Pollo Rebozado con Sésamo y Miel: Un Viaje de Sabores Orientales

El pollo al sésamo es un plato con claras influencias de la cocina asiática, particularmente de las versiones de la cocina china que han llegado a Occidente, especialmente la chino-americana. Es una delicia de trozos de pollo sin hueso rebozados y fritos, que se sirven con una salsa muy espesa y brillante a base de miel y salsa de soja, y se coronan con semillas de sésamo. Este plato, además de ser muy sabroso y sencillo de hacer, fusiona la riqueza de la miel gallega autóctona como la miel cruda MEL DA ANTA con los sabores orientales, resultando no solo delicioso sino también saludable.

Preparación del Pollo: La Clave de la Textura

Para esta receta, el pollo, sin hueso, se corta en trozos no muy grandes, de bocado o un par de bocados, para asegurar que se frían rápidamente. Las piezas más recomendadas para este uso son la pechuga y los contramuslos deshuesados, ya que su carne es más jugosa. El proceso de rebozado para este plato es particular, invirtiendo el orden habitual: el pollo primero se marina en huevo batido y después se pasa por harina, lo que le confiere una textura única y crujiente por fuera, mientras el interior se mantiene jugoso.

Trozos de pechuga de pollo cortados para freír

El Proceso de Rebozado y Fritura

  1. Limpia y seca las pechugas de pollo, y pártelas en tiras de 2 cm. Salpimiéntalas al gusto.
  2. Bate el huevo como para tortilla en un plato hondo y agrega la harina en otro plato.
  3. Introduce el pollo troceado en el bol con el huevo batido, mezcla un poco y deja reposar 20 minutos.
  4. Enharina el pollo y, a continuación, agrégalo al plato del huevo y cúbrelo.
  5. En una sartén, calienta a fuego medio el aceite para freír. Cuando el aceite esté caliente, pero no humeante, fríe el pollo por tandas, dándole la vuelta hasta que quede bien doradito por todos los lados. Procura dejar los trocitos solo 1 minuto por cada lado para conseguir el punto crujiente perfecto.
Pollo rebozado friéndose en una sartén

La Salsa de Sésamo y Miel: El Alma del Plato

La salsa es muy sencilla de realizar y combina sabores dulces y salados, tan habituales en la cocina oriental. Los ingredientes clave incluyen salsa de soja, vinagre, jengibre, azúcar, miel y un poco de maicena para espesar. Esta combinación no solo recuerda a la salsa agridulce, sino que la miel le otorga un aspecto más espeso, translúcido y brillante, casi como un barniz que cubre el pollo, resultando no solo atractivo a la vista sino increíblemente sabroso. Muchas recetas sugieren añadir un poco de aceite de sésamo a la salsa para intensificar su sabor. Aunque solo toma unos 5 minutos prepararla, se puede hacer con antelación y calentarla justo antes de mezclarla con el pollo.

Ingredientes para la Salsa

  • 125 ml de caldo de pollo o agua
  • 2 dientes de ajo
  • Jengibre (rallado o picado muy pequeñito)
  • Salsa de soja
  • Vinagre
  • Azúcar
  • Miel (como la miel cruda MEL DA ANTA)
  • 1 cucharada de maicena (disuelta en el caldo o agua)
  • 1 cucharada de salsa de tomate o kétchup
  • Semillas de sésamo
  • 1 c/c de ajo en polvo
  • 1 c/c de jengibre en polvo
  • 1 c/c de mostaza en polvo
  • 1/4 c/c de pimienta de Sichuan molida o pimienta negra
  • 1/4 c/c de chile en polvo
Ingredientes para la salsa de miel y sésamo

Preparación de la Salsa

  1. En un tazón, pon el caldo de pollo o el agua.
  2. Pela y pica los dientes de ajo. Pela y ralla o pica muy pequeñito el jengibre. Añade el ajo y el jengibre picados al tazón.
  3. Disuelve la maicena en un poco de caldo o agua fría y agrégala al tazón.
  4. Incorpora la salsa de soja, el vinagre, el azúcar, la miel y la salsa de tomate o el kétchup.
  5. Mezcla bien todos los ingredientes con unas varillas hasta tener todo integrado.
  6. Prepara el aderezo mezclando en un bol la soja, la miel, el ajo en polvo, la mostaza, la pimienta, el chile, el jengibre y mezcla con unas varillas hasta tener todo integrado. Reserva.
  7. Pon una sartén de fondo grueso al fuego con un chorrito de aceite, introduce las pechugas bien limpias de grasillas, agrégales una pizca de sal, teniendo en cuenta que el aliño ya contiene salsa de soja.
  8. Cuando el pollo esté casi listo (apenas le falten 4 o 5 minutos), baja el fuego (a un 2 o 3 si tu placa va del 1 al 9) y añade el aliño. Con baja temperatura, evitarás salpicaduras.
  9. Añade las semillas de sésamo y deja un minuto más para que la salsa espese y se integre.

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Maridaje y Acompañamientos

Como acompañamiento ideal para este plato, nada mejor que el clásico arroz blanco hervido. Para el arroz blanco de guarnición, el basmati (o un sucedáneo de basmati) es una excelente opción, aunque cualquier variedad quedará deliciosa al acompañarla con esta rica salsa. Además, puedes espolvorear más semillas de sésamo sobre el plato ya terminado para realzar el sabor y la presentación. Para una guarnición fresca, una ensalada de espinacas con pepino, rábanos y tomatitos cherry es perfecta para equilibrar el sabor del pollo.

Ideas para un Pollo Rebozado Diferente

Si buscas una alternativa al sésamo, puedes optar por rebozar el pollo con copos de maíz para un crujido diferente. Conjugar diferentes culturas gastronómicas es un lujo, y esta receta es un claro ejemplo de cómo la miel gallega se fusiona perfectamente con la influencia asiática, creando un plato delicioso y saludable.

Plato de pollo rebozado con sésamo y miel acompañado de arroz basmati

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