El verano ha llegado y con él, la necesidad de platos frescos y ligeros que combatan el calor. En España, las sopas frías son un elemento básico en la mesa, y el gazpacho es, sin duda, el rey indiscutible. Sin embargo, la cocina es un arte en constante evolución, y el gazpacho no es una excepción. En los últimos años, chefs de renombre han explorado nuevas dimensiones de este clásico, incorporando frutas para equilibrar su acidez y aportar nuevos matices.
Este artículo explora la deliciosa tendencia del gazpacho afrutado, centrándose en el gazpacho de fresas y cerezas, una versión que sorprende por su toque dulce y su vibrante color.

Un Giro Dulce al Clásico
El gazpacho es uno de esos clásicos del verano que nunca falla. Pero en Canela Fina nos gusta darle una vuelta creativa a las recetas de siempre y aprovechar lo mejor de la temporada. Una combinación dulce-salada que funciona a la perfección, ideal como entrante o aperitivo para tus comidas de verano.
El gazpacho es uno de los platos más reconocibles de la cocina española, pero también uno de los más abiertos a reinterpretaciones. En los últimos años, varios chefs han coincidido en un mismo gesto que transforma su perfil: añadir fruta para equilibrar la acidez del tomate.
Fresas, sandía o cerezas aparecen cada vez con más frecuencia en recetas firmadas por cocineros como José Andrés, Dani García o Joan Roca. El tomate, ingrediente central del gazpacho, aporta acidez y frescura, pero también puede resultar agresivo si no se compensa adecuadamente. Aquí es donde entra la fruta.
La Elección de la Fruta
Las fresas, por ejemplo, tienen un perfil ácido pero también un punto dulce que armoniza el conjunto. Su dulzura se equilibra con la acidez natural de los tomates, el pimiento morrón crujiente y los pepinos frescos y crujientes, dando como resultado una sopa dulce, sabrosa y deliciosa.
La incorporación de las fresas como acompañamiento del gazpacho no es en absoluto casual ni fruto de la improvisación. José Andrés es un reconocido apasionado de esta fruta, que consume de muchas formas distintas.
En el caso del gazpacho de cerezas, estas suavizan y endulzan el sabor del tradicional gazpacho y le dan un color tan, pero tan bonito, que me gustaría enmarcarlo.

Receta Detallada de Gazpacho de Fresas y Cerezas con Queso de Cabra
Esta receta es una versión deliciosa y diferente de gazpacho que te va a encantar. Es un plato fresquito y ligero, además de muy saludable y con pocas calorías.
Ingredientes:
- 150 g de fresones
- 150 g de cerezas
- 1/2 Cebolla
- 1/2 Pimiento verde
- 1 Diente de ajo
- 5 Cucharadas de vinagre de Jerez
- 1 Dl de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- 2 Dl de nata para montar
- 60 g de queso fresco de cabra
- 600 g de tomates
- Albahaca
Preparación:
- Paso 1: Preparar la crema de queso de cabra. Poner un cazo al fuego con la nata y el queso de cabra. Mantener a fuego suave hasta que el queso se derrita y se forme una mezcla homogénea con la nata. Dejar enfriar y batir con varillas hasta que la mezcla se monte. Reservar en la nevera.
- Paso 2: Preparar el gazpacho. Pelar y cortar en trozos la media cebolla y el ajo. Limpiar las fresas y tomates. Deshuesar las cerezas. Poner en un bol los tomates, las fresas, las cerezas, la cebolla, el ajo, medio pimiento verde, sal y 5 cucharadas de vinagre. Batir bien con la batidora y cuando todo esté bien triturado ir añadiendo poco a poco el aceite de oliva sin dejar de batir hasta que se emulsione todo. Reservar en la nevera.
- Paso 3: Preparar el aceite de albahaca. Escaldar unas hojas de albahaca unos segundos en agua hirviendo. Secar bien las hojas de albahaca y poner en vaso de batidora con un poco de aceite de oliva.
- Paso 4: Servir. Servir el gazpacho con el queso de cabra y el aceite de albahaca por encima.
Consejos para un Gazpacho Perfecto:
- Para que el gazpacho de fresas tenga un sabor más intenso, apuesta por las fresas o fresones en un punto alto de maduración. De igual manera, los tomates también tienen que estar maduros, pero no pasados.
- Los tomates ideales para el gazpacho son los de pera.
- Escoge cerezas maduras, pero no pasadas.
- La cantidad de ajo y cebolla hay que marcarla en función de dos aspectos: cuánta fuerza tengan (hay ajos y cebollas muy potentes) y cómo nos guste.
- Es difícil establecer una cantidad fija de vinagre y sal porque hay cerezas y tomates más dulces que otros.
- Las cantidades de agua y pan marcarán lo espeso del gazpacho.

Variantes y Consejos Adicionales
Existen diferentes recetas de Gazpacho de cerezas. Pueden suprimirse algunos de estos ingredientes y añadir almendras. Incluso se puede hacer una propuesta gourmet con bogavante.
Ahora que ha llegado el calor, las sopas frías no faltan en casa. Versiones del gazpacho, salmorejo, ajoblanco, porras... cualquiera me vale en estos días de calor. Este gazpacho de fresas es una receta que no puedes perder y que convertirás, seguro, en una de tus favoritas. ¡Apuntad!
El gazpacho es uno de los platos más reconocibles de la cocina española, pero también uno de los más abiertos a reinterpretaciones.
Truco para deshuesar las cerezas
Producción y Temporada de Ingredientes
En España, la temporada de fresa abarca desde finales de invierno a principios de verano. El mes de mayo es ideal para disfrutar de nuestras fresas y fresones. Más del 90% de esta fruta se produce en provincias de Andalucía. La producción es tan importante que representa el 26% de la europea.
Por su parte, la temporada de cereza, más corta, se extiende de mayo a julio. La Picota del Jerte, cuya temporada empieza en junio, es una de las variedades más tardías. Solo existen dos tipos de cerezas en España cuya calidad está reconocida con el sello de una denominación de origen protegida o indicación geográfica protegida. Por una parte, las cerezas de la DOP Cereza del Jerte, que se producen en el Valle del Jerte y en parte de los limítrofes valles del Ambroz y la Vera. Y, por otra, las de la IGP Cerezas de la montaña de Alicante.

Propiedades de las Fresas y Cerezas
Las fresas tienen en común con la cereza, además de su coincidencia en el tiempo, sus propiedades como frutos no climatéricos. Es decir, frutos que no siguen madurando, como por ejemplo las manzanas, una vez recolectados. Además, las dos frutas cambian de color y tamaño según la variedad. Sin embargo, la cereza puede preservarse más tiempo que la fresa. Así, lo habitual es que las fresas nos duren entre cuatro y cinco días. La cereza dura unos tres días fuera de la nevera, pero, con un cierre hermético, puede conservarse en el frigorífico cerca de dos semanas.
Por otra parte, la conservación tiene también mucho que ver con la variedad. Por ejemplo, la picota del Jerte se desprende del árbol sin rabo, quedando sellado el orificio de unión.