La comida con un toque picante es apreciada por muchos, y hoy presentamos una receta que combina la frescura de los langostinos con la intensidad de una salsa de tomate, cilantro y chile. Es una elaboración de tres "eses": sencillos, sanos y sabrosos, y que seguramente encantará a toda la familia.
Este plato es versátil y puede servirse como aperitivo, comida o cena. La salsa es tan deliciosa que querréis mojar pan hasta que el plato brille.

Preparación de los langostinos
Comenzamos pelando los gambones y dorándolos en una sartén. Les damos un salteado fuerte para que se doren y queden hechos por fuera, pero crudos por dentro, ya que luego los terminaremos de hacer con la salsa. Limpiamos los cuerpos de los langostinos de intestinos. Retiramos las cabezas.
COMO PELAR Y LIMPIAR LANGOSTINOS
Elaboración de la salsa picante
Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana. Calentamos el aceite en una cazuela amplia y pochamos la cebolla a fuego suave durante 10-12 minutos, con la tapadera puesta. En la misma sartén donde doramos los gambones, salteamos el pimiento y la cebolleta cortados en trozos grandes.
Pelamos el ajo y lo machacamos con el prensa-ajos, se lo agregamos a la cebolla junto con el pimentón y el chile molido. Removemos para incorporar y dejamos cocer a fuego suave durante cinco minutos más. A continuación, incorporamos el tomate, el fumet, el vinagre, el azúcar y el cilantro picado muy finamente.

Mientras la salsa reduce, cortamos el jalapeño en discos finos, desechando las semillas.
Una vez hechas las verduras, pasados unos 7 minutos, añadimos la salsa de soja, el vinagre, el vino, el azúcar y la maizena, removiendo muy bien para que la maizena se cocine y no nos quede un sabor a crudo. La harina será para espesar, así que si queremos la salsa menos espesa, pondremos solo una cucharada.
Uniendo los ingredientes y sirviendo
Retiramos la cazuela del fuego, agregamos los langostinos y el jalapeño, tapamos y dejamos reposar cinco minutos.
Aunque estos langostinos en salsa de tomate, cilantro y chile se pueden servir como aperitivo, si los acompañamos de una ración de arroz en blanco también conforman una gran comida. La salsa pide pan a gritos, indispensable en la mesa, como también lo es una bebida fresca que equilibre el picante de la salsa.
