La ensalada de pasta es un plato versátil y delicioso, especialmente popular en climas cálidos. Sin embargo, para evitar que sea blanda, sosa o avinagrada, es crucial elegir la pasta adecuada, cocinarla correctamente y, sobre todo, seleccionar las especias y aliños idóneos para potenciar su sabor.

Claves para una Ensalada de Pasta Perfecta
Aunque todo el mundo cree saber hacerla, la ensalada de pasta sufre vejaciones sin límite. Aquí te ofrecemos algunos consejos útiles para que tu ensalada de táper alcance la perfección.
La Elección de la Pasta
Para una ensalada de pasta, lo mejor es usar pasta corta y con estrías o recovecos para acoger y retener con alegría el aliño. Deja la pasta fresca, más delicada, para otro tipo de elaboraciones. Aparca espaguetis y tallarines y opta por fusilli o gemelli (en forma de espiral), orecchiette, conchiglie (conchas o tiburones), macarrones tubulares, penne, gigli o campanelle. La pasta coloreada con espinacas o tomate es un clásico, pero el tono aporta entre cero y nada. Usar farfalle o pajaritas es uno de los grandes errores, ya que su forma hace que la cocción sea desigual y su superficie plana permite que el aliño resbale. Lo que buscamos es adherencia, así que fuera pajaritas.
El Tiempo de Cocción y Conservación
La pasta que se ha de consumir fría requiere una cocción determinada y ciertos cuidados especiales. Para evitar que la pasta, una vez fría, esté más dura de lo normal y chiclosa (debido a que el almidón forma estructuras sólidas al enfriarse), lo mejor es cocer la pasta entre uno y dos minutos más del tiempo indicado para su elaboración al dente. De este modo, al perder temperatura, se endurecerá lo justo para volver a tener una textura perfecta.
La comida fría tiene menos sabor que la caliente, de manera que la condimentación debe ir con las tintas cargadas. Usa más sal de la normal al hervirla, al menos cucharada y media por litro de agua.
Para enfriar la pasta una vez cocida hay dos métodos:
- Refrescarla con agua fría del grifo en un colador (vetado para platos calientes, pero aceptable para ensaladas).
- Repartirla sobre una fuente y dejar que se atempere tranquilamente. En este caso, retendrá más el sabor y se podrá acortar un poco el tiempo de cocción para que no se pase.
En cualquiera de las dos versiones es recomendable echar un hilito de aceite de oliva y remover, evitando así que se apelotone. Cuando esté a temperatura ambiente se puede guardar en un recipiente hermético dentro de la nevera para usarla en las siguientes 48 horas.

Ingredientes y Combinaciones
Una ensalada de pasta no es un contenedor en el que meter todo aquello que tienes a medio usar en la nevera. Los sabores pueden matarse entre sí y juntar diferentes texturas puede pasar de ser interesante a horrible. Mejor verduras y hortalizas cocidas, asadas o a la plancha en vez de crudas: berenjenas, calabacines, espárragos, zanahoria, brócoli o calabaza quedan genial una vez blanqueados o pasados dos minutos por la sartén. Usa tomates cherry o de otro tipo, siempre que no tengan demasiado líquido, o úsalos secos y confitados en aceite. El pimiento rojo asado, casero o de bote es otra buena opción.
La lechuga u otras verduras de hoja deslucen el resultado, pero, si te empeñas, agrégalas en el último momento después de aliñar la ensalada. Corta los ingredientes a un tamaño similar al de la pasta y ten en cuenta que los que sean más pequeños (como maíz, guisantes o pasas) dificultarán la labor del tenedor o se quedarán para el final.
Debido a la sosez inherente a la comida fría, es recomendable usar ingredientes con un sabor destacado. No seas tímido con los encurtidos y atrévete a ir más allá del atún desmigado o el desgraciado surimi: echa mano de conservas y escabeches como sardinas, mejillones o pulpo. Si eres más de proteína carnívora puedes usar jamón, bacon o pollo cocido, pero también fuet, salami, rosbif o pollo especiado. El huevo cocido también puede ayudar.
En cuanto al queso, nada de términos medios. O fresco tipo mozzarella, burrata, feta, ricotta o Burgos, o directamente curado rallado, como un parmesano. Los quesos que no son ni una cosa ni otra formarán con el tiempo un pastiche pegajoso nada recomendable.
COMO PREPARAR ENSALADA DE FIDEOS I COMIDA PERUANA
Especias Imprescindibles para Ensaladas de Pasta
Las especias para pasta son una forma sencilla de dar más aroma, profundidad y personalidad a cualquier receta. En cualquier dieta sana y equilibrada es indispensable incluir un buen plato de pasta al menos una vez a la semana. Las especias son el mejor acompañamiento posible para la pasta.
Pimienta Negra
Son las bayas verdes de pimienta, una vez secas. Su elegante aroma, ligeramente picante, combina perfectamente con casi cualquier alimento, especialmente con la pasta. La pimienta negra funciona a la perfección con la mayoría de las recetas de pasta. Si quieres dar un mayor protagonismo a esta especia, prepara unos exquisitos espaguetis con una sencilla salsa de queso y pimienta: ¡una receta supersabrosa!
Pimentón
Se obtiene a partir de algunos tipos de pimientos rojos, ahumados y secos, molidos en un polvo fino de gran aroma y potencia. Se emplea en muchos platos de cocina española y es elemento esencial en los productos curados de cerdos, quesos, etc. Una buena idea para preparar una comida tan sabrosa como económica es la pasta al ajillo con pimentón y AOVE. Y si quieres un toque aún más intenso, añade una ramita de romero fresco.
Azafrán
Esta especia es también conocida como el “oro rojo”, ya que eleva al máximo el sabor de cualquier plato. Ya sea un pescado fresco, en postres o con la salsa de la pasta, el azafrán proporciona un característico sabor ligeramente amargo y un indiscutible color anaranjado. Para esos días en los que no dispones de demasiado tiempo para cocinar, pero no quieres renunciar a un sabroso plato, la pasta al azafrán es ideal. ¡Solo necesitarás unas hebras de azafrán, tu pasta favorita y queso parmesano para preparar en solo 15 minutos un plato irresistible!
Cayena o Guindilla
Es una variedad de pequeños pimientos picantes o chiles que se puede encontrar fresca, seca o molida. Se usa con moderación en platos de sabores fuertes o salsas que dan a la pasta mucha personalidad. Si quieres preparar un plato de pasta sencillo pero de lo más apetitoso, solo necesitas estos 4 ingredientes: pasta, guindilla, aceite de oliva y ajo. Puedes espolvorear un poco de queso rallado por encima para dar un toque más irresistible aún.
Nuez Moscada
Es una semilla maciza que se emplea, recién rallada, en sopas, verduras y pastas. Es el ingrediente fundamental de la salsa bechamel, que tanto gusta a los niños y funciona a la perfección en recetas como los macarrones gratinados. Además de los macarrones al horno, una receta en la que no podemos obviar esta especia es la pasta a la boloñesa. ¡No olvides potenciar su sabor con un poco de nuez moscada!
Orégano
Se utiliza en remedios naturales desde hace miles de años y es esencial en la cocina mediterránea. Combina muy bien en aderezos para ensaladas, con quesos, carnes, huevos y, por supuesto, pastas. Se puede utilizar fresco, pero el aroma de sus hojas se intensifica con el secado. El orégano pierde su sabor con la cocción, por lo que es mejor añadirlo al final de la preparación. Aunque el orégano es una especia genial para la mayoría de las recetas de pasta, una de las más populares es la de los macarrones con tomate y orégano. ¡Verás qué toque tan especial aporta esta especia a este plato tan rico y fácil de preparar!
Alcaparras
Son los capullos verdes de un arbusto típicamente mediterráneo. Las solemos encontrar en forma de conserva, encurtida, y, cuanto más pequeñas, más intenso es su sabor. Las alcaparras son indispensables para preparar la salsa puttanesca, que se elabora sofriendo en una sartén ajo picado, cebolla, anchoas, aceitunas deshuesadas, tomate frito, zanahoria, perejil y pimiento.

Aliños para Ensaladas de Pasta: Más Allá del Aceite y Vinagre
El aliño es crucial para la ensalada de pasta. La pasta embadurnada en mayonesa o salsa rosa pierde toda su gracia. La ensalada de pasta no es una ensalada normal y necesita de un aliño acorde a su especificidad: espeso pero no vacaburro. Olvídate del 3:1 de oliva-vinagre porque la pasta absorbe el ácido, mucho menos denso, antes que el aceite y es altamente probable que si usas un aliño normal, acabes con una ensalada avinagrada. Mal. Reduce el vinagre al mínimo (por ejemplo, en una proporción de 5:1) y, en todo caso, usa una vinagreta emulsionada. Una sospecha de mostaza, miel o mayonesa ayudará a conseguir un aliño ligado y espeso sin necesidad de ponerse vacaburro.
El tahini disuelto con zumo de limón y un poco de agua también es una buena opción, igual que un par de cucharadas de yogur o una yema de huevo cocida. Usa hierbas sin miedo. Frescas finamente picadas (en un pesto de albahaca, perejil o menta) o secas en abundancia alegrarán cualquier ensalada. Agrégalas al aliño y atrévete también con ralladura de limón o especias como pimentón, comino y curry.
Variedades de Aliños Populares
A partir de una base de buen aceite de oliva, un toque de vinagre y los aromas que nos apetezcan, podemos crear múltiples combinaciones para variar las ensaladas.
Vinagreta Balsámica
Una de las más sencillas y sabrosas es la vinagreta de vinagre balsámico, que prepararemos batiendo bien 4 cucharadas de aceite, 2 cucharadas de vinagre de Módena, 1 pizca de sal y algo de agua, si la queremos aligerar. El contraste dulce de esta vinagreta afrutada es perfecta para una ensalada de pasta fría. Ponemos en un bol la mermelada. Añadimos el vinagre de manzana y movemos hasta que quede unificado. Añadimos el aceite y mezclamos bien con unas varillas hasta que emulsione.
Vinagreta de Mostaza
Otra salsa vinagreta que ofrece resultados fantásticos es la de mostaza. Para esta vinagreta puedes usar mostaza antigua, de dijón o americana. Para esta vinagreta tan fácil solo tenemos que mezclar el aceite, el vinagre, la miel y la mostaza.
Salsas con Base de Yogur
También son muy suaves las salsas con una base de yogur, especialmente recomendables con un toque picante de guindilla fresca y perejil o albahaca bien picada. Podemos usar tanto yogures desnatados como otros más cremosos y, si queremos aligerarlos, podemos batir el aderezo para ensalada de pasta con un poco de zumo de limón, aceite de oliva o un poco de leche.
En primer lugar, pelamos y picamos muy finito el ajo. Ponemos en un bol el yogur griego, el vinagre de manzana, el aceite de oliva y las ramitas de perejil y mezclamos muy bien.
Aliño de Tahini
Este aliño es perfecto para una ensalada de pasta fría o templada con un mix de verduras. En un cuenco añadimos aceite, vinagre, tahini, zumo de limón y el ajo y lo movemos muy bien.
Curry
El curry, suave o picante, es otro buen aderezo para ensalada de pasta, sobre todo si somos amantes de los sabores orientales.
Salsas de Frutas
Las salsas de frutas suponen otra buena opción para disfrutar de una ensalada muy refrescante y ligera. Hay que procurar emplear frutas de temporada ligeramente maduras, para que resulten más jugosas, y picarlas en piezas muy pequeñas antes de sazonarlas con un poco de pimienta y sal. Por ejemplo, combinan muy bien la naranja o el pomelo con frutas tropicales, como el mango o la papaya, o podemos usar frutas veraniegas como el melocotón.
El Momento de Aliñar y Transportar
La pasta, aunque esté cocida, sigue absorbiendo líquido si está en contacto con él, y la mejor manera de acabar con una ensalada aguachinada e incomible es aliñándola con antelación. Una hora es aceptable, dos a duras penas, más no.
Mezcla la pasta con el resto de ingredientes (siempre que no sean propensos a soltar liquidurrios) y deja el aliño para el final o llévatelo en un recipiente aparte a la playa o la oficina. Mezcla todo con cuidado y siempre, siempre, deja que la pasta se atempere ligeramente antes de comerla: no hay nada peor que una ensalada de pasta sacada directamente de la nevera.
También conviene transportar la ensalada en un recipiente hermético -si es posible, en una nevera portátil o bolsa termo- para que el calor no afecte ni a la calidad de la pasta ni a los ingredientes que la acompañan.
Recetas de Ensaladas de Pasta
Ensalada de Pasta con Pollo y Especias
Para 4 personas:
- 240 g de pasta seca
- Media pechuga de pollo
- Especias para el pollo: orégano, tomillo, pimentón dulce, pimienta negra
- 2 huevos
- 50 g de aceitunas negras aliñadas
- 2 tomates confitados en aceite
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de albahaca picada
- Sal
- 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de vinagre
- 2 tomates frescos
- Cocer la pasta en abundante agua con sal un minuto más del tiempo indicado en el paquete. Colar, regar con un poco de aceite de oliva, remover y dejar enfriar.
- Cocer dos huevos durante 12 minutos en agua hirviendo.
- Espolvorear la pechuga de pollo con sal, pimienta negra molida, un poco de pimentón, orégano y tomillo.
- Cocinar el pollo a la plancha en una sartén con una cucharada de aceite. A fuego medio-bajo y dejando que se haga lentamente por todos lados. Envolver la carne en papel de aluminio haciendo un paquete cerrado y dejar que se enfríe entre 10 y 15 minutos.
- Cortar los huevos cocidos, sacar las yemas y cortar las claras en láminas o dados.
- Machacar el diente de ajo en un mortero con una pizca de sal y las yemas cocidas. Una vez obtenida una pasta, se agrega la albahaca, los tomates confitados y la mitad de las aceitunas (ya deshuesadas) y se sigue triturando.
- Añadir el vinagre, mezclar y añadir el aceite, emulsionando bien.
- Cortar la pechuga en trozos o filetes finos.
- Mezclar la pasta, la carne, el resto de las aceitunas, la clara de huevo y el tomate fresco.
- Echar el aliño, revolver y servir.
Otras Sugerencias de Ensaladas de Pasta

- Ensalada de tallarines con langostinos: Cuece los tallarines, refréscalos, escurre y mezcla con langostinos cocidos y lechuga. Aliña con una vinagreta cremosa de aceite de oliva, ajo, vinagre y mayonesa.
- Ensalada de pasta, verduras y gambas salteadas con salsa rosa: Cuece la pasta, enfría y reserva. Saltea ajo, verduras congeladas y gambas. Elabora una salsa rosa con mayonesa, kétchup, zumo de naranja y brandy. Sirve la base de salteado, la pasta templada y la salsa rosa.
- Ensalada de pasta con aguacate y nueces: Cuece la pasta, enfría y aliña con aceite de oliva, ajo picado, tomates troceados y aguacate. Añade tiras de pechuga de pollo asadas y nueces. Aliña con vinagreta de aceite de oliva, vinagre balsámico y sal.
- Ensalada de pasta y lechugas con sardinas en conserva: Cuece la pasta, enfría y reserva. Coloca lechuga en una fuente, encima la pasta y sobre ella las sardinas. Aliña con vinagreta balsámica (aceite de oliva, vinagre balsámico y sal) y arándanos, espolvoreando perejil troceado.
- Ensalada de pasta al curry: Cuece la pasta. Mientras, mezcla curry, yogur, aceite, vinagre, ajo picado, sal y pimienta. Añade la pasta caliente al bol y deja enfriar. Trocea manzana con zumo de limón y apio picado, mézclalos con la ensalada. Adorna con aguacate y un poco de curry.
- Ensalada de pasta con salmón ahumado: Hierve la pasta y las judías verdes. Fríe las judías. Coloca lechuga y judías en una fuente, la pasta encima y sobre ella el salmón. Pica cebollino o perejil, mézclalo con aceite de oliva y vierte sobre la ensalada. Termina con sal y pimienta blanca.