Cómo apagar correctamente las brasas de una barbacoa

Tan importante como preparar una parrillada excelente, es saber cómo apagar una barbacoa. Es importantísimo asegurarse de que las brasas estén bien apagadas, para evitar accidentes o quemaduras no deseadas. Y es fundamental dejarlo todo correctamente para mantener la parrilla en buen estado y para no llevarse sorpresas desagradables. Por eso, hoy no vamos a hablar de carnes ni de cómo preparar asados, sino de cómo terminar con la parrilla.

Las brasas tardan mucho en apagarse e incluso cuando parece que ya están extinguidas, guardan muchísimo calor. ¿Qué podemos hacer entonces para apagarlas con total seguridad?

Lo principal es apagar las brasas. Y sobre todo, asegurarse de que están bien apagadas.

La seguridad comienza con el lugar donde coloca la parrilla. Colóquela siempre sobre una superficie plana y estable para evitar que se vuelque. Mantenga alejada la parrilla de su casa, el garaje o cualquier material inflamable, como arbustos o barandillas de terraza. Evita las ramas que sobresalgan y nunca utilices la parrilla en un balcón o debajo de un alero. Estas precauciones reducen el riesgo de incendios accidentales y garantizan una ventilación adecuada. Si vas a asar al aire libre, elige un lugar con mucho espacio abierto.

Diagrama de seguridad para colocar una barbacoa lejos de materiales inflamables

El equipo de protección es imprescindible al manipular una parrilla de carbón. Use zapatos cerrados para proteger sus pies de las quemaduras causadas por superficies calientes o brasas que caen. Evite la ropa suelta que pueda incendiarse. Los guantes o manoplas aislantes son esenciales para manipular de forma segura las partes calientes de la parrilla o las brasas. Manténgase siempre alerta y manténgase a una distancia segura de la parrilla mientras trabaja.

Métodos seguros para apagar las brasas

Existen varias formas efectivas de asegurarse de que las brasas queden completamente apagadas y frías antes de manipularlas o retirarlas.

1. Usar la tapa de la parrilla

Si la parrilla tiene tapa, dejarla puesta es la mejor opción. Es la forma más eficaz y sencilla de apagar el fuego sin utilizar ningún otro elemento externo. Al consumirse el oxígeno, el fuego se ahoga.

El primer paso para aprender a apagar un incendio en una parrilla de barbacoa es cerrar la tapa y las rejillas de ventilación. Al hacer esto, corta el suministro de oxígeno, que es esencial para que el fuego siga ardiendo. Sin oxígeno, el carbón comenzará a arder y finalmente se apagará. Este paso no solo ayuda a apagar las brasas por completo, sino que también reduce el riesgo de que las brasas sueltas provoquen un incendio.

Tip: Nunca deje la parrilla sin supervisión durante este proceso.

2. Utilizar un recipiente de metal con tapa

Si la parrilla no tiene tapa, puedes utilizar un recipiente de metal con tapa, tipo cubo. Pon las brasas dentro, tápalo y espera a que se consuma el oxígeno y que las brasas se enfríen.

3. Emplear tierra o arena

También puedes apagar la parrilla con tierra o arena. Esta es la opción más adecuada si necesitas apagar el carbón rápidamente sin tener que usar agua. La arena o la tierra son materiales ignífugos con los que puedes tapar el carbón. Igual que con la tapa, la arena ahogará el carbón y lo apagará. Si quieres hacerlo aún más rápido, haz las dos cosas: agrega tierra o arena y tapa el asador.

4. El método del agua (con precauciones)

Si tienes mucha prisa, puedes apagarlas con agua, aunque es mejor no apagar el fuego con agua. Para ello, te vamos a contar un truco a la hora de apagar las brasas con agua, con seguridad.

Nuestro truco para apagar las brasas y no generar cenizas que luego vuelan, manchan la ropa y todo lo que está alrededor, es el siguiente: Junta toda la brasa en un recipiente de metal o en la misma barbacoa, quítale la parrilla de metal para que te quede a la vista las brasas. Moja una tela o paño absorbente, del tamaño de la superficie de las brasas y ponlo encima de las brasas. Inmediatamente con una regadera con rociador ve echando el agua lentamente hasta que deje de salir vapor. De esta forma, se apaga bien las brasas y no hace cenizas.

Importante: Echar agua sobre brasas calientes puede generar vapor y salpicar cenizas. Ten cuidado al aplicar agua sobre el carbón caliente para evitar lesiones incómodas causadas por el vapor o llamaradas repentinas. Tampoco te pares cerca de la parrilla cuando apliques agua y no apliques el agua directamente sobre las brasas calientes.

Infografía mostrando los pasos para apagar brasas con agua de forma segura

Si las brasas aún están calientes, puedes agregar agua para enfriarlas. Para mayor seguridad, retira con cuidado la rejilla de la parrilla antes de verter el agua. Utiliza una manguera de jardín o un balde y revuelve la mezcla para garantizar un enfriamiento uniforme. Utiliza siempre guantes y ropa protectora durante este paso.

Una vez que hayas agregado el agua, revuelve bien las brasas para asegurarte de que no queden brasas encendidas. Las brasas inactivas pueden volver a encenderse si no se extinguen por completo. Usa una herramienta de metal para mezclar las brasas y las cenizas, y verifica si quedan restos de calor. Si encuentras puntos calientes, repite el proceso de enfriamiento hasta que todo esté completamente frío.

Qué hacer con el carbón y las cenizas usadas

Una vez que el carbón y las cenizas están completamente fríos (espera un par de horas), entonces ya puedes manipularlos. Lo más adecuado es que lo guardes en bolsas de basura.

La eliminación adecuada de las cenizas de carbón es necesaria para proteger el medio ambiente y el área donde cocina. Una vez que las cenizas estén completamente frías, envuélvalas en papel de aluminio antes de tirarlas a un bote de basura exterior no combustible. También puedes optar por utilizar las cenizas en abono o fertilizantes para ayudar a estimular el crecimiento de las plantas. Sin embargo, debes investigar bien cómo hacerlo, ya que no todos los ingredientes del carbón vegetal ayudan a descomponer la materia orgánica.

Tip: Nunca deseche cenizas calientes o ardientes, ya que esto puede provocar incendios o dañar los contenedores de basura.

Imagen de cenizas de barbacoa enfriadas y listas para desechar

Cómo almacenar el carbón sobrante para usarlo en el futuro

El carbón sobrante sigue siendo valioso si se almacena adecuadamente y puede ayudarle a ahorrar dinero en la compra de carbón nuevo. Por eso le recomendamos que no moje el carbón caliente en agua: es posible que desee reutilizar el que se quemó parcialmente.

Después de haber apagado el fuego, coloque una hoja de papel de aluminio sobre la mesa junto a la parrilla. Utilice las pinzas de metal para sacar los trozos de carbón que aún estén en buen estado (asegúrese de que se hayan enfriado lo suficiente antes de hacer esto). Guárdelos en un recipiente hermético o en una parrilla para usarlos más adelante. Asegúrese de colocar la capa de carbón nuevo sobre las brasas viejas para que comiencen a arder primero y ayuden a que las brasas viejas ardan mejor.

Para mantener el carbón reutilizable en buenas condiciones, guárdelo adecuadamente. Use un recipiente hermético y seco para evitar que la humedad arruine el carbón. El carbón húmedo no se enciende fácilmente y puede producir humo excesivo. Un recipiente de metal con una tapa hermética funciona mejor, ya que es duradero y resistente al fuego. Guarde el recipiente en un lugar fresco y seco, lejos de cualquier material inflamable.

Limpieza de la parrilla

La limpieza de la parrilla es fundamental. Básicamente, el truco es aprovechar cuando aún tenga algo de temperatura, para añadir un ácido como el vinagre y frotar con un estropajo metálico. Quedará como nueva y te alegrarás de haberlo hecho cuando te enfrentes a tu siguiente barbacoa.

Limpiar la parrilla después de cada uso la mantiene en óptimas condiciones y garantiza mejores resultados de cocción. Comience por quitar cualquier residuo visible de la rejilla de cocción. Sumerja la rejilla en agua tibia con jabón para aflojar los residuos persistentes. Mientras se remoja, limpie el fondo de la parrilla y la tapa con una esponja y agua jabonosa. Enjuague bien todas las piezas y séquelas antes de volver a montarlas. Para el exterior, utilice un detergente suave o un limpiacristales para limpiarlo. Limpiar la parrilla mientras aún está tibia facilita el proceso y evita que los residuos de comida se endurezcan.

TE AYUDO a LIMPIAR la PARRILLA de MANERA CORRECTA

Errores comunes que se deben evitar

Nunca deje su parrilla de carbón sin supervisión, especialmente si hay niños o mascotas cerca del jardín. El incendio más inesperado puede comenzar en una fracción de segundo y toda la comida puede quemarse. Procure permanecer cerca de la parrilla y tenga a mano un extintor o un balde de arena en caso de emergencia.

Si no es agua, no intentes usar ningún otro líquido para apagar el carbón; solo hará que arda más y eso no es lo que quieres. Si usas líquido inflamable, el carbón también puede desprender una cantidad de humo poco saludable, que no es lo que quieres. Si por descuido aplicas un líquido inflamable al carbón abierto, asegúrate de tener un extintor cerca para frenar las llamaradas.

Nunca se puede ser demasiado cuidadoso con el fuego, e incluso después de haberlo apagado, se debe inspeccionar minuciosamente para ver si quedan puntos calientes y hacer lo que sea necesario (apagarlos). Además, dejar el punto caliente sin supervisión puede dañar las superficies de la parrilla y, por lo tanto, reducir la vida útil de la misma.

Tip: Mantenga siempre un extintor de incendios cerca para emergencias.

Imagen de un extintor de incendios junto a una barbacoa

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