En Cartagena se come la mar de bien. Si tienes buen paladar, sabrás que no hemos escogido las palabras a la ligera. La misma riqueza que se esconde en las calles de Cartagena se puede saborear también en sus platos típicos. Como su historia, la cocina tradicional de Cartagena es milenaria y se remonta a sabores romanos, fenicios y árabes. Cartagena tiene dos mares y eso en la mesa se nota; en los fogones cartageneros se cocina con todo lo bueno del mar y del campo, con especies propias e ingredientes sorprendentes y de calidad.

La esencia de la cocina cartagenera
Si algo define a la gastronomía de Cartagena, son los productos frescos y abundantes que enriquecen la dieta mediterránea. La comida típica de la provincia se basa sobre todo en productos del mar y del campo, materias primas de calidad que harán que te cueste elegir un solo plato de entre toda su oferta culinaria. Esta seña de identidad caracteriza a la cocina de fusión típica de Cartagena y forma parte de su riqueza culinaria. Una cosa está clara: lo que comas en esta zona no lo encontrarás en ningún otro lugar.
Platos estrella: del mar a la huerta
Cuando hablamos de la gastronomía de Cartagena, hay dos platos estrella que acaparan toda la atención. El pulpo preparado a la cartagenera es uno de ellos, caracterizado por ser un pulpo pequeño de roca. En las fiestas patronales de San Antón, es característico preparar pulpo a la cartagenera sobre unas grandes planchas, aliñado con aceite de oliva, vinagre de Módena y zumo de limón.
Por otro lado, para sacarle todo el sabor al Mediterráneo y al Mar Menor, un 'caldero' es la mejor elección. Esta receta tradicional de arroz de pescado al caldero suele cocinarse con mucho cariño y morralla, merluza o dorada. Se sirven la ración de pescado por un lado y el arroz por otro y se acompañan ambos de alioli.
Caldero del Mar menor - Muchas Recetas de Cocina
El guiso de huevo: una joya de la cocina tradicional
La gastronomía de nuestras madres y abuelas era muy pobre, no por su poco sabor, sino por las circunstancias que vivieron, que les obligaban a sacar el máximo partido a los ingredientes más humildes. Siguiendo esta fórmula encontramos recetas de guisos de cuchara, platos de aprovechamiento sin las piezas de carne o pescado que se reservaban para ocasiones especiales. El guiso de huevo es un plato de cuchara humilde y reconfortante que encarna estas condiciones a la perfección.
Ingredientes principales para el guiso
- Huevos (2 unidades)
- Pan cateto asentado (1 rebanada)
- Almendras (20-25 g)
- Caldo de pollo (500 ml)
- Ajo, perejil, azafrán y aceite de oliva virgen extra
En una cazuela, si es de barro mejor, vertemos dos o tres cucharadas soperas del aceite de oliva virgen extra y cuando esté bien caliente doramos la rebanada de pan. En un mortero, echamos los dientes de ajo, un pellizco de sal, las almendras, el perejil y la rebanada de pan frita. Una vez doradito el majado, lo sofreímos en la cazuela, echamos las patatas y, finalmente, agregamos los huevos cocidos. ¡Listo para comer!

Otros sabores imprescindibles
Además de estos platos, la cultura del tapeo en Cartagena es fundamental:
- Michirones: Un guiso de alubias blancas típico de la huerta, preparado con chorizo, jamón, tocino, patatas y guindillas.
- Salazones: Conservar el pescado cubriéndolo con sal es una costumbre que ya se usaba en la Edad de Bronce.
- Exploradores: Empanadillas rebozadas en azúcar glas y rellenas de morcón o carne picada y huevo.
- Café asiático: Preparado con leche condensada, brandy y Licor 43, es el símbolo de todas las sobremesas.