París se vio sacudida por una violenta explosión en una céntrica panadería, que ocurrió poco antes de las 9:00 horas. Esta tragedia causó al menos tres muertos inicialmente, dos bomberos y una turista española, y un número significativo de heridos. La Fiscalía de París ha abierto una investigación para determinar las causas del siniestro, aunque los primeros elementos apuntan a que fue accidental y se debió a un escape de gas.
El ministro del Interior, Christophe Castaner, visitó el lugar junto al primer ministro, Edouard Philippe, y la alcaldesa de la capital, Anne Hidalgo. Castaner declaró que "seguramente está relacionado con una fuga de gas de origen claramente accidental".

Detalles del incidente y respuesta de emergencia
La explosión se produjo en la panadería Hubert, ubicada en el número 6 de la calle de Trévise, esquina con la calle Saint Cécile, una zona turística del distrito 9 de París. Esta área es cercana al teatro Folies Bergère y al Museo de Cera, y está llena de pequeños hoteles. Al momento del suceso, la panadería estaba cerrada al público.
Más de 200 bomberos y un centenar de policías se desplazaron a la zona para evacuar a heridos, residentes y turistas. Establecieron un amplio perímetro de seguridad que impedía el acceso al lugar mientras los bomberos trabajaban sin descanso para retirar los escombros y revisar el estado de los edificios colindantes. El siniestro dejó en la calle un intenso olor a gas, humo y numerosos daños materiales.
Un portavoz de los bomberos, Eric Moulin, advirtió que "algunos edificios están realmente deteriorados y podrían derrumbarse en cualquier momento". Los temores se centraron en el edificio de la panadería y los dos inmuebles anexos, cuya estabilidad no podía ser asegurada por los técnicos. Esto obligó a las fuerzas de seguridad a evacuar a vecinos y clientes de los hoteles, quienes fueron acogidos en diferentes establecimientos y en la Alcaldía del distrito IX de París, que dio cobijo a más de 150 personas. Los servicios de socorro detectaron varias bolsas de gas en varios pisos del edificio que registró la explosión y verificaron que los inmuebles cercanos no presentaran riesgos para que los vecinos y los clientes de los hoteles pudieran volver a sus alojamientos.
Tres heridos por una explosión en una panadería
Balance de víctimas y testimonios
El balance provisional de las autoridades francesas y del Ministerio español de Asuntos Exteriores confirmó la muerte de tres personas: dos bomberos y una turista española. Además, hubo 10 heridos graves y 37 leves, entre los que se incluyeron dos españoles. El ministro francés del Interior, Christophe Castaner, alertó que el balance de víctimas podría ser "fuerte y grave", y el número de afectados podría aumentar. Más tarde, se confirmó la aparición de un cuarto cadáver bajo los escombros de la panadería, elevando el número de víctimas mortales a cuatro.
Muchos testigos describieron la explosión con gran impacto. Francesca, recepcionista del hotel Pax Opera, relató: "Estaba delante del ordenador cuando escuché un sonido fuerte. Primero pensé que era aquí, pero cuando salí a la calle vi el fuego y enseguida llegó la policía. Creí que era un atentado". Los cristales de los escaparates de comercios cercanos saltaron en pedazos, y la onda expansiva volcó un coche aparcado en la calle. El comandante de bomberos Eric Moulin ilustró que "la onda expansiva se propagó a cuatro calles adyacentes a lo largo de unos cien metros".
Pedro Gonçalves, trabajador de un hotel cercano, sufrió cortes superficiales en la cabeza y relató el pánico desatado: "Sentí una gran presión sobre mí, como si alguien me empujara. No entendía nada, pero no perdí la conciencia. Estaba todo lleno de polvo y cascotes del techo, así que salí corriendo, pero luego volví a entrar para ayudar a los clientes heridos". Gonçalves consiguió sacar a un hombre herido en la cabeza que estaba inconsciente y a otros clientes del hotel, entre gritos y escenas de pánico.

La víctima española: Laura Sanz
La turista española fallecida fue identificada como Laura Sanz, una mujer de 38 años, originaria de Toledo. Laura había viajado a París con su marido para pasar un fin de semana romántico. Se alojaban en un hotel situado justo enfrente de la panadería Hubert. La explosión la dejó gravemente herida, y aunque los servicios sanitarios la operaron de urgencia, no lograron salvar su vida. Su marido resultó con magulladuras y cortes de cristales, pero ileso físicamente.
Laura Sanz era muy conocida en el barrio de Santa Bárbara de Toledo, donde trabajaba como cajera en el supermercado "La Despensa". Sus vecinos y clientes la recordaban como una persona "muy amable y dispuesta". Dejaba a tres hijos, de 10, 5 y 3 años. La noticia de su fallecimiento causó gran consternación en su localidad de residencia, Burguillos, y en Toledo. La alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, se puso en contacto con el marido de Laura para mostrarle sus condolencias en nombre de la ciudad.

El padre de Laura, José Luis Sanz Gutiérrez, expresó su dolor y frustración por la gestión de la embajada española en París. José Luis denunció que se sentían "totalmente abandonados" y que no recibieron apoyo psicológico ni ayuda para buscar alojamiento, a pesar de la crítica situación en la que se encontraban. El Consulado General de España en París no comentó las quejas, remitiendo a la Oficina de Información Diplomática (OID), que dio una versión diferente de los hechos, afirmando que el personal consular se había volcado en ayudar y atender a las familias.
Los servicios de rescate continúan trabajando "a mano, levantando piedra por piedra", mientras los perros rastrean en busca de más desaparecidos. Se estima que una treintena de bomberos permanecerán movilizados en la calle Trévise durante "al menos 48 horas o quizá toda la semana". El Ayuntamiento de París señaló que, por el momento, 12 edificios no podrán ser habitados durante al menos dos días. Los expertos del laboratorio central de la prefectura de Policía se desplazaron hasta el lugar para identificar la bolsa de gas que originó la explosión y garantizar que no hay peligro de nuevas detonaciones. La investigación ha sido confiada a la dirección regional de la policía judicial.