Los garbanzos con pisto son un plato tradicional con mucho sabor y lleno de nutrientes. Perfecto para cualquier época del año, este guiso es fácil de hacer y es tanto completo como nutritivo. Los garbanzos son una gran fuente de nutrientes importantes y ofrecen muchos beneficios para la salud. Son ricos en proteínas, siendo una buena opción para quienes quieren comer menos carne. También tienen mucha fibra, lo que ayuda a mejorar la digestión. Los garbanzos proporcionan vitaminas y minerales como hierro, magnesio y zinc, esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo.
Ésta es una receta sencilla que gana sabor si la preparamos con antelación, ya que los garbanzos acaban de coger el gustito de las verduras y resultan más sabrosos. A su vez, es un plato saludable que, si no nos apetece ponerle el huevo y acompañamos los garbanzos de un trozo de pan integral, ya tenemos la proteína completa.
Desde que somos más conscientes de la importancia de la alimentación hemos añadido algún cambio a las recetas tradicionales. En este caso concreto y siempre que hacemos legumbres, les añadimos un trozo de alga kombu durante la cocción para hacerlas más digestivas, que no produzcan gases y de paso, beneficiarnos del aporte extra de minerales.
¿Has probado a comer el huevo con legumbres y verduras? Créeme si te digo que este pisto de garbanzos con huevo a la plancha es un auténtico placer para el paladar. Hoy necesitaba preparar un plato fácil y rápido de hacer, ya que acabo de llegar de Jaén de participar en el AOVE Blogger España y te harás una idea de cómo tengo la nevera hasta que vaya esta tarde al supermercado. Para estas ocasiones, un huevo, unas legumbres de bote ya cocidas y unas verduras salvarán tu almuerzo.
Preparación del Pisto
Para el pisto, es importante preparar las verduras adecuadamente. Pelar la berenjena y cortarla en dados. Salarla y ponerla a escurrir en un colador con algo de peso encima durante una hora para que pierda el amargor. Quitar el tronco a los tomates, hacerles una pequeña incisión en forma de cruz en la base. Escaldarlos en agua hirviendo, pelarlos y despepitarlos. Cortarlos en trozos grandes, como de medio gajo. Picar la cebolla. Quitar el tronco y las pepitas al pimiento y cortarlo en trozos medianos, de unos 2 o 3 centímetros.
Calentar un buen chorro de aceite de oliva en una sartén grande, y dorar la cebolla a fuego medio durante unos 5 minutos. Remover de vez en cuando para que no se queme. Añadir el pimiento y el diente de ajo, y dorar 5 minutos más. Cortar el calabacín longitudinalmente en cuatro trozos, y eliminar algo de la parte central en la que están las semillas. Cortar los trozos en daditos y añadirlos a la sartén junto a la berenjena. Salar, añadir un poco de aceite si es necesario y rehogar unos 15 minutos.
Finalmente, añadir el tomate y dejar que cueza todo junto unos 15-20 minutos, hasta que el calabacín y la berenjena estén bien hechos y el tomate esté entero pero se deshaga al tocarlo con la cuchara. Aplastar el diente de ajo y disolverlo en la salsa. Probar el tomate, y si está muy ácido, añadir una chucharadita de azúcar.

Incorporación de los Garbanzos y el Huevo
Una vez que el pisto está listo, es el momento de sumar los garbanzos. Dar una vuelta y cocer un par de minutos más. Los garbanzos con pisto son un plato tradicional con mucho sabor y lleno de nutrientes. Puedes hacerlo aún más especial añadiendo huevos cocidos o huevos poché, convirtiéndolo en un plato único y completo.
En una olla plana o sartén ponemos el adobo y los garbanzos con las especias. Salteamos 2 minutos. Añadimos el pisto y removemos. Añadimos los huevos y el queso. Tapamos y dejamos cocer unos 3-5 minutos.
Otra opción es saltear los garbanzos bien lavados y escurridos en una sartén grande con aceite de oliva virgen extra. Salpimentamos y añadimos ajo en polvo y orégano. Pasados dos minutos, añadimos el pisto y removemos. Hacemos 4 huecos y ponemos los huevos y el queso. Tapamos la olla o sartén y dejamos cocer unos 3 a 5 minutos, dependiendo de cómo os guste de hecho el huevo. Cascar el huevo y añadirlo a la sartén. Añadir sal marina sobre la yema del huevo. Tapar la sartén para que se cocine y se cuaje bien la clara del huevo, estando pendiente y dejando la yema al punto deseado. A mí me gusta que la yema quede líquida y suave porque la mezcla del sabor de la yema con las verduras es incomparable. Pero hazlo a tu gusto.

Consejos y Variaciones
Como buena cocinillas siempre busco los utensilios más prácticos y con mejor precio que me ayuden a preparar las mejores recetas pasando el mínimo tiempo en la cocina. Y cómo no, de los utensilios más fáciles de limpiar posibles. No me separo de mi cuchillo universal de acero inoxidable. Con un único cuchillo elaboro mis recetas y troceo todos mis ingredientes. En este tipo de recetas en las que tienes que picar muchas verduras, un buen cuchillo marcará la diferencia. También es muy importante disponer de un buen juego de sartenes antiadherentes para el pisto de garbanzos y también para que el huevo no se pegue y quede perfecto. Si utilizas espátulas no adecuadas para cocinar, estropearás rápidamente tus utensilios de cocina y sartenes. Yo siempre cocino con espátulas de silicona y los resultados son inmejorables.
En esta receta he utilizado estas verduras que son las que suelo tener siempre en casa, pero puedes variarlas e incluir otras que más te gusten, que estén en temporada, de proximidad o que tengas en el momento. Por ejemplo, algunas otras verduras pueden ser el pimiento, la calabaza, las setas, los champiñones. La imaginación es uno de los ingredientes más importantes en tu cocina, así que no te asustes de inventar y probar nuevos sabores y combinaciones de ingredientes.
Las cantidades que indico en la receta es para una ración. Puedes aumentar cantidades y congelar en raciones el pisto de garbanzos.
Garbanzos con Huevo - Receta Fácil y Deliciosa
Si necesitas hacer la receta aún más rápida, puedes utilizar pisto ya preparado y garbanzos de bote ya cocidos. Aunque se puede hacer también elaborando nosotros el pisto y cociendo los garbanzos. Si optas por cocer los garbanzos, ponlos a remojo el día antes. Y por la mañana cocerlos en suficiente agua con una cebolla y unas hojas de laurel y sal.
Aquí tienes una tabla con los pasos principales para la elaboración:
| Paso | Descripción |
|---|---|
| 1 | Preparar las verduras para el pisto (berenjena, tomate, cebolla, pimiento, calabacín). |
| 2 | Sofreír las verduras en aceite de oliva hasta que estén tiernas. |
| 3 | Añadir los garbanzos cocidos y cocinar todo junto unos minutos. |
| 4 | Incorporar los huevos y cocinar hasta que estén a tu gusto. |
