Las galletas de jengibre son una receta que siempre triunfa, especialmente en Navidad. Quizá por ello no es raro que ya te estés planteando cómo hacer galletas de jengibre en casa y disfrutarlas con tu familia o amistades en estas fechas que se acercan y que apetece tanto compartir.

El Origen y la Popularidad de las Galletas de Jengibre
En realidad, las galletas de jengibre tienen su origen en el norte de Europa. Las casitas de jengibre, una variedad de estos dulces con forma de casa, se asocian con la Alemania del siglo XVI. Hoy en día son tan populares como queridas en todo el mundo. La reina Isabel II de Inglaterra, sin ir más lejos, es una fiel devota de estas galletas; algunos, incluso, dicen que son sus favoritas. Tanto es así que se ha extendido el rumor de que las ofrece a sus invitados en sus famosas fiestas de té en el Palacio de Buckingham.
Receta Tradicional de Galletas de Jengibre
Hacer galletas de jengibre en casa no tiene ningún misterio. Necesitarás los siguientes ingredientes. Después, hacemos lo mismo con la mantequilla, que debe estar a temperatura ambiente, es decir, blanda y cremosa, pero no derretida. Amasamos con las manos. Después, tendremos que colocar un poco de harina en una superficie lisa y poner la masa encima y amasar, para lo que necesitaremos un rodillo para que nos sea más fácil la labor.

Una vez tenemos la masa lista, solo nos faltará el paso más divertido: ¡pensar en qué formas queremos! Para ello, lo normal es que contemos con moldes con motivos navideños. A continuación, cuando ya hayamos hecho las formas sobre la masa, las metemos en el horno, que habremos precalentado a 180ºC, y esperamos durante unos 15-20 minutos hasta que estén listas. Y si nos lo habíamos pasado bien con las formas, ¡ahora llega el momento de decorarlas! Tendremos que dejar primero que se enfríen para que se queden crujientes y después ya podremos comenzar a ponerlas bonitas.
4 MANERAS DE DECORAR LAS GALLETAS DE JENGIBRE
Galletas de Jengibre Saludables
Si pensabas que solo se podía disfrutar de estas galletas con la receta anterior, ¡te equivocas! También podemos hacer galletas de jengibre sanas o más saludables alterando ligeramente los ingredientes. Para ello, tendremos que utilizar harina de espelta integral, aceite de coco en lugar de mantequilla, azúcar de coco en lugar de azúcar moreno y, en el caso de no poder usar huevos, optar por la leche vegetal, que es otra opción.
Ya no tienes ni una sola excusa para no probar a hacer galletas de jengibre este invierno y darle un toque tan navideño como delicioso a tus desayunos, meriendas o antojos. Un alto consumo de azúcar puede causar aumento de peso y caries.
El Jengibre: Un Ingrediente con Historia y Beneficios
El jengibre ha pasado de ser un ingrediente que hace unos años asociábamos casi exclusivamente con la cocina asiática a formar parte de nuestra despensa. Es una planta de largas hojas con bonitas flores púrpuras, aunque la parte que aporta esos efectos saludables por la que se ha hecho tan popular es el tallo que crece de forma horizontal.

Crece en todas las regiones tropicales del mundo y es característica de los países del sudeste asiático donde ha venido utilizándose como planta medicinal y también en la cocina desde siempre. El jengibre llegó a Europa durante el comercio de especias y fue ya usado por los antiguos griegos y romanos. En Occidente, el jengibre se emplea fresco, seco o también en polvo para aderezar platos dulces, como caramelos o algunos tipos de galletas. También está presente en el ginger ale. Su sabor y aroma picantes lo convierten en un ingrediente perfecto para moler o rallar y utilizar como especia.
Usos Culinarios del Jengibre
Se puede incluir en salsas o acompañando a otros platos principales. También es muy común verlo como elemento principal en un té acompañado de miel y limón. En la cocina asiática es muy utilizado, sobre todo en China, Japón e India donde se ha convertido en uno de sus ingredientes insignia. Si lo añadimos a cualquier ensalada, carne o pescado le daremos un toque oriental delicioso. Otro uso para ensaladas es hacer un aliño con aceite de oliva, unas cucharaditas de miel, una taza de salsa de soja, zumo de un limón, tres dientes de ajo, tres cucharadas de jengibre fresco rallado, una cucharada de mostaza y pimienta negra molida. También podemos añadir jengibre a nuestros guisos rallando un poco e incorporándolo al sofrito o añadiendo un trozo grande mientras se cuece y retirando antes de servir. En infusión, con un poco de miel y limón, nos ayuda a aliviar el picor de garganta. Además, podemos utilizarlo en nuestros platos dulces.

Beneficios para la Salud del Jengibre
La medicina tradicional china ha utilizado con frecuencia el jengibre por las propiedades que se le atribuyen. Según los Cuadernos de la Fundación Dr. los beneficios del jengibre para la salud y vida diaria son muchos.
- Problemas digestivos: el jengibre es bueno para favorecer la digestión.
- Contra las náuseas: consumir jengibre podría las náuseas, por lo que se recomienda en mujeres embarazadas.
- Infecciones: el gingerol, la sustancia bioactiva que se encuentra en el jengibre fresco, puede disminuir el riesgo de infecciones.
- Gripe y resfriados: el jengibre tiene beneficios para el sistema inmunológico, así que ayuda al organismo a mantener a raya los resfriados y gripes.
Conservación del Jengibre
El jengibre fresco aguanta hasta tres semanas en la nevera y hasta un año en el congelador. Para que conserve todas sus propiedades es recomendable envolverlo en papel film. Cuando vayamos a usarlo, le quitamos parte de la piel y lo rallamos.
Aditivos Comunes en Productos Alimenticios
El disulfito de sodio es una sal sódica, concretamente un sulfito. Suele emplearse en la industria alimentaria con el código: E 223. A menudo se encuentran en el bicarbonato sódico y regulan el pH de los alimentos, evitando que se vuelvan demasiado ácidos o demasiado alcalinos.
El carbonato de sodio o carbonato sódico es una sal blanca y translúcida de fórmula química Na2CO3, usada entre otras cosas en la fabricación de jabón, vidrio y tintes. Es conocido comúnmente como barrilla, natrón, sosa Solvay, soda Solvay, sosa Ash, ceniza de soda y carbonato sódico anhidro o simplemente sosa, -no se ha de confundir con la soda cáustica, que es un derivado del carbonato sódico, mediante un proceso conocido como caustificación-. Es la sustancia alcalina más común que se conoce y utiliza desde la antigüedad. Puede hallarse en la naturaleza u obtenerse artificialmente, gracias a un proceso ideado y patentado en 1791 por el médico y químico francés Nicolás Leblanc.

El proceso Leblanc implicaba las siguientes reacciones químicas:
- Reacción de sal común con ácido sulfúrico: 2 NaCl + H2SO4 → Na2SO4 + 2 HCl
- Reacción de calcinación de Na2SO4 con caliza y carbón: Na2SO4 + CaCO3 + 2 C → Na2CO3 + CaS + 2 CO2
Más adelante este método fue sustituido por el método Solvay ideado por el químico belga Ernest Solvay. Solvay fundó en 1863 la compañía Solvay donde utilizó profusamente su método que conseguía abaratar aún más el proceso y eliminar algunos de los problemas que presentaba el método Leblanc. Este método utiliza como materias primas el cloruro de sodio -sal común-, el amoníaco y el carbonato de calcio -piedra caliza-.

El Carbonato de amonio o Carbonato amónico es una sal con la fórmula química -NH4-2CO3.
Información al Consumidor: Green-Score
El Green-Score se desarrolló inicialmente para Francia y se está ampliando a otros países europeos. Si la información no coincide con la información del envase, puedes completarla o corregirla.