Los fermentos para yogur con bifidus ofrecen una alternativa saludable y deliciosa al yogur tradicional, aportando beneficios únicos para la salud intestinal. Estos fermentos contienen una combinación de bacterias probióticas que no solo enriquecen el yogur, sino que también pueden mejorar la digestión y fortalecer el sistema inmunológico.
Este fermento produce un yogur menos compacto, más viscoso y dulce que el tradicional al que estamos acostumbrados, con todas las ventajas de las bifidobacterias. Está recomendado para el desarrollo de la flora del bebé y las personas con falta de regularidad intestinal. El yogur resultante es menos compacto, más viscoso y dulce que el yogur tradicional. El fermento Acidophilus con Bífidus para yogur (1 g) es un cultivo láctico seleccionado para elaborar en casa un yogur de textura agradable y ligeramente viscosa, con un nivel de acidez moderado y un toque de dulzor natural generado por la propia fermentación. Este fermento está pensado para obtener un yogur consistente y estable, con un sabor redondo y menos agresivo que otros cultivos más ácidos.
Composición y Beneficios de los Fermentos con Bifidus
Los fermentos para yogur con bifidus están compuestos por una cuidadosa selección de bacterias probióticas. Las cepas que forman esta combinación dan lugar a un rico yogur que aúna las cualidades del yogur búlgaro original con las del yogur bífidus, algo menos denso, cremoso y ácido que el yogur búlgaro normal (sin bífidus). Los ingredientes clave incluyen:
- Bifidobacterium bifidum
- Bifidobacterium infantis
- Bifidobacterium longum
- Bifidobacterium breve
- Bifidobacterium adolescentis
- Lactobacillus Bulgaricus
- Streptococcus Thermophilus
Estas bacterias probióticas son extraídas de fuentes naturales, sin manipulación genética. Los fermentos de Génesis presentan una fecha de caducidad que corresponde al tiempo de conservación en refrigeración (hasta 10 ºC). Este producto se ha conservado en frío tanto en su lugar de origen como en nuestras instalaciones.
FERMENTAR LA LECHE Y LAS BEBIDAS VEGETALES CON BACTERIAS PROBIÓTICAS SUPONE ENRIQUECERLAS CON VITAMINAS Y ENZIMAS NATURALES. El calor de los procesos ya sea de pasteurización o de UHT al que se ven sometidas tanto la leche como las bebidas vegetales supone la pérdida de las vitaminas B1, B5, B6, B9, B12 y D. Las vitaminas A y E pueden oxidarse asimismo durante el procesado. La fermentación con bacterias probióticas produce de nuevo todas las vitaminas del grupo B -incluida la B12-, y las bifidobacterias las vitaminas A y K.
Además, inhibe el crecimiento de otras bacterias perjudiciales (como Helicobacter Pylori), reduce el crecimiento de patógenos en la flora bucal. Inhibe el crecimiento de H. pylori y E. También puede emplearse para acidificar bebidas vegetales (soja, avena, etc.).

Preparación del Yogur con Fermentos Bifidus
La preparación del yogur con fermentos bifidus es un proceso sencillo que puede realizarse en casa. Debe elaborarse a una temperatura de 39ºC -no de 45ºC, como el yogur búlgaro sin bífidus-, para que se desarrollen las bacterias L.Bulgaricus, Thermophilus y las bifidobacterias de forma equilibrada. Se puede elaborar a unos 40º, en yogurtera, olla eléctrica o robot de cocina con «función yogur».
El tiempo de fermentación varía: de 14 a 20 horas en la primera siembra (al abrir y echar el sobre) y de 8 a 10 horas en las sucesivas resiembras (vertiendo 4 cucharadas soperas rasas del kéfir ya hecho en el siguiente litro de leche o bebida). Se aconseja resembrar un máximo de 5 veces. Si bien hay la opción de obtener con un sobre de fermento de una vez hasta 5 litros de yogur (es decir, la primera vez) los cuales podríamos resembrar. Se puede resembrar hasta 4 veces, con lo que podemos obtener 5 litros de yogur.
Para conservar el fermento, es crucial mantener el sobre en frío. Usar mejor al completo una vez abierto, para evitar que entre la humedad, se activen las bacterias y mueran por falta de alimento, o por la contaminación de agentes patógenos. En caso de querer reservar una parte del sobre, doblar muy bien, presionar con una pinza y meter en una bolsa cerrada en el frigorífico, sin tardar más de una semana en gastarlo del todo. Conservar los fermentos en la nevera ayudará a alargar su vida útil. No obstante, este producto puede mantenerse a temperatura ambiente durante unos días, lo que facilita su envío por mensajería convencional y permite reducir costes logísticos.

Uso de Fermentos Bifidus con Leche y Bebidas Vegetales
Estos fermentos son versátiles y pueden emplearse para fermentar una variedad de leches y bebidas vegetales. Se puede emplear para fermentar leche de vaca, cabra, u oveja, fresca o UHT, siendo la leche fresca y la de cabra las más saludables. También fermenta bebidas vegetales, especialmente las de almendra, coco, soja y avena.
La bebida de soja cuaja perfectamente, quedando las otras bastante líquidas; aunque pueden espesarse, mezclándolas con bebida de soja, goma guar, arrurruz, almidón de tapioca o agaranta; o añadiéndoles una o dos frutas (ej. plátano, pera o manzana) y batirlas antes de echar el fermento. Otras bebidas vegetales: se puede hacer con leche vegetal. El resultado es menos consistente que con leche animal o de soja. Si se desea una textura más espesa, recomendamos añadir algún espesante. Se aconseja experimentar primero con bebida de soja, y con este yogur hacer resiembras en otras bebidas vegetales.
Cualquier yogur vegetal hecho con un fermento cultivado en lactosa se podría considerar un producto apto para veganos porque no contiene ningún ingrediente de origen animal. Pero estrictamente hablando, no se trata de un producto vegano por haberse utilizado un producto de origen animal durante el proceso.
Cómo hacer Yogur casero vegano: soja y otras bebidas vegetales. Fermentos alta calidad probiótica.
Rotaciones de Cepas y Calidad del Producto
Génesis también efectúa rotaciones de cada cepa (cada una de las cepas de microorganismos tienen cientos de subcepas). Por estas razones, se trata de un fermento de gran valor terapéutico para restablecer el equilibrio de la flora intestinal, si bien este fermento en concreto es especialmente indicado para el desarrollo de la flora del bebé y para regular el tránsito intestinal.
Los fermentos de Génesis presentan una fecha de caducidad que corresponde al tiempo de conservación en refrigeración (hasta 10 ºC). Este producto se ha conservado en frío tanto en su lugar de origen como en nuestras instalaciones. Se aconseja utilizar el sobre de fermento en cuanto se abre, ya sea para hacer un litro de leche o hasta 5 litros.
Refrigerado: 2 años entre 0º y 10 ºC. No refrigerado: 1 año en lugar fresco y seco que no sobrepase los 20 ºC. Advertencias: Contiene trazas de lactosa. No contiene levaduras. Conservar en frío. No exponer al sol. Mantener fuera del alcance de los niños.
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El yogur y el kéfir son alimentos probióticos por naturaleza: nos aportan una importante cantidad de bacterias beneficiosas para nuestra flora intestinal. Estas bacterias se activan durante la fermentación y colonizan el intestino grueso y delgado, ya que resisten el pH de los ácidos del estómago. Por lo tanto, el resultado es un alimento perfecto para mantener saludable nuestra flora intestinal. Los yogures y kéfires industrializados provienen habitualmente de una sola cepa bacteriana (que puede ser genéticamente modificada). Al hacerlos en casa podemos elegir con qué leche elaborarlos y además, no requieren de ningún aditivo para corregir sabores o conservación.
