El glaseado de azúcar es una preparación fundamental en el mundo de la repostería, utilizada para glasear, escarchar, napar, decorar y dar un brillo apetitoso a una amplia variedad de dulces, desde pasteles y roscos hasta bollería y frutas confitadas. Esta capa brillante y lisa se endurece, aportando no solo estética sino también un delicioso sabor dulce.
Lograr un glaseado perfecto no es una tarea sencilla, puede ser un poco complejo de preparar. Sin embargo, una vez que entendemos cómo se hace, podremos lograrlo sin problema. Si ya tienes los ingredientes necesarios, solo falta asegurarte de contar con las herramientas adecuadas.
Tipos de Glaseado de Azúcar
Existen diferentes tipos de glaseados, aunque los más conocidos son el glaseado blanco y el glaseado de chocolate. En esta guía, nos centraremos en el glaseado blanco, que es versátil y se puede adaptar a múltiples preparaciones.
Glaseado de Azúcar Cruda o Glasa al Agua
La glasa de azúcar cruda, o glasa al agua, es una solución muy simple de azúcar glacé desleída en agua. Para prepararla, se mezclan 200 gramos de azúcar con medio vaso de agua, removiendo hasta obtener una consistencia espesa. Este tipo de glasa es blanca por naturaleza, aunque se le pueden agregar colorantes alimentarios para hacer las presentaciones más llamativas y divertidas.

Glasa Real
La glasa real, también conocida como Royal Icing, se elabora a partir de claras de huevo y azúcar glass o glacé. A esta mezcla se le añade un aporte ácido en forma de vinagre, limón o crémor tártaro para estabilizar las claras. Esta glasa tiene la textura perfecta para decorar galletitas, personalizándolas fácilmente y dándoles un dulce sabor azucarado. Para colorearla, solo tenéis que usar colorantes alimenticios, y los de Wilton suelen funcionar muy bien para estas cosas.
Si no tenemos opciones de conseguir de forma sencilla el merengue en polvo, podemos hacer glasa con ingredientes que todos tenemos en casa: azúcar glass, clara de huevo y zumo de limón.

Cómo hacer el Glaseado Perfecto
Preparar el glaseado perfecto nos llevará escasos minutos. Los glaseados son preparaciones que se suelen hacer para decorar o rematar algunos dulces o elaboraciones de repostería como muffins, bizcochos, croissants, galletas. Únicamente necesitamos tres ingredientes: azúcar, clara de huevo y un poco de zumo de limón.
Ingredientes Básicos
- 200 g. azúcar glass o glacé
- 1 clara de huevo
- 1 cucharada de zumo de limón
Preparación
- En un robot de cocina o en su defecto en un recipiente, ponemos el azúcar y lo trituramos hasta que esté hecho polvo completamente. Podemos comprarlo ya hecho polvo (tipo azúcar glas o icing sugar).
- Una vez lo tenemos triturado, le añadimos la cucharada de zumo de limón y la clara de huevo y lo batimos durante 10 segundos a velocidad media o le damos con las varillas hasta que la mezcla sea homogénea y el azúcar se deshaga completamente. Normalmente, se recomienda hacerlo con un robot de cocina, pero si no cuentas con uno de ellos, puedes hacerlo con una batidora o varillas.
- Debemos conseguir una textura casi de pasta de dientes. Si nos queda demasiado líquida, siempre podemos añadir un poquito más de azúcar.
🌺Como Preparar "Glasé Real" 🌺[Principiantes]
Consistencias de la Glasa
A la hora de trabajar con glasa, podemos emplear dos tipos de consistencias:
- Consistencia dura: Para los bordes y delineados. La que llamamos de consistencia más dura, debería tener la de una pasta de dientes, de tal forma que al cogerla con una cuchara tardara en caerse de ella cinco segundos. Esta mayor consistencia la conseguimos incorporando una mayor cantidad de azúcar glass.
- Consistencia más blanda: Para los rellenos.
Una vez tenemos lista la mezcla de nuestro glaseado, procederemos a darle una capa a cuantos dulces hayamos preparado. También podemos bañar un bizcocho o plum-cake de frutas con el glaseado.
Consejos para un Glaseado Perfecto
- Colorantes: Si queremos teñir la glasa de diferentes colores, lo aconsejable es emplear colorante en gel. Con una cantidad mínima podremos teñir una buena cantidad de glasa. Lo bueno que tiene el glaseado blanco es que si queremos darle diferentes colores a la preparación podemos dividirlo en diferentes recipientes y añadir el colorante del color que queramos para combinarlos como más nos apetezca.
- Humedad: Si utilizamos glasa de diferentes colores, la humedad puede que provoque efecto trasbase de un color sobre otro. Para evitarlo, debemos acelerar el secado de las galletas intentando que la humedad ambiente le afecte lo mínimo posible, pudiendo emplearse el horno a muy baja temperatura o un deshidratador de alimentos.
- Blanco nuclear: Según la marca de azúcar que empleemos, la glasa quedará más o menos blanca, pudiendo adquirir un tono grisáceo que no nos convenza.
Receta: Pasteles de Hojaldre con Almendra y Glasa Real
Estos pasteles son una delicia sencilla de preparar, con un toque de almendra y el crujiente de la glasa que le da un sabor dulce fantástico. Son perfectos para cualquier ocasión y seguramente sorprenderán a todos.
Ingredientes (para 12 pasteles)
- 2 láminas de hojaldre
Para la crema de almendra:
- 150 gr. de almendra molida
- 100 gr. de azúcar glass
- 1 clara de huevo
- 1 cucharadita de agua
Para la glasa real:
- 2 claras de huevo
- 200 gr. de azúcar

Elaboración
- Primero, descongelamos el hojaldre.
- Mientras, hacemos la masa de almendra. En un cuenco, mezclamos la almendra y el azúcar, después añadimos la clara de huevo y removemos bien. Tiene que quedar una crema fácil de untar, así que si es necesario, añadir una cucharadita de agua. Reservamos.
- Después, hacemos la glasa real. Ponemos un cazo al fuego y echamos las dos claras de huevo y el azúcar. Lo cocemos a fuego bajo sin parar de revolver suavemente con una cuchara de madera hasta conseguir que quede totalmente blanco (unos 10 minutos). Lo apartamos del fuego y con las varillas removemos unos 15 minutos, hasta que esté cremoso, denso y con brillo.
- Encendemos el horno a 180º en posición arriba y abajo.
- Hacemos una plantilla para los pasteles: cortamos un rectángulo de 18 cm x 8 cm. En un extremo, centramos 2 cm y hacemos un casi triángulo.
- Cuando el hojaldre haya descongelado, lo colocamos sobre la meseta enharinada (no lo extendemos) y lo vamos cortando ayudándonos de la plantilla.
- Vamos colocando la crema de almendra sobre cada trozo de hojaldre y la extendemos.
- A continuación, echamos la glasa real y la extendemos.
- Los metemos en el horno y los dejamos cocer unos 25 minutos, hasta que el hojaldre esté cocido y la glasa adquiera un color tostado, se separe del pastel y al tocarla rompa.
- Los sacamos y los dejamos enfriar sobre una rejilla.
