Estas galletas de avena y fresa son un bocado delicioso, saludable y lleno de sabor natural. Perfectas para acompañar el café, como merienda para peques o para llevar al trabajo, se preparan en pocos pasos y con ingredientes sencillos.
Las fresas aportan antioxidantes, vitamina C y un toque de frescura que convierte a estas galletas en una opción nutritiva. Además, la avena es rica en fibra y ayuda a mantener la energía durante el día, por lo que estas galletas se convierten en una opción completa, saciante y deliciosa para toda la familia.

Propiedades y Beneficios
En Cuna de Platero cuidamos cada detalle para llevar a tu mesa productos frescos, saludables y llenos de sabor. Esta receta es solo una muestra de cómo la calidad y frescura de nuestros frutos rojos puede convertirse en un ingrediente protagonista de recetas deliciosas y nutritivas.
Además, los frutos rojos como la fresa tienen multitud de propiedades y beneficios para nuestra salud. Las fresas aportan antioxidantes, vitamina C y un toque de frescura que convierte a estas galletas en una opción nutritiva. La avena es rica en fibra y ayuda a mantener la energía durante el día, por lo que estas galletas se convierten en una opción completa, saciante y deliciosa para toda la familia.
Preparación de las Galletas de Avena y Fresa
¿Te apetecen unas deliciosas galletas caseras, saludables y cargadas de sabor? Estas galletas de avena y fresas son la combinación perfecta entre la textura crujiente y suave de la avena integral y la frescura inconfundible de las fresas.
Ingredientes para Galletas de Avena y Fresa
- Copos de avena
- Harina
- Levadura en polvo
- Sal
- Huevo
- Aceite (de oliva o coco)
- Vainilla (opcional)
- Fresas frescas

Pasos de Elaboración
- Precalentar el horno: Empieza precalentando el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Este paso es clave para que las galletas se cocinen de forma uniforme y adquieran ese dorado tan apetecible por fuera.
- Preparar los ingredientes: Empieza lavando bien las fresas frescas. Sécalas con cuidado y córtalas en cubitos pequeños. Reserva. En otro recipiente, bate el huevo y deja también preparado el resto de ingredientes que vas a utilizar: copos de avena, harina, azúcar, aceite, levadura, vainilla y sal. Este paso es clave para que el proceso sea ágil y todo esté listo cuando llegue el momento de mezclar.
- Mezclar ingredientes secos: En un bol grande, mezcla los copos de avena, la harina, la levadura en polvo y la sal. Remueve bien para integrar los ingredientes secos de forma homogénea.
- Incorporar ingredientes húmedos: A continuación, incorpora el huevo batido, el aceite y la esencia de vainilla (si decides usarla) a la mezcla seca. Remueve con una espátula o una cuchara grande hasta obtener una masa densa y bien ligada. Este tipo de masas no requiere batidora ni procesador, solo algo de paciencia y mimo.
- Añadir las fresas: Incorpora ahora las fresas troceadas a la masa y mezcla con suavidad para no romperlas demasiado. Es importante no batir en exceso para que la fruta no se deshaga ni suelte demasiada agua.
- Formar las galletas: Con ayuda de una cuchara, toma porciones de masa y colócalas sobre la bandeja de horno forrada con papel vegetal, dejando espacio entre ellas. Dependiendo del tamaño, te saldrán entre 12 y 16 galletas. Si te gusta que queden más crujientes, hazlas finas.
- Hornear: Hornea durante 12-15 minutos (o 15-18 minutos dependiendo del horno) o hasta que los bordes estén ligeramente dorados y firmes al tacto. El centro puede parecer blando, pero se endurecerá al enfriar.
- Enfriar: Una vez listas, retíralas con cuidado y colócalas sobre una rejilla para que se enfríen completamente. Estas galletas ganan sabor y consistencia una vez frías, así que no tengas prisa.
- Servir y conservar: Sirve las galletas de avena y fresas en un plato bonito, una cesta de desayuno o una caja metálica si deseas conservarlas durante varios días. Su aroma natural y su color vivo hablarán por sí solos. Se conservan perfectamente durante varios días en un recipiente hermético.
Los Secretos Para Galletas de Avena Perfectas
Trucos de Cocina para Galletas Perfectas
- Usa avena de grano entero: Aporta más fibra, textura y beneficios nutricionales que la avena instantánea, y además hace que las galletas queden más saciantes. Solo necesitas ajustar un poco más el líquido si ves que queda seca la masa.
- Congela la masa antes de hornear: Si dejas reposar la masa en la nevera al menos 30 minutos o la congelas en porciones, conseguirás que las galletas mantengan mejor su forma y no se expandan demasiado durante el horneado.
- Añade las fresas justo al final: Mezclarlas con suavidad una vez la masa esté lista evitará que se deshagan o tiñan demasiado el conjunto.
- Elige fresas bien firmes: Las fresas maduras pero compactas aportan sabor sin liberar exceso de líquido durante el horneado. Esto evita que la masa se humedezca demasiado y las galletas pierdan su textura crujiente por fuera.
- No aplastes la masa: Al formar las galletas, procura no presionar demasiado la masa. Lo ideal es darles una forma redondeada y algo gruesa para que queden tiernas por dentro y con un aspecto rústico y casero.
- Deja enfriar completamente: Aunque es tentador probarlas al salir del horno, es mejor dejarlas reposar sobre una rejilla.

Variación: Galletas de Avena, Plátano, Fresa y Canela
Si te apetece una versión aún más dulce y con un toque diferente, puedes probar esta deliciosa variación.
Ingredientes para Galletas de Avena, Plátano, Fresa y Canela
- 3 plátanos
- 1 fresa
- 2 cucharadas de canela
- 140 gramos de copos de avena
Pasos de Elaboración
- Machacar 3 plátanos hasta que quede una masa pastosa.
- Añadir 1 fresa y hacer lo mismo mezclándolo con el plátano.
- Añadir 2 cucharadas de canela.
- Añadir 140 gramos de copos de avena.
- Mezclar todos los ingredientes hasta que esté todo homogéneo y quede una masa pastosa.
- Hacer las formas de las galletas, poniéndolas encima del papel en la bandeja del horno.
- Hornear durante 20 minutos a 200° de temperatura (yo lo hago sin precalentar y salen al punto); aunque ir controlando el tiempo porque puede cambiar de un horno a otro.