¿Es posible el amor entre una croqueta y una empanadilla? ¿Habrá que freírlos juntos para que surja la chispa? Croqueta y Empanadilla es el cómic debut de la joven Ana Oncina, una obra que explora las situaciones típicas de pareja a través de estos dos entrañables personajes. La autora se ha basado principalmente en sus propias experiencias y en anécdotas graciosas compartidas con su novio, creando historias comunes a muchas parejas.
Los personajes nacieron de forma anecdótica durante un viaje a Berlín en marzo de 2013. Mientras visitaban museos, Ana, cansada, se sentó a descansar y su novio, entusiasmado, le dijo que parecía una "empanada". Ella replicó que si él era una empanada, ella era una croqueta. La ocurrencia les hizo tanta gracia que, al regresar, Ana comenzó a dibujar viñetas inspiradas en esa conversación y en su vida en común, desarrollando así el proyecto.
En cuanto a sus personalidades, Empanadilla es caprichosa e infantil, y está bastante mimada por Croqueta. Por su parte, Croqueta habla mucho, es más sensato, aunque también despistado y algo desastre. Ambos personajes tienen mucho de autobiográfico, reflejando la realidad de la autora y su pareja, a excepción de las historias del perro Rodolfo y la gata Bufa, que son deseos futuros.

Lo curioso de este universo es que, a excepción de un Yogur, el resto de los personajes son personas. Ana optó por esta decisión para evitar complicaciones al buscar alimentos que encajaran con las personalidades de sus conocidos, quienes a menudo expresaban su deseo de ser representados como diferentes alimentos.
Una particularidad de la estética del cómic es que los personajes principales no están coloreados. Ana comenzó dibujándolos en blanco y negro con tinta china. Tras diversas pruebas y con el apoyo de la editorial La Cúpula, se decidió por un estilo bicolor, optando finalmente por el naranja. El estilo sencillo de la autora y el deseo de que los protagonistas destacasen llevaron a la elección de colores planos y a mantener a Croqueta y Empanadilla en blanco.
El proceso de trabajo de Ana implica realizar bocetos a tinta sobre papel, para luego pasarlos al ordenador y colorearlos digitalmente con Photoshop. Su experiencia previa en animación ha influido notablemente en su estilo, llevándola a simplificar los dibujos y detalles para facilitar la animación.

Croqueta y Empanadilla, publicado por Ediciones La Cúpula en 2014, narra las vivencias de pareja a través de pequeñas historias autoconclusivas. La convivencia, las tareas domésticas, las fiestas, los paseos, los viajes y las mascotas son algunos de los temas abordados con un humor blanco y tierno que busca reflejar la realidad de forma cercana y divertida. La estructura del cómic se organiza en torno a gags y pequeñas narraciones, resultonas y sencillas, siendo las "historias para no dormir" las más recurrentes.
La obra destaca por su estilo de ilustración influenciado por la estética *kawaii*, con líneas fluidas y sencillas. Los personajes son redondos y esponjosos, bien diseñados, lo que ha llevado incluso a creaciones de adaptaciones afieltradas por parte de familiares de la autora. La gama de colores empleada es reducida pero cálida, creando una atmósfera agradable a la vista.
El cómic se ha convertido en un éxito, llegando a su segunda edición y generando una línea de productos derivados como tazas, colchas y cojines. Ana Oncina, nacida en Elda (Alicante) en 1989 y graduada en Bellas Artes, ha continuado su carrera con otros cómics como "Una Navidad con Croqueta y empanadilla" y "Los f*cking 30", este último abordando de forma autobiográfica y humorística la transición a la edad adulta.
Entrevista a Ana Oncina, del shojo al boom de Croqueta y Empanadilla
Croqueta y Empanadilla es una lectura ligera y fácil, ideal para pasar un buen rato y sentirse identificado con las situaciones cotidianas de pareja. El libro transmite un mensaje positivo sobre la convivencia y el amor, demostrando que, incluso con sus desafíos, puede ser una experiencia tierna y divertida. La editorial lo describe como "el libro que Romeo le habría regalado a Julieta", subrayando su enfoque en el amor romántico y cotidiano.
Ana Oncina ha comentado la importancia del auge de creadoras de cómics, lo que fomenta que más mujeres lean y se identifiquen con historias que, como las suyas, son de corte más autobiográfico en comparación con el predominio de superhéroes en otros géneros.
La autora mantiene un blog donde comparte su día a día como ilustradora y publica parte de su trabajo. El éxito de Croqueta y Empanadilla ha permitido a Ana Oncina lanzar una tienda virtual con una amplia variedad de productos inspirados en esta simpática pareja.

En resumen, Croqueta y Empanadilla es una obra que celebra el amor cotidiano a través del humor, la ternura y personajes entrañables. Su estética sencilla y colores cálidos, junto con historias cercanas y autobiográficas, lo convierten en una lectura agradable y reconfortante para todos los públicos.