El chocolate, considerado un placer para el paladar y un "alimento de los dioses" para los aztecas, fue introducido en España en el siglo XVI por los monjes cistercienses que acompañaron a Hernán Cortés. A partir de ese momento, su consumo se extendió por Europa, atribuyéndosele propiedades estimulantes y afrodisíacas. Sin embargo, su fama también ha estado ligada a su alto contenido calórico y de grasas, especialmente grasas saturadas.

La Fundación Española del Corazón se ha hecho eco de distintos estudios que defienden las propiedades afrodisíacas, antioxidantes y antiestresantes del chocolate, y el impacto que tiene la ingesta de pequeñas cantidades en la salud cardiovascular. No obstante, es crucial entender la composición del chocolate para desmitificar algunas creencias.
Composición del chocolate y tipos de grasas
La composición del chocolate es muy variable, dependiendo del porcentaje de cacao que contiene, si tiene leche o no, o si tiene azúcares añadidos. En general, el cacao contiene entre 400 y 600 kcal por cada 100 gramos. La mala fama del chocolate proviene de que es un alimento con alto contenido calórico, debido principalmente a la grasa que contiene. Las grasas contienen diferentes proporciones de ácidos grasos saturados, monoinsaturados y poliinsaturados. A nivel legal, solo hay que especificar el porcentaje de saturados.
En el cacao predominan las grasas saturadas, pero de ellas la más abundante es el ácido esteárico (aproximadamente el 38%), que no influye en el aumento del nivel de colesterol en sangre. De hecho, sus efectos en la salud cardiovascular no parecen ser perjudiciales. También contiene ácido palmítico (aproximadamente el 25%), el mismo ácido graso que el aceite de palma y que es perjudicial para la salud cardiovascular. Además, contiene ácido oleico (el mismo que el del aceite de oliva), que es saludable.
El chocolate se elabora a partir de una mezcla de cantidades variables de cacao (mínimo un 35%) y azúcar, añadiéndole o no leche. La elevada cantidad de grasa del cacao y la presencia de azúcar hacen que el valor energético (kcal) del chocolate sea alto. En el caso del cacao, el principal carbohidrato es el almidón, y es pobre en azúcar sencillo. Sin embargo, en la mayoría de los chocolates, aproximadamente la mitad de las calorías que aporta el producto provienen del azúcar añadido en su formulación (sacarosa o azúcar de mesa) y otra parte proviene del azúcar aportado por la leche (lactosa).

Aquí hay una tabla que compara la composición nutricional de un chocolate negro 99% cacao y una manzana, para ilustrar la diferencia en calorías y grasas:
| Alimento | Calorías por 100g | Grasas por 100g | Azúcares añadidos |
|---|---|---|---|
| Chocolate negro 99% cacao | 610 kcal | 54 g | Puede no tener |
| Manzana | 53 kcal | 0,1 g | No |
Mitos y realidades sobre el chocolate y el peso
Frente a las afirmaciones que sostienen que el chocolate muy negro "no engorda", expertos como Carmen Pérez, presidenta de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), y Alma Palau, presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas Nutricionistas, coinciden en que es falso. La presidenta de la SENC asegura que "lo único que no engorda es lo que no comes; quizás el agua y si no tiene ningún añadido". El chocolate negro se clasifica como un alimento “hipercalórico”. Por ejemplo, un chocolate de marca blanca que se comercializa como un 99% de cacao tiene 610 kcal por cada cien gramos, y más de la mitad de su composición (54 gramos) son grasas, según su etiqueta nutricional.
Muchos contenidos en Internet que sostienen que el chocolate no engorda citan un estudio de la Universidad de Granada publicado en 2013 en la revista Nutrition. Para Alma Palau, “que en una muestra se encuentre una asociación y coincida que los que comen chocolate tienen mejor perfil de grasas corporales no nos dice nada”. La investigación en California, de la que se hizo eco Europa Press, sostenía que las personas que consumen chocolate regularmente son más delgadas que quienes lo toman de forma ocasional. El doctor Giuseppe Russolillo, presidente de la Academia Española de Nutrición y Dietética, afirma que “es falso decir que el chocolate negro no engorda”.
El Decreto 1907/1996, de 2 de agosto, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria, prohíbe en su artículo 4 los “productos, materiales, sustancias, energías o métodos con pretendida finalidad sanitaria” que “sugieran propiedades específicas adelgazantes o contra la obesidad”.
El chocolate "con un porcentaje de cacao superior al 70%, tomado ocasionalmente y en pequeñas porciones, puede formar parte de una dieta saludable". Esto es aplicable a cacao y chocolates negros que aporten diariamente al menos 200mg de flavonoles.

Beneficios para la salud cardiovascular
A pesar de su contenido calórico, el cacao es rico en antioxidantes (polifenoles), por lo que el chocolate, sobre todo el negro, tiene un papel beneficioso en todo el organismo, pero sobre todo en la prevención de trastornos cardiovasculares (hipertensión, colesterol, etc.). Algunos compuestos fenólicos presentes en el cacao, como los flavanoles, además de ejercer efectos antioxidantes, antitrombóticos y de mejora de la función endotelial, disminuyen la presión arterial mediante la vasodilatación, por la producción de óxido nítrico. Otros componentes del cacao, como la teobromina, el triptófano y el potasio, tienen potenciales efectos saludables.
La ingesta de chocolate negro podría aportar un efecto beneficioso, debido a las características de la fracción grasa del cacao o manteca de cacao, rica en ácido oleico (monoinsaturado) y en ácido esteárico. En el organismo, el ácido esteárico se desatura a ácido oleico, siendo sus efectos en el colesterol plasmático diferentes a los producidos por otros ácidos grasos saturados (palmítico, mirístico y láurico) y similares a los de los ácidos grasos monoinsaturados. Además, el cacao contiene otras sustancias que pueden contribuir a sus efectos beneficiosos en el sistema cardiovascular, como arginina, teobromina, triptófano, entre otras; minerales como el potasio y el magnesio y algunos flavonoides.
La ingesta de cacao y de sus productos derivados disminuye la presión arterial y tiene otros efectos favorables en los factores de riesgo cardiovascular, ampliando el campo de posibles beneficios para la salud de este tipo de alimentos. Un ejemplo son los indios kuna del archipiélago de San Blas, que consumen grandes cantidades de cacao y tienen un riesgo cardiovascular bajo, atribuido a su alta ingesta de flavonoides del cacao. Sin embargo, no disfrutan del mismo grado de salud cardiovascular los kuna que han emigrado a los suburbios de la Ciudad de Panamá.

🍫 LOS 3 BENEFICIOS DEL CHOCOLATE NEGRO PARA EL CEREBRO🍫
Adicción al chocolate y "chocoholismo"
El ser humano es capaz de desarrollar adicción a sustancias que estimulen su sistema nervioso, como es el caso del chocolate. Su rica composición en grasas y azúcares contribuyen en gran parte a ese efecto adictivo. Además, el chocolate es un alimento rico en teobromina, una metilxantina con un efecto psicoactivo similar a la cafeína, y triptófano, el aminoácido responsable de regular la secreción de serotonina. Como consecuencia, ya empieza a regularse el término “chocoholismo”, siendo los “chocohólicos” aquellas personas que consumen grandes cantidades de chocolate.
No hay estudios que corroboren que el chocolate cree un mecanismo fisiológico que incite al consumo compulsivo. Sin embargo, su combinación de grasas y azúcares puede ser muy atractiva.
Chocolate light y otros tipos de chocolate
La profesora Larrosa explica que "el chocolate light es un chocolate con menos azúcar o sin azúcares añadidos y en su lugar se utilizan edulcorantes como el maltitol". Aunque el efecto de los edulcorantes en la salud no parece ser negativo hasta ahora, no se consumían en tan grandes cantidades como se hace ahora. Es importante mencionar que el efecto de un chocolate con un bajo porcentaje de cacao es muy diferente.
El chocolate blanco no es chocolate en sentido estricto. Se elabora con leche, azúcar y manteca de cacao, pero no lleva cacao. De ahí su color claro y que no tenga el sabor amargo característico del cacao. Por lo tanto, el chocolate blanco no tiene flavonoides, porque se elabora con la manteca, pero sin la pasta de cacao.