La felación, una práctica sexual que ha acompañado a la humanidad a lo largo de los siglos, posee una historia rica y compleja, reflejada en diversas culturas, artes y sistemas de creencias. Desde definiciones técnicas hasta su representación en la antigüedad, el estudio de este acto permite comprender cómo diferentes sociedades han percibido la sexualidad.

Definiciones y terminología básica
Cuando la boca se queda quieta de manera pasiva y es el pene el que la penetra, el acto se llama irrumación (del latín irrumatio). También existe la doble felación, donde una pareja practica sexo oral a un hombre estimulando al mismo tiempo el pene como los testículos. Antiguamente, se utilizaba el término "Americana" u "oral americana" para referirse a la felación en la cual se eyaculaba en la boca de la mujer y ella tragaba el semen.
La felación en la historia antigua
En la Ilíada aparece por primera vez el término mujeres de Lesbos y hace referencia a las féminas que mejor practicaban la felación, ya que el verbo griego lesbiázein significa "felar". De hecho, en la Grecia clásica la isla era famosa por la destreza y tendencia de sus habitantes a realizar esta práctica.
El Kámasutra indio, del primer siglo d. C., describe el sexo oral analizando la felación con gran detalle y mencionando brevemente el cunnilingus. El autor Vatsiaiana establece que también la practicaban "mujeres no castas" y menciona el prejuicio tradicional, muy extendido, de considerar esta práctica como degradante o impura. Por otro lado, la antigua cultura peruana moche rendía culto a la vida diaria incluyendo las prácticas sexuales, mientras que entre los sambianos de Papúa Nueva Guinea existe la creencia de que el semen tiene propiedades especiales, por lo que es importante que los jóvenes ingieran el semen de sus mayores a través de la realización de felaciones.
Evolución 06 ¿Porqué el sexo Documental
Representación en el arte y la cultura
La práctica de la felación ha sido representada innumerables veces en distintos soportes. En el shunga, palabra japonesa que hace referencia a imágenes eróticas, usualmente realizadas por impresión con planchas de madera o, más raramente aún, como pergaminos pintados, se describían relaciones tanto heterosexuales como homosexuales. La felación también ha sido objeto de exploraciones artísticas por pintores consagrados, como es el caso de Salvador Dalí o de Pablo Picasso. Hay un explícito cuadro de Picasso, llamado La douleur (Scène Erotique) del periodo azul del autor, que se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York.
| Cultura / Periodo | Perspectiva sobre la práctica |
|---|---|
| Grecia Clásica | Referenciada en términos literarios (Lesbos). |
| Antigua India | Detallada en el Kámasutra; vista con prejuicios. |
| Cultura Moche | Parte del culto a la vida diaria y fertilidad. |
| Sambianos | Práctica con significado ritual y nutricional. |
Consideraciones sobre salud y precauciones
En el caso del VIH, suponiendo que uno de los dos miembros de la pareja sea portador del virus de inmunodeficiencia humana, el riesgo de infección a través de la práctica de la felación es muy bajo, ya que la saliva tiene una baja concentración de virus. Sin embargo, el riesgo aumenta si hay heridas (pene, boca o faringe) en cualquiera de los practicantes.

A lo largo de la historia, distintas mujeres han sido señaladas como grandes o expertas felatrices, o bien se hicieron conocidas a causa de algún escándalo sexual. En los últimos años, se han realizado varias películas de cine convencional (no pornográfico), que muestran felaciones reales. Un caso pionero fue la adaptación cinematográfica de la novela de Raymond Radiguet El demonio en el cuerpo, llevada a cabo por Marco Bellocchio en 1986, en la que Maruschka Detmers estimula de este modo a su pareja.