Si siempre has querido saber cómo hacer mayonesa casera, lo intentaste varias veces, pero se te cortaba, ¡esta es tu receta! Al principio, a muchos se les cortaba, pero tras muchos intentos, se consigue hacer mayonesa con la batidora y que no se corte.
Esta es la salsa base de toda mayonesa casera, una vez que ya aprendas a hacerla puedes sumarle todas las variaciones que se te ocurran.
Para prepararla tan solo necesitamos cuatro ingredientes y 5 minutos de tiempo. Con eso solo se obtiene una mayonesa muchísimo mejor que la que se compra en el supermercado.

3 puntos clave para que nunca se corte
Hay varias cosas que se deben aprender y que son el secreto para hacer mayonesa casera con la batidora y que no se corte nunca:
- El recipiente: hay que usar un vaso o jarra del mismo ancho que la batidora. El truco está en que al ser el vaso estrecho el aceite baja lentamente, lo que ayuda a incorporarlo a la emulsión progresivamente.
- Vinagre o limón: hay que utilizar siempre un poco de vinagre o limón desde el principio. Aparte de darle un toque de sabor, es un ingrediente clave para facilitar la emulsión.
- Huevo a temperatura ambiente: el huevo tiene que estar a temperatura ambiente. Para ello conviene sacarlo de la nevera con bastante antelación y, además, dejar que se atempere junto con el aceite un rato.
✅ Como hacer una MAHONESA o MAYONESA CASERA con batidora fácil y rápido, explicado por Jordi Cruz
Ingredientes
Para una mayonesa casera para 4 personas, necesitarás:
- 1 huevo mediano
- 125 ml de aceite de girasol (o una mezcla de aceite de girasol y un chorrito de aceite de oliva)
- 1 cucharada de vinagre (o zumo de limón)
- 1/2 cucharadita de sal (más o menos al gusto)
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon (opcional)

Elaboración paso a paso
Aquí está la receta infalible de mayonesa casera:
- En un tarro o bote cuyo diámetro sea muy similar al del cabezal de tu batidora de mano, añade el huevo, la sal, el vinagre o zumo de limón y unos 50 ml del aceite de oliva. Si tienes el bote propio de la batidora perfecto. El tema del diámetro es importante para que los ingredientes circulen bien por las cuchillas y la mayonesa no se corte. Si utilizas mostaza, añádela ahora.
- Vierte el aceite de girasol poco a poco, haciendo que baje por una de las paredes del vaso o jarra, para que no se mezcle demasiado con el huevo. Si el huevo estaba frío, deja reposar un rato el aceite y el huevo juntos para que adquieran la misma temperatura.
- Coloca la batidora bien recta dentro del vaso y que llegue al fondo. Empieza a mezclar a velocidad media-baja, sin mover ni un milímetro la batidora. El aceite irá bajando poco a poco conforme se va emulsionando.
- Cuando tengas una mayonesa espesa y la batidora haya cambiado de ruido, mueve lentamente la batidora de abajo hacia arriba para incorporar un poco de aire y mezclar los posibles restos de aceite que se hayan quedado en la superficie. Repítelo varias veces.
- ¡Y listo! ¡Buen provecho!

Sugerencias, trucos y consejos importantes
Seguridad alimentaria con huevo crudo
¡Ojo… Muy importante: hay que prestar mucha atención a los consejos de conservación, ya que al llevar huevo crudo es muy fácil que se contagie de salmonella. La mayonesa casera se hace con huevo crudo, y ahí es donde entra el enemigo silencioso: Salmonella, un bichito que no queremos en nuestras vidas ni en nuestras comidas.
Para reducir riesgos, se recomienda usar huevos pasteurizados. ¿Qué son? En muchos supermercados ya venden los huevos pasteurizados, ¡búscalos! Si el huevo está sucio, lava con agua y jabón neutro la cáscara del huevo para desinfectarla, justo antes de utilizarlo (y no antes). Con ello evitarás contaminar el huevo con los restos de suciedad de la cáscara. Cabe remarcar que es justo antes de usar, pues no es recomendable lavar los huevos y luego guardarlos en la nevera.
Alternativas al huevo
Si no quieres usar huevo crudo, aquí te dejamos otra receta de mayonesa con huevo duro, donde el huevo ya está cocido y no hay riesgo de nada raro. La textura es un poquito más densa, pero igual de rica.
También puedes sustituir el huevo por 75 ml de leche entera a temperatura ambiente para una mayonesa sin huevo, o probar la lactonesa, ideal si tienes intolerancia o alergia al huevo.
Consejos adicionales
- El aceite: Cuanto más aceite añadas, más se espesará la mayonesa, pero tiene un límite y si te pasas se cortará. A la hora de elegir el aceite para esta mayonesa casera, debes tener en cuenta pura y exclusivamente tus gustos. Puedes usar solo un aceite neutro como es el aceite de maíz o aceite de girasol o, como a muchos les gusta: mezclarlo con aceite de oliva.
- Movimiento de la batidora: Es muy importante mantener la batidora lo más recta posible para que el aceite se incorpore poco a poco. Recién cuando haya emulsionado se puede mover con la batidora para integrar todo y volver a batir.
- Adiciones de sabor: Un poco de cúrcuma o pimentón dulce le da un toque de color. Otra cosa que se le puede agregar es un poco de miel y mostaza a la antigua o mostaza de Dijón, y ¡uf! No saben el aderezo rico que queda. A esa mezcla pueden ponerle un poco de tomillo o eneldo frescos.

¿Cómo preparar mayonesa casera en licuadora?
Si lo que tienes es una licuadora o batidora de vaso, aquí te explico cómo preparar mayonesa casera en licuadora: Primero añades el huevo, la mostaza, el vinagre y la sal y pones a batir. Mientras bate, abres la tapadera y vas añadiendo poco a poco el aceite.
Conservación de la mayonesa casera
Si no vas a consumir la mayonesa casera en el momento, guárdala enseguida en el frigorífico en un recipiente cerrado bien limpio y consumir al día siguiente o como mucho dentro de dos días. La mayonesa casera dura de 2 a 3 días en la heladera, así que no conviene hacer mucha cantidad así no se desperdicia.
La mejor forma de guardarla es en un tarro de cristal con tapa hermética y conservarla en la nevera. Aguantará bien unos 2 a 3 días. Eso sí, al llevar huevo fresco, lo ideal es consumirla cuanto antes para disfrutar al máximo de su sabor.
Otras salsas especiales a base de mayonesa
Prueba otras salsas que podrás hacer a partir de una mayonesa casera, como la salsa rosa, la salsa tártara o la salsa ranchera. Otra salsa clásica derivada de la mayonesa es el alioli, con su sabroso toque de ajo. Una versión vegana y colorista que te va a encantar es la mayonesa de calabacín. ¿Y una mayonesa con tofu? Es otra opción apta también para veganos y llena de sabor.