Cómo preparar fritas de polenta crujientes: un aperitivo irresistible

La polenta es un plato extraordinariamente versátil en la cocina, con versiones que van desde la polenta con frijoles hasta la dulce polenta amor. Pero, ¿quién piensa en un aperitivo con polenta? ¡Nosotros, con nuestros bastoncillos de polenta frita! Te sugerimos una receta que, una vez probada, se convertirá en un imprescindible en tus reuniones familiares o con amigos. Estos bastoncillos de polenta son muy fáciles de preparar y cada bocado será un momento de irresistible placer para el paladar.

Bastoncillos de polenta frita listos para servir

¿Qué es la polenta?

La polenta es un alimento preparado a base de sémola de maíz cocida. Es una receta originaria del norte de Italia, aunque en la actualidad se consume en buena parte de Europa y en América del Sur, en países como Argentina, Brasil, Chile, Francia y Suiza. Se prepara de muchas formas: polenta frita, polenta al horno con queso, polenta con tuco, polenta cremosa, entre otras. Es una receta muy variada y será una experiencia única prepararla en cada una de sus presentaciones.

La polenta se obtiene cociendo harina de maíz en agua, por lo que esta receta es sin gluten. Una alternativa de bajo coste, la harina de maíz se consumía diariamente, en forma de polenta, acompañada por una variedad de ingredientes.

Ingredientes básicos para hacer polenta: harina de maíz y agua

Preparación de la polenta base

Para preparar la polenta frita, comienza precisamente con la polenta. Pon el agua en una olla o cazo y llévala a ebullición. Cuando el agua hierva, añade la sal y la sémola de maíz en forma de lluvia (poco a poco) mientras remueves constantemente. Baja el fuego y cocina a fuego bajo sin parar de remover, hasta que tengas una pasta muy densa que se empieza a despegar del cazo. Si has empleado polenta instantánea, necesitarás únicamente unos 10 minutos.

Tan pronto como haya tomado un poco de consistencia, baja el fuego y continúa cocinando, removiendo constantemente con una cuchara de madera, durante unos 30-40 minutos hasta que la polenta haya alcanzado una consistencia bastante sólida, luego apaga el fuego. Es MUY importante que la polenta esté bien firme. Si está todavía algo blanda, significa que aún contiene bastante agua y el aceite saltará cuando intentes freír los bastones. Una vez que la polenta comienza a estar firme, remueve pero siempre por los bordes, como si quisieras formar una bola. En ese momento, añade media cucharada de mantequilla, y remueve igualmente por los bordes sin integrar la mantequilla.

¿Cómo hacer una polenta sin grumos en 20 segundos?

Enfriado y corte

Cuando retires la polenta del fuego, viértela en un recipiente plano, una bandeja cuadrada o rectangular, dándole un grosor de un centímetro aproximadamente. Nivela la superficie con una espátula tratando de obtener un espesor de 1 cm. Apaga el fuego y vierte la polenta aún caliente en su interior. La mejor forma de hacerlo para que no queden grietas es con las manos limpias. Debes hacer esto en caliente. Deja enfriar al menos una hora para que la polenta enfríe y conserve la forma.

Cuando se enfríe la polenta, vuélcala sobre un plato grande o sobre la superficie de trabajo y córtala en bastones de unos 2 cm de ancho. También se puede cortar en cubos de 1 cm; los trozos más pequeños se rompen durante la cocción. Cortar la polenta en rodajas de al menos 1 cm de ancho. Transcurrido el tiempo indicado, saca la bandeja con la polenta y vuelca sobre una tabla de cortar, luego con una cuchilla lisa corta bastoncillos de unos 2 cm de ancho. Secar la polenta con papel absorbente para reducir la humedad.

Proceso de corte de la polenta en bastones

Fritura de los bastoncillos de polenta

Pon en el fuego una cazuela con abundante aceite y caliéntalo hasta alcanzar una temperatura de 180° (utiliza un termómetro de cocina para medirlo). Si la polenta está suficientemente firme, el aceite no debería saltar. Tan pronto como el aceite esté caliente, sumerge pocos trozos de polenta a la vez durante unos 8 minutos hasta que estén bien dorados. Freír la polenta por al menos 10/15 minutos hasta que en la parte externa se forme una capa dorada crujiente. Es importante eso sí, que los dores suficientemente. Si ves que tarda demasiado en dorarse, puede que el aceite no esté suficientemente caliente. Estos bastones absorben bastante aceite al freír, pero lo sueltan después.

Para que queden extra crujientes:

  • Antes de freírlas, pasa los palitos por un poco de polenta cruda para que se pegue en el exterior.
  • Si vas a sumergirlos en aceite caliente para lograr una cocción uniforme, debes esperar a que el aceite esté bien caliente para evitar que se deshagan los palitos. Comprueba esto tirando un pedacito de polenta en el aceite, si hace muchas burbujas está listo para empezar a freír.

Polenta friéndose en aceite caliente

Alternativas al rebozado y el horno

Con o sin rebozado no es mejor ni peor. Son simplemente dos recetas distintas.

Con rebozado:

  1. Cortar en bastones y rebozar: primero en harina, luego en huevo batido y por último en pan rallado.
  2. Freír en abundante aceite caliente durante unos 5 minutos, hasta que estén dorados. Retirar y colocar sobre papel absorbente.

Al horno:

  1. Precalentar el horno a 180°C.
  2. Colocar los chips de polenta en una bandeja de cristal, repartiéndolas de manera uniforme.
  3. Echar un poco de aceite de oliva y espolvorear el resto de comino.
  4. Hornear los chips durante 20 minutos, o hasta que se queden un poquito dorados y crujientes. Aconsejamos darles la vuelta a los diez minutos.
  5. Salpimentar al gusto antes de servir.

Sazonado y servicio

Mientras se fríen, pica finamente el romero junto con sal gruesa. Una vez fritos, los crujientes bastoncillos de polenta se sazonan con una fragante mezcla de romero y sal. Luego, coloca las chips de polenta en una cesta con papel de estraza o servilletas de papel, sírvelas espolvoreadas con la mezcla recién preparada. Una vez listos los bastoncillos de polenta frita, se recomienda consumirlos de inmediato y no conservarlos.

También se puede dar sabor a la polenta frita agregando un poco de queso. ¿Cómo? Colocar la polenta frita sobre papel absorbente y agregar un trozo de queso blando encima. Servir los bastones de polenta espolvoreados con queso y el romero frito. Acompañados de alguna salsa como guacamole, hummus de guisantes o paté de semillas, estos chips son un aperitivo perfecto.

Bastones de polenta frita con romero y queso

Consejos adicionales

  • Si quieres intensificar el sabor de estos palitos, puedes sustituir el agua por leche.
  • Los bastoncillos no fritos, en cambio, se conservan en el frigorífico durante dos días cubiertos con film transparente.
  • Lo mejor es tomarlas recientes, calentitas y súper crujientes.

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