borde tal cual si la hemos dejado muy redondita). Podemos estirar la masa sobre un papel para colocarla con más comodidad sobre la tarta. Con cuidado la trasladamos y la colocamos por encima de las manzanas. Despegamos el papel y la remetemos entre las manzanas y la pared del molde, ajustándola lo mejor que podamos. Aunque lo suyo es que la cosa quede más bien basta. Que no se nos olvide, por último hacemos un pequeño corte en el centro de la masa quebrada para que salga el vapor de la cocción.

Metemos el molde en el horno caliente a 180º (con aire) / 200º (sin aire) y la cocemos por lo menos 30 minutos. La tarta tatin de manzana está hecha cuando la masa quebrada esté dorada y el caramelo empiece a salir por los bordes. Cocer con calor arriba y abajo.
Si al cabo de la media hora de cocción la masa no está muy doradita podemos apagar el horno normal y conectar el grill cinco minutos, para que se tueste la masa quebrada. La masa debe quedar relativamente tostada para que esté más firme, porque si la masa está blandita al darle la vuelta a la tarta esta se os desbaratará, las paredes se abrirán y la tarta quedará como si os hubierais sentado encima.
Cómo dar la vuelta a la Tarta Tatin
Sacamos la tarta, le ponemos encima una fuente o plato de servir que deberá ser más grande que el molde y con mucho cuidado de no quemarnos, usando trapos o manoplas de horno, le damos la vuelta al conjunto. Una vez terminado, invertir el molde de manera que la parte superior se convierta en la inferior. No se debe esperar a que se enfríe la tarta tatin casera para darle la vuelta, porque el caramelo debe estar bien fluido para que el conjunto se despegue sin convertirse en un desastre.
Realmente darle la vuelta cuando aún quema es la única complicación real que tiene esta tarta tatin de manzana. Las asas no son estrictamente imprescindibles, pero ahorran disgustos sobre todo si la tarta es de cierto tamaño y eres un alfeñique como yo.

Para darle la vuelta elegid un plato grande o fuente que tenga cierta hondura, no valen los stands para tartas a no ser que tengan un buen reborde, pues la cantidad de almíbar que se forma con el juguillo de las manzanas y el caramelo es considerable y si ponéis un plato muy plano se os rebosará y lo pondrá todo perdido. La tarta tatin se puede tomar a temperatura ambiente, pero templada está de muerte.